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OFICINA DE ENLACE DEL PROCESO DE MONTREAL
SERVICIO FORESTAL CANADIENSE
OTTAWA, CANADÁ
Abril de 1999
Catálogo canadiense de datos de
publicación
Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores
para la Conservación y el Manejo Sustentable de los Bosques Templados
y Boreales
El Proceso de Montreal — Progreso e Innovación
en la Implementación de Criterios e Indicadores para la Conservación
y el Manejo Sustentable de los Bosques Templados Y Boreales
Se puede conseguir esta publicación
en inglés :
Montréal Process Year 2000 Progress Report – Progress and Innovation
in Implementing Criteria and Indicators for the Conservation and Sustainable
Management of Temperate and Boreal Forests
y francés :
Le processus de Montréal Rapport de l’an 2000 – Progrès et innovations
dans la mise en œuvre des critères et des indicateurs pour la conservation
et l’aménagement durable des forêts tempérées et
des forêts boréales
En el encabezamiento del título:
El Proceso de Montreal
ISBN : 0-662-28795-9
No de catálogo : FO42-238/2-1997Sp
1. Conservación de bosques – Congresos.
2. Manejo de bosques – Congresos.
3. Ecología de Taiga – Congresos.
4. Silvicultura sustentable – Congresos.
I. Servicio Forestal Canadiense.
II. Título.
III. El proceso de Montreal.
SD411.W67 2000 333.75’6
Proceso de Montreal: Oficina de enlace
8th Floor, 580 Booth Street
Ottawa, ON
K1A 0E4
Tel: 1-613-947-9061
Fax: 1-613-947-9038

íNDICE
INTRODUCCIÓN
ANTECEDENTES
VIÑETA SOBRE ARGENTINA
VIÑETA SOBRE AUSTRALIA
VIÑETA SOBRE CANADÁ
VIÑETA SOBRE CHILE
VIÑETA SOBRE CHINA
VIÑETA SOBRE COREA
VIÑETA SOBRE ESTADOS UNIDOS
VIÑETA SOBRE JAPÓN
VIÑETA SOBRE MÉXICO
VIÑETA SOBRE NUEVA ZELANDA
VIÑETA SOBRE RUSIA
VIÑETA SOBRE URUGUAY
DISCUSIÓN
ANEXO A
Criterios e indicadores del Proceso de Montreal para la conservación
y el manejo sustentable de los bosques templados y boreales
| Arriba |

INTRODUCCIÓN
El presente Informe del Año
2000 sobre el Proceso de Montreal ha sido preparado para presentar en la Octava
Sesión de la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo
Sostenible, que tendrá lugar en abril de 2000 en Nueva York, EE.UU.,
y en el XXI Congreso Mundial de la Unión Internacional de Organizaciones
de Investigación Forestal (IUFRO), que se realizará en agosto
de 2000 en Kuala Lumpur, Malasia.
El informe, que contiene aportes
individuales de diversos países, destaca los logros obtenidos en la
implementación de los criterios e indicadores del Proceso de Montreal,
incluyendo la creación de capacidad, la recopilación de datos,
el manejo forestal, la elaboración de políticas institucionales
y normativas y la cooperación técnica. Los países han
preparado "viñetas" que describen experiencias y ofrecen
ejemplos de adelantos e innovación en la implementación de criterios
e indicadores, así como de iniciativas normativas conexas destinadas
a promover el manejo forestal sostenible (MFS).
Tras un breve capítulo
introductorio, se ofrece una reseña histórica del Proceso de
Montreal, seguida de la presentación de viñetas sobre los países
participantes. Se examinan luego las ventajas y los valores agregados que
se obtienen al trabajar en el marco de este Proceso y se concluye con un enunciado
sobre las futuras acciones que emprenderá el Grupo de Trabajo del Proceso
de Montreal. Se adjunta al informe una lista de los criterios e indicadores
del Proceso de Montreal (Anexo A).
| índice
| Arriba |

ANTECEDENTES
En 1993, Canadá convocó
un Seminario Internacional de Expertos sobre el Desarrollo Sustentable de
los Bosques Templados y Boreales. Dicha reunión se realizó en
Montreal con el auspicio de la Conferencia sobre la Seguridad y Cooperación
en Europa (CSCE), hoy la Organización para la Seguridad y Cooperación
en Europa (OSCE). Se centró específicamente en criterios e indicadores
y proporcionó una base conceptual para la labor regional e internacional
subsiguiente.
La reunión de Montreal
representó una respuesta a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), celebrada en Río de Janeiro
en junio de 1992. La Conferencia había atraído la atención
del mundo sobre la importancia del manejo forestal sostenible (MFS) como componente
clave del desarrollo sostenible, definido como el que satisface las necesidades
del presente sin comprometer la posibilidad de las generaciones futuras de
satisfacer sus propias necesidades.
Después del seminario
de la CSCE, la Conferencia ministerial sobre la protección de los bosques
en Europa decidió trabajar como región en el marco de una iniciativa
existente. Canadá tomó entonces la delantera, poniendo en marcha
una iniciativa de países no europeos poseedores de bosques templados
y boreales, con el objetivo de elaborar criterios e indicadores nacionales
aceptados de común acuerdo a nivel internacional para el manejo sostenible
de los bosques y fomentar su implementación. En 1994, se formó
en Ginebra el Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación
y el Manejo Sustentable de los Bosques, que actualmente se conoce como el
Proceso de Montreal.
En dicho Grupo de Trabajo participan
doce países — Argentina, Australia, Canadá, Chile, China, la
República de Corea, Estados Unidos, la Federación Rusa, Japón,
México, Nueva Zelanda y Uruguay. En conjunto, dichos países
poseen alrededor del 90% de los bosques templados y boreales del mundo, que
representan un 60% de la totalidad de los bosques. Asimismo, representan 45%
del comercio mundial de madera y productos madereros y albergan el 35% de
la población mundial.
Entre junio de 1994 y febrero
de 1995, los países del Proceso de Montreal se reunieron cinco veces
para proseguir la elaboración de un amplio conjunto de C +criterios
e indicadores. En la Sexta Reunión, celebrada en Santiago de Chile
en febrero de 1995, los 10 primeros países participantes aprobaron
un enunciado de compromiso político que se conoce como la Declaración
de Santiago, así como un conjunto integral de criterios e indicadores
para uso de las autoridades encargadas de formular políticas, profesionales
y el público en general (véase el Anexo A). Posteriormente,
Argentina y Uruguay suscribieron la declaración y se hicieron miembros
del Proceso de Montreal. Desde el inicio del Proceso, la Oficina de Enlace
ha tenido su sede en el Servicio Forestal Canadiense. Establecida en Ottawa,
dicha Oficina brinda una variedad de servicios, incluyendo la preparación
y distribución de documentación, la coordinación del
proceso y diversas funciones como centro de intercambio de información.
En los últimos cinco
años, el Proceso de Montreal ha publicado un número de publicaciones.
El primer informe, emitido en mayo de 1996 con el título Status of
Data and Ability to Report on the Montréal Process Criteria and Indicators
[Estado actual de los datos y capacidad para informar sobre los criterios
e indicadores del Proceso de Montreal], resumía las respuestas dadas
a un cuestionario diseñado para evaluar la disponibilidad de datos
e determinar la capacidad de los países para publicar resultados sobre
los criterios e indicadores. Posteriormente, en febrero de 1997, se dio a
conocer un informe sobre el progreso alcanzado en la implementación
del Proceso. Contenía breves reseñas ("viñetas")
de 10 de los países, con información sobre sus experiencias
particulares, la gran variación que existe entre ellos y los problemas
o desafíos especiales que enfrenta cada uno.
En agosto de 1997 se dio a
conocer el Primer informe de aproximación del Proceso de Montreal,
en el que se examina la historia del Proceso y sus criterios e indicadores
y se resumen sus actividades recientes, incluyendo el comienzo de su implementación.
El Comité Asesor Técnico (CAT) brindó asesoramiento para
la preparación del informe, que contenía principalmente las
respuestas dadas por los países miembros a una convocatoria a la presentación
de información actualizada sobre el estado de la recopilación
de datos y asuntos clave relacionados con la implementación del Proceso.
La encuesta mostró una tasa de respuesta del 87% para todos los indicadores,
y reveló que se estaban recopilando datos sobre el 68% de ellos y dando
detalles específicos sobre el 39%. Sin embargo, puso de manifiesto
lagunas en la capacidad de rendir informe sobre el 50% de los indicadores.
Esas respuestas de los países son fundamentales para la realización
de futuros informes ya que proporcionan información de referencia y
señalan las lagunas existentes en los datos nacionales disponibles
para cada indicador.
El Grupo de Trabajo del Proceso
de Montreal está examinando actualmente un informe técnico preparado
por el CAT. Dicho documento presenta una breve explicación o fundamentación
de cada indicador, formula definiciones de términos clave y sugiere
métodos de medición. Éstos se basan en técnicas
útiles y económicas, aunque no sean necesariamente las más
nuevas. Se incluyen técnicas posibles para todos los indicadores, aun
cuando los métodos de medición puedan ser difíciles de
poner en práctica en su totalidad a corto plazo.
Criterios e indicadores
Los criterios e indicadores
son instrumentos que se usan para caracterizar el estado de los bosques de
un país y suministrar información acerca de los cambios que
ocurren en las tierras forestales y en su uso. Dicha información es
fundamental para la formulación de políticas destinadas a promover
el manejo forestal sostenible (MS) y se puede utilizar para evaluar tendencias
en el plano nacional. La información sobre las tendencias es un elemento
esencial para medir los avances que se van realizando hacia la meta del MFS.
La comparación de informes
nacionales periódicos sobre diversos indicadores ayudará al
público y a los encargados de la adopción de decisiones a determinar
el estado actual y las tendencias de la mayoría de los aspectos relativos
a los bosques. Con el tiempo, servirán para documentar los cambios
y resultados que produzca el manejo forestal.
Específicamente, los
siete criterios identificados en el Proceso de Montreal son los componentes
esenciales del manejo sostenible de los bosques. Comprenden funciones y atributos
fundamentales (biodiversidad, productividad, salud de los bosques, secuestro
de carbono y protección del suelo y el agua), beneficios socioeconómicos
(madera, actividades recreativas y valores culturales), y las leyes y reglamentos
que constituyen la estructura normativa en materia forestal. Los criterios
e indicadores proporcionan un marco para responder a la pregunta fundamental:
¿Qué es lo importante de los bosques? Los indicadores del Proceso
de Montreal ofrecen modos de evaluar o describir un criterio. Muchos indicadores
son cuantitativos; otros son cualitativos o descriptivos. Todos los indicadores
proporcionan información acerca de las condiciones actuales de los
bosques y de su uso y, a lo largo del tiempo, mostrarán la dirección
que tome la evolución de esas variables. Se admite asimismo que, si
bien muchos de los indicadores se pueden medir con facilidad, otros requerirán
el acopio de datos nuevos y suplementarios, el establecimiento de un nuevo
programa de muestreo sistemático o incluso la realización de
investigación básica.
En conjunto, los siete criterios
y 67 indicadores del Proceso de Montreal representan un enfoque del MFS basado
en el ecosistema y reflejan la necesidad de servir a las comunidades humanas.
Los criterios e indicadores no son estáticos; se irán revisando
y perfeccionando continuamente para tomar en cuenta nuevas investigaciones,
avances de la tecnología, aumentos en la capacidad de medición
de indicadores y mejoras en el conocimiento de lo que constituye indicadores
apropiados para efectuar evaluaciones.
| índice
| Arriba |

VIÑETA SOBRE ARGENTINA
Criterio 1: Conservación de
la diversidad biológica
En noviembre de 1997 se comenzó
a levantar un inventario importante de plantaciones forestales, el cual se
terminará en mayo de 2000. Se ha elaborado información parcial
sobre mapas provinciales de una escala de 1:100 000, con la distribución
y extensión de las especies forestales, así como el volumen
total de madera y la edad por especie. La tabla 1 presenta las superficies
totales de bosques por provincia y, la figura 1, un mapa de las provincias.
Asimismo, se ha elaborado un
sistema de información geográfica, basado en los indicadores
señalados en el párrafo anterior y en la interpretación
de imágenes de satélite. El inventario lo está levantando
el Proyecto de Desarrollo Forestal bajo la dirección de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (BIRF).
Figura 1. Provincias de Argentina
 |
| Tabla 1. Bosques
plantados por provincia |
| Provincias |
Superficie
de bosques plantados (ha) |
| Buenos
Aires |
144
537 |
| Catamarca
|
15
|
| Córdoba
|
41
470 |
| Corrientes
|
187
967 |
| Chaco
|
1
620 |
| Chubut
|
5
063 |
| Entre
Ríos |
86
962 |
| Formosa
|
389
|
| Jujuy
|
18
986 |
| La
Pampa |
2
701 |
| La
Rioja |
|
| Mendoza
|
14
500 |
| Misiones
|
197
000 |
| Neuquén
|
41
094 |
| Río
Negro |
20
712 |
| Salta
|
3
479 |
| San
Juan |
4
524 |
| San
Luis |
483
|
| Santa
Cruz |
2
139 |
| Santa
Fe |
30
414 |
| Santiago del Estero
|
3
833 |
| Tierra del Fuego
|
0
|
| Tucumán
|
4
999 |
| Total
|
812
887 |
|
Tabla 2. Bosques nativos por región
| Regiones
naturales
(boscosas) |
Superficie
de bosques naturales (ha) |
Porcentaje
|
| Parque
chaqueño |
25 750
000 |
68,9 |
| Selva
tucumano-boliviana |
2 490 000
|
6,7 |
| Selva
misionera |
2 060 000
|
5,5 |
| Bosques
subantárticos |
1 970 000
|
5,3 |
| Monte
occidental |
1 880 000
|
5,0 |
| Bosque
pampeano |
1 790 000
|
4,8 |
| Parque
mesopotámico |
1 440 000
|
3,8 |
| Total
|
37 380
000 |
100
|
La Secretaría de Medio
Ambiente está preparando el inventario de bosques nativos.
Los bosques de Argentina, que
en 1970 ocupaban un total de 60 300 000 hectáreas y ahora totalizan
37 380 000 hectáreas, se han clasificados en siete categorías:
selva misionera, selva tucumano-boliviana, parque chaqueño, parque
mesopotámico, bosque pampeano, monte occidental y bosques subantárticos.
La tabla 2 presenta una lista de las superficies de los bosques de cada región.
Las regiones aparecen en el mapa de la figura 2.
En Argentina existen muchas
categorías de zonas protegidas. Las más grandes son las áreas
de conservación del medio ambiente natural, que cubren 13 695 183 hectáreas.
Asimismo, se han establecido 224 áreas de reserva a fin de proteger
paisajes y otros usos de la tierra en virtud de las leyes provinciales y nacionales
sobre parques naturales.
A fin de conservar ecosistemas
naturales, se han designado reservas de bosques nacionales en 34 sitios, que
ocupan 2 590 301 hectáreas.
Criterio 2: Mantenimiento
de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales
El mayor progreso se ha hecho
en las plantaciones. En 1992, las plantaciones forestales totalizaban 20 000
hectáreas por año; en la actualidad, alcanzan un total de 120
000 hectáreas por año. La política forestal ha puesto
el acento en la ampliación de los bosques comerciales, a fin de disminuir
el deterioro de la biomasa forestal nativa. Se estima que en los próximos
10 años las tierras forestales comerciales ocuparán alrededor
de 2 000 000 hectáreas.
Figura 2. Las regiones naturales de Argentina

Criterio
3: Mantenimiento de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas forestales
El Servicio Nacional de Calidad
y Sanidad Agroalimentaria, que participa en el Programa de Sanidad Silvo-agrícola,
está realizando investigaciones sobre la avispa barrenadora de los
pinos (Sirex noctilio). Al mismo tiempo, el programa ha suscrito un
acuerdo interinstitucional con el Consejo de Productores del Delta del Paraná.
Además, en noviembre
de 1991 se creó un Grupo de trabajo permanente sobre sanidad silvoagrícola
bajo el Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (COSAVE), establecido
por Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay. Los objetivos prioritarios
de este Grupo son analizar asuntos relativos a la sanidad forestal de la zona,
coordinar acciones e intercambiar experiencias en el marco del asesoramiento
del comité directivo.
Criterio 4: Conservación
y mantenimiento de los recursos de suelo y agua
La Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentación, a través del Proyecto
de Desarrollo Forestal (SAGPyA/BIRF), finalizó un estudio sobre la
desertificación en Patagonia. Una de sus conclusiones fue la importancia
de la forestación en la lucha contra la erosión. El estudio
fue realizado por DHV Consultants BV (Holanda) – SCC Swedforest International
AB (Suecia), con expertos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
(INTA) y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
Criterio 5: Mantenimiento
de la contribución de los bosques al ciclo global del carbono
Se estima que los bosques nativos
de la Argentina, que ocupan una superficie de unas 37 000 000 hectáreas
y tienen una tasa de crecimiento anual de 3 metros cúbicos por hectárea,
aumentan en volumen a razón de 105 000 000 metros cúbicos por
año. Del mismo modo, las plantaciones forestales, que cubren 1 000
000 hectáreas y tienen una tasa media de crecimiento anual de 15 metros
cúbicos por hectárea, están aumentado en volumen a razón
de 15 000 000 metros cúbicos por año. En consecuencia, con la
aplicación de prácticas silviculturales Argentina tiene capacidad
para realizar la absorción del carbono (tablas 3 y 4).
Tabla 3. Carbono secuestrado
por plantaciones forestales (por hectárea)
| Especies
|
Tasa
anual de crecimiento comercial
(m³/ha) |
Ajuste
por concepto de raíces y ramas |
Acumulación
de carbono
(t /m³) |
Carbono
total
(t/ha) |
| Araucaria
|
18
|
1,4
|
0,26
|
6,6
|
| P.
elliotii |
25
|
1,4
|
0,26
|
9,1
|
| P.
taeda |
28
|
1,4
|
0,26
|
10,2
|
| P.
caribaea |
33
|
1,4
|
0,26
|
12,0
|
| Eucalyptus
|
35
|
1,4
|
0,6
|
12,7
|
| Populus
|
35-40
|
1,4
|
0,26
|
12,7
|
Tabla 4. Carbono neto en los bosques
al final de la primera rotación
| Uso
anterior |
Carbono
liberado en la conversión (t)
(2) |
Carbono
capturado en el bosque (t/año)
(3) |
Carbono
neto/ha de nueva plantación
(3)-(2)=(4) |
| Máx.
|
Mín.
|
Máx.
|
Mín.
|
| Cultivos
agrícolas |
0
|
12,7
|
6,6
|
381
|
198
|
| Pastizales
|
0
|
12,7
|
6,6
|
381
|
198
|
| Tierras
agrícolas abandonadas, con regeneración |
50
|
12,7
|
6,6
|
331
|
148
|
| Humedales
del delta (9 años) |
0
|
12,7
|
6,6
|
114
|
59
|
Criterio 6: Mantenimiento
y mejoramiento de los múltiples beneficios socioeconómicos de
largo plazo para cubrir las necesidades de las sociedades
La Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentación del Ministerio de Economía,
Obras y Servicios Públicos es el organismo encargado de la ejecución
del Proyecto de Desarrollo Forestal.
Entre los principales beneficios
previstos por el proyecto, cabe señalar los siguientes:
- Un marco más eficiente de políticas
y reglamentacíon para desarrollar el potencial ecológico de
sitios muy adecuados para la silvicultura, aunque poco rentables para otras
actividades
- Énfasis directo en una mayor productividad
- Priorización de los esfuerzos para
las regiones que presenten ventajas económicas y ecológicas
- Mejoramiento de la calidad de la madera
que se explota y diversificación de las alternativas de procesamiento
- Recuperación de zonas frágiles
o deterioradas, contribuyendo así a reducir la presión en
los bosques naturales
- Fortalecimiento de la investigación
periférica y los servicios de extensión e información
- Mayor participación del sector privado
en la producción y en los servicios
- Creación e implementación
de opciones para mejorar los ingresos familiares de pequeños productores
- Mayor capacidad forestal técnica
y administrativa en el sector público
- Capacitación de personal técnico
y gerencial en áreas públicas y privadas
Criterio 7: Marco legal, institucional
y económico para la conservación y el manejo sustentable de bosques
El marco normativo se compone
básicamente de la legislación que figura en la tabla 5:
Tabla 5. Marco legal de la
conservación y el manejo sostenible de los bosques
| Sector
|
Ley
de conservación |
| Áreas
protegidas |
Ley
22351 y Decreto Reglamentario 637 |
| Áreas
protegidas |
Decreto
1979/78 |
| Flora
|
Ley
13273 |
| Flora
|
Ley
23973 |
| Fauna
|
Ley
22421/81 y Decreto Reglamentario 691/81 |
| Suelo
|
Ley
22428 y Decreto 681/81 |
| Agua
|
Ley
2797/91 |
| Agua
|
Ley
20481 y Decreto 1886/83 |
| Agua
|
Ley
23615 |
| Agua
|
Decreto
2125/78 |
| Agua
|
Decreto
776/92 |
| Aire
|
Ley
20282 |
| Aire
|
Ley
24040 |
| Plaguicidas
y fertilizantes |
Leyes
3489, 18073, 18796, 18323, 20026, 20316, 20418, 20466 y 22289 |
Además, Argentina es
parte de varias convenciones internacionales sobre conservación y protección
de recursos naturales (tabla 6).
Tabla 6. Participación
en convenciones internacionales
| Tema
|
Acuerdo
|
Año
de Ratificación |
| Biodiversidad
|
Protección
de la flora y fauna |
1946
|
| Biodiversidad
|
Ramsar
|
1971
|
| Biodiversidad
|
CITES
|
1973.
Ley 22344/ 80 |
| Biodiversidad
|
Conservación
de especies migratorias (Bonn) |
1979.
Ley 23818 |
| Biodiversidad
|
Diversidad
Biológica (Río de Janeiro) |
1992
|
| Aire
|
Protección
de la capa de ozono (Viena) |
1985
Ley 23724 |
| Aire
|
Protocolo
de Montreal |
1987
|
| Aire
|
C.
marco sobre el cambio climático |
1994
|
| Sanidad
vegetal |
----------------------------
|
Diversos
|
En el marco legislativo y de
políticas sobre los bosques, se han tomado en cuenta los siguientes
objetivos en la Ley de Inversiones para Bosques Cultivados (Nº 25.080/99)
y el Decreto Nº 133/99:
- Protección de bosques naturales,
prohibiendo su uso excepto cuando se hayan aprobado planes de ordenación
destinados a promover su manejo activo
- Ampliación de la base forestal por
medio de plantaciones de bosques, utilizando especies apropiadas en suelos
con productividad agrícola media a baja, con un plan de manejo sostenible
aprobado
| índice
| Arriba |

VIÑETA SOBRE AUSTRALIA
Resumen
El presente informe pone de
relieve las novedades ocurridas a partir de 1997, año en que se produjo
el Primer Informe de Aproximación de Australia. En 1998, ese país
finalizó el documento "A framework of regional (sub-national)
level criteria and indicators of sustainable forest management in Australia"
[Marco de criterios e indicadores regionales (subnacionales) para el manejo
sustentable de los bosques de Australia] al cabo de un proceso consultivo
de dos años desarrollado entre organismos gubernamentales del Commonwealth
(federales), estatales y territoriales e interesados directos. El marco fue
aprobado por los Ministros de Silvicultura y Medio Ambiente federales, estatales
y territoriales y dado a conocer públicamente en agosto de 1998. Se
basa en en los criterios e indicadores nacionales del Proceso de Montreal
aceptados internacionalmente. Ofrece un método coordinado para vigilar
tendencias en las condiciones de los bosques y en la sostenibilidad de las
prácticas de manejo forestal de Australia a nivel subnacional, que
permitirá reunir datos para usar a nivel nacional. Se ha acordado un
enfoque gradual para la implementación de los indicadores, que los
Estados y Territorios podrán aplicar con flexibilidad.
En apoyo de esa tarea, Australia
está emprendiendo un número de proyectos de investigación
y desarrollo destinados a producir indicadores sensibles, prácticos
y económicos. Como se señala en el Primer Informe de Aproximación,
el país enfrenta varios desafíos importantes, incluyendo la
recopilación de datos de bosques no comerciales que ocupan tierras
públicas y de la gran mayoría de los bosques administrados por
particulares. Se trata de un asunto de envergadura, ya que el 90% de los 157
millones de hectáreas de terrenos forestales de Australia se encuentran
bajo esos sistemas de tenencia.
Desarrollo de un marco de
criterios e indicadores para usar a nivel subnacional
En julio de 1996, el Consejo
Ministerial sobre Silvicultura, Pesca y Acuacultura [Ministerial Council on
Forestry, Fisheries and Aquaculture; MCFFA] de Australia solicitó que
se elaborara un marco de criterios e indicadores de nivel regional. A esos
efectos, el Comité permanente de silvicultura de dicho Consejo y el
Comité permanente de conservación de los Consejos de Medio Ambiente
y Conservación de Australia y Nueva Zelanda acordaron establecer el
Grupo de implementación del Proceso de Montreal (GIM) para Australia,
un órgano de competencia estatal y federal, con objeto de elaborar
el marco de criterios e indicadores regionales. Las actividades de este Grupo
han comprendido reuniones de interesados, talleres de expertos, seminarios
y un período de recepción de comentarios del público.
Interesados directos y expertos aportaron ideas sobre la capacidad de los
indicadores para captar atributos fundamentales del manejo forestal sostenible
(MFS) a escala regional (subnacional) en las condiciones de Australia. Asimismo,
se ofreció asesoramiento sobre necesidades en materia de investigación.
El proceso del GIM confirmó
que los siete criterios del Proceso de Montreal tienen pertinencia para todos
los sistemas de tenencia de la tierra y todos los tipos de bosques de Australia.
Sin embargo, de conformidad con el Enunciado de la política forestal
de Australia, la aplicación e importancia de los criterios y sus respectivos
indicadores varía según las formas de tenencia y los grandes
tipos de bosques.
De los 67 indicadores nacionales
del Proceso de Montreal, 30 se aceptaron como indicadores de nivel regional
y 10 se clasificaron como no pertinentes para dicho nivel. Veinticinco indicadores
de nivel nacional se formularon de otra manera a fin de reflejar problemas
regionales con mayor exactitud y dos indicadores se amalgamaron con indicadores
conexos. Se elaboraron 12 indicadores nuevos y/o provisorios para usar a nivel
regional. En resumen, el marco regional también cuenta con 67 indicadores.
La opinión general en
Australia es que, en este momento, no es posible, práctico ni económico
implementar y vigilar completamente todos los indicadores del marco. Por lo
tanto, se han determinado en éste tres subconjuntos de indicadores:
- Categoría A: indicadores que se pueden
medir inmediatamente en la mayoría de los bosques
- Categoría B: indicadores que requieren
una mayor elaboración de los métodos o el acceso a los recursos
antes de que se puedan implementar
- Categoría C: indicadores que requieren
un grado importante de investigación y desarrollo a fin de elaborar
una implementación práctica, idónea y económica
(ver la Tabla 7).
Tabla 7. Implementación
gradual de indicadores
| Categoría
A — La mayoría se puede implementar de inmediato |
Categoría
B — Requieren cierta elaboración |
Categoría
C — Requieren I+D a largo plazo |
| 1.1.a
Superficie por tipo forestal y régimen de tenencia. (Modificado
para incluir 1.1.c)
1.1.b Superficie del tipo forestal por distribución de
etapas de crecimiento y por régimen de tenencia. (Modificado
para incluir 1.1.d)
1.2.a Lista de especies habitantes de los bosques.
1.2.b Estado de conservación (amenazada, rara, vulnerable,
en peligro o extinta) de especies habitantes de los bosques, en riesgo
de no mantener poblaciones reproductivamente viables, de acuerdo a lo
determinado por la legislación o la evaluación científica.
2.1.a Superficie de terrenos forestales y superficie neta de
terrenos forestales disponibles para la producción de madera.
2.1.d Extracción anual de productos madereros en comparación
al volumen determinado como sustentable.
2.1.f Superficie y porcentaje de plantaciones que alcanzan un
volumen relativo eficaz un año después de plantarlas.
2.1.g Superficie y porcentaje del área explotada de bosque
nativo eficazmente regenerado.
3.1.a Superficie y porcentaje de bosques afectados por procesos
o agentes que puedan producir cambios en la sanidad y vitalidad del
ecosistema. (Provisoriamente en forma narrativa)
4.1.a (Provisorio) Superficie y porcentaje de terrenos forestales
evaluados sistemáticamente para detectar riesgos de erosión
del suelo y para los cuales se implementan medidas científicas
y adaptadas a cada sitio, destinadas a proteger los valores del suelo
y el agua.
6.2.c Número de visitas por año.
6.5.a Empleo directo e indirecto en el sector forestal y empleo
en el sector forestal como porcentaje del empleo total. (Directo)
7.1 (En forma narrativa) Grado en el cual el
marco legal (leyes, reglamentos, instrucciones) apoya la conservación
y el manejo sustentable de los bosques.
7.2 (En forma narrativa) Grado en el cual
el marco institucional apoya la conservación y el manejo sustentable
de los bosques.
7.4 (En forma narrativa) Capacidad para medir y evaluar
en forma periódica y sistemática los cambios en la conservación
y el manejo sustentable de los bosques.
7.5 (En forma narrativa) Capacidad para
llevar a cabo y aplicar la investigación destinada a mejorar
el manejo forestal y la generación de bienes y servicios forestales. |
1.1.e
Fragmentación de los tipos forestales.
5.1.a Biomasa total de los ecosistemas forestales y acumulación
de carbono; si es pertinente, por tipo forestal, clase de edad y etapa
de sucesión.
6.1.a Valor y volumen de la producción de madera y productos
de la madera, incluyendo el valor agregado a través del procesamiento
secundario.
6.3.a Valor de las inversiones, incluyendo inversión en
bosques en crecimiento, sanidad y manejo de bosques, bosques plantados,
procesamiento de madera, recreación y turismo.
6.4.a(i) (Áreas prioritarias) Superficie y porcentaje
de terrenos forestales en sistemas de tenencia, regímenes de
manejo y zonificación definidos, manejados formalmente de modo
de proteger los valores espirituales, religiosos, sociales y culturales
de los pueblos indígenas, incluyendo la apreciación no
consuntiva del país.
6.4.a(ii) Proporción de lugares de valor cultural no indígena
en bosques manejados formalmente con objeto de proteger dichos valores.
6.5.a Empleo directo e indirecto en el sector forestal y empleo
en el sector forestal como porcentaje del empleo total. (Indirecto)
6.6.a Grado en el cual el marco de manejo mantiene y refuerza
los valores indígenas, incluyendo el uso en virtud del título
indígena, habitual y tradicional por parte de pueblos indígenas,
y para la participación de dichos pueblos en el manejo de los
bosques. |
1.2.c
Niveles de población de especies representativas de diversos
hábitats, medidos periódica y sistemáticamente
a través de su rango de distribución.
1.3.a Cantidad de variación genética en el seno
de poblaciones de especies representativas habitantes de los bosques
y entre esas poblaciones.
3.1.a Superficie y porcentaje de bosques afectados por procesos
o agentes que puedan producir cambios en la sanidad y vitalidad del
ecosistema.
3.1.c Superficie y porcentaje de terrenos forestales con componentes
biológicos, físicos y químicos deteriorados o mejorados,
indicativos de cambios en procesos ecológicos fundamentales.
4.1.c Porcentaje de kilómetros de cursos de agua en cuencas
forestadas, en los cuales el caudal y la periodicidad del flujo se ha
desviado significativamente del rango histórico de variación.
4.1.d Superficie y porcentaje de terrenos forestales con disminución
significativa de la materia orgánica del suelo y/o cambios en
otras propiedades químicas del suelo.
4.1.d ( Provisorio) Cantidad total de carbono orgánico
en el piso del bosque (componentes < 25 mm de diámetro), contenida
en la capa superficial de suelo de 30 cm de espesor.
4.1.e Superficie y porcentaje de terrenos forestales con una
compactación o cambio significativo de las propiedades físicas
del suelo a causa de actividades humanas.
4.1.f Porcentaje de cuerpos o cursos de agua en áreas
forestales (kilómetros de ríos, hectáreas de lagos)
con una variación significativa de su diversidad biológica
respecto del rango histórico de variabilidad.
6.1.b Valor y cantidad de producción de productos forestales
no madereros.
6.2.b Número, gama y tipo de actividades de recreación
y turismo disponibles en una región determinada.
6.5.c(i) Viabilidad y adaptabilidad a condiciones económicas
y sociales cambiantes, de las comunidades dependientes de los bosques
6.5.c(ii) Viabilidad y adaptabilidad de comunidades indígenas
dependientes de los bosques. |
| Total:
12 indicadores y 4 subcriterios |
Total:
8 indicadores |
Total:
13 indicadores |
Se está financiando
la labor de investigación y desarrollo de esos indicadores. Cuando
finalice, se revisarán los indicadores con el objeto de establecer
la factibilidad de su inclusión en la Categoría A. Las tres
categorías cubren los siete criterios del Proceso de Montreal y ofrecen
una estrategia para su implementación gradual.
La implementación regional
o la investigación y desarrollo de los veinte indicadores restantes
no se consideran de gran prioridad a corto o mediano plazo. Sin embargo, pueden
ser importantes en determinadas regiones y podrían adoptarse si fuera
necesario. Si bien Australia está comprometida a vigilar los criterios
e indicadores de marco regional y publicar los resultados, no está
prevista la implementación uniforme de indicadores en todo el país.
Asimismo, cabe señalar que el marco no es jurídicamente vinculante,
como tampoco lo es tener un documento de cumplimiento o un manual operativo.
La capacidad de los organismos,
la industria, los propietarios de bosques y silvicultores, y la comunidad
en general para contribuir a las funciones de vigilancia es variable.
Relaciones con otras actividades
nacionales e internacionales
Existen relaciones importantes
entre la implementación del marco y el trabajo que se está realizando
en otras iniciativas fundamentales, incluyendo el proceso de Acuerdos Forestales
Regionales de Australia, el Inventario Forestal Nacional, la presentación
de informes sobre el Estado de los Bosques y el Estado del Medio Ambiente,
actividades relativas al efecto de invernadero y la presentación de
informes a nivel internacional. El marco no sólo proporciona un enfoque
común de la vigilancia, con el objetivo específico de mejorar
gradualmente el manejo forestal en todos los regímenes de tenencia
de la tierra, sino que intenta evitar duplicaciones en la recogida de datos
relacionados con los bosques. Permitirá reunir datos de nivel regional,
estatal y nacional en una forma transparente y creíble, tanto en las
regiones regidas por Acuerdos Forestales Regionales (AFR) como en las que
no lo están.
Acuerdos Forestales Regionales
Un elemento clave del enfoque
adoptado en el Enunciado de la política forestal nacional de Australia
implica la concertación de AFR entre el gobierno del Commonwealth y
los gobiernos de los estados, que se están elaborando tras la realización
de estudios exhaustivos de los valores forestales y consultas con interesados
directos. Los acuerdos tendrán el objeto de conservar la vasta gama
de valores ambientales y patrimoniales que los bosques pueden brindar a las
generaciones actuales y futuras, asegurando que el sistema de reservas de
conservación de bosques sea completo, adecuado y representantivo, por
medio del manejo complementario de bosques situados fuera de las reservas.
Asimismo, los acuerdos proporcionarán un acceso seguro a los recursos
madereros, lo cual permitirá el desarrollo continuo de industrias ecológicamente
sostenibles y competitivas en el plano internacional. Los Acuerdos Forestales
Regionales cubren más de 25 millones de hectáreas (aproximadamente
16% de los terrenos forestales). Todos los firmados hasta la fecha hacen referencia
a la identificación de indicadores de sostenibilidad basados en el
marco regional. Se han logrado progresos considerables en Nueva Gales del
Sur y Tasmania en la identificación de indicadores para la vigilancia.
Si bien se ha realizado una evaluación preliminar de recursos en los
bosques nativos privados de la mayoría de las áreas cubiertas
por dichos acuerdos, solamente Tasmania ha incluido tanto los bosques públicos
como los privados en su análisis final de recursos.
Inventario Forestal Nacional
En 1988, los gobiernos del
Commonwealth y de los estados y territorios establecieron el Inventario Forestal
Nacional (IFN) para coordinar la recogida y utilización de información
sobre los bosques a nivel nacional. Diversos Consejos Ministeriales han encomendado
al IFN la producción de informes quinquenales sobre el Estado de los
Bosques, basados en el marco regional.
Presentación de informes
sobre el Estado de los Bosques y del Medio Ambiente
Dichos Consejos Ministeriales
han decidido asimismo que la preparación de informes nacionales sobre
el Estado de los Bosques debe ser acorde con todos los otros requisitos nacionales
e internacionales en materia de presentación de informes, lo que significa
que los informes sobre el Estado del Medio Ambiente y sobre el Proceso de
Montreal deberán basarse en datos recabados para el marco regional.
Efecto de invernadero
Como parte de la Estrategia
nacional sobre el efecto de invernadero, se están realizando diversas
actividades que contribuirán a mejorar los conocimientos acerca de
la contribución de los bosques a los flujos y sumideros del carbono.
En 1999, se estableció un Centro de investigación cooperativa
sobre la contabilidad de gases de invernadero, que realizará estudios
destinados a lograr una mayor certidumbre en la medición y predicciones
de masas y flujos de carbono de la vegetación australiana, tanto a
escala de proyecto como del continente. La información que se recoja
estará directamente relacionada con el Criterio 5 del marco regional.
En la Australian Greenhouse Office [Oficina australiana sobre el efecto de
invernadero] se está elaborando un sistema nacional de contabilidad
del carbono que ofrece un marco integral para informar acerca del almacenamiento
y emisiones de dióxido de carbono y otros gases de invernadero del
paisaje australiano. Esas dos iniciativas servirán de base para los
informes sobre el Criterio 5 que preparen organismos estatales y nacionales.
Certificación y etiquetado
Australia reconoce que los
criterios e indicadores del Proceso de Montreal no tienen relación
directa con la certificación y el etiquetado. Los planes de certificación
y etiquetado se podrían basar en la información que ofrece esa
evaluación del MFS y los métodos que emplea (incluyendo criterios
e indicadores pertinentes). Los ministros de Silvicultura de los gobiernos
del Commonwealth, estados y territorios están elaborando una norma
australiana de silvicultura destinada a servir de base para la certificación
voluntaria. Dicha norma se elaborará a través de un proceso
que solicita activamente las opiniones de una amplia gama de interesados directos
y las estudia con transparencia. Tal enfoque intentaría combinar elementos
de desempeño medioambiental que toman en cuenta criterios del Proceso
de Montreal y elementos de sistemas sacados de ISO 14001. Asimismo, Australia
procurará colaborar con miembros del Proceso de Montreal y otros países
interesados a efectos de explorar un enfoque cooperativo internacional de
la certificación y del etiquetado.
Presentación de informes
a nivel internacional
Como se mencionó anteriormente,
los datos recogidos para el marco regional se usarán en la preparación
de informes internacionales para el Proceso de Montreal. Los criterios son
equivalentes y los indicadores son en gran parte los mismos. Australia ha
contribuido al Programa de Evaluación de los Recursos Forestales del
Mundo para el año 2000 respondiendo a la solicitud de información
de 1998-99, así como participando en la elaboración de un mapa
mundial de zonas ecológicas.
Cooperación internacional
Australia ha estado participando
activamente en la cooperación internacional sobre criterios e indicadores.
Australia y China han organizado conjuntamente dos talleres. El primero se
realizó en Fuzhou, China, en diciembre de 1997, y en él se investigaron
indicadores de nivel nacional para China. El segundo tuvo lugar en Melbourne
luego de la conferencia de la Unión Nacional de Organizaciones de Investigación
Forestal (IUFRO) en agosto de 1998, y tuvo el objeto de acelerar el progreso
en la implementación de criterios e indicadores por medio de la creación
de capacidad y el fortalecimiento de la confianza.
Aspectos más destacados
de la labor que se realiza a nivel estatal y territorial
En Nueva Gales del Sur, el
Servicio Forestal estatal comenzó la implementación de criterios
e indicadores de la sostenibilidad en 1997, antes de la finalización
del marco regional. Los 17 indicadores iniciales seleccionados por dicho Servicio
tras extensas consultas concuerdan con los criterios del Proceso de Montreal
y se rindió cuenta de ellos en el primer informe sobre valores ambientales
y sociales de 1997-98. A partir de 1999, los indicadores de la categoría
A se integran al proceso de vigilancia de la sostenibilidad de los bosques
estatales. Se están llevando a cabo conversaciones con otros organismos
con el objeto de coordinar la implementación de criterios e indicadores
en bosques que se encuentran bajo otros regímenes de tenencia.
En Victoria, los AFR especifican
que se establecerá un conjunto de indicadores de la sostenibilidad
a fin de vigilar cambios en los bosques, en concordancia con los criterios
e indicadores del Proceso de Montreal. Se han reconfigurado programas de investigación
y desarrollo con objeto de responder a la necesidad de realizar mediciones
periódicas y sistemáticas tomando en cuenta dichos indicadores.
Con respecto a los bosques nativos, Victoria ha identificado un número
de indicadores del Proceso de Montreal que considera pertinentes, para los
cuales se puede suministrar información tanto de inmediato como tras
una mayor investigación y desarrollo. El sector de los bosques privados
de Victoria está evaluando opciones de implementación.
Queensland prevé utilizar
indicadores en su proceso de AFR. El Departamento de Recursos Naturales ha
emprendido una labor consíderable en la elaboración de esos
indicadores y está elaborando una estrategia de implementación
para indicadores de la categoría A. Se están haciendo progresos
en una estrategia de vigilancia de tres niveles, que involucra sitios de referencia
a largo plazo, parcelas permanentes y parcelas temporarias. Queensland ha
comenzado nuevos proyectos de investigación y vigilancia de indicadores
de las categorías B y C y está desarrollando otros en mayor
profundidad. Está considerando ampliar las parcelas de vigilancia forestal
para incluir regiones exteriores a la zona de AFR, así como bosques
de propiedad privada y sistemas de reservas.
Australia Occidental se concentrará
en indicadores de la categoría A. Se dispone de datos limitados sobre
terrenos forestales no manejados por el Departamento de Conservación
y Ordenamiento de Tierras, esto es, terrenos conferidos a otros organismos
gubernamentales o gobiernos locales o propiedad de ellos, así como
terrenos privados y arrendados. El punto de mira inicial será el área
de AFR. La labor futura tratará probablemente el tema de las zonas
templadas y tropicales, para lo cual será necesario establecer relaciones
de colaboración con otros organismos y organizaciones.
Tasmania presenta la característica
singular de encontrarse bajo un AFR que abarca todo el estado. Junto con interesados
directos y el Commonwealth proyecta identificar un conjunto de indicadores
que se utilizarán para vigilar la aplicación del Acuerdo para
diciembre de 1999.
En los estados y territorios
donde no se conciertan AFR, la atención que se presta a la implementación
de indicadores es variable. El organismo encargado del manejo forestal de
Australia del Sur, ForestrySA, administra plantaciones forestales de proporciones
considerables con sólo un área de uso múltiple del bosque
relativamente pequeña. El estado ha reconocido la importancia de impulsar
la implementación de indicadores para todo el sector forestal de Australia
del Sur.
Es interesante señalar
que han sido los organismos de producción forestal los que han encabezado
la implementación. Es necesario continuar los esfuerzos para asegurar
que todos los organismos de manejo forestal participen en el proceso y que
se elaboren mecanismos innovadores para atraer a la industria, los propietarios
y plantadores de bosques privados, miembros del mundo académico, instituciones
de investigación y la comunidad.
Es esencial fortalecer los
relaciones entre dichas actividades y evitar las duplicaciones.
Investigación y desarrollo
Como se señaló
anteriormente, se están realizado investigaciones sobre la elaboración
e implementación de indicadores prácticos y económicos
del MFS que ayuden a poner en ejecución el marco de indicadores regionales.
La Forest and Wood Products Research and Development Corporation maneja los
fondos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Silvicultura de Australia (AFFA
por su sigla en inglés). La Tabla 8 contiene algunos detalles de los
proyectos.
Las tablas 9 a 13 contienen
datos básicos sobre algunos indicadores de la categoría A.
Tabla 8. Proyectos de investigación
y desarrollo de indicadores de la sostenibilidad de los bosques
| Título
del proyecto (indicador conexo) |
Situación
actual y persona de contacto |
| Empleo
directo e indirecto en el sector forestal y empleo en el sector forestal
como porcentaje del empleo total (6.5a). |
Concluido
-El informe final, incluyendo las recomendaciones, estará disponible
para mediados de 1999.
Contacto: John Dargavel, Australian National University
Tel.: 61(0)2 6249 2118 Fax: 61 (0) 2 6249 0312 |
| Información
basada en datos del suelo para desarrollar la silvicultura de plantaciones
sostenibles en Australia (4.1d, 4.1e) |
Ampliación
de un proyecto en marcha en el que se investigan indicadores de la sostenibilidad
de plantaciones; no comenzará hasta octubre de 1999.
Contacto: Russell Haines, Queensland Forest Research Institute
Tel.: 61 (0) 7 3896 9703 Fax: 61 (0) 7 3896 9848 |
| Evaluación
de indicadores edáficos de la sostenibilidad en bosques mediterráneos
de Australia (4.1d, 4.1e) . |
En
marcha.
Contacto: John McGrath, Western Australia Conservation and Land Management
Phone: 61 (0) 8 9334 0303 Fax: 61 (0) 8 9334 0326 |
| Evaluación
de la materia orgánica del suelo como indicador significativo
de importantes propiedades y procesos edáficos en ecosistemas
de bosques nativos (4.1d, 4.1e). |
En
marcha. Muestras de suelo recogidas en sitios de prueba, para análisis
de laboratorio
Contacto: Jurgen Bauhus, Australian National University
Tel.: 61 (0) 2 6249 2748 Fax: 61 (0) 2 6249 0746 |
| Procedimientos
para la medición de cambios en las propiedades físicas
del suelo tras la tala de bosque húmedo de E. obliqua
y el efecto subsiguiente en la productividad del sitio (4.1e). |
En
marcha.
Contacto: Bill Neilsen, Forestry Tasmania
Tel.: 61 (0) 3 6233 8225 Fax: 61 (0) 3 6233 8292 |
| Efecto
de la explotación forestal en las propiedades físicas
del suelo: la elaboración y evaluación de indicadores
significativos del MFS en el sudeste de Australia (4.1d). |
En
marcha.
Contacto: Stephen Lacey, State Forests Service New South Wales
Tel.: 61 (0) 2 9872 0111 Fax: 61 (0) 2 9871 6941 |
| Desarrollo
e implementación de métrica del paisaje para rendir informe
sobre la fragmentación de bosques a nivel de terreno y de paisaje
(1.1e). |
En
marcha.
Contacto: Phil Norman, Queensland Department of Natural Resources
Tel. 61 (0) 7 3896 9830 Fax: 61 (0) 7 3896 9858 |
| Identificación
de especies y grupos funcionales de alerta temprana en caso de un cambio
medioambiental importante (1.2c). |
En
marcha.
Contact: Rod Kavanagh, State Forests Service of New South Wales
Phone: 61 (0) 2 9872 0160 Fax: 61 (0) 2 9871 6941 |
| Elaboración
de indicadores de diversidad genética en bosques nativos manejados
(1.3a, 3.1c, 1.1e, 1.2c). |
Concluido
el establecimiento del alcance del estudio; está en consideración
el trabajo de seguimiento.
Contacto: Gavin Moran, CSIRO Forestry and Forest Products
Tel.: 61 (0) 2 6281 8211 Fax: 61 (0) 2 6281 8312 |
| Medidas
del éxito de la regeneración y métodos de vigilancia
para el MFS de bosques nativos (2.1g). |
En
marcha.
Contacto: John Kellas, Centre for Forest Tree Technology – Victoria
Tel.: 61 (0) 3 9450 8666 Fax: 61 (0) 3 9450 8644 |
| Prueba
y perfeccionamiento de AUSRIVAS para la detección, evaluación
e interpretación de cambios en la diversidad de los cursos de
agua, relacionados con operaciones de silvicultura (4.1f). |
En
marcha.
Contacto: Bill Neilsen, Forestry Tasmania
Tel.: 61 (0) 3 6233 8225 Fax: 61 (0) 3 6233 8292 |
| Elaboración
de un marco concertado para consultas y aporte de conocimientos indígenas
que tengan pertinencia para los indicadores del Proceso de Montreal
en el manejo ecológicamente sostenible de los bosques a nivel
regional (6.6a). |
En
marcha.
Contacto: Alan Black, Edith Cowan University – Australia Occidental
Tel.: 61 (0) 8 9400 5844 Fax: 61 (0) 8 9400 5866 |
| Indicadores
de cambios en procesos ecológicos fundamentales de los bosques,
basados en condiciones de la copa, análisis de funciones del
paisaje e indicadores bióticos (3.1c). |
Presentado
el informe sobre el estudio de establecimiento del alcance; está
en consideración nueva propuesta.
Contacto: Ken Old, CSIRO Forestry and Forest Products
Tel.: 61 (0) 2 6281 8211 Fax: 61 (0) 2 6281 8312 |
Tabla 9 Sistema de tenencia de los principales
tipos de bosque nativo
[Indicador 1.1.a — Superficie por tipo forestal y sistema de tenencia (incluye
el indicador 1.1.c)]
| Tipo
forestal |
Superficie
por sistema de tenencia (en miles de hectáreas) |
| Privado
|
Arrendado
|
Conservado
|
Otro
|
Uso
múltiple |
Sin
datos |
Australia
(en miles de ha) |
| Eucalipto
|
33
178 |
50
681 |
14
961 |
13
940 |
10
728 |
974
|
124
463 |
| Alto
|
1
372 |
583
|
1
469 |
110
|
3
006 |
4
|
6
543 |
| Mediano
|
28
640 |
35
121 |
9
232 |
10
178 |
7
391 |
888
|
91
450 |
| Bajo
|
988
|
12
056 |
658
|
787
|
139
|
72
|
14
700 |
| Mallee
|
2
174 |
2
920 |
3
602 |
2
864 |
193
|
11
|
11
764 |
| Desconocido
|
5
|
(1)
|
0
|
(1)
|
(1)
|
0
|
6
|
| Acacia
|
2
784 |
8
525 |
276
|
608
|
99
|
7
|
12
298 |
| Melaleuca
|
949
|
2
560 |
424
|
86
|
45
|
29
|
4
093 |
| Pluviselva
|
1
017 |
414
|
812
|
220
|
1
093 |
26
|
3
583 |
| Casuarina
|
81
|
919
|
39
|
6
|
6
|
(1)
|
1
052 |
| Manglar
|
422
|
118
|
231
|
146
|
1
|
126
|
1
045 |
| Callitris
|
197
|
300
|
69
|
8
|
292
|
(1)
|
867
|
| Otro
|
3
390 |
2
586 |
770
|
582
|
1
086 |
22
|
8
435 |
| Total
bosque nativo |
42
018 |
66
103 |
17
580 |
15
597 |
13
351 |
1
186 |
155
835 |
| Plantación
de coníferas |
931
|
| Plantación
de latifoliadas |
291
|
| Total
plantaciones |
1
222 |
| Total
bosques |
157
057 |
Superficie
menor que mil hectáreas
Nota: El total puede no cuadrar con la suma de cada columna o fila debido
al redondeo.
Fuentes: National Forest Inventory 1998 y National Plantation Inventory
1999 |
Table 10 Australia – Reservas de conservación
de la naturaleza, superficie por tipo forestal y edad
[Indicador 1.1.b — Superficie por tipo forestal de acuerdo a la etapa de
crecimiento y sistema de tenencia (incluye el indicador 1.1.d)]
| |
Por
clase etaria (en miles de hectáreas) |
|
Tipo forestal
|
Sup. forestal
total
|
Superficie
total
con clases etarias conocidas |
Estableci-
miento
1-10 años |
Juveni-
les
11-30 años |
Inmadu-
ros
31-100 años |
Madu-
ros
100-200 años |
Senescen-
tes
> 200 años |
Dos
clases etarias
(mixto) |
Tres
o más clases etarias |
| Pluviselvas
|
812
|
177
|
|
|
|
177
|
|
|
|
| Eucalipto,
alto, abierto |
1
435 |
184.9
|
.1
|
5.2
|
19.4
|
95
|
|
19
|
46.2
|
| Eucalipto,
mediano, abierto |
3
388 |
756.3
|
.1
|
.5
|
41
|
203
|
|
49
|
462.7
|
| Eucalipto,
bajo, abierto |
17
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| Eucalipto,
alto |
34
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| Eucalipto,
mediano |
5
844 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| Eucalipto,
bajo |
641
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| Eucalipto,
mallee |
3
602 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| Callitris
|
69
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| Acacia
|
276
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| Otro
|
1
463 |
31
|
|
|
|
|
|
|
31
|
| Total
|
17
580 |
1
149.2 |
.2
|
5.7
|
60.4
|
475
|
0
|
68
|
539.9
|
Notas:
- Para las reservas de conservación
de la naturaleza, Nueva Gales del Sur no proporcionó información
sobre la clase etaria por tipo forestal, de modo que los datos de
dicho estado no se incluyen en esta suma nacional.
- Nueva Gales del Sur informa sobre
los 6 tipos forestales de eucalipto combinados, que totalizan una
superficie de 655 017 ha, incluyendo las tres clases etarias (75 980
ha de juveniles, 475 095 ha de senescentes y 103 942 ha de una combinación
de maduros e inmaduros).
- Tasmania junta los datos de todas
las clases etarias para árboles maduros y senescentes y los
reúne en el informe bajo el rubro "maduros".
Fuente: National Forest Inventory 1998 |
Table 11 Australia – Bosques de uso
múltiple por tipo forestal y clase etaria
[Indicador 1.1.b — Superficie por tipo forestal de acuerdo a la etapa de crecimiento
y sistema de tenencia (incluye el indicador 1.1.d)]
| |
Por
clase etaria (en miles de hectáreas) |
|
Tipo forestal |
Sup.
total con clases etarias conocidas |
Establecimiento
1-10 años |
Juveniles
11-30 años |
Inmaduros
31-100 años |
Maduros
100-200 años |
Senescentes
> 200 años |
Dos
clases etarias (mixto) |
Tres
o más clases etarias |
| Pluviselvas
|
341
|
|
|
|
195
|
80
|
|
66
|
| Eucalipto,
alto, abierto |
1
984 |
73
|
150
|
273
|
378
|
364
|
133
|
614
|
| Eucalipto,
mediano, abierto |
2
971 |
22
|
150
|
147
|
647
|
266
|
171
|
1
568 |
| Eucalipto,
bajo, abierto |
|
|
|
|
|
|
|
|
| Eucalipto,
alto |
|
|
|
|
|
|
|
|
| Eucalipto,
mediano |
1
360 |
|
|
|
|
546
|
|
814
|
| Eucalipto,
bajo |
|
|
|
|
|
|
|
|
| Eucalipto,
mallee |
|
|
|
|
|
|
|
|
| Callitris
|
225
|
|
|
|
|
|
|
225
|
| Acacia
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| Otro |
74
|
|
|
|
|
|
|
74
|
| Total
|
6
955 |
95
|
300
|
420
|
1
219 |
1
256 |
304
|
3
361 |
Nota: Las definiciones
de tipos forestales pueden variar según los estados y diferir de
las definiciones nacionales, lo cual puede resultar en categorizaciones
diferentes.
Fuente: National Forest Inventory 1998 |
Tabla 12 Número de especies que
se conocen de los bosques australianos
[Indicador 1.2.a — Lista de especies habitantes de los bosques]
| Grupos
|
Número
de especies |
| Mamíferos
|
317 |
| Aves
|
561 |
| Reptiles
|
219 |
| Anfibios
|
126 |
| Peces
|
16 |
| Plantas
superiores |
13 622
|
| Vertebrados
raros o amenazados |
81 |
| Fuente: National Forest
Inventory 1998 |
Tabla 13 Superficie de bosques nativos
en régimen de tenencia de uso múltiple disponibles para la explotación
forestal, por estado y territorio.
[Indicador 2.1.a — Superficie de terrenos forestales y superficie neta de terrenos
forestales disponibles para la producción de madera](1)
| |
Total
forestado de
uso múltiple
(miles de hectáreas) (2) |
%
forestado del total de bosques de uso múltiple(3)
|
Superficie
total de
de uso múltiple
(miles de hectáreas) (4) |
| Territorio
de la Capital Australiana |
5
|
20.2
|
23
|
| Nueva
Gales del Sur |
3
095 |
81.1
|
3
814 |
| Territorio
del Norte |
-
|
-
|
-
|
| Queensland
|
3
983 |
91.7
|
4
346 |
| Australia
del Sur (3) |
27
|
21.0
|
126
|
| Tasmania
|
1
285 |
79.0
|
1
627 |
| Victoria
|
3
346 |
90.2
|
3
710 |
| Australia
Occidental |
1
612 |
82.1
|
1
962 |
| Australia
|
13
351 |
85.5
|
15
608 |
Notas:
- No incluye datos sobre la producción
de madera procedentes de propiedades privadas y otros regímenes
de tenencia
- Porción forestada de bosques
de uso múltiple. Los porcentajes se basan en números
exactos, no en las cifras redondeadas que figuran en esta tabla.
- Incluye áreas no forestadas.
- En Australia Del Sur no se explotan
los bosques nativos de propiedad pública.
El total de cada columna o fila puede no cuadrar con la suma debido
al redondeo.
Fuente: National Forest
Inventory 1998. |
Actividades futuras
Australia reconoce que la implementación
de los criterios e indicadores exigirá considerables esfuerzos en el
futuro. El desafío fundamental que enfrenta es encarar un número
de impedimentos importantes, entre ellos los siguientes:
- Falta de uniformidad en los métodos
de recogida de datos y de formato según los Estados
- Carencia o insuficiencia de datos sobre
bosques no comerciales de terrenos públicos y sobre prácticamente
todos los bosques de terrenos administrados por particulares
- Falta de conocimientos y de adhesión
a criterios e indicadores por parte de plantadores forestales privados y
arrendatarios
- Falta de integración de los datos
de AFR al formato de los indicadores
- Cantidad de investigación y desarrollo
requerida para implementar algunos de los indicadores
- Escasez de recursos para eliminar esos impedimentos
y llevar adelante la implementación
Sin embargo, incluso con esos
impedimentos, Australia considera que se han realizado progresos considerables
desde 1997. En particular, la coordinación entre las actividades a
nivel estatal, territorial y nacional es mejor y se reconoce que se deben
eliminar duplicaciones.
El marco regional de Australia
se considera y se seguirá considerando un documento dinámico
que puede reflejar variables tales como cambios en las expectativas de las
comunidades y mejoras en los conocimientos. En la implementación de
indicadores a nivel regional, una de las tareas clave en el futuro será
responder a la necesidad de elaborar objetivos y normas de acuerdo con requerimientos
y objetivos de manejo que puedan servir para medir tendencias en los indicadores.
En cuanto a la presentación
de informes, se utilizarán datos recogidos del marco regional de indicadores
en cumplimiento de los siguientes compromisos:
- Indicadores de la categoría A (informes
regionales corrientes, el primero programado para el año 2000)
- Informe Nacional sobre el Estado del Medio
Ambiente (2001), apoyado por los informes de nivel estatal y territorial
- Informe sobre el Estado de los Bosques (2003)
- Informe del Proceso de Montreal (2003)
En el plano internacional,
Australia sigue siendo un participante activo del Grupo de Trabajo del Proceso
de Montreal y su Comité asesor técnico. Creemos que existen
oportunidades para compartir experiencias con otros países en el seno
del Proceso de Montreal y en un ámbito más amplio, y continuará
promoviendo esa cooperación.
Se encontrará más
información sobre las actividades de investigación y desarrollo
en los siguientes sitios web:
http://www.affa.gov.au/ffid/sir/criteria/
http://www.fwprdc.org.au
Referencias
- Australian Bureau of Statistics 1995, Australia
Year Book, AGPS, Canberra
- Commonwealth of Australia 1997, Australia’s
First Approximation Report to the Montreal Process – June 1997, Montreal
Process Implementation Group, Australia
- National Forest Inventory 1998, Australia’s
State of the Forests Report 1998, Bureau of Rural Sciences, Canberra
- National Plantation Inventory 1999, National
Plantation Inventory 1999 – The Tabular Report, Bureau of Rural Sciences,
Canberra
(disponible únicamente en este sitio web: www.brs.gov.au/nfi/activities/npi/interim.html)
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VIÑETA SOBRE CANADÁ
Los bosques de Canadá
Canadá se caracteriza
por la abundancia de sus recursos naturales y, en particular, la inmensidad
de sus bosques, que cubren casi la mitad de su territorio. Nuestros bosques
son parte de nuestro patrimonio y nuestra identidad nacional, y los vemos
como un legado que debemos conservar y transmitir a las generaciones futuras.
Esos ecosistemas vivos y sustentadores de la vida ofrecen a los canadienses
una amplia variedad de servicios ecológicos y ambientales, así
como un número de beneficios económicos y sociales que abarcan
tanto aspectos materiales como espirituales.
Canadá se distingue
de los demás países que poseen bosques por la característica
singular de que la mayoría de los suyos son propiedad del estado y
están supervisados por gobiernos. Setenta y uno por ciento de los bosques
se encuentran bajo jurisdicción provincial, 23% bajo jurisdicción
federal (algunos manejados por gobiernos territoriales o en cooperación
con ellos) y el restante 6% se estima que está en manos de unos 425
000 terratenientes particulares.
En virtud de la Constitución
canadiense, las provincias conservan la responsabilidad por el manejo de los
bosques y cada provincia tiene su propia legislación, reglamentos,
normas y programas, a través de los cuales asigna derechos de explotación
de bosques públicos y atribuye responsabilidades por su manejo. En
los Territorios del Noroeste, la responsabilidad por el manejo forestal ha
sido transferida del gobierno federal al territorial y se está negociando
una transferencia similar con el Territorio del Yukón. En reconocimiento
de la gran variedad de usuarios forestales, los organismos gubernamentales
solicitan la opinión del público y trabajan en estrecha colaboración
con las industrias forestales, grupos indígenas y organizaciones medioambientales
a fin de integrar valores recreativos, sociales, económicos y relativos
a la vida silvestre en la planificación y adopción de decisiones
en materia de manejo forestal.
Desde el punto de vista ecológico,
Canadá se divide en ocho regiones forestales, que incluyen desde los
imponentes bosques húmedos del litoral de la Colombia Británica
hasta los bosques poco densos de crecimiento lento que ocupan la zona límite
de la vegetación arbórea en el Ártico. Cada región
contiene una distribución particular de especies de la flora y la fauna,
como lo demuestran las aproximadamente 180 especies de árboles que
se encuentran a través del país. Además, cabe señalar
que Canadá tiene 15 ecozonas terrestres, 194 ecoregiones y más
de 1 000 ecodistritos.
En otras épocas de la
historia del país, los bosques se consideraban principalmente fuentes
de madera y la silvicultura se basaba en la economía de la tala. Hoy
día, el manejo forestal abarca muchas otras consideraciones: económicas,
ambientales, sociales y culturales. Para encontrar modos flexibles y equilibrados
de integrar esos factores – todo un desafío, dada la complejidad e
inmensidad del recurso, y la diversidad de intereses de la comunidad forestal
– Canadá reexamina y ajusta continuamente sus políticas y aplica
su ingenio colectivo para manejar sus bosques en forma sostenible. Las iniciativas
sobre criterios e indicadores (C + I), tanto a nivel nacional como internacional,
son componentes clave de los esfuerzos que hace Canadá para realizar
las mediciones y los informes sobre el manejo forestal sostenible (MFS).
Medir el manejo forestal sostenible
a nivel nacional
Con el cambio mundial en el
enfoque sobre los bosques, que pasó del rendimiento sostenido al manejo
sostenible, Canadá se ha visto enfrentado a una variedad de nuevas
demandas:
- La necesidad de ampliar las políticas
y prácticas forestales tradicionales para integrar una variedad de
valores tanto madereros como no madereros
- La necesidad de comprender mejor el funcionamiento
de los ecosistemas forestales desde la perspectiva ecológica, social
y económica
- La necesidad de fomentar la cooperación
y el establecimiento de relaciones de colaboración entre una gran
variedad de usuarios de los bosques
- La necesidad de definir un conjunto de valores
forestales para que la nación los adopte, sostenga y fomente
Además de participar
en el Proceso de Montreal, Canadá ha tomado un número de medidas
en el ámbito nacional destinadas a promover el MFS. A comienzos de
1992 — unos pocos meses antes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo y tras dos años de consultas de nivel
nacional – la comunidad forestal y el público canadienses estuvieron
de acuerdo en que los C + I de base científica eran un importante instrumento
para lograr el MFS. Ese acuerdo se tradujo posteriormente en el Plan nacional
de ordenación nacional, titulado Sustainable Forests: A Canadian
Commitment (1992-1998) [Bosques sostenibles: un compromiso canadiense
(1992-1998)], que contenía 96 medidas para guiar el manejo forestal.
En 1993, el Consejo Canadiense
de Ministros de Bosques (CCMB) emprendió una iniciativa nacional con
el objeto de medir y rendir informe sobre los valores forestales que los canadienses
consideran importantes. En 1995, tras un largo proceso de consulta de un año
de duración, adoptó un marco para C + I del MFS en Canadá.
El marco nacional refleja un enfoque del manejo forestal que reconoce que
los bosques constituyen ecosistemas que brindan una gran variedad de beneficios
ambientales, económicos y sociales a los canadienses.
El marco de criterios e indicadores
del CCMB
- Criterio 1 : Conservación de la diversidad
biológica (8 indicadores*)
- Criterio 2 : Mantenimiento y mejoramiento
de las condiciones y productividad de los ecosistemas forestales (12 indicadores)
- Criterio 3 : Conservación de los
recursos edáficos e hídricos (8 indicadores)
- Criterio 4 : Contribuciones del ecosistema
forestal a los ciclos ecológicos globales (20 indicadores)
- Criterio 5 : Los múltiples beneficios
que los bosques brindan a la sociedad (16 indicadores)
- Criterio 6 : Aceptar la responsabilidad
de la sociedad por el desarrollo sustentable (19 indicadores)
* El marco se divide en 22
elementos, de los cuales se han establecido 83 indicadores para medir el progreso
del país hacia el logro del manejo forestal sostenible.
El propósito del CCMB
al elaborar el marco de C + I era:
- Aclarar el significado del MFS y proporcionar
un marco para describirlo y evaluarlo a nivel nacional
- Ofrecer un punto de referencia para la elaboración
de políticas sobre la conservación, manejo y desarrollo sostenible
de los bosques
- Contribuir a una base científica
y normativa que sirva para la clarificación de asuntos relacionados
con el medio ambiente y el comercio, incluyendo la certificación
de productos
- Proporcionar conceptos y términos
que faciliten la realización de un diálogo significativo sobre
el MFS a nivel nacional e internacional
- Mejorar la información a disposición
del público y las autoridades encargadas de la adopción de
decisiones
Según un análisis
del marco de criterios e indicadores del CCMB y del marco del Proceso de Montreal,
los dos sistemas son compatibles, con aproximadamente un 80% de similitud.
Si bien los indicadores del CCMB reflejan las características particulares
de los bosques canadienses, los criterios de dicho Consejo están en
consonancia con los seis primeros criterios del Proceso de Montreal. Algunos
de los indicadores correspondientes a los criterios 5 y 6 del marco del CCMB
son similares a los que se encuentran en el criterio 7 del Proceso de Montreal
(Marco jurídico, institucional y económico para la conservación
y el manejo sustentable de bosques).
En 1997, en nombre del CCMB,
una red de expertos forestales de las provincias y territorios, entidades
del sector industrial, organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas
y asociaciones profesionales de silvicultura prepararon una descripción
detallada de la capacidad de Canadá para rendir informe sobre cada
uno de los 83 indicadores. El documento se tituló Criteria and Indicators
of Sustainable Forest Management in Canada, Technical Report [Criterios
e indicadores del MFS en Canadá. Informe técnico]. Para dar
a conocer las constataciones de la red a un público amplio, se publicó
una versión más concisa y menos técnica, titulada Criteria
and Indicators of Sustainable Forest Management in Canada, Progress to Date
[Criterios e indicadores del MFS en Canadá. Progresos realizados
hasta la fecha]. La preparación de ambos informes permitió adquirir
un mejor conocimiento de los puntos fuertes y las flaquezas de nuestra capacidad
en materia de medición de la sostenibilidad de los bosques.
En 1998, Canadá renovó
su compromiso en favor de la sostenibilidad de los bosques en la National
Forest Strategy (1998-2003) [Plan nacional de ordenación forestal,
1998-2003]. En particular, la nueva estrategia atiende a la necesidad de elaborar
medidas objetivas para la realización de pruebas y demostraciones de
la sostenibilidad en el marco nacional de criterios e indicadores, y suscribe
la elaboración de planes de acción para la rendición
periódica de informes sobre los avances que Canadá realice en
el logro del MFS. (En abril de 2000, Canadá informará acerca
de los progresos realizados a la Comisión de las Naciones Unidas sobre
Desarrollo Sostenible en Nueva York.)
La implementación de
criterios e indicadores a nivel subnacional
En el marco del Plan nacional
de ordenación forestal, varias provincias han adoptado conjuntos de
C + I provinciales y muchas se están preparando para incorporarlos
en la planificación de su manejo forestal. Además, algunas provincias
han tomado medidas para integrar C + I en su legislación forestal,
mientras que otras están estudiando la posibilidad de hacerlo. Quebec,
por ejemplo, modificó su Ley forestal para incluir los 6 criterios
del marco de C + I del CCMB, elaboró un marco de 60 indicadores (muchos
de los cuales son similares a los del marco del CCMB) y espera implementarlo
en el curso de tres años. Asimismo, Ontario ha preparado un amplio
conjunto de indicadores para usar a nivel provincial en la evaluación
y la preparación de informes sobre sostenibilidad forestal. En ambas
provincias, los C + I se han integrado en la legislación y políticas
forestales.
En Terranova y Labrador, el
gobierno está preparando un plan de desarrollo forestal de 20 años,
que contendrá referencias específicas al conjunto provincial
de C + I y está considerando integrar los indicadores en la legislación.
Por su parte, Saskatchewan
está elaborando indicadores de la salud del ecosistema forestal procedentes
principalmente del Proceso de Montreal. Nuevo Brunswick ha adoptado un enfoque
ligeramente diferente, elaborando un documento sobre una visión de
sus bosques que ofrece un marco para el manejo forestal y establece metas
de política, así como normas y objetivos explícitos para
usar en el desarrollo de planes de manejo forestal sobre permisos de explotación
maderera emitidos por la Corona.
Elaborar y ensayar criterios
e indicadores a nivel local
El Programa de Bosques Modelo
de Canadá fue establecido en 1992 por el Servicio Forestal Canadiense
del Ministerio federal de Recursos Naturales, con el objeto de elaborar y
demostrar métodos innovadores de MFS. La base de todo bosque modelo
es una relación de colaboración entre personas que trabajan
en pos del objetivo común de lograr el MFS en las condiciones sociales,
económicas y ecológicas particulares de cada zona forestal.
(En su conjunto, la red de 11 bosques modelo representa la diversidad y complejidad
de las principales regiones forestales de Canadá).
Una prioridad importante para
cada bosque modelo de la Fase II del Programa (1997-2002) fue el establecimiento
de procesos para el desarrollo, prueba, aplicación y seguimiento de
indicadores de MFS de nivel local, basados en el marco de C + I del CCMB.
Las directrices para el desarrollo de indicadores exigían que se basaran
en atributos científicos apropiados, pudieran medirse fácil
y rápidamente; representaran las mejores prácticas disponibles;
fueran adaptables y pudieran ser duplicadas por otros; tuvieran pertinencia
en el tiempo (reflejando las relaciones entre los cambios en las circunstancias
económicas, sociales y ambientales) y fueran capaces de mostrar tendencias
en comportamientos y actitudes.
Los conjuntos de indicadores
de nivel local se pueden usar en cada uno de los bosques modelo para describir
su avance hacia el MFS. Además, una iniciativa que abarca toda la red
permite que las personas que trabajan en los bosques modelo compartan sus
experiencias y conocimientos especializados, intercambien información
y se ayuden mutuamente para producir sus propias series de indicadores de
nivel local. Al 31 de marzo de 1999, cada bosque modelo había elaborado
un conjunto de indicadores. Aunque algunos sitios están perfeccionando
su conjunto inicial de indicadores de nivel local, varios están empezando
a elaborar protocolos sobre el seguimiento y la preparación de informes
de estos indicadores.
Diversas industrias y gobiernos
provinciales han adoptado ese método de elaborar conjuntos de indicadores
de nivel local. Actualmente, Terranova, Manitoba y Alberta están apoyando
el proceso de los bosques modelo y utilizándolo para elaborar indicadores
regionales y provinciales. Asimismo, diversas industrias relacionadas con
los Bosques Modelo de Manitoba, Fundy y Foothills están adoptando esos
enfoques en su planificación del manejo forestal y vinculando esos
indicadores con sus requisitos en materia de certificación.
Nuevos reglamentos
A través del país,
las nuevas leyes forestales basadas en los principios de sostenibilidad y
una aplicación más estricta de las políticas y directrices
ponen de manifiesto que un número cada vez mayor de provincias y territorios
están tomando medidas para responder a las demandas del MFS. Por ejemplo,
en los últimos años, muchas provincias han promulgado legislación
o presentado reglamentos que rigen operaciones forestales en tierras de la
Corona.
La Colombia Británica,
por ejemplo, ha optado por atender a todos los aspectos cubiertos por los
C + I por medio de legislación, administración e investigación.
Alberta ha elaborado un marco que refleja el deseo del público de mantener
su acceso a una amplia gama de beneficios proporcionados por ecosistemas forestales
sostenibles. Además, varias provincias han anunciado la creación
de incentivos destinados a fomentar la sostenibilidad de arboledas privadas
mediante devoluciones de impuestos, financiación para actividades silviculturales
y educación.
Los organismos gubernamentales
de todo el país han adoptado sin excepción un enfoque consultivo
de la elaboración de políticas forestales y periódicamente
buscan la opinión del público y trabajan en relación
estrecha con industrias y grupos indígenas y ambientales con el objeto
de integrar valores recreativos, sociales, económicos y relativos a
la vida silvestre en la planificación del manejo forestal y la adopción
de decisiones.
Nuevos sistemas de recogida
de datos
Al establecer el marco de C
+ I del CCMB y preparar los informes correspondientes, Canadá ha hecho
frente a diversos desafíos en la elaboración de nuevos métodos
para la recogida y manejo de datos (en particular sobre los valores no madereros),
la creación de instrumentos para medir valores sociales y la ampliación
de sus conocimientos en materia de ecosistemas forestales. Con respecto a
los nuevos métodos de recogida y manejo de datos, varias iniciativas
han surgido en respuesta a las demandas de C + I.
Se propone un nuevo Inventario
Forestal Nacional que es coherente a nivel nacional, describe todas las clases
de tenencia, proporciona estimaciones de cambios y tendencias, es compatible
con la clasificación ecológica y permite la preparación
de informes sobre datos espaciales y temporales relativos a una multiplicidad
de atributos de los recursos. Durante pasado decenio, se ha preparado un inventario
forestal de Canadá acumulando datos de inventarios provinciales, basados
en definiciones que no siempre eran compatibles. Dicho inventario tomará
en cuenta aproximadamente 30% de los indicadores del marco del CCMB. Además,
incluirá algunos valores no madereros, como ser el número de
especies dependientes de los bosques.
Para complementar el nuevo
inventario, se propone asimismo establecer un Sistema Nacional de Información
Forestal para integrar y relacionar la información sobre los bosques
del país. Además, el Servicio Forestal Canadiense está
trabajando con la Agencia Espacial Canadiense en un proyecto conjunto denominado
Earth Observation for Sustainable Development (EOSD) [Observación de
la Tierra para un Desarrollo Sostenible].
EOSD: El proyecto está
diseñado para vigilar el desarrollo sostenible de los bosques de Canadá
y satisfacer requisitos básicos en materia de información. Se
estima que este proyecto de teledetección podría suministrar
datos para la producción de informes sobre 25 de los 83 indicadores.
La preparación de informes
en el futuro
El logro del MFS es un proceso
dinámico y en evolución. Los C + I se basan en la mejor información
disponible y, por ende, están sujetos a continua revisión y
perfeccionamiento. Por ejemplo, han pasado varios años desde que se
elaboró el marco de C + I del CCMB y, durante ese período, han
aumentado las capacidades de los sistemas de información, han cambiado
los métodos de los inventarios forestales y ha aumentado la disponibilidad
de datos para algunos indicadores. Asimismo, los avances de la ciencia nos
han permitido comprender mejor los sistemas y han influido en nuestro concepto
de "manejo forestal sostenible" y en nuestra capacidad para medir
los progresos que realizamos en pos de ese objetivo.
A la luz de lo antedicho, el
CCMB ha aprobado un examen de los 83 indicadores incluidos actualmente en
el marco de C + I. Además, el Consejo ha aprovechado la experiencia
y los conocimientos adquiridos en la preparación del primer informe
de Canadá para elaborar y aprobar un plan de implementación
de la presentación de informes en 2000.
El grupo de estudio encargado
de preparar el plan de implementación ha identificado un conjunto básico
de 49 indicadores que obtuvo del conjunto original de 83 indicadores, conservando
aquellos que estaban en consonancia con los encontrados en otros procesos
de C + I, combinando indicadores similares y concentrándose en indicadores
aplicables a nivel nacional. (De hecho, en 2000 se rendirá informe
sobre casi 70 indicadores del marco original).
Para poner en práctica
el plan de implementación y facilitar la producción del informe
del año 2000, el grupo de estudio estableció sitios operacionales
de Internet y FTP. Al proporcionar modelos para la presentación y compilación
de datos, esos sitios han servido para estandarizar la presentación
de datos e información. Por otra parte, al establecer un vínculo
entre los 75 contactos técnicos de todo el país que suministran
información para el informe junto con los 22 redactores que compilan
las perspectivas nacionales para los indicadores, los sitios han estimulado
debates sobre definiciones y estrategias para la presentación de los
informes y han fomentado el intercambio de información e ideas. El
sitio operacional en Internet también se utilizará para detectar
fuentes de información y archivar información para futuros informes.
Referencias
- Buchanan, K., and M. McKennirey. 1996. Criteria
and Indicators for Sustainable Forest Management, Comparison of Montréal
Process and CCFM Frameworks. Can. For. Ser., Informe no publicado 11 p.
- Goodenough, D. G., A. S. Bhogal, R., R. Fournier,
R. J. Hall, J. Iisaka, D. Leckie, J. E. Luther, S. Magnussen, O. Niemann,
and W. M. Strome. 1998. Earth Observation for Sustainable Development of
Forests (EOSD), Proc. 20th Canadian Symposium on Remote Sensing, Calgary,
Alberta. p. 57-60.
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VIÑETA SOBRE CHILE
Introducción
Chile está situado en
el extremo suroeste de América del Sur, extendiéndose en dirección
sur hasta el continente antártico y en dirección oeste hasta
la Isla de Pascua. En el continente suramericano, se extiende desde el paralelo
17º 30´ de latitud sur hasta las Islas de Diego Ramírez a 56º 30´ de
latitud sur. El país cuenta con una superficie continental de 75,4
millones de hectáreas, de los cuales 15,6 están clasificados
como bosques (20,8%) según los datos del Catastro Nacional de la Vegetación
Nativa de 1998.
Como resultado de su extensión
geográfica, en Chile existe una amplia variedad de tipos climáticos,
predominando los siguientes: desértico, estepario, mediterráneo,
cálido, templado lluvioso, marítimo lluvioso, estepario frío,
tundra y polar. Asimismo, la extensión geográfica del país
y su variedad de latitud y altitud dan lugar a una diversidad de formaciones
vegetales. Los estudios realizados, entre los cuales de cuenta el de Gajardo
en 1994, han concluido que existen ocho regiones y 21 subregiones de vegetación.
Chile está dividido
en 13 regiones político-administrativas, nueve de las cuales contienen
plantaciones de árboles y recursos forestales templados. Las cuatro
regiones situadas más al norte son extremadamente áridas y apenas
tienen terrenos forestales que no contienen bosques templados.
El Ministerio de Agricultura
es responsable de elaborar políticas para promover los recursos agrícolas,
ganaderos y forestales del país. El Ministerio desempeña sus
funciones de conservación y manejo de los bosques de conformidad con
su autoridad jurídica y con una serie de disposiciones que le permiten
actuar a través de servicios u organismos. Éstos dependen del
gobierno nacional pero están descentralizados tanto administrativa
como geográficamente. A este respecto, la Corporación Forestal
Nacional (CONAF), organismo perteneciente al Ministerio de Agricultura, tiene
por misión institucional "garantizar a la sociedad el uso sostenible
de los ecosistemas forestales y la administración eficiente del Sistema
Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado, a objeto de contribuir
al mejoramiento de la calidad de vida de las actuales y futuras generaciones".
Los recursos forestales existentes
en Chile consisten en bosques nativos, plantaciones forestales y bosques mixtos,
que ocupan una superficie total de 15 647 894 hectáreas (Catastro Nacional
de la Vegetación Nativa, CONAF-CONAMA, 1998) (Figura 3).
Figura 3. Superficie forestal de Chile

Iniciativas nacionales que
promueven el Proceso de Montreal
Catastro y evaluación
de los recursos vegetacionales nativos
Desde 1997, Chile posee un
catastro de sus recursos vegetacionales nativos y un sistema de información
sobre el uso del suelo. Estas herramientas facilitarán el monitores
de los cambios en la superficie forestal y la elaboración de indicadores
relativos a áreas, que están presentes en el Proceso de Montreal.
Este instrumento permite:
- Localizar, medir y en cierta medida, caracterizar
los bosques y las diferentes formaciones vegetales nativas que existen en
el país
- Establecer una base de datos digitales para
procesar y actualizar con rapidez la información relativa a las diferentes
formaciones vegetales nativas y plantaciones forestales existentes en el
país
- Monitorear los cambios en el uso de la
tierra y actualizar la información correspondiente
Dado que el objetivo del Catastro
es realizar una evaluación con fines tanto ambientales como económicos,
las definiciones utilizadas corresponden a conceptos ecosistémicos
o basados en comunidades y no a conceptos de uso. Esto supone un alto grado
de compatibilidad con el Proceso de Montreal, cuya Introducción
establece, en el punto 1.3, que "El enfoque de manejo forestal reflejado
en los criterios e indicadores es el manejo de los bosques como ecosistemas".
Este enfoque conceptual de ambos instrumentos permite implementar los indicadores
del Proceso de Montreal con un alto grado de correlación.
Se calcula que 28 del total
de los 67 indicadores del Proceso de Montreal pueden aplicarse basándose
en el catastro. Sin embargo, y al igual que en el proyecto de diseño
de un sistema para el seguimiento y vigilancia del estado de conservación
de las formaciones nativas, se dará prioridad a la formulación
de los indicadores que figuran en el Criterio 1 (Tabla 14).
Tabla 14. Relación del
Criterio 1 de Montreal son el Catastro de Chile
| Criterios
e indicadores de Montreal |
Grado
en que el Catastro y sus actualizaciones contri-buyen al objetivo
|
| Criterio
N° 1 Conservación de la diversidad biológica |
Parcialmente
|
| Diversidad
de ecosistemas
- Superficie por tipo forestal en relación
a la superficie total de bosques
- Superficie por tipo forestal y por
clase de edad o etapa de sucesión
- Superficie por tipo forestal en áreas
protegidas
- Superficie por tipo forestal en áreas
protegidas, de acuerdo a las clases de edad o etapas de sucesión
- Fragmentación de los tipos
forestales
|
Parcialmente
Plenamente
Parcialmente
Plenamente
Parcialmente
Parcialmente
|
| Diversidad
de especies
- Número de especies dependientes
del bosque
- Estado de conservación de especies
dependientes del bosque
|
Parcialmente
Plenamente
|
| Diversidad
genética
- Número de especies dependientes
del bosque que ocupan una pequeña parte de su rango de distribución
original
- Niveles de población de especies
representativas de diversos hábitats, medidos periódica
y sistemáticamente a través de su rango de distribución
|
Parcialmente
Parcialmente
|
Los indicadores que pueden
ser medidos o calculados totalmente basándose en la información
contenida en el Catastro y Evaluación de los Recursos Vegetacionales
Nativos de Chile estará disponible en el Sistema de Consulta de CONAF,
a través de un subsistema. Así, por ejemplo, será posible
consultar el indicador (a) del Criterio 1: "Conservación de la
diversidad biológica", en otras palabras, superficie por tipo
forestal en relación a la superficie total de bosques a nivel de área
protegida, comunal, provincial, regional o nacional.
Además, será
posible medir los indicadores que figuran bajo el Criterio 2 una vez se haya
desarrollado el Sistema de Información Forestal, el cual integrará
información del Catastro Nacional de la Vegetación Nativa de
Chile de CONAF de un Catastro Nacional de Plantaciones Forestales preparado
por el Instituto Forestal (INFOR) (Tabla 15).
Tabla 15. Relación del
Criterio 2 de Montreal con el Catastro de Chile
| Criterios
e indicadores de Montreal |
Grado
en que el Catastro y sus actualizaciones contri-buyen al objetivo |
| Criterio
N° 2 Mantenimiento de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales
- Superficie de terrenos forestales
y superficie neta de terrenos forestales disponibles para la producción
de madera
- Superficie y volumen de plantaciones
de especies nativas y exóticas
|
Parcialmente
Plenamente
Plenamente
|
En la actualidad se vigilan
los cambios en el uso del suelo y se actualiza la información, lo que
permitirá contar con una base con la que empezar a elaborar los indicadores
propuestos.
Grupo de trabajo permanente para
el manejo sustentable de los bosques en Chile
En 1996 se estableció
el Grupo de trabajo permanente para el manejo sustentable de los bosques en
Chile (GMS) para colaborar en un proyecto preparado por el Instituto Forestal.
Además del INFOR, participaban como miembros fundadores del GMS: la
Corporación Nacional Forestal (CONAF); la Corporación de la
Madera (CORMA), organización integrada por las principales compañías
forestales del país; la Comisión Nacional del Medio Ambiente
(CONAMA) y el Ministerio de Relaciones Exteriores. En la actualidad, el grupo
incluye también a representantes universitarios, organizaciones medioambientales,
el colegio de ingenieros forestales y la asociación de pequeños
agricultores. Una de las líneas de acción específicamente
definidas es la búsqueda de un consenso sobre el manejo forestal sostenible
(MFS).
Con el objetivo de alcanzar
ese consenso se diseñó un instrumento que consiste en un conjunto
de afirmaciones que reflejan, en mayor o menor grado, los puntos de vista
de las distintas partes intervinientes respecto al MFS.
Para preparar ese cuestionario
se utilizaron conceptos expresados en varias iniciativas nacionales e internacionales,
tanto públicas como privadas. El Proceso de Montreal fue una de las
bases utilizadas para la elaboración de ese instrumento.
La labor de este grupo aún
no ha concluido y, sin embargo, los progresos realizados ya han permitido
alcanzar un cierto nivel de consenso entre las partes.
Aplicación de los criterios
e indicadores a nivel local
La Unidad de Estudios Ambientales
de CONAF está elaborando un método propuesto para ponerse de
acuerdo en cuanto a la forma de entender y evaluar el MFS, con el respaldo
del marco de los criterios e indicadores del Proceso de Montreal.
La idea es que, partiendo de
un criterio, se pueda llegar a un objetivo o meta de rendimiento que, de conformidad
con la norma, pueda ser incorporado en el plan de manejo forestal para la
evaluación en el terreno. Por sí solos, los criterios e indicadores
constituyen un elemento clave del ciclo de mejora continua del MFS, dado que
pueden transformarse en objetivos y medios prácticos para evaluar el
rendimiento a fin de incorporarlos en la planificación, las decisiones
operativas y los sistemas de vigilancia forestales.
El método está
concebido para facilitar la aplicación operativa de los conceptos del
MFS y con ello también el diseño, manejo y evaluación
de la sostenibilidad de los planes, programas y proyectos a nivel nacional
y subnacional (regional, provincial, comunal o unidad de manejo forestal).
En la actualidad existen dos
proyectos dirigidos por organismos gubernamentales con el respaldo de organizaciones
internacionales de cooperación, cuyos planes de seguimiento y vigilancia
incluyen el empleo de algunos indicadores derivados del Proceso para la evaluación
del MFS a nivel local. La realización de estos proyectos persigue fines
de demostración, son los siguientes:
- Conservación de los bosques nativos
templados de Chile, Criterios ambientales para la gestión sostenible,
Aplicación al área piloto: Reserva Forestal de Malleco, Parque
Nacional de Tolhuaca y su área periférica (acuerdo entre CONAF
y la Oficina Nacional Forestal de Francia). Este proyecto abarca una superficie
aproximada de 30 000 hectáreas.
- Plan de gestión para la Reserva Nacional
de Valdivia. Forma parte de un proyecto sobre la gestión sostenible
de los bosques nativos (acuerdo entre CONAF y la Sociedad Alemana de Cooperación
Técnica, GTZ). El proyecto abarca una superficie de aproximadamente
16 000 hectáreas.
Manejo de las reservas forestales
nacionales
Se están introduciendo
innovaciones en el manejo y explotación en las Reservas Nacionales.
Estas innovaciones siguen la línea de los principios que orientarán
el desarrollo de los bosques en el siglo XXI y se basan en los criterios del
Proceso de Montreal. Su objetivo es ofrecer a las generaciones presentes y
futuras un patrimonio forestal que sea estable desde el punto de vista biológico
y ecológico, altamente productivo y capaz de adaptarse fácilmente
a los cambios que se produzcan en el medio ambiente y en las demandas sociales.
Se promueve el uso sostenible de los recursos naturales, combinando la producción
de bienes y servicios con las necesidades de las comunidades rurales e indígenas
vecinas, así como las demandas de la población urbana en constante
crecimiento del país.
Los objetivos principales del
nuevo modelo de manejo forestal serán los siguientes:
- Producción sostenible, garantizando
la existencia permanente de bosques bien manejados y adaptados al terreno
- Protección o recuperación
de la diversidad biológica
- Desarrollo social basado en un proceso
participativo que incluya a las comunidades vinculadas con el bosque o las
actividades forestales
- Valoración de los bosques naturales
por parte de la comunidad nacional
Bosque Modelo Chiloé
Chile, con su "Bosque
Modelo Chiloé", forma parte de la Red Internacional de Bosques
Modelo desde 1998. La visión estratégica de la propuesta del
Bosque Modelo de Chiloé es intensificar la utilización de los
recursos naturales asociados con los ecosistemas forestales y conservar las
características y procesos ecológicos de esos sistemas. Algunos
de los componentes claves son la búsqueda, formulación e implementación
de enfoques, prácticas y tecnologías nuevas e innovadoras basadas
en la generación de conocimientos básicos y bien fundamentados
sobre la dinámica de los ecosistemas afectados y sus características,
funciones e interrelaciones, así como sobre la participación
y el reconocimiento de los intereses y puntos de vista de todos los grupos
sociales interesados en los bosques o dependientes de ellos. De esta manera,
combinando los conocimientos científicos, un enfoque ecológico
y un enfoque social, es posible elaborar y aplicar un sistema de manejo integrado
de los recursos naturales que sea aceptable para todas las partes interesadas.
Uno de los objetivos del Bosque
Modelo Chiloé es prestar apoyo a la elaboración y aplicación
de criterios e indicadores. Para ello, ha incorporado en su proceso de negociación
e implementación del MFS los conceptos formulados por el Proceso de
Montreal.
Se realizará una primera
evaluación para determinar en qué medida se han alcanzado los
objetivos y se utilizarán las conclusiones para mejorar el proyecto.
Contribución de los bosques
al ciclo global del carbono
Chile es uno de los países
signatarios del Convenio Marco sobre el Cambio Climático (CMCC). El
CMCC y los criterios e indicadores del Proceso de Montreal comparten muchos
de sus compromisos.
Con relación al Criterio
5, cabe mencionar que existe un importante proyecto de investigación
financiado por el gobierno cuyo objetivo es desarrollar metodologías
para determinar la situación del carbono en las plantaciones forestales
y los bosques nativos, estudiando diferentes especies y tipos forestales.
Los resultados de este proyecto permitirán a Chile informar sobre este
criterio para el año 2002-03.
Marco legal, institucional y
económico
El Parlamento está estudiando
en la actualidad dos iniciativas jurídicas. La primera de ellas propone
un nuevo marco institucional a fin de aumentar la capacidad de los organismos
gubernamentales para abordar el desarrollo del sector forestal y sobre todo
para promover el manejo sostenible de los bosques nativos y las plantaciones
forestales. Con este nuevo marco institucional, el sector forestal se propone
ocupar una posición de mayor relevancia dentro de la estructura gubernamental;
el proyecto de ley propone la creación de una subsecretaría
de desarrollo forestal y una corporación forestal con nuevos mandatos.
El objetivo de la segunda iniciativa
jurídica que se está estudiando es promover la recuperación
y manejo de los bosques nativos chilenos. Esta ley será el mecanismo
principal para promover el MFS.
Conclusiones
La aplicación de los
conceptos del Proceso de Montreal en Chile no ha sido fácil y sin embargo
se han realizado importantes progresos desde la adopción de la "Declaración
de Santiago". Tras su divulgación y debate en el seno de la Corporación
Forestal Nacional y otras partes intevinientes del sector forestal de Chile,
este proceso ha servido de marco conceptual para formular iniciativas con
el objetivo de mejorar el manejo sostenible de los bosques templados en Chile.
La experiencia obtenida con
estas y otras iniciativas compatibles con el Proceso de Montreal servirá
para consolidar un desarrollo armonioso que contribuirá a la sostenibilidad
del país.
| índice
| Arriba |

VIÑETA SOBRE CHINA
Resumen
Se ha examinado el statu
quo actual relativo a la elaboración de criterios e indicadores
(C + I) del manejo forestal sostenible (MFS) en China. Ese país es
uno de los 12 países miembros del Proceso de Montreal y ha estado participando
en otras iniciativas internacionales. El gobierno chino ha tomado una serie
de medidas importantes para promover el MFS. Se ha elaborado el Plan de
acción de silvicultura para el Programa 21 de China, el Esbozo
del programa de desarrollo ecológico de China y el Plan de acción
sobre la protección de la biodiversidad en China, y se han llevado
a cabo importantes investigaciones, creación de capacidad y actividades
de extensión.
A fin de implementar con eficacia
el MFS en China, se ha establecido un grupo de investigación encargado
de elaborar criterios e indicadores sobre el MFS en ese país. Se han
iniciado investigaciones en regiones de experimentación y demostración
a fin de ensayar y perfeccionar los criterios e indicadores del MFS y, se
formularán versiones finales de los criterios e indicadores que sean
operativos y respondan a las necesidades existentes en los diversos niveles.
La elaboración de criterios
e indicadores sobre el MFS es un paso importante en la implementación
del Plan de acción de silvicultura para el Programa 21 de China.
Dichos criterios e indicadores se formularán según las condiciones
específicas del país y componentes totalmente normalizadas extraídos
de los criterios e indicadores pertinentes, diseñados para siguir la
línea de los criterios e indicadores adoptados a nivel internacional,
especialmente en el Proceso de Montreal. La formulación de criterios
e indicadores sobre el MFS presenta numerosas limitaciones y su implementación
en China constituirá una ardua tarea.
Los bosques de China
Los bosques más grandes
del país se encuentran en las provincias del noreste y centro de Mongolia,
las diez provincias meridionales y las provincias de Sichuan y Yunnan. El
gobierno chino da mucha importancia al desarrollo de la silvicultura. Las
tierras dedicadas a las plantaciones forestales son las más extensas
del mundo, sobrepasando los 20 millones de hectáreas.
La diversidad de las especies
que se encuentran en China es una de las más grandes del mundo. Existen
unas 32 800 especies de fanerógamas, de las cuales 9 410 son leñosas,
o sea 40% del total que existe en el mundo. Los bosques y otros tipos de vegetación
albergan unas 499 especies de mamíferos, 1 244 especies de aves, 391
especies de reptiles, 280 especies de anfibios y millones de invertebrados.
Además, China es uno de los tres principales centros de origen de plantas
cultivadas del mundo, con un número de especies silvestres emparentadas.
China tiene unas 870 reservas naturales, que cubren más del 6% del
territorio del país.
En China, unos 58,2 millones
de hectáreas, o sea el 45,3% de la cubierta total de bosques del país,
son de propiedad estatal y su gestión está a cargo de la Administración
de Silvicultura del Estado; 70,3 millones de hectáreas, o sea el 54,7%,
son de propiedad colectiva, si bien se manejan en virtud de leyes forestales
y bajo la vigilancia de la Administración Estatal de Silvicultura.
Sin embargo, las existencias en formación de los recursos forestales
de propiedad colectiva representan solamente 32,2 millones de metros cúbicos,
o sea 30% de las existencias en formación totales del país,
en comparación con el 70% de las de tierras forestales estatales. Las
actividades silviculturales son laboriosas y el sector emplea a más
de 2,5 millones de hombres y mujeres.
China es un país en
vías de desarrollo con una población de más de 1 260
millones de personas, que representan alrededor del 20% de la población
mundial. Sus recursos forestales son insuficientes, con una cubierta forestal
de solamente 13,92% y el 3-4% de la superficie forestal del mundo. Los bosques
de China apenas pueden satisfacer las necesidades vitales básicas de
su población y los requerimientos de conservación y mejoramiento
del medio ambiente. La presión se hará cada vez más intensa
y las posturas cada vez más pronunciadas, en razón del enorme
número de habitantes y el creciente aumento del consumo per cápita.
Los criterios e indicadores
del manejo forestal sostenible a nivel nacional
Desde la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) que tuvo
lugar en 1992, el MFS se ha vuelto un importante tema de preocupación
nacional. Como una medida ulterior a la CNUMAD, el gobierno chino preparó
El Programa 21 de China - Libro blanco sobre la población, el medio
ambiente y el desarrollo de China en el siglo XXI, que es uno de los documentos
fundamentales destinados a orientar el plan de desarrollo social y económico
del país a largo plazo. El MFS atrae mucho la atención en lo
que tiene que ver con la realización del desarrollo sostenible. Siguiendo
el principio del desarrollo sostenible, se elaboró el Plan de acción
de silvicultura para el Programa 21 de China y el ex Ministerio de Silvicultura
formuló los Puntos de proyecto prioritarios del plan de acción
de silvicultura para el Programa 21 de China, que se han destacado como los
principales documentos que presentan los componentes y objetivos del Noveno
Plan Quinquenal y el Plan para los años venideros hasta 2010. En 1999,
el gobierno chino elaboró el Programa nacional de China para el
mejoramiento ecológico del medio a efectos de proporcionar una
orientación a largo plazo, siguiendo la línea del plan nacional
de desarrollo económico y social.
Un importante aspecto de la
implementación del MFS de China es el mejoramiento de los productos
y servicios ambientales de los ecosistemas forestales, lo cual se está
realizando por medio del establecimiento de plantaciones de alto rendimiento,
un sistema de protección ecológica de los bosques y la restauración
de los ecosistemas forestales degradados. Ello requerirá un aumento
en los recursos forestales y una reducción del consumo de los bosques
naturales. Desde 1978, se han implementado programas de protección
forestal a gran escala, incluyendo el Sistema de cinturones de protección
Tres-Norte (es decir, noroeste, centro norte y noreste), los bosques de conservación
de suelos y agua a lo largo de las tramos superior y medio del río
Yangtze, el sistema litoral de cinturones de protección, la forestación
del monte Taihang, la red de cinturones de protección de tierras agrícolas
en áreas llanas y el programa nacional de lucha contra la desertificación.
Hasta ahora se han establecido aproximadamente 21,86 millones de hectáreas
de bosques de protección. Esos programas han alcanzado éxitos
notables, pero todavía falta mucho para terminar y para alcanzar el
pleno funcionamiento del sistema forestal de protección ecológica
y la realización del MFS en todo el país. Por lo tanto, a pesar
de ejecutar sin interrupciones el programa permanente de silvicultura mencionado,
se dio inicio a comienzos de 1998 al Programa de conservación de suelos
y agua a lo largo del tramo superior del río Yangtze, el Programa de
conservación de suelos y agua a lo largo de los tramos superior y medio
del río Amarillo y el Programa de conservación de bosques naturales
en áreas forestales naturales de importancia fundamental. Se espera
mejorar el medio ambiente de esas regiones desde el punto de vista ecológico,
distribuir mejor el sistema de programas de silvicultura ecológica
y fortalecer la capacidad para implementar el MFS.
La elaboración de criterios
e indicadores para el MFS es un paso importante en la implementación
del Principio de los bosques de la CNUMAD, el Programa 21 y el Plan de acción
de silvicultura para el Programa 21 de China, que tienen interés para
la protección de la diversidad biológica, el cambio climático
y la prevención de la desertificación. Los criterios e indicadores
para el manejo sostenible en China son la base para elaborar el sistema de
evaluación del desarrollo sostenible de la silvicultura, norma y base
para evaluar y juzgar las actividades económicas forestales en el ámbito
del desarrollo de la silvicultura. La formulación de criterios e indicadores
normalizados y operativos para el MFS es esencial a fin de mejorar el desarrollo
sostenible de la silvicultura en China.
Bajo la dirección unificada
de la Administración Estatal de Silvicultura, el Centro de Investigación
en Silvicultura Sostenible de la Academia de Silvicultura de China realizó
la formulación de criterios e indicadores. Con la participación
de expertos de diversos campos, se elaboró un Marco de criterios
e indicadores para el manejo sostenible en China en forma provisional
(consúltese la tabla 16), que actualmente se encuentra en ensayo y
mayor desarrollo. China cuenta con un conjunto de 8 criterios y 80 indicadores
de nivel nacional, de los cuales 11 ya están listos para implementarse;
55 requieren cierto grado de I+D; 9 requieren I+D a largo plazo, y 5 están
en situación incierta.
Tabla 16. Marco de criterios
e indicadores de nivel nacional para el manejo sostenible en China
| Marco
de China |
Proceso
de Montreal |
| Ref.
|
Criterios
e indicadores |
Tipos
|
Ref.
|
| 1
|
Conservación
de la diversidad biológica |
|
1
|
| 1.1
|
Diversidad
de ecosistemas |
|
1.1
|
| 1.1.1
|
Superficie por
tipo forestal en relación con la superficie total de bosques |
A
|
1.1.a
|
| 1.1.2
|
Superficie por
tipo forestal y por clase de edad o etapa de sucesión |
B
|
1.1.b
|
| 1.1.3
|
Superficie y
porcentaje de plantación por especie de latifoliada y por especie
de conífera |
B
|
ND
|
| 1.1.4
|
Superficie por
tipo forestal en las categorías de áreas protegidas definidas
por UICN u otros sistemas de clasificación |
B
|
1.1.c
|
| 1.1.5
|
Superficie por
tipo forestal en categorías de áreas protegidas y por clase
de edad o etapa de sucesión |
D
|
ND
|
| 1.1.6
|
Fragmentación
de tipos forestales |
C
|
1.1.d
|
| 1.2
|
Diversidad de
especies |
|
|
| 1.2.1
|
Número
de especies dependientes del bosque |
B
|
1.2.a
|
| 1.2.2
|
Estado de conservación
(amenazada, rara, vulnerable, en peligro o extinta) de especies dependientes
del bosque, en riesgo de no mantener poblaciones reproductivamente viables,
de acuerdo a lo determinado por la legislación o la evaluación
científica |
A
|
1.2.b
|
| 1.3
|
Diversidad genética |
|
1.3
|
| 1.3.1
|
Número
de especies dependientes del bosque que ocupan una pequeña parte
de su rango de distribución original |
B
|
1.3.a
|
| 1.3.2
|
Niveles de población
de especies representativas de diversos hábitat, medidos periódica
y sistemáticamente a través de su rango de distribución |
C
|
1.3.b
|
| 2
|
Mantenimiento
de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales |
|
2
|
| 2.1
|
Superficie de
terrenos forestales y superficie neta de terrenos forestales disponibles
para la producción de madera |
A
|
2.a
|
| 2.2
|
Superficie y
volumen total de los diferentes tipos de bosque |
B
|
ND
|
| 2.3
|
Proporción
de los diferentes tipos de tierras forestales con respecto a la totalidad
de tierras forestales |
A
|
ND
|
| 2.4
|
Volumen total
de bosques para la producción de madera |
B
|
2.b
|
| 2.5
|
Superficie y
volumen de plantaciones |
B
|
2.c
|
| 2.6
|
Distribución
de la superficie y volumen de bosques para la producción de madera,
por clase de edad |
B
|
ND
|
| 2.7
|
La tala anual
de bosques para la producción de madera no debería exceder
el crecimiento anual de los bosques |
A
|
cf.
2.d |
| NA
|
Extracción
anual de productos madereros en comparación al volumen determinado
como sustentable |
/
|
2.d
|
| 2.8
|
Extracción
anual de productos forestales no madereros (por ejemplo animales pelíferos,
frutos, hongos, caza) en comparación con el nivel determinado como
sustentable |
B
|
2.e
|
| 3
|
Mantenimiento
de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas forestales |
|
3
|
| 3.1
|
Superficie y
porcentaje de bosques afectados por procesos o agentes más allá
del rango de variación histórica |
B
|
3.a
|
| 3.2
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales afectados por contaminantes del aire |
A
|
cf.
3.b |
| NA
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales sujetos a niveles de contaminantes específicos
del aire o radiación ultravioleta que puedan causar impactos negativos
en el ecosistema forestal |
/
|
3.b
|
| 3.3
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales con componentes biológicos deteriorados,
lo que indica cambios en procesos ecológicos fundamentales y/o
en la continuidad de procesos ecológicos |
B
|
3.c
|
| 4
|
Conservación
y mantenimiento de los recursos de suelo y agua |
|
4
|
| 4.1
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales con erosión significativa del
suelo |
B
|
4.a
|
| 4.2
|
Superficie y
porcentaje de terrenos cultivados en pendientes de más de 25 grados,
que han sido reconvertidos en terrenos forestales |
B
|
ND
|
| 4.3
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales manejados para la conservación
de suelo y agua en esas importantes regiones |
B
|
cf.
4.b |
| NA
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales manejados principalmente para cumplir
funciones de protección |
/
|
4.b
|
| 4.4
|
Porcentaje de
kilómetros de cursos de aguas en cuencas forestadas, en los cuales
el caudal y la periodicidad del flujo se ha desviado significativamente
del rango histórico de variación |
C
|
4.c
|
| 4.5
|
Rango de variación
de las propiedades físicas y químicas de los cursos de agua
en cuencas forestadas |
C
|
cf.
4.f
& 4.g |
| NA
|
Porcentaje de
cuerpos o cursos de agua en áreas forestales (kilómetros
de ríos, hectáreas de lagos) con una variación significativa
de su diversidad biológica respecto del rango histórico
de variabilidad |
/
|
4.f
|
| NA
|
Porcentaje de
masas o cursos de agua en áreas forestales con una variación
significativa respecto del rango histórico de variabilidad del
pH, oxígeno disuelto, niveles de sedimentación de químicos
o cambio de temperatura |
/
|
4.g
|
| 4.6
|
Superficie controlada
y porcentaje de superficies controladas que presentan pérdidas
de suelo y agua de intensidad media o alta |
B
|
ND
|
| 4.7
|
Superficie controlada
y porcentaje de superficies controladas que presentan pérdidas
de suelo y agua de poca intensidad |
B
|
ND
|
| 4.8
|
Superficie y
porcentaje de tierras cultivadas en pendientes, en las cuales se ha tomado
en cuenta el mantenimiento y conservación de los recursos edáficos
e hídricos de acuerdo a los reglamentos del gobierno |
B
|
ND
|
| 4.9
|
Superficie y
porcentaje de bosques artificiales que tienen un índice elevado
de degradación del sitio |
C
|
cf.
4.d
& 4.e |
| ND
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales con disminución significativa
de la materia orgánica del suelo y/o cambios en otras propiedades
químicas del suelo |
/
|
4.d
|
| NA
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales con una compactación o cambio
significativo de las propiedades físicas del suelo a causa de actividades
humanas |
/
|
4.e
|
| 4.10
|
Superficie y
porcentaje de bosques latifoliados en bosques artificiales |
A
|
ND
|
| 4.11
|
Superficie y
porcentaje de diferentes especies de árboles |
A
|
ND
|
| 4.12
|
Superficie y
porcentaje de bosques artificiales replantados |
D
|
ND
|
| 4.13
|
Superficie y
porcentaje de terrenos en pendiente en los cuales se ha tomado en cuenta
el mantenimiento y conservación de los recursos edáficos
e hídricos en la silvicultura de acuerdo a los reglamentos del
gobierno |
B
|
ND
|
| 4.14
|
Intensidad, superficie
y porcentaje de protección del sotobosque |
B
|
ND
|
| NA
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales que están experimentando una
acumulación de sustancias tóxicas persistentes |
/
|
4.h
|
| 5
|
Mantenimiento
de la contribución de los bosques al ciclo global del carbono
|
|
5
|
| 5.1
|
Superficie de
los bosques |
A
|
ND
|
| 5.2
|
Biomasa total
de los ecosistemas forestales y acumulación de carbono, si es pertinente,
por tipo forestal, clase de edad y etapa de sucesión |
B
|
5.a
|
| 5.3
|
Superficie y
consumo de bosques para recursos energéticos y su contribución |
C
|
ND
|
| 5.4
|
Producción
y consumo de productos forestales y su contribución |
C
|
5.c
|
| 5.5
|
Superficie de
tala y su contribución |
B
|
ND
|
| 5.6
|
Absorción
de carbono por el bosque |
D
|
cf.
5.b |
| 5.7
|
Emisión
de carbono por el suelo |
D
|
cf.
5.b |
| NA
|
Contribución
de los ecosistemas forestales al balance global total del carbono, incluyendo
absorción y emisión de carbono |
/
|
5.b
|
| 5.8
|
Emisión
de CO2 y CH4 por la turba |
D
|
ND
|
| 6
|
Mantenimiento
y consolidación de los múltiples beneficios socioeconómicos
de largo plazo de los bosques |
|
6
|
| 6.1
|
Crecimiento
y consumo, incluyendo empleo |
|
6.1+6.5
|
| 6.1.1
|
Tasa de crecimiento
de la población y tasa de crecimiento económico |
A
|
ND
|
| 6.1.2
|
Abastecimiento
y consumo de madera y productos de la madera, incluyendo consumo por habitante |
B
|
6.1.c
|
| 6.1.3
|
Límite
superior de la extracción anual de madera, y superficie y ubicación
de bosques disponibles para la producción de madera y sus cambios
por año |
B
|
ND
|
| 6.1.4
|
Oferta y demanda
de madera y productos no madereros, incluyendo su exportación e
importación |
C
|
ND
|
| NA
|
Abastecimiento
y consumo/uso de productos no madereros |
/
|
6.1.f
|
| 6.1.5
|
Valor y volumen
de la producción de madera y productos de la madera y no madereros,
incluyendo el valor agregado a través del procesamiento secundario
y valor de la producción de productos de madera y no madereros
como porcentaje del Producto Nacional Bruto |
B
|
6.1.a+
6.1.b+
6.1.d |
| NA
|
Grado de reciclaje
de productos forestales |
/
|
6.1.e
|
| 6.1.6
|
Empleo directo
e indirecto en el sector forestal y empleo en el sector forestal como
porcentaje del empleo total |
B
|
6.5.a
|
| 6.1.7
|
índice
de eficiencia de la producción, salarios promedio y tasas de accidentes
en las principales categorías de empleo dentro del sector forestal |
B
|
cf.6.5.b
|
| NA
|
Salarios promedio
y tasas de accidentes en las principales categorías de empleo dentro
del sector forestal |
/
|
6.5.b
|
| NA
|
Viabilidad y
adaptabilidad a condiciones económicas cambiantes, de las comunidades
dependientes de los bosques, incluyendo comunidades indígenas |
/
|
6.5.c
|
| NA
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales usados con propósitos de subsistencia |
/
|
6.5.d
|
| 6.2
|
Inversión
en el sector forestal |
|
6.3
|
| 6.2.1
|
Valor de las
inversiones, incluyendo inversión en bosques en crecimiento, sanidad
y manejo de bosques, bosques plantados, procesamiento de madera, recreación
y turismo |
B
|
6.3.a
|
| 6.2.2
|
Nivel de gasto
en investigación y desarrollo y en educación, y extensión
y uso de tecnologías nuevas y mejoradas |
B
|
6.3.b+
6.3.c |
| 6.2.3
|
Tasa de retorno
de las inversiones |
B
|
6.3.d
|
| 6.3
|
Recreación
y turismo en los bosques; demandas y evaluación de valores culturales,
sociales y espirituales |
|
6.2+
6.4 |
| 6.3.1
|
Valor, superficie
y porcentaje de terrenos forestales manejados para recreación general
y turismo, en relación con la superficie total de terrenos forestales.
Número y tipo de instalaciones disponibles para recreación
general y turismo, y número de visitantes-día atribuidos
a la recreación y turismo, en relación con la población
y superficie de bosques |
B
|
6.2.a+
6.2.b+
6.2.c |
| 6.3.2
|
Superficie y
porcentaje de terrenos forestales manejados para proteger todo el rango
de necesidades y valores culturales, sociales y espirituales |
B
|
6.4.a
|
| NA
|
Valores del uso
forestal no consuntivo |
/
|
6.4.b
|
| 7
|
Sistemas
de protección jurídicos y de políticas |
|
7.1-7.3
|
| 7.1
|
Legislación
|
|
7.1
|
| 7.1.1
|
Propiedad de
los recursos forestales |
B
|
7.1.a
|
| 7.1.2
|
Institución
para el manejo de recursos forestales |
B
|
7.1.b+
7.1.e.
7.2.b |
| NA
|
Manejo de bosques
para conservar valores especiales de carácter ambiental, cultural,
social y/o científico |
/
|
7.1.e
|
| 7.1.3
|
Impulsar la aplicación
de recomendaciones sobre las mejores prácticas para el manejo forestal |
B
|
7.1.d
|
| 7.1.4
|
Adoptar institución
de gestión de documentos en el manejo de los recursos forestales |
B
|
ND
|
| 7.1.5
|
Reforzar los
reglamentos administrativos en materia de manejo forestal |
B
|
cf.
7.1.b |
| NA
|
Proveer oportunidades
para la participación del público en la toma de decisiones
públicas y en la generación de políticas relativas
a los bosques, así como el libre acceso del público a la
información |
/
|
7.1.c
|
| 7.2
|
Políticas |
|
7.2
|
| 7.2.1
|
Para la participación
pública en lo relativo a la silvicultura |
B
|
7.2.a+
7.1.c |
| NA
|
Emprender y poner
en práctica revisiones periódicas de la planificación,
evaluaciones y políticas relativas a los bosques, incluyendo la
planificación y la coordinación intersectorial |
/
|
7.2.b
|
| 7.2.2
|
Desarrollar y
mantener la capacitación de los recursos humanos |
B
|
7.2.c
|
| 7.2.3
|
Ajustar la estructura
de la industria forestal |
B
|
ND
|
| 7.2.4
|
Desarrollar y
mantener una infraestructura física eficiente |
B
|
7.2.d
|
| NA
|
Aplicar las leyes,
reglamentos e instrucciones |
/
|
7.2.e
|
| 7.3
|
Marco
económico |
|
7.3
|
| NA
|
Políticas
de inversión e impuestos y un ambiente de regulación con
el fin de satisfacer demandas de largo plazo por productos y servicios
forestales |
/
|
7.3.a
|
| 7.3.1
|
Políticas
favorables de inversión e impuestos en materia forestal |
B
|
cf.
7.3.a |
| 7.3.2
|
Adoptar política
sobre el cobro de gastos de silvicultura |
B
|
cf.
7.3.a |
| 7.3.3
|
Establecer sistema
de compensación ecológica relativa a los bosques |
C
|
cf.
7.3.a |
| 7.3.4
|
Fortalecer institución
de fondos forestales |
B
|
cf.
7.3.a |
| 7.3.5
|
Ampliar canales
de financiación para el desarrollo de la silvicultura |
B
|
cf.
7.3.a |
| 7.3.6
|
Absorber y explotar
fondos de ultramar para iniciar importantes proyectos de desarrollo de
la silvicultura |
B
|
cf.
7.3.a |
| 7.3.7
|
Acelerar creación
de instituto para empresa moderna de silvicultura |
B
|
cf.
7.3.a |
| 7.3.8
|
Establecer gradualmente
el comercio equitativo de productos forestales |
B
|
7.3.b
|
| 8
|
Sistemas
de apoyo tecnológicos y de información |
|
7.4-7.5
|
| 8.1
|
Medición
y evaluación periódica y sistemática |
|
7.4
|
| 8.1.1
|
Disponibilidad
y cantidad de datos actualizados, estadísticas y otra información
importante para medir o describir los indicadores asociados con los criterios
1 al 7 |
A
|
7.4.a
|
| 8.1.2
|
Amplitud, frecuencia
y confiabilidad estadística de los inventarios forestales, mediciones
y evaluaciones periódicas y sistemáticas y otra información
relevante |
B
|
7.4.b
|
| 8.1.3
|
Compatibilidad
con otros países en la medición, en la evaluación
periódica y sistemática y en la publicación de resultados
sobre los indicadores |
B
|
7.4.c
|
| 8.2
|
Investigación
y desarrollo |
|
7.5
|
| 8.2.1
|
Desarrollo de
una comprensión científica de las características
y funciones de los ecosistemas forestales |
B
|
7.5.a
|
| 8.2.2
|
Desarrollo de
métodos para medir e integrar los costos y beneficios ambientales
y sociales en las políticas públicas y los mercados, así
como para reflejar la disminución o incremento de las existencias
de recursos forestales en los sistemas de cuentas nacionales |
B
|
7.5.b
|
| 8.2.3
|
Evaluación
de la contribución de la ciencia y la tecnología |
B
|
cf.7.5.c
|
| 8.2.4
|
Mejoramiento
de la habilidad para predecir los impactos de las intervenciones humanas
sobre los bosques |
B
|
7.5.d
|
| 8.2.5
|
Capacidad para
predecir el impacto de posibles cambios climáticos sobre los bosques |
B
|
7.5.e
|
| *Tipo de indicador:
A-para implementar de inmediato; B-requiere cierto grado de I+D; C-requiere
I+D a largo plazo; D-incierto |
Criterios e indicadores del
manejo forestal sostenible de nivel subnacional en China
China ha elaborado sus criterios
e indicadores a dos niveles subnacionales, a saber, a nivel regional y a nivel
de unidad de manejo forestal (UMF). Como China es un país con un vasto
territorio y una rica diversidad de tipos forestales, los criterios e indicadores
de nivel subnacional deberían ser meflejar más específicamente
las condiciones locales, eliminando o agregando indicadores del marco nacional,
según corresponda. Los indicadores que no sean medibles a niveles subnacionales
no deberían considerarse, aunque sean importantes a nivel nacional.
Además, para hacer una evaluación eficaz por medio de los criterios
e indicadores de nivel nacional, es necesario ponderar cada indicador a nivel
subnacional de acuerdo con los objetivos locales de manejo forestal.
Desde 1997, se ha realizado
la identificación y ensayo de criterios e indicadores a nivel regional
en tres zonas forestales representativas. Yichun, en la provincia de Heilongjiang;
Fenyi, en la provincia de Jiangxi, y Zhangye, en la provincia de Gansu, son
representativas de la Zona forestal del Noreste, de propiedad estatal; la
Zona forestal del Sur, de propiedad colectiva, y Zona forestal de tierras
secas del Noroeste, respectivamente. La elaboración y el ensayo de
criterios e indicadores en esos tres sitios fueron financiados por el Proyecto
CPR/96/109 del PNUD denominado "Creación de capacidad, investigación
y extensión para el manejo forestal sostenible". Ha participado
en este proyecto un número de expertos nacionales e internacionales.
Se han elaborado conjuntos
preliminares de criterios e indicadores de nivel regional, cada uno con 8
criterios similares a los del nivel nacional, para las tres zonas forestales
representativas (tabla 17). Fenyi, en el sudeste de China, tiene un total
de 60 indicadores, que se refieren principalmente a la propiedad de la tierra,
bosques plantados y plantaciones arbóreas comerciales. Zhangye, en
el noreste del país, tiene un total de 68 indicadores relativos sobre
todo a asuntos ambientales y sociales (bosques para la conservación
de recursos hídricos, cinturones de protección y plantaciones
arbóreas comerciales). Los 77 indicadores definidos en total para Yichun,
en el noreste de China, se centran sobre todo en el mantenimiento de la productividad
de los bosques.
Tabla 17. Indicadores de nivel
regional (subnacional) en tres típicas zonas forestales de China
| Criterios
|
Nivel
nacional |
Nivel
subnacional |
| Fenyi,
Jiangxi |
Zhangye,
Gansu |
Yichun,
Heilogjiang |
| C1,
Biodiversidad |
10
|
11
|
13
|
9
|
| C2,
Productividad |
8
|
9
|
8
|
12
|
| C3,
Sanidad y vitalidad |
3
|
3
|
8
|
3
|
| C4,
Suelo y agua |
14
|
11
|
8
|
8
|
| C5,
Ciclo del carbono |
8
|
3
|
4
|
5
|
| C6,
Beneficios múltiples |
12
|
9
|
10
|
14
|
| C7,
Marco legal y políticas |
17
|
10
|
10
|
18
|
| C8,
Informacióny tecnología |
8
|
4
|
7
|
8
|
| TOTALES
|
80
|
60
|
68
|
77
|
Asimismo se han elaborado y
ensayado criterios e indicadores a nivel de UMF en los tres sitios representativos,
incluyendo la selección de indicadores, el estudio de factibilidad
para la recogida de datos y el proceso de preparación de informes sobre
los criterios e indicadores. La mayoría de los indicadores de nivel
de UMF se elaboran a partir de los criterios 1-4 (tabla 18).
Tabla 18. Criterios y número
de posibles indicadores a nivel de la unidad de manejo forestal en tres zonas
forestales representantivas de China
| Criterios
|
C1 |
C2 |
C3 |
C4 |
C5 |
C6 |
C7 |
C8 |
TOTAL |
| Dagangshan,
Fenyi, Jiangxi |
10 |
5 |
4 |
8 |
3 |
8 |
9 |
0 |
47 |
| Xishui, Zhangye,
Gansu |
8 |
3 |
2 |
5 |
3 |
4 |
3 |
0 |
28 |
| Fenlin, Yichun,
Heilongjiang |
8 |
10 |
1 |
4 |
1 |
7 |
7 |
0 |
38 |
Red de experimentación
y demostración para el desarrollo sostenible de la silvicultura en China
Zonas de experimentación
y demostración
A fin de poner a prueba el
enfoque del desarrollo sostenible de la silvicultura e implementar un plan
basado en el Plan de acción de silvicultura para el Programa 21
de China, el gobierno chino dio comienzo al establecimiento de zonas de
experimentación y demostración sobre el desarrollo de una silvicultura
sostenible. Uno de los principales objetivos era apoyar las prácticas
de China y el debate internacional sobre el MFS. Desde 1997, se han seleccionado
ocho zonas de experimentación y demostración del desarrollo
sostenible de la silvicultura, a través de la ecozonas de China (tabla
19).
Tabla 19. Red de demostración
para el desarrollo sostenible de la silvicultura en China
| Zona
forestal |
Lugar
|
Años
|
Campos
de actividad principales |
| Zona
forestal del Noreste, de propiedad estatal |
Yichun,
Heilongjiang |
1997-
|
- Protección
del bosque natural
- Desarrollo de grandes
organismos forestales estatales
|
| Muling,
Heilongjiang |
1997-
|
|
| Zona
forestal de tierras secas "Tres-Norte" |
Zhangye,
Gansu |
1997-
|
- Manejo de bosques
de conservación de agua
- Desarrollo sostenible
de áreas montañosas
|
| Pingshan,
Hebei |
1997-
|
|
| Zona
forestal de propiedad colectiva |
Fenyi,
Jiangxi |
1997-
|
- Manejo de bosques
de propiedad colectiva
- Manejo de plantaciones
- Desarrollo sostenible
de áreas montañosas
- Silvicultura e industria
forestal
|
| Tonggu,
Jiangxi |
1997-
|
|
| Lin'an,
Zhejiang |
1998-
|
|
| Zhanjiang,
Guangdong |
1997-
|
|
Participación en las actividades
de la Red Internacional de Bosques Modelo
En 1996, el Ministerio de Silvicultura
de China aceptó participar en las actividades de la Red Internacional
de Bosques Modelo respondiendo a una invitación del Ministerio de Recursos
Naturales de Canadá. La creación de una Red de bosques modelo
en China dio lugar a la redacción de un memorándum en el marco
de la cooperación entre China y Canadá en materia forestal.
La Red de bosques modelo de
China que se está estableciendo se basa en el área nacional
de experimentación y demostración del desarrollo forestal sostenible.
El primer bosque modelo del país se ha seleccionado en el condado de
Linan, provincia de Zhejiang. Del 29 de marzo al 2 de abril de 1999, se realizó
en Linan un taller internacional sobre el bosque modelo de China, auspiciado
conjuntamente por la Red Internacional de Bosques Modelo, el Servicio Forestal
Canadiense y la Academia de Silvicultura de China. En dicho taller, se examinaron
modos de implementar la red de bosques modelo de China, especialmente para
el bosque modelo de Linan. Se realizaron algunas actividades innovadoras,
tales como la determinación del potencial para el establecimiento de
relaciones de colaboración, capacitación de agricultores, y
planificación e implementación de ecoturismo.
La Red de bosques modelo de
China participa activamente en una serie de cuatro talleres regionales, que
se realizan en Tokio, la Prefectura de Mie y la Prefectura de Gunma, sobre
los bosques modelo para la aplicación del MFS a nivel de terreno, con
el apoyo de Japón. En los talleres, se presentaron las experiencias
de China en materia de MFS a nivel operativo y de creación de bosques
modelo.
China es uno de los países
miembros del "Proyecto regional sobre asistencia para la implementación
del enfoque de bosque modelo en el manejo sostenible de los bosques de la
región de Asia-Pacífico" que, con fondos fiduciarios de
Japón/FAO, se está realizado desde enero de 2000. China y otros
tres países (Tailandia, Myanmar y Filipinas) son los países
miembros que promoverán el modelo y el establecimiento del bosques
en la región de Asia-Pacífico.
Principales limitaciones para
la implementación del manejo forestal sostenible en China
China ha tenido que hacer frente
a numerosos factores limitativos en la implementación de criterios
e indicadores. En general, las principales limitaciones son la falta de recursos
forestales, serios deterioros ecológicos y ambientales, intensa presión
debida al crecimiento demográfico, social y económico. En China,
las zonas montañosas tienen muy poca capacidad de desarrollo económico,
lo cual se traduce en un círculo vicioso de pobreza, deterioro de los
recursos y mayor pobreza. Ese ciclo constituye el principal factor limitativo
del desarrollo económico y social del país. Además de
las condiciones relativas a los recursos naturales y las capacidades particulares
de la economía, la ciencia y la tecnología, la implementación
del MFS requiere asimismo una mayor conciencia ambiental y una mejor comprensión
por parte del público. La insuficiencia de la conciencia y de los conocimientos
acerca del MFS que tiene el público constituyen una gran limitación.
Por lo tanto, para promover el MFS es muy importante reforzar la publicidad,
la educación y la capacitación, así como mejorar la conciencia
que tienen del MFS las diversas clases sociales, incluyendo los silvicultores.
Entretanto, la implementación de criterios e indicadores para el MFS
requiere políticas y reglamentos pertinentes como garantía esencial.
Es muy difícil elaborar
criterios e indicadores nacionales y unificados sobre el MFS en un corto período
de tiempo. China podría compartir con la sociedad internacional sus
experiencias fructíferas en la elaboración e implementación
de criterios e indicadores. El fortalecimiento de la cooperación internacional
podría promover la implementación de criterios e indicadores
para el MFS en China y otros países.
| índice
| Arriba |

VIÑETA SOBRE COREA
Introducción
Corea es un país montañoso,
en gran parte cubierto de bosques, que representan el 65% de la superficie
total de 9,9 millones de hectáreas de tierras. Por lo tanto, el bosque
ha tenido una profunda influencia en el pueblo coreano, en sus actitudes hacia
el medio natural y en su vida cotidiana. Las montañas, con sus densos
bosques y su variada flora y fauna, han sido una piedra angular del profundo
respeto de ese pueblo por la naturaleza.
A través de la larga
historia de Corea, el manejo prudente de bosques y cursos de agua ha constituido
una de las más importantes prioridades del gobierno. Sin embargo, a
principios de los 1900, tuvo lugar una grave deforestación provocada
por turbulencias sociales. En los últimos decenios, gracias a sus planes
forestales a largo plazo, Corea ha logrado reverdecer el país. El cuarto
Plan Forestal Nacional, que comenzó en 1998, incluyó los fundamentos
del manejo forestal sostenible (MFS) y estableció objetivos, estrategias
e importantes programas.
Cada vez son mayores las presiones
que ejercen en las tierras forestales otros usos, como el urbano, residencial
y recreativo. En los últimos tiempos han aumentado las demandas de
la sociedad para recibir beneficios ambientales de los bosques, y se requieren
técnicas de MFS sistemáticas e intensivas, incluyendo plantaciones,
prácticas silviculturales y estructuras de manejo eficientes para satisfacerlas,
mantener la salud ecológica de los recursos forestales y mejorar la
productividad de los bosques.
Por otro lado, la crisis económica
de Corea, que comenzó en 1997, brindó al sector forestal oportunidades
inesperadas, ya que los desempleados se volvieron más dispuestos a
aceptar las difíciles tareas forestales. En 1998 se lanzó el
Proyecto "Bosques para la vida" (en coreano, "Soop Kakoogi"),
que continuará hasta 2002, con el objeto de contratar a desempleados
para realizar tareas de silvicultura, incluyendo el desmalezado, poda, aclareo
y corta de plantas del sotobosque. Como resultado de ello, ha mejorado considerablemente
la percepción y la conciencia que el gran público tiene acerca
de la importancia del MFS. Además, la preocupación de todo el
país por la metodología de la silvicultura tuvo efectos secundarios
positivos en el mejoramiento de las tecnologías relacionadas con los
bosques.
Conservación de la
diversidad biológica
Los tipos forestales de Corea,
que cubren 6 441 304 hectáreas, han sido clasificados en cinco categorías
— bosques de coníferas, latifoliadas, mixtos, rodales de bambúes
y terrenos forestales desnudos. El bosque de coníferas ocupa alrededor
del 43% de las tierras forestales; los bosques de latifoliadas y mixtos representan
alrededor del 26%. Todavía hay terrenos forestales desnudos debido
a sus características topográficas. El volumen medio de existencias
en formación por hectárea y por tipo de bosque no varía
mucho y alcanza un promedio de unos 55 m³/ha.
En Corea, existen muchas categorías
de áreas protegidas. La mayor incluye las Zonas de Conservación
del Medio Ambiente Natural, que abarcan unas 870 000 hectáreas designadas
en virtud de la Ley sobre el control del uso de las tierras nacionales. Se
han establecido 20 parques nacionales, 20 provinciales y 26 de condado para
proteger paisajes y otros usos de la tierra en virtud de la Ley sobre parques
naturales de 1980. De conformidad con la Ley forestal, se han designado reservas
forestales nacionales en 133 sitios, que cubren 11 100 hectáreas, con
el objeto de conservar ecosistemas naturales.
A pesar de que la mayor parte
de los bosques de Corea se encuentran en la zona templada, se sabe que el
número total de especies dependientes del bosque, tanto de la flora
como de la fauna, alcanza 5 075. Entre las 1 049 especies de plantas leñosas,
hay 51 especies de coníferas y 998 de latifoliadas. Se encuentran unas
3 545 especies herbáceas, de las cuales 271 son anuales y 3 274 perennes.
Las especies dependientes de
los bosques que se ha determinado que están en riesgo se clasifican
en cuatro categorías: en peligro, vulnerables, endémicas y raras.
Unas 180 especies se consideran en riesgo de no poder sostenerse a largo plazo.
Se ha determinado que 126 especies vegetales están en riesgo, de las
cuales 16 están en peligro, 20 son vulnerables, 41 endémicas
y 49 raras.
El proyecto de cuidado de los
bosques ("Soop Kakoogi"), que implica la contratación de
personas desempleadas, se puso en marcha con el propósito principal
de producir madera. Sin embargo, un número de organizaciones medioambientales
y líderes de la opinión pública protestaron ante ese
propósito inicial y propusieron que se tomaran en cuenta en el proyecto
la conservación de la biodiversidad y la multiplicidad de finalidades
de los bosques por medio de la protección de las plantas del sotobosque.
En consecuencia, la productividad de los ecosistemas forestales y la diversidad
biológica aumentaron considerablemente y mejoró en gran medida
la percepción y conciencia del gran público acerca de la importancia
del MFS.
Mantenimiento de la capacidad
productiva de los ecosistemas forestales
Hasta hace poco, los bosques
de Corea se clasificaban en dos categorías, bosques de reservas y bosques
no reservados, que ocupaban respectivamente el 75% y el 25% de la totalidad
de las tierras forestales. Con la modificación de la Ley forestal en
1994, las tierras forestales se clasifican en tres categorías: de producción,
de servicio público y de semi-conservación, a fin de reflejar
las cambiantes condiciones socioeconómicas y satisfacer con mayor eficiencia
las diversas demandas del gran público por productos y servicios forestales.
En 1995, la Administración
de Silvicultura modificó el sistema de clasificación de tierras
forestales revisando la legislación, que estaba centrada en los usos
de los bosques. Actualmente, los bosques de producción representan
3,6 millones de hectáreas, es decir alrededor del 57% de la totalidad
de tierras forestales.
En las políticas y planificación
forestales se ha dado gran importancia a la ampliación de los bosques
comerciales y, por lo tanto, se ha tratado de elevar el coeficiente de autosuficiencia
de los productos forestales. Según estimaciones a largo plazo, para
2007 las tierras forestales comerciales ocuparán alrededor del 44%
de todas las tierras forestales, alcanzando un total de 2,9 millones de hectáreas
y, para 2050, hasta el 55% de todos los bosques, totalizando 3,5 millones
de hectáreas.
A pesar de que se ha logrado
reforestar con éxito, los recursos forestales explotables son sumamente
limitados porque alrededor del 84% de los bosques tienen menos de 30 años
y poco valor económico. En los últimos años, la demanda
de madera ha aumentado pronunciadamente debido al desarrollo económico
del país y alrededor del 90% de la demanda de madera se satisface recurriendo
a fuentes extranjeras. Para aumentar la productividad, es necesario desarrollar
una variedad de equipos mecánicos adaptables a los bosques de montaña.
Para manejar los bosques en
forma sostenible, debe ampliarse la red de caminos forestales de los 2,1 metros
por hectárea que había en 1998 hasta alcanzar 10 metros por
hectárea para fines de 2010. Dicha ampliación facilitará
el acceso de los equipos mecánicos y reducirá los costos generales
del manejo forestal. Los caminos forestales se concentrarán en los
bosques de producción para la realización de trabajos silviculturales
mecanizados y estarán sujetos a técnicas de construcción
avanzadas y ecológicamente racionales que reducirán al mínimo
los daños al medio forestal. Se establecerán centros regionales
de equipos mecánicos para suministrar unidades de alquiler para propietarios
de bosques y productores forestales.
Mantenimiento de la sanidad
y vitalidad del ecosistema forestal
La salud y vitalidad del ecosistema
forestal han sido una de las prioridades del manejo forestal. Gracias al éxito
de la reforestación, la mayoría de los bosques son jóvenes
y se han aplicado medidas de protección estrictas en todo el país.
Muchas dependencias administrativas han participado en la protección
de los bosques, en particular la protección contra incendios.
La superficie de bosques afectados
por procesos y agentes más allá del rango de variación
histórica se puede evaluar solamente en lo relativo a insectos, enfermedades
e incendios. Es difícil recabar información sobre la superficie
de bosques afectados por la contaminación atmosférica y con
componentes biológicos deteriorados. Sólo últimamente
se han designado parcelas de estudio a través del país para
recoger periódicamente datos sobre el nivel de diversos contaminantes
del aire en bosques. En particular, los datos sobre la radiación ultravioleta
y componentes biológicos indicativos de una continuidad ecológica
tienen un valor dudoso para el acopio de datos a nivel nacional.
Los incendios forestales causan
el daño más serio a los recursos y ecosistemas de los bosques
en primavera y otoño. En Corea, alrededor del 84% de los bosques tienen
menos de 30 años y, a medida de que los árboles envejecen, la
hojarasca y los residuos leñosos se acumulan en el piso. Los bosques
corren un gran riesgo de incendio por negligencia, debido al aumento del número
de personas que los visitan para realizar actividades recreativas. En el caso
de los incendios forestales, la Administración Nacional de Silvicultura
y los gobiernos locales, incluyendo ciudades y provincias, han establecido
y mantienen cuadrillas de bomberos terrestres y aerotransportadas y equipos
de apoyo. Esas unidades, fundadas tras un análisis de los incendios
que estallaron en bosques de la zona de Kosung en abril de 1996, despachan
de inmediato efectivos a las zonas siniestradas en helicópteros y vehículos
terrestres para suprimir eficazmente los incendios. En 1998, estallaron 265
incendios forestales, casi la mitad de ellos por descuido, que destruyeron
más de 1 014 hectáreas en todo el país.
Conservación y mantenimiento
de recursos edáficos e hídricos
Como Corea posee extensas zonas
montañosas y las precipitaciones se concentran generalmente en la estación
veraniega, los deslizamientos de tierra y la erosión del suelo han
sido fenómenos corrientes en todo el país. En los últimos
decenios, las perturbaciones políticas y sociales resultaron en serios
problemas de deforestación y degradación de los recursos forestales
en todo el país. La política forestal se ha centrado en la prevención
de la erosión del suelo y la restauración y reforestación
de zonas vulnerables. Gracias al éxito de la reforestación y
a los proyectos activos de control de la erosión emprendidos por el
gobierno y el público, los deslizamientos de tierra y la erosión
han disminuido considerablemente desde el decenio de 1980.
Este criterio incluye asimismo
diversos aspectos de las propiedades del suelo y del agua relacionados con
las funciones de protección que desempeñan los bosques. Desde
el decenio de 1950, se han recogido datos sobre la erosión del suelo
relativamente precisos, porque los grandes proyectos de control de la erosión
exigen exactitud en los datos y análisis. Desde 1961, se han designado
diversos bosques protectores, que siguen creciendo en extensión como
respuesta a las exigencias medioambientales cada vez más grandes de
la sociedad. Es muy difícil obtener datos sobre los otros indicadores
de este criterio. Esos indicadores se relacionan principalmente con diversas
propiedades químicas y físicas que exigirían el acopio
y análisis de datos conexos a nivel nacional con requerimientos sustanciales
de investigación y tecnología científica.
Mantenimiento de la contribución
de los bosques al ciclo global del carbono
El volumen total de las existencias
en formación de Corea es de unos 340 millones de m³ y la tasa de crecimiento
anual desde 1990 se estima en unos 2 m³/ha. La cantidad de carbono almacenado
en los bosques se puede estimar mediante los resultados de los estudios sobre
el volumen explotado de las existencias en formación, que se pueden
obtener fácilmente en el anuario estadístico de la Administración
de Silvicultura. El Grupo intergubernamental de expertos sobre cambios climáticos
(IPCC por su sigla en inglés) identificó cuatro factores principales
que inciden en la absorción y emisión del dióxido de
carbono, a saber, la conversión de los bosques, la conversión
de las praderas, la regeneración de los bosques y las prácticas
silviculturales. En Corea es ilegal quemar residuos de troncos y de otros
materiales que resultan de la conversión de bosques a otros usos de
la tierra. Cuando tiene lugar la conversión, generalmente es imposible
evitar la emisión de carbono, pero no se han realizado estudios de
gran amplitud o profundidad sobre el almacenamiento de carbono en suelos forestales.
En muchas comunidades rurales
ha aumentado la superficie de las tierras agrícolas no cultivadas debido
a la escasez de mano de obra. La regeneración de bosques en dichas
tierras ha tenido un efecto positivo en la absorción y almacenamiento
del carbono. En el futuro, esas tierras sin cultivar podrían rehabilitarse
para bosques. Además, las prácticas de silvicultura normales
inciden en la magnitud de la absorción y emisión de carbono
por medio del aumento en las existencias en formación y la explotación
de madera.
Mantenimiento y mejoramiento
de los múltiples beneficios socioeconómicos de largo plazo para
cubrir las necesidades de las sociedades
En la categoría de la
producción y el consumo, los datos correspondientes a casi todos los
indicadores se encuentran fácilmente en el anuario estadístico
de los bosques. Sin embargo, los datos sobre el valor agregado a los productos
forestales en el procesamiento secundario no se consiguen con facilidad y
sería necesario efectuar algunas investigaciones para mejorar su fiabilidad
y ampliar el alcance a fin de incluir productos forestales no madereros, incluyendo
plantas comestibles y medicinales que se recogen en los bosques.
La tecnología para el
mejoramiento de la calidad de la madera, incluyendo técnicas de tratamiento
antiséptico, se mejorará para obtener productos forestales de
alta calidad. Se reforzarán proyectos de investigación y desarrollo
en el campo de la utilización de productos forestales y se harán
nuevas inversiones para desarrollar nuevos materiales, ampliar el alcance
de la utilización, incluyendo madera de aclareo de pequeño tamaño,
e identificar productos forestales de mucho valor agregado. Se ha establecido
en Yoju un centro integrado de distribución de productos forestales
y se instalarán otros en diversos sitios para realizar la recogida,
almacenamiento, procesamiento y venta de productos forestales con mayor eficacia.
Se dispone de datos sobre actividades
recreativas y turismo porque hay ciertos tipos de bosques que han sido destinados
principalmente a esos usos. Entre ellos se incluyen los parques naturales
y los bosques recreativos. Otras áreas se usan para campamentos de
jóvenes y educación ambiental y se encuentran bajo el control
de diversas autoridades; requieren la realización de estudios más
detenidos. Sólo se puede estimar una parte de los datos sobre los visitantes
de los parques, y sólo en algunos estudios de casos.
Marco legal, institucional
y económico para la conservación y el manejo sustentable de bosques
De acuerdo a la Ley forestal
promulgada en 1961 y modificada en 1964 para reflejar los desafíos
y oportunidades que surgieron recientemente en el manejo de los recursos forestales,
en 1998 se inició el Cuarto Plan Decenal de Desarrollo Forestal. Proporcionará
el marco básico de políticas y objetivos sobre los bosques y
ofrecerá instrucciones generales de manejo para la conservación
y el desarrollo sostenible de recursos forestales. En Corea, el plan de manejo
forestal moderno surgió con la formulación de la Ley forestal
fundamental y la Ley de control de la erosión en 1962. Se dio comienzo
a proyectos intensivos de restauración y plantación de bosques
en todo el país basados en el Primer Plan Decenal de Desarrollo Forestal
iniciado en 1973. Gracias al éxito de la implementación del
Segundo y del Tercer Plan Decenal de Desarrollo Forestal, se ha logrado hacer
la reforestación a través del país. El Cuarto Plan Decenal
pondrá el acento en el establecimiento del marco para un MFS intensivo
a fin de mantener la salud y vitalidad de los ecosistemas forestales y obtener
productos forestales en forma sostenible. El fin último es proporcionar
las bases del MFS mediante la ejecución de importantes programas basados
en estrategias de envergadura. Para alcanzar las metas de las políticas,
se establecerán recursos forestales más valiosos, se fomentará
el desarrollo de industrias forestales competitivas y se mantendrá
un medio forestal sano y placentero.
Para asegurar recursos económicos
y ambientales más valiosos, se introducirán y adaptarán
diversos métodos de plantación. Se ampliarán las plantaciones
de especies madereras, se cultivarán árboles grandes en bosques
de valor ambiental en torno a asentamientos humanos y se plantarán
árboles frutales con el fin de obtener ingresos. Se aplicarán
prácticas de silvicultura en forma intensiva a fin de producir madera
de gran calidad mediante el aclareo de bosques de coníferas, trabajos
silviculturales en bosques de latifoliados y la prestación de cuidados
oportunos, incluyendo la eliminación del sotobosque y la poda.
La política forestal
pondrá el acento en la ampliación de las unidades de bosques
nacionales ya que, en la actualidad, sus dimensiones reducidas y los regímenes
de tenencia mixtos plantean una gran dificultad en la aplicación de
prácticas de silvicultura intensivas y eficientes.
A fin de llevar adelante el
MFS, se han establecido 762 áreas de proyecto que ocupan a trabajadores
desempleados en operaciones de silvicultura. En 1998, participó un
total de 2,8 millones de personas. En 1999, habrá 864 áreas
y 4,8 millones de participantes. Los proyectos consisten principalmente en
cuidados silviculturales y MFS y abarcarán 70 000 hectáreas
de bosque. Se recogerán unos 50 000 m³ de ramas y restos para producir
aserrín, que se usará para un tipo de forraje. Los proyectos
capacitarán hasta 1 454 técnicos forestales en cuidados silviculturales.
Tendrán un efecto importante en la reducción del desempleo y
contribuirán a una mejor toma de conciencia, comprensión y participación
del público gracias a la cooperación con organizaciones de movimientos
sociales.
Para apoyar el programa de
cuidados silviculturales con una mayor eficiencia y ampliar los proyectos,
se reorganizaron temporariamente las dependencias locales de la Administración
Nacional de Silvicultura. Se establecieron equipos especiales (equipos "Soop
Kakoogi") de cuidados silviculturales y MFS. Por cada unidad de manejo
forestal se preparó y examinó el informe de un estudio preliminar.
Los informes enunciaban el propósito de las prácticas silviculturales,
los conocimientos relativos a los trabajos y los efectos previstos. En zonas
urbanas se preparó un manual específico de silvicultura, en
el que se tomaban en cuenta aspectos estéticos y ecológicos.
Conclusión
El objetivo principal del MFS
es armonizar la conservación de beneficios medioambientales y la utilización
de los recursos forestales. La utilización del bosque con fines económicos
se ha basado tradicionalmente en la explotación de la madera y otros
recursos forestales, en su mayor parte dependientes de especies comerciales.
Los bosques plantados se manejarán de forma sostenible para incrementar
los valores económicos y ambientales.
El proyecto de cuidados silviculturales
que implica la contratación de personas desempleadas será el
segundo que se ponga en marcha y se realizará tras el fructífero
proyecto de plantación, con el fin de intensificar el interés
del público y aumentar la productividad de los ecosistemas forestales.
Ese proyecto, que armoniza la conservación y el desarrollo de los ecosistemas
forestales, contribuirá en última instancia al MFS y ya ha mejorado
la percepción y toma de conciencia que tiene el público acerca
de la importancia del MFS. Además, el proyecto ha tenido efectos secundarios
positivos en el mejoramiento de tecnologías forestales conexas.
La aplicación e implementación
del MFS debe apoyarse en la investigación en ecosistemas forestales
y tecnologías conexas. La investigación se concentrará
en mejorar la productividad de los bosques y en tecnologías prácticas
aplicables sobre el terreno. Se han realizado investigaciones para identificar
nuevas fuentes de ingresos y solucionar problemas técnicos en comunidades
rurales. Los resultados y experiencias se han dado a conocer como servicios
de extensión. En particular, la investigación en biotecnología
se ha centrado en el desarrollo de nuevos materiales para usos medicinales
y de otros tipos. En ese contexto, se elaborarán sistemas en materia
de incentivos y propiedad intelectual. Además, se fomentará
el intercambio de información y experiencia con otros institutos y
organizaciones del sector forestal.
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VIÑETA SOBRE ESTADOS
UNIDOS
Antecedentes
En Estados Unidos, la combinación
del sistema de tenencia de tierras forestales y el sistema de gobierno federal
descentralizado representa un desafío particular para la implementación
de los criterios e indicadores (C + I) del Proceso de Montreal. Aproximadamente
el 60% de los bosques de ese país (180 000 000 hectáreas) son
de propiedad privada. Los propietarios particulares no están obligados
a proveer información sobre sus tierras o a permitir el acceso a terceras
partes a sus propiedades con el fin de recolectar datos. Además, cada
uno de los 50 estados es responsable de proporcionar asesoramiento para el
manejo de tierras tanto estatales (5% de los bosques, o sea 15 000 000 hectáreas)
como privadas. Existen más de 10 000 000 propietarios particulares
de bosques cuyas tierras se encuentran bajo la jurisdicción del estado.
El manejo del 35% de los bosques del sector público restantes (105
000 000 hectáreas) compete a varios organismos del gobierno federal,
entre las cuales se incluye el Servicio Forestal, la Oficina de Ordenación
de Tierras, el Servicio de Parques, el Servicio de Pesca y Flora y Fauna Silvestre,
y el Departamento de Defensa. Cada estado, organismo o propietario puede recolectar
datos diferentes (y de hecho lo hace), utilizando sistemas distintos, lo cual
crea problemas de comparabilidad. Por lo tanto, para que la implementación
de los C + I del Proceso de Montreal tenga éxito en Estados Unidos,
es necesario que los interesados del sector público y privado unan
sus esfuerzos para colaborar con este fin.
Implementación en el
ámbito nacional
Con este panorama, en julio
de 1998, el director del Servicio Forestal de Estados Unidos dio inicio a
una Mesa Redonda sobre el Desarrollo Sustentable de los Bosques, que reunió
a más de 50 representantes de organismos gubernamentales locales, estatales
y federales, organizaciones medioambientales no gubernamentales, terratenientes
particulares, y miembros de la industria y del cuerpo académico, con
el fin de debatir sobre la manera más efectiva de lograr el manejo
sostenible de los bosques del país, tanto públicos como privados.
En la Mesa Redonda se acordó que los C + I del Proceso de Montreal
podrían brindar un marco para la realización de evaluaciones
de sostenibilidad a escala nacional y subnacional. La Mesa Redonda se ha reunido
regularmente desde julio de 1998 y ha concebido una carta de constitución
y un plan de acción para llevar adelante el programa previsto, que
incluye la creación de dos grupos de trabajo en comunicaciones y servicios
de extensión, y en asuntos técnicos. El Grupo de Trabajo de
Comunicaciones ha creado un sitio web de la Mesa Redonda que pronto estará
a disposición del público, y ha transmitido su mensaje en reuniones
de silvicultura y sostenibilidad realizadas a nivel nacional. El Grupo de
Trabajo Técnico está organizando talleres para principios del
año 2000, que tratarán cada uno de los criterios y sus indicadores;
de esta manera, se identificarán los conjuntos de datos nacionales
de que se dispone para los indicadores, y se evaluará lo que aún
queda por lograr. Los resultados de dichos talleres serán presentados
en la próxima reunión de la Mesa Redonda. Representantes de
los diversos grupos de interés de la Mesa Redonda también participaron
en el panel sobre la implementación de los C + I del Proceso de Montreal
en Estados Unidos, que se llevó a cabo durante la XIª Reunión
del Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal.
Evaluación y vigilancia
en el ámbito nacional
En junio de 1998, Estados Unidos
se comprometió a preparar una evaluación nacional completa sobre
el estado y las tendencias del manejo y las condiciones de los bosques del
país, basada en los C + I del Proceso de Montreal. El informe será
publicado en 2003 como parte de la evaluación nacional quinquenal que
se realiza sobre los terrenos forestales y las tendencias del sector forestal
en cumplimiento de lo dispuesto en la Ley sobre la Planificación de
los Recursos promulgada en 1974. Ese informe presidencial que se presenta
periódicamente ante el Congreso se organizará de acuerdo a los
criterios del Proceso de Montreal. Estados Unidos ha combinado y ampliado
sus dos sistemas de vigilancia forestal: el Programa de vigilancia del estado
fitosanitario de los bosques (Forest Health Monitoring Program; FHM), que
incluye una evaluación sistemática de numerosos indicadores
de la protección ambiental, y el Programa de inventario y análisis
de los bosques (Forest Inventory and Analysis Program; FIA) que proporciona
datos sobre la extensión, tipo y crecimiento de los bosques y otros
valores madereros de importancia. La integración y ampliación
de esos sistemas mejorará la recolección de datos sobre los
C + I del Proceso de Montreal. Igualmente, el Servicio Forestal de Estados
Unidos está dotando de personal al Instituto Nacional de Vigilancia
e Inventario, constituido en 1996 con el objeto de coordinar la aplicación
nacional y subnacional de los sistemas de inventarios, incluyendo los C +
I del Proceso de Montreal.
En julio de 1998, el Servicio
Forestal de Estados Unidos institucionalizó oficialmente los C + I
del Proceso de Montreal como marco para todos los futuros inventarios forestales,
evaluaciones, programas de vigilancia y control de rendimiento, desde el nivel
de terreno hasta el ámbito nacional, para aplicar a los bosques nacionales
de propiedad pública manejados por el Servicio Forestal. Varios de
los 50 estados están tomando medidas similares en los terrenos forestales
estatales y privados; cabe señalar, por ejemplo, las iniciativas de
los 20 estados del noreste y sureste del país destinadas a evaluar
el manejo forestal sostenible (MFS) en esas regiones. Asimismo, el Servicio
Forestal está llevando a cabo una prueba piloto de C + I subnacionales
y sus relaciones con C + I nacionales en cinco bosques del país. La
Asociación Nacional de Silvicultores Estatales (National Association
of State Foresters), que representa organismos de silvicultura de nivel estatal
pertenecientes a los 50 estados y a los territorios de Estados Unidos, está
reevaluando los datos recabados por cada organismo estatal o territorial para
determinar la manera en que dicha información se puede incrementar
y organizar mejor a fin de que los estados puedan contribuir con mayor eficacia
a las evaluaciones nacionales sobre las condiciones de los bosques y la situación
del manejo forestal. La experiencia adquirida a través de estas evaluaciones
subnacionales será de gran utilidad para los trabajos de aplicación
nacional de los C + I.
La American Forest and Paper
Association (AF&PA), un grupo comercial que representa compañías
nacionales y multinacionales de la industria forestal y papelera (por ejemplo,
International Paper, Weyerhaeuser, Georgia-Pacific, Boise Cascade), y el Forest
Stewardship Council participan activamente en la Mesa Redonda sobre bosques
sostenibles. La AF&PA ha creado un programa llamado Iniciativa de los
Bosques Sostenibles (Sustainable Forest Iniciative; SFI) que consiste en un
proceso voluntario de verificación que requiere que las empresas reforesten
de inmediato los terrenos explotados, tomen en cuenta los hábitats
de la flora y fauna silvestre, mejoren la calidad del agua y la diversidad
de los ecosistemas, y protejan los terrenos forestales de importancia ecológica
especial. Algunos de los datos del programa del SFI, recopilados a través
de los mecanismos de preparación de informes de la AF&PA, se pueden
utilizar para la recolección de datos de C + I. Asimismo, el Forest
Stewardship Council está creando un proceso voluntario de certificación
que puede representar una valiosa fuente de información.
Procesos nacionales paralelos
En Estados Unidos, el manejo
de bosques, pastizales, minerales y energía está interrelacionado.
En algunos casos, es difícil examinar las condiciones de los bosques
sin tomar en cuenta el estado de los pastizales circundantes (pasturas y zonas
arbustivas) y la extracción de minerales. Los terrenos forestales y
los pastizales adyacentes están siempre interrelacionados.
En ese país, muchos
terrenos forestales se encuentran ubicados sobre depósitos subterráneos
ricos en minerales y fuentes de energía. En el caso de los bosques
nacionales de propiedad pública, el Servicio Forestal u otros organismos
encargados de la ordenación de tierras suelen ser los responsables
tanto del manejo de los bosques como de los recursos del subsuelo. Teniendo
presente esa responsabilidad y el mandato que le ha dado el Congreso de presentar
informes periódicos acerca de las condiciones de los bosques y praderas
del país, el Servicio Forestal ha asumido la responsabilidad de preparar
también informes nacionales sobre minerales y energía. Asimismo,
se reconoce que las políticas en materia de energía y minerales
inciden en la sustentabilidad de los bosques. Esta apreciación, al
igual que el uso por parte del Servicio Forestal de C + I en bosques y pastizales,
ha generado interés por desarrollar una capacidad de evaluación
para el sector de la energía y los minerales, que a su vez, se podría
utilizar para evaluar la función que desempeña dicho sector
en el desarrollo sostenible.
Tanto el sector de los pastizales
como el de minerales y energía están poniendo en práctica
las lecciones aprendidas del Proceso de Montreal. El sector de ordenación
de pastizales encuentra que muchos de los C + I tienen aplicación directa
en su trabajo. Los datos generados por esos tres sectores se incluirán
en los informes nacionales sobre el medio ambiente que se compilan en la Casa
Blanca.
Participación internacional
Estados Unidos fue sede de
la XIª Reunión del Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal, celebrada
del 29 de noviembre al 3 de diciembre de 1999 en Charleston, Carolina del
Sur. Entre los puntos de mayor importancia del orden del día se incluyó
la aplicabilidad de los C + I nacionales a nivel subnacional, así como
el contexto internacional de varias iniciativas de C + I de todo el mundo.
Estados Unidos es también responsable de las convocatorias del Comité
Asesor Técnico del Proceso de Montreal, el cual se creó para
asesorar al Grupo de Trabajo en materia de asuntos técnicos y científicos
que surjan en relación con la implementación de los C + I del
Proceso de Montreal.
En julio de 1998, Estados Unidos
terminó su presentación para el Programa de Evaluación
de los Recursos de los Bosques Templados y Boreales 2000 (TBFRA) de la ONU-ECE/FAO.
Proporcionó datos sobre los recursos forestales en general, diversidad
biológica, situación con respecto a las medidas de protección,
existencias de carbono y madera, condiciones forestales y la función
socioeconómica de los bosques. El Servicio Forestal de Estados Unidos
ha comenzado a examinar el desarrollo de estrategias destinadas a aumentar
la comparabilidad de los C + I indicadores de los Procesos de Montreal, Paneuropeo,
y TBFRA. Estados Unidos, Canadá y México han mantenido conversaciones
preliminares sobre la creación de una base de datos resumida sobre
América del Norte para establecer enlaces entre las diferentes fuentes
de información sobre los recursos.
En el último decenio,
las instituciones de manejo forestal de Estados Unidos han integrado cada
vez más un componente internacional en sus funciones. Bajo la dirección
del Departamento de Estado, la participación de la comunidad forestal
en numerosos foros ha sido extensa y sustantiva. En esta participación
se incluyen comunidades forestales estatales, representantes de los propietarios
de tierras forestales no industriales, grupos ambientales y la industria.
El resultado se ha traducido en un amplio apoyo institucional para explorar
la aplicación del concepto de sostenibilidad de los bosques. El apoyo
al Proceso de Montreal forma parte de este crecimiento.
Mirar hacia el futuro
A través de la Mesa
Redonda sobre los Bosques Sostenibles, Estados Unidos ha hecho participar
a las partes interesadas nacionales en la implementación de los C +
I del Proceso de Montreal. El motivo de este trabajo en colaboración
es crear la capacidad institucional necesaria para preparar informes de nivel
nacional sobre los C + I, lo cual constituye una tarea monumental. Los talleres
técnicos de la Mesa Redonda que se realizarán en invierno de
2000 deberían generar información sobre datos faltantes y problemas
de evaluación relativos a los C + I del Proceso de Montreal.
Los datos de nivel estatal
son fundamentales para realizar este empeño. La contribución
más valiosa que los organismos forestales de nivel estatal pueden brindar
al proceso de C + I es suministrar parte de los datos de las evaluaciones.
Una vez finalizado el proyecto de reevaluación de las fuentes de datos
estatales mencionado anteriormente, los estados deberán participar
en discusiones detalladas sobre la uniformación e incremento de las
actividades de recolección de datos. A través de ese proceso,
se podrá recopilar más información a nivel nacional para
utilizar en las evaluaciones de los C + I.
Asimismo, se espera que las
diversas iniciativas de C + I que se están llevando a cabo en el mundo
trabajen juntas en el tema de los términos y definiciones fundamentales,
así como en otras áreas relativas a la comparabilidad destinadas
a la evaluación de los bosques del mundo.
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VIÑETA SOBRE JAPÓN
Antecedentes
Durante el trabajo preparatorio
para el Primer Informe de Aproximación del Proceso de Montreal de 1997
se identificó que, de los 47 indicadores de los Criterios 1 a 6, se
disponía de datos completos para 13, datos parciales para 16 y no había
datos para los 18 indicadores restantes. Este informe llevó a la Agencia
Forestal y a otros organismos pertinentes a reconocer la importancia de aplicar/implementar
y formular con más detalle criterios e indicadores (C + I) tanto a
nivel nacional como subnacional.
En seguimiento del informe
de 1997 y a fin de avanzar en la aplicación, elaboración e implementación
de C + I en Japón, se ha llevado a cabo un total de nueve iniciativas
desde 1997. Las tres primeras se proponen medir directamente algunos C + I
mientras que las otras seis tienen que ver con la elaboración de C
+ I. A continuación se resumen todas estas iniciativas relacionadas
con los C + I, explicándose en último lugar con mayor detenimiento
las tres iniciativas para medir los C + I.
Iniciativas relacionadas con
criterios e indicadores
El objetivo de las tres iniciativas
siguientes es medir algunos de los C + I del Proceso de Montreal.
Proyecto de Inventario Forestal
Continuo
El Proyecto de Inventario Forestal
Continuo, un nuevo estudio nacional para evaluar los recursos forestales comenzó
en 1999. Este estudio utiliza una metodología de inventario de muestreo
estadístico en aproximadamente 15 700 parcelas de estudio permanentes.
A diferencia de los estudios convencionales existentes que se utilizan principalmente
para preparar planes de manejo forestal, el objetivo de este Proyecto es vigilar
y evaluar los recursos forestales y su dinámica y tendencias identificables,
centrándose en la clasificación de tipos forestales, el volumen
y el inventario de biomasa, e incorporando un enfoque de ecosistema.
Puesta a prueba de criterios
e indicadores en el área de estudio de Kasama
El Instituto de Silvicultura
e Investigación de Productos Forestales (ISIPF) de la Agencia Forestal
inició un proyecto de investigación de cinco años en
1996 en el Centro de Tecnología Forestal de Kasama que abarca 134 000
hectáreas de 15 municipios. Este proyecto se propone elaborar metodologías
adecuadas de recopilación de datos para algunos de los indicadores
del Proceso de Montreal, especialmente los indicadores relacionados con la
diversidad biológica, la capacidad productiva, la sanidad del ecosistema
forestal, la conservación del suelo y el agua, la contribución
de los bosques al ciclo global del carbono y los beneficios socioeconómicos
múltiples.
Investigación sobre diseño
de infraestructuras forestales para el enfoque de ecosistemas forestales
En 1996 la Agencia Forestal
inició un proyecto de estudio de diez años para introducir obras
de infraestructura concebidas teniendo en cuenta los ecosistemas forestales,
como por ejemplo caminos forestales y muros de retención, junto con
la elaboración y aplicación de C + I a nivel local. El estudio
comprende dos áreas: Ishikari-Sorachi (806 000 hectáreas) en
Hokkaido y Shimantogawa (297 000 hectáreas) en Kochi, que están
tomadas de 158 unidades de planificación de manejo forestal designadas
por la Ley Forestal.
Las seis iniciativas siguientes
están relacionadas con la aplicación de C + I.
Enmienda de la Ley Forestal y
otras leyes relacionadas con la silvicultura
En 1998 las leyes relacionadas
con la silvicultura, incluida la Ley Forestal, fueron enmendadas para contribuir
al fomento del manejo forestal sostenible (MFS) por toda la nación.
Como consecuencia, Japón introdujo un sistema que permite a todas las
partes afectadas expresar sus puntos de vista sobre los planes provisionales
de manejo forestal a nivel del gobierno local. Además, gracias a esta
enmienda, los municipios están autorizados a elaborar y poner en práctica
planes de manejo forestal excepto para los bosques nacionales que se encuentren
bajo su jurisdicción.
Taller internacional sobre bosques
modelos
En 1996 la Agencia Forestal
se comprometió a organizar una serie de talleres sobre bosques modelos
para promover el MFS a escala mundial. Así, desde 1998, en colaboración
técnica con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación y la Secretaría de la Red Internacional de
Bosques Modelos, la Agencia Forestal ha organizado una serie de talleres internacionales
para promover los bosques modelos como una aplicación del MFS en el
terreno, concentrándose especialmente en la región asiática.
Vigilancia de la deposición
ácida
La Agencia del Medio Ambiente
realiza desde 1983 un estudio sobre la deposición ácida cuya
Fase IV empezó en 1998. Para la deposición húmeda el
estudio vigila: 1) la deposición ácida para observar la concentración
y el flujo de sustancias ácidas depositadas en los suelos, y 2) los
suelos, la vegetación y el medio acuático interior con objeto
de evaluar los efectos negativos en los ecosistemas terrestre y acuático.
En cuanto a la deposición seca se ha vigilado la concentración
de contaminantes atmosféricos como SOx, NOx,
y O3 cada hora en los observatorios generales de contaminación
atmosférica y los observatorios de deposición ácida.
Vigilancia de la sanidad forestal
(vigilancia de la degradación forestal provocada por la lluvia ácida
y la contaminación atmosférica)
Desde 1990 la Agencia Forestal
ha puesto en marcha también un estudio de vigilancia para la detección
precoz de la degradación forestal provocada por la lluvia ácida
y la contaminación atmosférica. Este estudio vigila las condiciones
de los suelos y la vegetación, la calidad de la lluvia y el alcance
de la degradación forestal en unas 1 200 parcelas de observación
establecidas. Una quinta parte de las parcelas son controladas cada año
de forma que todas las parcelas de observación son examinadas cada
cinco años.
Curso de formación para
estudios prácticos de casos sobre el manejo forestal sostenible
La Agencia Japonesa de Cooperación
Internacional iniciará en 2000 un nuevo curso de formación de
40 días de duración en Japón. Del 2000 al 2009 se formará
a trece personas por año. Este curso está dirigido a administradores
y profesionales de programas forestales nacionales de los países en
desarrollo, incluidos los países miembros del Proceso de Montreal.
Contiene una amplia gama de programas e iniciativas para la implementación
práctica del MFS, como por ejemplo la elaboración y aplicación
de C + I y bosques modelos como demostraciones del MFS en el terreno.
Centro de Diversidad Biológica
de Japón
La Agencia del Medio Ambiente
estableció el Centro de Diversidad Biológica de Japón
(BiodiC-J) en abril de 1998. El BiodiC-J planifica y realiza estudios básicos
(tales como el Catastro Nacional del Entorno Natural (Censo Verde)) de la
fauna, flora, etc., para analizar la situación actual y los cambios
identificables a largo plazo del entorno natural en Japón. Basándose
en las conclusiones del Censo Verde y otros datos, el BiodiC-J ofrece una
base de datos sobre el entorno natural y la diversidad biológica cuya
información se distribuirá ampliamente a través de Internet.
Iniciativas de medición
de criterios e indicadores
Proyecto de Inventario Forestal
Continuo
Este nuevo estudio se inició
en 1999 a fin de incorporar una metodología de muestreo estadístico
basada en C + I en una evaluación nacional de los recursos forestales.
El estudio actual convencional ha sido utilizado principalmente para elaborar
los planes de manejo forestal y su precisión estadística no
puede verificarse. Además, los datos relacionados con la diversidad
biológica que analiza este estudio convencional son insuficientes.
Sin embargo, el método de lotes modelos ha proporcionado tablas de
previsión de rendimiento para los enclaves y especies comerciales.
Por consiguiente, en el Proyecto
de Inventario Forestal Continuo, se introduce la siguiente metodología
de muestreo estadístico. Trazando cuadrículas de 4 km x 4 km
en todo el territorio de Japón, establecimos unas 15 700 parcelas permanentes,
al cortarse las líneas perpendicularmente, cubriendo toda la superficie
forestal (25 150 000 hectáreas en total). Una parcela de estudio permanente
es un círculo con un radio de aproximadamente 18 metros o un área
de 0,1 hectárea, situando el punto de intersección como el centro
de la parcela. Cada año se analizará una quinta parte del total,
esto es, unas tres mil parcelas. Al final, todas las parcelas serán
estudiadas en un período de cinco años, es decir, cada parcela
de estudio será examinada una vez cada cinco años.
El objetivo principal del estudio
es vigilar y evaluar la dinámica y las tendencias a largo plazo identificables
respecto a la situación de los bosques en Japón, utilizando
una metodología unificada a nivel nacional. Al mismo tiempo, está
concebido de tal forma que sea compatible con algunos de los C + I del Proceso
de Montreal. Los indicadores analizados en este estudio son los siguientes:
Criterio 1: Conservación
de la diversidad biológica
- 1.1 Diversidad de ecosistemas
- 1.1.a Superficie
por tipo forestal en relación a la superficie total de bosques
- 1.1.b Superficie
por tipo forestal y por clase de edad o etapa de sucesión
- 1.1.c Superficie
por tipo forestal en las categorías de áreas protegidas definidas
por UICN u otros sistemas de clasificación
- 1.1.d Superficie
por tipo forestal en áreas protegidas, de acuerdo a las clases de
edad o etapas de sucesión
Criterio 2: Mantenimiento
de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales
- 2.a Superficie de
terrenos forestales y superficie neta de terrenos forestales disponibles
para la producción de madera
- 2.b Volumen total
de especies de árboles comerciales y no comerciales en terrenos forestales
disponibles para la producción de madera
- 2.c Superficie y
volumen de plantaciones de especies nativas y exóticas
- 2.d Extracción
anual de productos madereros en comparación al volumen determinado
como sustentable
Criterio 3: Mantenimiento
de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas forestales
- 3.a Superficie y
porcentaje de bosques afectados por procesos o agentes más allá
del rango de variación histórica: por ejemplo, los insectos,
enfermedades, competencia de especies exóticas, incendios, tormentas,
despeje de tierras, inundación permanente, salinización y
animales domésticos
Criterio 4: Conservación
y mantenimiento de los recursos suelo y agua
- 4.a Superficie y
porcentaje de terrenos forestales con erosión significativa del suelo
Criterio 5: Mantenimiento
de la contribución de los bosques al ciclo global del carbono
- 5.a Biomasa total
de los ecosistemas forestales y acumulación de carbono, si es pertinente,
por tipo forestal, clase de edad y etapa de sucesión
- 5.b Contribución
de los ecosistemas forestales al balance global total de carbono, incluyendo
absorción y emisión de carbono (biomasa en pie, desechos forestales,
turba y carbono en el suelo)
Puesta a prueba de criterios
e indicadores en el área de estudio de Kasama
Este proyecto de puesta a prueba
se inició en 1996 en el área de estudio de Kasama situada en
la región este central de Japón. La superficie total del área
de estudio de Kasama es de 134 000 hectáreas e incluye 15 municipios
locales y 53 000 hectáreas de bosques. El objetivo del proyecto es
establecer una metodología prototipo para la aplicación de C
+ I tanto a nivel nacional como local. A nivel nacional, el proyecto estudia
la posibilidad y responsabilidad de utilizar los datos estadísticos
existentes como fuentes para algunos indicadores y propone al mismo tiempo
metodologías viables desde el punto de vista técnico y económico
para otros indicadores para los que se carece de datos estadísticos.
A nivel local, si bien el proyecto utiliza los datos estadísticos existentes,
compara y analiza las tendencias cronológicas de algunos indicadores
entre municipios y unidades de planificación de manejo forestal con
objeto de evaluar la dinámica y tendencias a lago plazo relativamente
identificables en cuanto a la situación de los bosques.
Además, es importante
elaborar este estudio de parcelas permanentes para comprender otros indicadores
y al mismo tiempo desarrollar metodologías adicionales con las que
medir indicadores, que de otra manera no sería posible y/o cuya medición
resultaría difícil.
El análisis de este
proyecto contempla los siguientes indicadores:
Criterio 1: Conservación
de la diversidad biológica
- Diversidad de ecosistemas y su fragmentación
de los mapas de vegetación
- Número de especies de hongos de pudrición
de la madera encontradas en cada tipo forestal
- Edad de la masa de las plantaciones de cipreses
Hinoki (Chamaecyparis obtusa) y riqueza de las especies de la vegetación
del suelo forestal
- Número de aves y mariposas amenazadas
que dependen del bosque
- Diversidad genética de las hayas
(Fagus crenata) basándose en marcadores de repetición
de secuencia simple (SSR)
Criterio 2: Mantenimiento
de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales
- Volumen en cada prefectura
Criterio 3: Mantenimiento
de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas forestales
- Marchitez del pino provocada por Bursaphelenchus
xylophilus
- Vigilancia de la sanidad forestal (vigilancia
de la degradación forestal provocada por la lluvia ácida y
la contaminación atmosférica)
Criterio 4: Conservación
y mantenimiento de los los recursos de suelo y agua
- Superficie de terrenos forestales manejados
principalmente para cumplir funciones de protección
- Diferencia de calidad del agua entre cuencas
Criterio 5: Mantenimiento
de la contribución de los bosques al ciclo global del carbono
- Relación entre la biomasa en pie
y la biomasa total
- Absorción anual de dióxido
de carbono de los bosques japoneses
- Relación entre la profundidad del
suelo y la acumulación de carbono en cada tipo de suelo
Criterio 6: Mantenimiento
y mejoramiento de los múltiples beneficios socioeconómicos de
largo plazo para cubrir las necesidades de las sociedades
- Porcentaje de productos forestales brutos
del Producto Nacional Bruto
- Recursos e instalaciones disponibles potencialmente
para recreación forestal y turismo en el área de estudio de
Kasama
Criterio 7: Marco legal,
institucional y económico para la conservación y el manejo sustentable
de bosques
- Elaborar un diagrama que ilustre la relación
entre el sistema de planificación forestal y los indicadores del
Criterio 7
Investigación sobre
diseño de infraestructuras forestales para ecosistemas forestales sostenibles
La Agencia Forestal reconoce
la necesidad de introducir obras de infraestructura concebidas teniendo en
cuenta los ecosistemas forestales, como por ejemplo caminos forestales y muros
de retención, junto con la elaboración y aplicación de
C + I a nivel local para lograr el MFS. Desde este punto de vista, dos gobiernos
locales, las prefecturas de Hokkaido y Kochi, realizan desde 1996 un proyecto
de estudio de diez años en cooperación con el Instituto de Silvicultura
e Investigación de Productos Forestales, los Institutos de Investigación
de Silvicultura de las Prefecturas y las Oficinas Forestales Regionales.
En dos áreas de estudio,
esto es, la unidad de planificación de manejo forestal de Ishikari-Sorachi
en la prefectura de Hokkaido y la unidad de planificación de manejo
forestal de la prefectura de Kochi, las actividades principales se concentran
en la elaboración y aplicación de indicadores a nivel local
para vigilar las tendencias de las funciones que facilitarán los bosques.
A través de este estudio se espera poder identificar un grupo o grupos
de indicadores que representen tendencias identificables de funciones específicas
que se vean afectadas por cualquier obra de infraestructura en los bosques.
Basándose en los resultados
de este estudio se formularán algunas orientaciones de carácter
general para el diseño de las obras de infraestructura en los bosques
que tengan en cuenta el enfoque de los ecosistemas forestales en las diferentes
unidades de planificación de manejo forestal.
Además, este proyecto
será clasificado como iniciativa nacional de "bosque modelo".
Proyecto Ishikari-Sorachi
La prefectura de Hokkaido ha
puesto en marcha el Proyecto Ishikari-Sorachi en cooperación con el
Instituto de Investigación de Silvicultura de la Prefectura de Hokkaido,
el Centro de Investigación de Hokkaido del ISIPF y la Oficina Forestal
Regional de Hokkaido. Este área abarca 30 municipios con una extensión
de 508 000 hectáreas de bosques en una superficie total de 806 000
hectáreas. La mayoría de los bosques son naturales y propiedad
del gobierno nacional o local. Los indicadores medidos en este área
de estudio son los siguientes:
Criterio 1: Conservación
de la diversidad biológica
- Inventarios de peces, ratones de campo y
aves dependientes del bosque
Criterio 2: Mantenimiento
de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales
- Formulación de sistemas de manejo
forestal con un sistema de información geográfica (SIG)
- Vigilancia del crecimiento de los bosques
naturales
Criterio 3: Mantenimiento
de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas forestales
- Vigilancia de la situación de la
lluvia ácida
Criterio 4: Conservación
y mantenimiento de los recursos de suelo y agua
- Investigación para evaluar los efectos
de la explotación forestal en la calidad del agua
Criterio 5: Mantenimiento
de la contribución de los bosques al ciclo global del carbono
- Evaluación del flujo de carbono en
cursos de agua de montaña
Criterio 6: Mantenimiento
y mejoramiento de los múltiples beneficios socioeconómicos de
largo plazo para cubrir las necesidades de la sociedad
- Vigilancia del uso recreativo de los bosques
Proyecto Shimantogawa
La prefectura de Kochi ha puesto
en marcha el Proyecto de Bosque Modelo Shimantogawa en cooperación
con el Instituto de Investigación de Silvicultura de la Prefectura
de Kochi, el Centro de Investigación de Shikoku del ISIPF y la Oficina
Forestal Regional de Shikoku. Este área comprende 17 municipios con
una extensión de bosques de 254 000 hectáreas en una superficie
total de 297 000 hectáreas. En este área de estudio se han medido
los siguientes indicadores:
Criterio 1: Conservación
de la diversidad biológica
- Superficie por tipo forestal y por clase
de edad
- Cambios en la superficie de bosques en cada
municipio
- Inventarios de especies dependientes del
bosque (insectos, plantas, etc.)
Criterio 2: Mantenimiento
de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales
- Superficie de terrenos forestales por bosque
de producción
- Vigilancia del crecimiento del volumen de
bosques
Criterio 3: Mantenimiento
de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas forestales
- Vigilancia de los contaminantes atmosféricos
durante períodos de lluvia
- Investigación sobre dispersión
de semillas
- Evaluación del criterio 3 utilizando
datos estratificados de SIG
Criterio 4: Conservación
y mantenimiento de los recursos de suelo y agua
- Vigilancia del flujo y de la calidad de
los cursos de agua de montaña
- Investigación de las propiedades
físicas y químicas del suelo
- Evaluación del criterio 4 utilizando
datos estratificados de SIG
Criterio 5: Mantenimiento
de la contribución de los bosques al ciclo global del carbono
- Evaluación del criterio 5 utilizando
datos estratificados de SIG
Estadísticas
Las tablas 20-24 presentan
datos básicos sobre los recursos forestales de Japón, clases
de edad, especies plantadas, producción maderera y trabajadones forestales.
Tablo 20 Recursos forestales
en Japón en 1995
(Superficie:1 000 ha,Volumen:10 000 m3)
| Clasificación
de la propiedad |
Total
|
Terrenos forestales |
Otro
|
| Plantaciones
forestales |
Bosques
naturales |
| Superficie
|
Volumen
|
Superficie
|
Volumen
|
Superficie
|
Volumen
|
Superf
|
Volumen
|
| Gran
total |
25
146 |
348
323 |
10
398 |
189
199 |
13
382 |
159
002 |
1
366 |
123
|
| |
| Bosque
nacional |
Total
|
7
844 |
91
207 |
2
446 |
29
223 |
4
738 |
61
871 |
660
|
112
|
| Agencia
Forestal |
7
647 |
89
246 |
2
417 |
28
925 |
4
608 |
60
208 |
622
|
112
|
| Otro
|
197
|
1
961 |
29
|
298
|
130
|
1
663 |
38
|
0
|
| Bosque
privado y público |
Total
|
17
302 |
257
117 |
7
952 |
159
976 |
8
644 |
97
131 |
706
|
10
|
| Público
|
2
730 |
35
906 |
1
209 |
19
859 |
1
433 |
16
042 |
88
|
6
|
| Privado
|
14
572 |
221
210 |
6
743 |
140
117 |
7
211 |
81
089 |
618
|
4
|
Fuente:
Documento de trabajo de la Agencia Forestal
Nota
- Bosques tal como se definen en la
Ley Forestal, artículo 2, apartado 1.
- Comprende los bosques no cubiertos
por los Planes Forestales Regionales.
- Los terrenos no forestales son terrenos
desmontados recientemente o terrenos forestales no cultivados.
- Los bosques naturales incluyen terrenos
en los que la regeneración es extremadamente difícil.
- Al redondear las cifras, es posible
que los totales no coincidan.
|
Tablo 21. Superficie de plantaciones
forestales por clase de edad en 1995
| Clase
de edad |
1-5
|
6-10
|
11-15
|
16-20
|
21-25
|
26-30
|
31-35
|
36-40
|
41-45
|
| Superficie
(1 000 ha) |
278
|
421
|
699
|
937
|
1
336 |
1
686 |
1
719 |
1
388 |
735
|
| Clase
de edad |
46-50
|
51-55
|
56-60
|
61-65
|
66-70
|
71-75
|
76-80
|
81-
|
Total
|
| Superficie
(1 000 ha) |
262
|
213
|
172
|
139
|
112
|
86
|
67
|
105
|
10
355 |
Fuente:
Documento de trabajo interno de la Agencia Forestal
Nota: Superficie cubierta por los Planes Forestales Regionales |
Tablo 22. Principales especies
plantadas en plantaciones forestales en 1995
| Especie
|
Coníferas
|
Latifoliadas
|
Gran
total |
| Cedro
japonés
(Cryptomeria japonica) |
Ciprés
japonés
(Chamaecyparis obtusa) |
Pino
(Pinus spp.) |
Alerce
(Larix kaempferi) |
Otra
|
Total
|
| Superficie
(1 000 ha) |
4
536 |
2
529 |
981
|
1
071 |
1
008 |
10
125 |
230
|
10
355 |
Fuente : Documento
de trabajo interno de la Agencia Forestal
Nota: Superficie cubierta por los Planes Forestales Regionales |
Tablo 23 Tendencias recientes en producción
maderera (1 000 m³)
|
Gran total |
Año |
| 1992 |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
|
27 114 |
25 570 |
24 456 |
22 897 |
22
469 |
| Propiedad
Bosques privados
Bosques públicos
Bosques nacionales
|
18 507
(68)
1 324
(5)
7 283
(27) |
17 759
(69)
1 511
(6)
6 300
(25) |
17 484
(71)
1 420
(6)
5 552
(23) |
16 542
(72)
1 235
(5)
5 120
(22) |
16 600
(74)
1 256
(6)
4 613
(21) |
| Especie
Coníferas
Cedro japonés (Cryptomeria japonica)
Ciprés japonés
(Chamaecyparis obtusa)
Pino rojo/negro japonés
(Pinus densiflora/ Pinus thunbergii)
Alerce japonés,
abeto de las islas Sakhalin, abeto de Hondo (Larix kaempferi/
Abies sachalinensis/ Picea jezoensis)
Abeto japonés,
tsuga de Siebold (Abies firma/Tsuga sieboldii)
Otra |
18 900
(70)
8 819
3 074
2 446
3 820
182
559 |
18 770
(73)
8 995
3 051
2 255
3 737
168
566 |
19 090
(78)
9 451
3 125
2 119
3 707
146
542 |
18 067
(79)
8 948
2 924
2 036
3 575
141
443 |
17 993
(80)
9 078
2 907
1 918
3 546
126
418 |
| Frondosas
Roble (Quercus serrata, etc.)
Haya (Fagus crenata,
etc.)
Otras |
8 214
(30)
496
433
7 285 |
6 798
(27)
423
390
5 985 |
5 366
(22)
338
326
4 702 |
4 830
(21)
292
281
4 257 |
4 476
(20)
285
249
3 942 |
| Uso
Madera en rollo para
serrar
Pasta
Contrachapado
Astillas
Otro |
17240(64)
1 240 (5)
277 (1)
7 810 (29)
547 (2) |
17293(68)
1 130 (4)
274 (1)
6 367 (25)
506 (2) |
17440(71)
1 188 (5)
253 (1)
5 094 (21)
481 (2) |
16252(71)
1 209 (5)
228 (1)
4 762 (21)
446 (2) |
16154(72)
1 100 (5)
228 (1)
4 558 (20)
429 (2) |
Fuente
: Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca, "Informe sobre
la oferta y la demanda de madera"
Nota:
- Las cifras entre paréntesis
son porcentajes respecto al total
- Los bosques nacionales comprenden
los bosques administrados por la Corporación de Desarrollo
Forestal y los bosques gubernamentales administrados por organismos
diferentes a la Agencia Forestal.
- En otros usos de la madera se incluyen
postes de electricidad, estacas, andamiajes, etc.
- El volumen de producción no
incluye los residuos de madera.
|
Tablo 24. Número de trabajadores
forestales por grupo de edad (100 personas)
| Grupo
de edad |
Año
|
| |
1985
|
1990
|
1995
|
| 15-24
25-29
30-39
40-49
50-59
60-
Total |
38
40
146
343
586
246
1 400 |
21
33
93
198
468
262
1 100 |
25
24
75
141
283
309
900 |
| Fuente: Agencia
de Administración General ,"Censo nacional" |
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VIÑETA SOBRE MÉXICO
En estos momentos, México
está emprendiendo varias acciones destinadas a implementar el Proceso
de Montreal, entre ellas las siguientes:
- Establecer un Comité Asesor Técnico
(CAT) para adaptar los criterios e indicadores (C + I) del Proceso de Montreal
a condiciones nacionales y examinar los conjuntos de datos disponibles para
mejorar los informes sobre C + I.
- Incluir información relativa al Proceso
de Montreal en la página de Internet del SEMARNAP:
http://www.semarnap.gob.mx
- Informar a los 32 subdelegados de Recursos
Naturales (uno por cada entidad federativa) acerca del Proceso de Montreal
y las responsabilidades del país como miembro de dicho Proceso.
- Incluir la recogida del mayor número
posible de datos relacionados con el Proceso de Montreal en la planificación
del Inventario Nacional Forestal del Año 2000.
México está tomando
un número de medidas para promover el manejo forestal sostenible (MFS),
que incluyen las siguientes:
- Modificar la Ley Forestal para mejorar la
reglamentación relativa a planes de manejo, principios de sostenibilidad,
transporte de productos forestales y regionalización de prestadores
de servicios de asesoramiento técnico.
- Crear dos programas nacionales para proporcionar
subsidios directos destinados a promover el manejo sostenible de bosques
nativos y la plantación de bosques comerciales.
- Modificar el Programa Nacional de Reforestación
(PRONARE) para incluir la protección de las plantas de vivero de
especies nativas luego de su plantación y restaurar áreas
dañadas por incendios.
| índice
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VIÑETA SOBRE NUEVA
ZELANDA
Introducción
En Nueva Zelanda (NZ), las
actividades del manejo forestal sostenible (MFS) se relacionan estrechamente
con las características particulares del sector forestal, que le evitan
algunos de los problemas que otros países deben encarar en la elaboración
de prácticas de MFS. En particular, existe una clara distinción
entre terrenos forestales plantados y naturales y entre la tenencia estatal
y la privada. Las evaluaciones del progreso y la innovación deben tener
en cuenta esa distinción.
La composición de los
terrenos forestales de Nueva Zelanda
Los bosques cubren 30% del
territorio de NZ. El bosque natural (6 200 000 ha) ocupa el 24% de la superficie
total del territorio (figura 4); el resto está constituido por bosques
plantados. Alrededor del 80% del bosque natural se encuentra en las tierras
del país destinadas a la conservación, en las cuales no se explota
la madera. El 20% restante es propiedad privada, de la cual la mitad se encuentra
en tierras tribales maoríes.
La expansión del bosque
se realiza casi exclusivamente en tierras de pastoreo. En los últimos
treinta años se ha triplicado la superficie de las plantaciones de
producción, pero éstas todavía ocupan sólo el
6% (1 700 000 hectáreas) de la superficie total del territorio (figura
4). Sin embargo, esa superficie produce el 99% de los rollizos para extracción
(figura 5), lo que ha contribuido a eliminar la presión en los bosques
naturales.
Figura 4. Uso de la tierra en Nueva Zelanda

Figura 5. Estimación de las extracciones de rollizos de los bosques de Nueva Zelanda

Para NZ es muy importante asegurar
la sostenibilidad a largo plazo de esos ecosistemas forestales. Por ejemplo,
para 2010 el gobierno tiene la meta claramente definida de mantener o aumentar
la superficie neta de los terrenos forestales naturales.
Sin embargo, su capacidad para
alcanzar esa meta depende del importante aumento del volumen de madera procedente
de bosques de producción plantados que ha reemplazado la madera de
bosques naturales para satisfacer la demanda de los mercados internos y de
exportación.
Controles del manejo forestal
La mayor parte de los bosques
plantados y de propiedad estatal se vendieron en el decenio 1987-97. Actualmente,
los bosques plantados son casi totalmente de propiedad privada. El manejo
de los bosques plantados está sujeto a una variedad de controles del
uso de la tierra, incluyendo la Ley de manejo de los recursos, que permite
que los propietarios tomen las decisiones comerciales que consideren convenientes
siempre que no produzcan efectos sociales o ecológicos indebidos.
Desde 1993, toda la extracción
de madera de bosques que crecen en forma natural en tierras privadas se rige
por las disposiciones de la Ley forestal relativas al manejo sostenible, que
administra el Ministerio de Agricultura y Silvicultura, salvo dos excepciones,
a saber, los bosques que han sido transferidos a poblaciones indígenas
en reconocimiento de sus reivindicaciones territoriales históricas
y algunos bosques manejados en virtud de arreglos transitorios, antes de que
se les apliquen las disposiciones sobre el manejo sostenible a fines de 2000.
En el caso de las tierras con asentamientos indígenas, últimamente
el gobierno ha introducido legislación con el objeto de aplicarles
los criterios de sostenibilidad de la Ley forestal a través de un proceso
de acuerdo negociado.
El manejo forestal se define
en la Ley como el "manejo de un área de terreno forestal indígena
de un modo que permita mantener la capacidad del bosque que allí crece
de proporcionar a perpetuidad una gama completa de productos y atractivos,
conservando al mismo tiempo sus valores naturales".
Tendencias resultantes en
los terrenos forestales de NZ
Mantenimiento de la capacidad
productiva de los ecosistemas forestales
En los últimos 50 años
ha disminuido el volumen de la explotación de bosques naturales, pasando
de una proporción de casi 100% de la explotación forestal total
del país a constituir actualmente menos del 1%. En el mismo período
ha disminuido la extracción en volumen absoluto, pasando de alrededor
de 1,5 millones de m³ por año a unos 125 000 m³ por año. Esas
cifras se pueden comparar con el volumen de la explotación total de
todos los bosques de NZ (naturales y plantados) que supera los 16 000 000
m³ por año, de los cuales 99% procede de bosques plantados (figura
5).
El nivel de producción
de madera de bosques naturales ha ido disminuyendo constantemente a lo largo
del tiempo, mientras que la superficie de tierras cubiertas por permisos y
planes de MFS aprobados por el gobierno no ha cesado de aumentar cada año
desde las modificaciones introducidas a la Ley Forestal en 1993 (figura 6).
Se prevé que en el futuro el volumen de la explotación de madera
indígena aumentará ligeramente a medida de que más terrenos
forestales privados se manejen según planes o permisos aprobados y
que el valor cada vez más elevado de la madera indígena permita
hacer una extracción limitada a un costo mayor y con menor impacto.
Figura 6: Superficie cubierta
por planes y permisos de MFS aprobados

Información relativa a criterios
e indicadores (C + I)
Estadísticas de silvicultura
El Ministerio de Agricultura
y Silvicultura está capturando actualmente una amplia gama de datos
estadísticos sobre terrenos forestales plantados a través de
una variedad de programas, incluyendo el banco de datos de la Descripción
Nacional de Silvicultura Exótica (NFED, por su sigla en inglés)
y la recopilación de información procedente de encuestas sobre
precios de madera por tronco, plantas de vivero, importaciones y exportaciones
y producción de madera.
Programa Nacional de indicadores
ambientales
El Ministerio de Medio Ambiente
está preparando un programa nacional de indicadores ambientales con
objeto de suministrar métodos y protocolos normalizados para la recogida
de datos medioambientales. Esta actividad es el principal mecanismo que tiene
NZ para elaborar indicadores ambientales de desempeño (IAD).
Los objetivos del gobierno
para el programa de IAD son los siguientes:
- Medir sistemáticamente los resultados
de sus políticas y legislación ambientales.
- Priorizar mejor las políticas y mejorar
la adopción de decisiones.
- Rendir sistemáticamente informe sobre
el estado del patrimonio ambiental de NZ
Para la elaboración
de indicadores, se ha usado como marco un modelo modificado de reacción
al estado de presión (Pressure-State-Response; PSR). Se ha aplicado
en muchos otros países y su utilidad se reconoce a nivel internacional.
Ese enfoque difiere algo de los C + I del Proceso de Montreal en el sentido
de que va más allá que éstos para realizar una evaluación
más amplia e integrada de la sostenibilidad ambiental a nivel nacional.
Se ha aplicado un enfoque gradual del desarrollo de indicadores, dando prioridad
inicial a los correspondientes a los siguientes "componentes":
- Tierras (incluyendo bosques)
- Aire
- Agua dulce
- Ozono
- Cambio climático
En el futuro se elaborarán
indicadores para los siguientes temas o componentes:
- Medio marino
- Biodiversidad en los medios terrestre y
dulceacuícola
- Transporte
- Energía
- Contaminantes tóxicos
- Plagas, malezas y enfermedades
- Atractivos urbanos y valores del paisaje
- Desechos (incluyendo sustancias peligrosas
y sitios contaminados)
Los indicadores se irán
poniendo gradualmente en uso mediante la introducción por etapas de
los temas y sus indicadores específicos.
La pertinencia del programa
de IAD en la preparación de informes para el Proceso de Montreal queda
demostrada con el conjunto de indicadores que se están elaborando para
el componente Tierras (tabla 25).
Tabla 25. Indicadores de tierras
confirmados
| Etapa
1 — Listos para implementar |
Etapa
2 — Requieren una mayor elaboración |
- Cambios en áreas onduladas
vulnerables a la erosión
- % de cambio en zonas de deslizamiento
en una selección de sitios
|
- Cambios en áreas vulnerables
a la degradación de las tierras altas
- Acidez o alcalinidad del suelo
- Materia orgánica
- Cambio en área de potencial
agrícola
- Cambio en área susceptible
a una reducción de la salud del suelo
- Densidad aparente del suelo
- Análisis del pH del suelo
- Carbono orgánico
|
La capacidad de NZ de preparar
informes sobre la erosión de terrenos ondulados con ecosistemas forestales
mejorará considerablemente una vez que se hayan elaborado los indicadores
de la etapa 1. Cuando se implementen los indicadores de la etapa 2, NZ estará
en condiciones de rendir informe sobre muchos de los indicadores correspondientes
al criterio 4 del Proceso de Montreal con mayor eficacia.
Si bien muchos de los indicadores
propuestos no están precisamente alineados a los C+I del Proceso de
Montreal, el importante aumento en la disponibilidad de los datos hará
más eficaces la implementación y rendición de informes
sobre el MFS a nivel internacional.
Diversidad biológica
Es posible que la medición
de la biodiversidad en los terrenos forestales en los que se han plantado
deliberadamente rodales en tierras de pastoreo no produzca muchos datos útiles.
El Departamento de Conservación
atiende alrededor de un tercio de las tierras que están protegidas
en NZ por razones escénicas, científicas, recreativas, históricas
o culturales. Entre ellas se encuentran parques nacionales, parques forestales,
reservas y márgenes de ríos. Se hace investigación en
la lucha contra plagas, malezas y depredadores, la restauración de
los ecosistemas y el manejo de la masa territorial de la isla. El Departamento
trabaja asimismo en colaboración con asociados y comunidades para la
conservación de tierras de propiedad privada.
En enero de 1999, se lanzó
una Estrategia preliminar sobre la biodiversidad de NZ, en la cual se establece
la visión, metas y acciones destinadas a conservar y aprovechar de
manera sostenible la biodiversidad del país.
Su finalidad es la siguiente:
- Aumentar los conocimientos sobre la biodiversidad
de especies indígenas y los principales peligros que la amenazan.
Llenar vacíos de información de importancia crítica
por medio de una estrategia nacional y coordinada de investigación
sobre la biodiversidad.
- Mejorar el accesibilidad y disponibilidad
de la información sobre la biodiversidad de las especies indígenas
para permitir que las personas y comunidades puedan tomar decisiones y emprender
acciones destinadas a conservar y manejar en forma sostenible la biodiversidad.
- Elaborar normas de desempeño y códigos
de práctica para ayudar a los productores primarios y empresas a
sostener la biodiversidad.
Diversidad del ecosistema y elaboración
de una base de datos sobre la cubierta de las tierras
El Ministerio de Agricultura
y Silvicultura está finalizando actualmente la cartografía de
la ocupación del suelo de NZ por medio del análisis de imágenes
de satélite y verificación sobre el terreno (figura 7). Esa
base de datos permitirá la identificación de 14 clases diferentes
de ocupación del suelo a nivel de hectárea. Se prevé
que esos datos serán fundamentales para determinar la fragmentación
del hábitat y cuantificar las áreas de vegetación forestal
remanente por tipo forestal, de conformidad con el criterio 1 de Montreal.
Está previsto terminar la cartografía de todo el país
antes del año 2000.
Mantenimiento de la contribución
de los bosques al ciclo global del carbono
El criterio 5 del Proceso de
Montreal coincide con las responsabilidades de los signatarios de la Convención
Marco sobre el Cambio Climático, entre los que se cuenta NZ. Según
una evaluación realizada sobre la capacidad de NZ para rendir informe
a dicha Convención, se dispone de información razonablemente
exacta sobre la situación del carbono en nuestras emisiones y sobre
los bosques plantados. Sin embargo, había un grado considerable de
incertidumbre sobre la situación del carbono en nuestros bosques naturales,
zonas arbustivas y suelos.
Como señalado anteriormente,
NZ en estos momentos está finalizando la cartografía de la totalidad
de su superficie forestal. La finalidad principal de esa tarea es medir los
movimientos que tengan lugar en la masa total de carbono a lo largo del tiempo.
Además, en 1996 se inició
un programa trienal financiado por el gobierno con el objetivo de elaborar
un marco que permita que NZ rinda informes a intervalos de aproximadamente
5 años, con una precisión conocida, sobre el estado del carbono
de los bosques naturales, zonas arbustivas y suelos. Esa labor implica la
elaboración de metodologías para estimar el carbono de bosques
nativos. Actualmente se están ensayando a lo largo de una transección
en la Isla del Sur de Nueva Zelanda. El programa se encuentra en el tercer
año de desarrollo y la implementación inicial está prevista
para 2000.
Figura 7. Cobertura de la base de datos sobre la cubierta de la tierra en Nueva Zelanda

| Cartografia
de la cubierta vegetal |
|
Cuatro clases forestales (bosque plantado,
bosque nativo, zona arbustiva y principales cinturones de protección) |
|
Base de datos completa sobre la ocupación
del suelo |
| |
Área no cubierta todavía |
Marco jurídico, institucional
y económico para la conservación de los bosques y el manejo forestal
sostenible
Para respaldar el MFS, es fundamental
contar con un marco jurídico e institucional de apoyo y una igualmente
importante voluntad política de hacerlo cumplir. Entre las últimas
novedades de la legislación de NZ y en los acuerdos conexos del país
y la industria, que sirven como indicadores del desarrollo del MFS y del compromiso
de cumplirlo en concordancia con el criterio 7 del Proceso de Montreal, se
encuentran las siguientes:
- La ley de manejo de los recursos de 1991
- Modificaciones relativas al MFS introducidas
en la Ley forestal — 1993
- Aprobación por parte de Nueva Zelanda
del Código de Práctica para la explotación forestal
en el área de Asia y del Pacífico
- Ley sobre la higiene y seguridad en el trabajo,
1992
- Ley sobre las sustancias peligrosas y los
organismos nuevos
- Ley sobre la bioseguridad
Además de las medidas
implementadas por el gobierno, la industria forestal de NZ ha iniciado un
número de enfoques innovadores destinados a promover el MFS, entre
ellos los siguientes:
- El Acuerdo forestal de Nueva Zelanda, 1991
- (Acuerdo entre la industria forestal y organizaciones
ambientales y recreativas, que establece definiciones concertadas sobre
las áreas en que conviene establecer plantaciones silviculturales
y reconoce que se deben mantener y mejorar las áreas existentes de
bosques nativos naturales de NZ)
- Principios para el manejo de plantaciones
comerciales de bosques en Nueva Zelanda, 1996
- (Otro acuerdo entre la industria forestal
y grupos en pro de la conservación, que amplía los principios
ecológicos, sociales y económicos del manejo de bosques plantados
en reconocimiento de la creación del proceso intergubernamental sobre
el MFS)
- Código de Prácticas Forestal
de Nueva Zelanda — apoyado y promovido por la Asociación de Propietarios
de Bosques de Nueva Zelanda. Revisado en 1993
- (Esta combinación de legislación
y códigos y acuerdos voluntarios brinda un nivel global de protección
ambiental y manejo sostenible e implica un alto grado de participación
comunitaria).
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VIÑETA SOBRE RUSIA
Desde la décima reunión
del Proceso de Montreal celebrada en Moscú en octubre de 1998, el Servicio
Forestal Federal de Rusia ha continuado las actividades emprendidas con anterioridad
en el marco del Proceso de Montreal.
El Centro de Investigación
e Información sobre Recursos Forestales de la Federación Rusa
ha preparado un documento provisional (Directiva para implementar los criterios
e indicadores para el manejo forestal sostenible en la Federación Rusa),
destinado a servir de anexo a la Directiva para la evaluación estatal
del Fondo Forestal de Rusia. Uno de los objetivos de estos documentos
es crear posibilidades para llevar a cabo la transición al desarrollo
sostenible en las prácticas de manejo forestal de la Federación
Rusa.
Dicho Centro ha elaborado asimismo
Criterios e indicadores para el manejo forestal sostenible en la Federación
Rusa. El documento fue aprobado por la orden del Servicio Forestal Federal
de Rusia del 5 de febrero de 1998. La lista de Rusia incluye seis criterios
con sus respectivos conjuntos de indicadores. Tienen en cuenta listas internacionales
apropiadas de criterios e indicadores y su adecuación a la situación
en Rusia. En su elaboración fue necesario tener en cuenta no sólo
las peculiaridades naturales y socioeconómicas de Rusia, sino también
las peculiaridades de la administración de los bosques. A medida que
se va acumulando información sobre la implementación de políticas
forestales, los criterios e indicadores podrán hacerse más correctos
y precisos.
La gestión forestal
en Rusia es responsabilidad del sistema estatal (nacional) que se ha constituido
con el paso de los siglos y que ha sido capaz de preservar la riqueza forestal
del país. El Servicio Forestal Federal presenta una estructura ramificada
para controlar la situación de los bosques bajo su jurisdicción
por todo el país. El sistema actual de contabilidad, control y previsión
de tendencias en los recursos forestales y el manejo forestal está
sometido a un proceso continuo de mejora. La implementación de los
criterios e indicadores para el manejo sostenible está respaldada por
este sistema y reforzada por estadísticas regionales y nacionales sobre
cuestiones sociales y económicas de manejo forestal. Permiten la detección
de tendencias a fin de rectificar la estrategia y, en consecuencia, constituyen
importantes puntos de referencia política.
A pesar de las dificultades
económicas, la investigación científica continúa,
orientándose en gran medida al mantenimiento y conservación
de la capacidad productiva de los bosques. Los estudios analizan los problemas
generales que afectan tanto a la productividad forestal por todo el país
como a la productividad en distintas regiones.
Los incendios forestales son
el factor más importante que mina el potencial de los recursos forestales
en Rusia. Aproximadamente dos tercios de la superficie del Fondo Forestal
están clasificados como bosques de peligrosidad media, alta o extremadamente
alta con respecto al riesgo de incendio. Los tipos de incendio más
comunes son los rastreros y de superficie, responsables del 90% de la superficie
quemada.
La superficie total de bosques
quemada cada año es de aproximadamente un millón de hectáreas.
Dependiendo de las condiciones climáticas del año, la superficie
quemada varía considerablemente, tanto en el conjunto nacional como
en regiones determinadas. A pesar de la investigación que se realiza
activamente sobre la elaboración y aplicación de medidas de
lucha contra incendios, la ejecución de dichas medidas y la disponibilidad
de servicios especializados contra el fuego, los resultados son insignificantes
debido a la falta de medios para poner en práctica medidas preventivas,
protección y una lucha adecuada contra los incendios.
El factor de la radiación
en los bosques rusos tiene efectos sociales y ecológicos evidentes,
aunque la superficie contaminada no excede el 0,5% de los terrenos forestales
con existencias en formación. Con una nueva política forestal,
los investigadores y el público en general han podido tener acceso
a los datos sobre la contaminación radioactiva de los bosques y, desde
1995, la información disponible es más precisa. Tras el accidente
de la Central Nuclear de Chernóbil, resultaron contaminadas 958 700
hectáreas de la superficie del Fondo Forestal. En la actualidad, el
Servicio Forestal de Rusia realiza una investigación especial sobre
el manejo de los bosques contaminados por radionúclidos. Se ha elaborado
y aprobado una serie de documentos normativos con objeto de reducir el riesgo
de exposición de seres humanos a la radiación durante su permanencia
en bosques contaminados y de implementar medidas especiales durante la realización
de operaciones de silvicultura o tala.
Rusia está creando una
red para vigilar la contaminación ambiental. En el marco del Sistema
Estatal Unificado de Vigilancia, se realiza el seguimiento permanente y regular
de la contaminación y la salud de los bosques situados en las cercanías
de grandes empresas industriales. Asimismo se llevan a cabo investigaciones
y actividades prácticas a fin de evaluar y pronosticar la salud de
los bosques contaminados por las emisiones industriales.
Más del 20% del total
de los terrenos del Fondo Forestal de Rusia son bosques del primer grupo cuyo
objetivo principal es desempeñar funciones de protección ambiental.
La superficie de estos bosques aumenta a un ritmo constante, incluyendo bosques
antierosivos en terrenos con una topografía accidentada, relieve montañoso
y laderas con barrancas, cinturones de protección, cinturones de pinares,
bosques en arenas de deflación, rodales de protección y regulación
de aguas, bosques que protegen márgenes de ríos, lagos y otros
cuerpos de agua contra la erosión y destrucción, y cinturones
de bosques a lo largo de ríos que tienen lugares de desove.
En Rusia se estudia desde hace
tiempo la diversidad biológica de los bosques a todos los niveles (ecosistema,
especies y genética). Los documentos sobre inventarios y planificación
forestal y sobre evaluación forestal incluyen material fiable y abundante
que describe la diversidad biológica. La diversidad de los bosques
y de los paisajes forestales se describe de acuerdo con los tipos forestales,
tipos de hábitat, especies de árboles, salud de los rodales,
clases (grupos) de diámetro, edad y sitio forestal.
Se ha recopilado una gran cantidad
de material sobre la diversidad de especies de fitocenosis forestales, si
bien falta por crear un sistema uniforme de recopilación, procesamiento
y análisis de información. Las especies de plantas raras o en
vías de desaparición se están estudiando en detalle y
se están tomando medidas para protegerlas en su entorno natural. Se
han publicado libros de datos rojos para los siguientes miembros de la Federación
Rusa: Territorio de Altai (1994), Región de Arkhangelsk (1995), República
de Bashkortostán (1984, 1987), Región de Vladimir (1992), Región
Autónoma Judía (1997), República de Karachayevo-Cherkessia
(1988), República de Karelia (1985, 1995), Territorios de Krasnodar
(1994) y Krasnoyarsk (1995), Región de Moscú (1998), República
de Mariy-El (1997), Región de Orenburg (1998), Región de Saratov
(1996), Región de Smolensk (1994), Ural Medio (1996), República
de Tatarstán (1995), República de Sakha (Yakutia) (1987) y Distrito
Autónomo Yamalo-Nenetz (1997). Se está preparando una nueva
edición del Libro de datos rojo de la Federación Rusa (publicado
por primera vez en 1988).
La biodiversidad a todos los
niveles se estudia y mantiene en los 99 Zapovedniks estatales (reservas naturales
protegidas que cuentan con una dotación permanente de personal de investigación
científica), con una superficie total de más de 33 000 000 hectáreas,
así como en 34 parques nacionales, con una superficie total de más
de 6 800 000 hectáreas. De esos parques nacionales, 33 son administrados
por el Servicio Forestal Federal. Después de 1993 se establecieron
21 Zapovedniks, con superficies individuales entre 5 918 y 4 169 222 hectáreas
y un total de 10 600 000 hectáreas. Los Zapovedniks constituyen alrededor
del 2% del territorio de la Federación Rusa y los parques nacionales,
casi el 0,4%.
Cabe señalar que el
Comité Estatal de la Federación Rusa para la Protección
del Medio Ambiente publicó en 1997 el Primer informe nacional de
la Federación Rusa: la conservación de la diversidad biológica
en Rusia. El documento describe las medidas tomadas por diferentes ministerios
y organismos gubernamentales (incluyendo el Servicio Forestal Federal) para
cumplir obligaciones nacionales en virtud del Convenio sobre la Diversidad
Biológica.
Se está realizando desde
hace tiempo un inventario de la flora y fauna silvestre que, en algunos casos,
está casi concluido. Existen numerosas guías y descripciones
de la flora y la fauna que permiten identificar especies animales y vegetales
con exactitud y que contienen, según el caso, descripciones de nuevas
especies y su clasificación.
Los ecosistemas forestales
carecen de tales guías generales. Existe un gran número de ecosistemas;
su delimitación con frecuencia es vaga y su estabilidad, dinámica.
Es necesario crear registros oficiales de formaciones bióticas y de
regiones de biogeocenosis forestales. Ése es un aspecto particularmente
pertinente ya que la biodiversidad de los ecosistemas forestales es uno de
los principales criterios del manejo forestal sostenible (MFS).
El sistema de contabilidad
de la diversidad genética y la selección potencial de especies
(mejoramiento genético) prácticamente no ha avanzado. Sin embargo,
en los últimos años se han realizado estudios intensivos sobre
los efectos secundarios genéticos de la actividad económica
en los ecosistemas forestales y la elaboración de métodos genéticos
y reproductivos para aumentar la diversidad genética en plantas de
antiguo linaje. La conservación de la diversidad biológica del
Fondo Forestal Ruso está vinculada con la transición gradual
a un manejo orientado hacia el ecosistema y la elaboración de requisitos
jurídicos apropiados que deben cumplirse en las prácticas forestales
y el uso del bosque.
En los últimos años,
varios investigadores han evaluado la acumulación y aumento de la biomasa
forestal como base para calcular el balance del carbono. Sin embargo, debido
a la falta de un enfoque metodológico uniforme, las estimaciones son
muy variables. Científicos del Centro de Investigación e Información
sobre los Recursos Forestales de la Federación Rusa han analizado los
métodos e intentado determinar las causas de las incertidumbres y errores
en los cálculos. El trabajo se hizo con el propósito de elaborar
una metodología uniforme para calcular el balance del carbono en diferentes
regiones del país, lo cual es necesario para adoptar una estrategia
de MFS y preservar la diversidad biológica en vista del probable cambio
climático.
La participación de
grupos de ciudadanos en el procedimiento de toma de decisiones en silvicultura
y su cooperación activa se ha vuelto un problema para el organismo
de la Federación Rusa encargado del manejo forestal.
Es necesario promover el desarrollo
de programas de manejo forestal a nivel de política estatal, incluyendo
el apoyo financiero, y emprenderlos de una manera intersectorial y coordinada.
A fin de hacer cumplir las
cláusulas básicas del Código Forestal, el Servicio Forestal
Federal ha preparado un número de instrumentos jurídicos destinados
a organizar el manejo forestal, el uso, control y protección de los
bosques, la reproducción de los bosques, el uso del Fondo Forestal
especialmente en áreas protegidas, y la reglamentación económica
del manejo forestal, según se enumera a continuación:
- Reglas para la implementación del
control estatal de las condiciones, uso y protección del Fondo Forestal
y la reproducción de los bosques por parte del Servicio Forestal
Federal de Rusia y sus órganos territoriales. Aprobadas por la ordenanza
del Gobierno de la Federación Rusa (Nº 544, 1º de junio de 1998).
- Directrices para las actividades de los
miembros del órgano de manejo forestal de la Federación Rusa.
Aprobado por orden del Servicio Forestal Federal de Rusia (Nº 58, 15 de
abril de 1998).
- Procedimiento para clasificar los grupos
forestales y categorías de protección de los bosques del primer
grupo. Aprobado por ordenanza del gobierno de la Federación Rusa
(Nº 1169. 15 de septiembre de 1997).
- Reglas para conceder parcelas del Fondo
Forestal en arrendamiento. Aprobadas por ordenanza del gobierno de la Federación
Rusa (Nº 345, 24 de marzo de 1998).
- Reglas sobre la madera de fuste de bosques
de la Federación Rusa. Aprobadas por ordenanza de la Federación
Rusa (Nº 551, 1º de junio de 1998).
- Estatutos de los Guardabosques Estatales
de la Federación Rusa. Aprobados por ordenanza del gobierno de la
Federación Rusa (Nº 850, 27 de julio).
- Reglas sanitarias para los bosques de la
Federación Rusa. Emitidas por orden del Servicio Forestal Federal
(Nº 10, 1º de enero de 1998).
Está terminada la redacción
de las Reglas para la certificación obligatoria de madera de fuste
y recursos de bosques secundarios.
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VIÑETA SOBRE URUGUAY
Introducción
En 1995, Uruguay se unió
al Proceso de Montreal y suscribió la Declaración de Santiago,
adoptando así el uso de criterios e indicadores (C + I) que se habían
aprobado como marco para evaluar el uso sostenible de recursos forestales
a nivel nacional.
La Dirección Forestal
de la Dirección General de Recursos Naturales Renovables del Ministerio
de Ganadería, Agricultura y Pesca es la institución interlocutora
en el Proceso de Montreal, responsable de orientar, promover y coordinar el
sistema para implementar los criterios e indicadores a nivel nacional.
En el presente informe, se
describen las medidas que se han tomado para implementar los criterios e indicadores
y otras acciones destinadas a la conservación y el manejo sostenible
de los recursos forestales. Las acciones se agruparán según
los criterios definidos en el Proceso de Montreal.
Con respecto a la situación
de los datos y a las posibilidades de rendir informe acerca de los indicadores
definidos en el Proceso de Montreal, tras el informe producido en 1996 por
la Dirección Forestal, se realizó en 1998 un taller con participantes
de la institución principal integrante del sistema para la implementación
de los criterios e indicadores. Asistieron a la reunión representantes
de organismos públicos, institutos de investigación, asociaciones
de productores y ONG medioambientales. Se dispone de datos actualizados al
respecto. Los proyectos efectuados por instituciones de investigación
se están evaluando este año.
Las Figuras 8 a 12 ofrecen
información básica acerca del uso de la tierra, superficie de
bosques y cambios, y explotación maderera.
Criterio 1 : Conservación
de la diversidad biológica
La primera etapa consiste en
la elaboración de un sistema de información geográfica.
Actualmente se basa en diferentes indicadores de plantaciones forestales (1995-1998).
En 1999 se le incorporará información procedente del mapa forestal,
basado en la interpretación de imágenes de satélite de
1998-1999. Se prepararán manuales detallando los procedimientos necesarios
para levantar el inventario forestal, los cuales incluirán variables
del estrato arbóreo e indicadores relacionados con las variables ambientales
(1999). Además, se diseñará un sistema para vigilar variables
ecológicas vinculadas con la biodiversidad relacionada con los bosques.
Ese proyecto será realizado por la Facultad de Agronomía (1999-2000).
Figura 8. Uso de la tierra en Uruguay

Figura 9. Superficie de bosques en Uruguay

Fuentes:
- Bosques naturales — mapa forestal
- Bosques artificiales para fines industriales
y plan de manejo — registro forestal
- Bosques artificiales de protección,
de servicio y otros — mapa forestal y registro forestal
Figura 10. Cambios en la superficie forestada (1975-1998)

Fuentes:
Las cifras de las zonas forestadas
incluyen la superficie usada para plantaciones propiamente dichas y la ocupada
por cortafuegos, caminos de acceso y zonas tampón. Las plantaciones
se hicieron según un plan de forestación y manejo aprobado por
la Dirección Forestal.
Figura 11. Cambios en las superficies orestadas (ha) por especies

Criterio 2 : Mantenimiento
de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales
El mayor progreso se ha realizado
en plantaciones, gracias al sistema de información introducido y datos
de mejor calidad. Con respecto al bosque natural, se ha preparado un perfil
de proyecto a fin de mejorar la composición y dinámica de la
información, lo cual contribuirá a lograr el manejo sostenible.
Figura 12. Extracción anual de madera (porcentajes)

Criterio
3 : Mantenimiento de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas forestales
Acciones en marcha:
- Vigilancia de los bosques mediante estudios
de sanidad vegetal para determinar los niveles de plagas y enfermedades,
dando particular importancia a su relación con el manejo forestal
- Investigaciones en biología y control
integrado de plagas que afectan bosques de eucaliptos y pinos
- Inventario de especies vegetales exóticas
que compiten con bosques naturales
- Inventario de comunidades de hongos que
parasitan eucaliptos
Actividades a corto plazo:
- Evaluación de sistemas de producción
de agrosilvicultura en relación con la prevalencia de hongos tóxicos
- Evaluación del comportamiento de
bosques plantados en diferentes sitios
Desde 1995 se han inspeccionado
más de 5 000 hectáreas de plantaciones forestales tras quejas
planteadas por productores por el estado fitosanitario de éstas.
Criterio 4 : Conservación y
mantenimiento de los recursos de suelo y agua
- Establecimiento de dos cuencas piloto para
evaluar el impacto de actividades forestales en los recursos edáficos
e hídricos.
- Introducción de un sistema para vigilar
las propiedades químicas y físicas de la tierra bajo diferentes
tipos de cubierta forestal (1999-2000).
- Coordinación con la Dirección
de Suelos para la supervisión del uso y manejo de tierras aptas para
la forestación en virtud de la Ley de conservación de suelos
y agua (actividad permanente).
- Capacitación en el extranjero de
técnicos expertos en la restauración del equilibrio hídrico,
control de erosión, lucha contra la deforestación y manejo
de cuencas (1986, 1991, 1997, 1999).
Criterio 5 : Mantenimiento de la contribución
de los bosques al ciclo global del carbono
Uno de los resultados del taller
sobre criterios e indicadores fue la identificación de las mejores
instituciones para realizar los estudios pertinentes. En el curso de 1999
se evaluarán proyectos y actividades.
Criterio 6 : Mantenimiento y mejoramiento
de los múltiples beneficios socioeconómicos de largo plazo para
cubrir las necesidades de las sociedades
En 1994 y 1995 se realizaron
los siguientes estudios:
- Estudio sobre las repercusiones fiscales
de la promoción de los bosques.
- Estudio sobre el impacto social y económico
del Plan Forestal (I).
- Estudio sobre el impacto social y económico
del Plan Nacional de Forestación (II).
Dichos estudios se llevaron
a cabo como parte de las actividades de vigilancia del Plan Nacional de Forestación.
Produjeron resultados sumamente positivos en comparación con actividades
de producción emprendidas anteriormente en tierras donde se está
fomentando la forestación, y que prácticamente estaban dedicadas
en su totalidad a la producción ganadera.
En el estudio sobre las repercusiones
fiscales de la forestación se examinó la cuestión de
saber si el desarrollo forestal en Uruguay es una actividad rentable para
el gobierno en lo que se refiere a ingresos fiscales, considerando también
los diferentes incentivos establecidos para los productores en la Ley Forestal.
Se procuró determinar si los resultados fiscales netos de esa actividad
son superiores a los de la actividad principal reemplazada por la forestación,
es decir, la ganadería. Los ingresos globales que recibe el gobierno
por concepto de forestación son mucho mayores que por ganadería.
Los ingresos fiscales para el gobierno son del orden del 30% por año,
expresados en dólares estadounidenses.
Desde el punto de vista socioeconómico,
los estudios llegaron a las siguientes conclusiones:
- En silvicultura, el coeficiente empleo/hectárea
es de 0,02; en ganadería, 0.004. En otras palabras, la silvicultura
emplea cinco veces más mano de obra por hectárea que la ganadería.
- Los sueldos en silvicultura son 25% más
altos que en ganadería.
- La forestación ha permitido que la
mujer ingrese al mercado de trabajo en zonas rurales.
- Los ingresos y salarios son más altos
en la forestación que en la ganadería y la generación
de un valor de producción bruto más alto por hectárea
tiene un impacto mayor en la economía nacional.
La Dirección Forestal
integra el sistema nacional de estadística coordinado por el Instituto
de Estadística. Se están tomando medidas en esa esfera para
mejorar la calidad de los datos del sector forestal.
- Plan básico de desarrollo de la industra
forestal (1999-Ministerio de Industria y energía (MIE)).
- Preparación a cargo de la Dirección
Forestal de un plan quinquenal de desarrollo para el período 2000-2004.
Pone el acento en muchos de los indicadores del criterio 6.
Criterio 7 : Marco legal, institucional
y económico para la conservación y el manejo sustentable de bosques
El marco jurídico se
compone básicamente de lo siguiente:
- Ley de conservación de suelos y aguas
(Ley 15239 y Decreto 284/90)
- Ley Forestal (Ley 15939 del 28 de diciembre
de 1987) y sus reglamentos.
- Reglas para la protección de la fauna
y la flora silvestres nativas
- La Ley de protección del medio ambiente
(Ley 16466) y Decreto 435/994 del 21 de diciembre de 1994, artículo
2 (26)
En 1968, se declararon de interés
nacional la protección, el mejoramiento, la creación y la ampliación
de recursos forestales, el desarrollo de industrias forestales y la economía
forestal en general. La política forestal nacional la formula e implementa
el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. La Dirección
General de Recursos Renovables, por intermedio de la Dirección Forestal,
es el organismo ejecutor de la política forestal.
La política y el marco
legislativo sobre los bosques tienen los siguientes objetivos:
- Protección de bosques naturales,
prohibiendo su uso, excepto en los casos en que la Dirección Forestal
haya aprobado planes de gestión, para promover un manejo activo.
- Ampliación de la base forestal por
medio de la plantación de bosques de especies apropiadas en tierras
de productividad agrícola media a baja, con un plan de manejo aprobado
por la Dirección Forestal.
- Ampliación de plantaciones cuyo objetivo
principal es la protección de otros recursos naturales renovables,
en particular tierras y aguas, con un plan de manejo aprobado por la Dirección
Forestal.
Se están tomando las
siguientes medidas con objeto de mejorar el marco para el desarrollo del sector:
- Preparación de un nuevo instrumento
para el diseño e implementación de proyectos forestales a
nivel de establecimiento agrícola, que van desde un plan administrativo
hasta un plan para el manejo y desarrollo forestal (1999).
- Preparación de un código de
prácticas forestales en cooperación con todas las partes intervinientes
del sector forestal (compilación de antecedentes y preparación
del documento básico, 1999).
Desde el punto de vista institucional,
se han coordinado acciones a nivel de la reglamentación. Bajo los auspicios
de la IUCN, el Servicio Forestal de Estados Unidos y el Servicio Forestal
Canadiense, los países sudamericanos que eran miembros del Proceso
de Montreal (Argentina, Chile y Uruguay) se encontraron en Bariloche, Argentina,
en abril de 1997, para estudiar el modo de fortalecer la participación
sudamericana en el proceso.
También a nivel regional,
se ha preparado un perfil de proyecto para la conservación y manejo
de bosques nativos en los países del Cono Sur (Argentina, Brasil, Chile
y Uruguay).
Actualmente se está
negociando con la Unión Europea la obtención de fondos para
el proyecto.
A nivel nacional, se está
ejecutando el componente forestal del Proyecto BIRF UR-3697, incluyendo actividades
de capacitación, asistencia técnica e investigación aplicada,
todas ellas orientadas hacia el manejo forestal sostenible (MFS). La mayoría
de las acciones descritas bajo cada uno de los criterios se han realizado
o se realizarán en el marco de este proyecto.
Difusión y extensión
Desde que Uruguay aprobó
la Declaración de Santiago, la Dirección Forestal se ha ocupado
de hacer públicas las medidas tomadas en virtud del marco.
A esos efectos, se ha realizado
una serie de actividades que se pueden resumir como sigue:
- Charlas y conferencias ofrecidas por la
División Forestal de la Dirección General de Recursos Naturales,
la Asociación de Ingenieros Agrónomos de Uruguay, y reuniones
con la Asociación de Productores Forestales
- Preparación de artículos para
publicaciones especializadas
- Organización de un taller sobre la
situación de los datos y posibilidades para la publicación
de resultados de los indicadores definidos en el Proceso de Montreal a fin
de seguir el alcance del proceso.
Se ha incluido el tema de los
criterios e indicadores de MFS del Proceso de Montreal en las actividades
de las universidades públicas y privadas.
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DISCUSIÓN
Las viñetas que se han
preparado demuestran que los países del Proceso de Montreal están
comprometidos a implementar los criterios e indicadores de dicho Proceso.
En efecto, varios informes proporcionan información sobre cada uno
de los criterios. Sin embargo, como se ha notado en informes anteriores, cada
país tiene caracteres particulares en lo que respecta a sus bosques
y régimen de tenencia. Además, los valores relativos sociales
y económicos de los bosques varían radicalmente según
los países. En consecuencia, y como se señaló en las
viñetas, la implementación variará en función
de cada país. Mientras que algunos países están usando
los criterios e indicadores identificados específicamente en el Proceso
de Montreal, Rusia ha indicado que su lista de C+I también toma en
consideración otras listas internacionales apropiadas, así como
su adecuación a las condiciones de ese país. China ha determinado
ocho criterios y 80 indicadores, formulados según las condiciones específicas
de ese país, pero se prevé que sigan la línea de los
C+I del Proceso de Montreal. México ha indicado que está estableciendo
un Comité Asesor Técnico para adaptar los C+I del Proceso de
Montreal a sus consideraciones nacionales. Nueva Zelanda ha informado que
se está elaborando un programa de indicadores ambientales, pero señala
que los criterios e indicadores del Proceso de Montreal se integrarán
en el programa general. Australia, Canadá, China y Estados Unidos han
discutido la necesidad de aplicar indicadores subnacionales a nivel de estado,
provincia y territorio. Dichos indicadores subnacionales tienen tendencia
a basarse en los indicadores nacionales y, en general, la información
se podrá acumular hasta el nivel nacional. Además de elaborar
criterios e indicadores para unidades geográficas y políticas
importantes, China y Chile también están explorando su uso en
unidades de manejo forestal. Mientras que Argentina, Corea y Uruguay han basado
sus informes en los siete criterios del Proceso de Montreal, otros países
han preparado informes más generales. Todos los países han examinado
iniciativas en marcha relacionadas con el tema y han informado acerca de la
necesidad de intensificar la recopilación de datos y la publicación
de resultados. Varios países, entre ellos Australia, China, Japón,
Corea y Rusia, han señalado la necesidad de efectuar investigaciones
sobre la elaboración y uso de indicadores. Estados Unidos hizo notar
la estrecha relación que existe entre los C+I del Proceso de Montreal
y los de otras iniciativas internacionales, incluyendo el Proceso Paneuropeo,
mientras que Chile, Corea, Nueva Zelanda y Estados Unidos señalaron
las relaciones entre los C+I del Proceso de Montreal y la Convención
Marco sobre el Cambio Climático. Uruguay hizo notar las ventajas que
tienen los vínculos regionales entre ese país, Argentina y Chile.
No hay duda de que los países
participantes en el Proceso de Montreal se han beneficiado de trabajar juntos
en la elaboración e implementación de C+I para bosques templados
y boreales. La ventaja inicial fue identificar los siete criterios y 67 indicadores,
lo cual supuso la convocatoria de cinco reuniones en que los diez países
fundadores, cada uno con sus características particulares y diferentes,
lograron ponerse de acuerdo conceptualmente en la aplicación de un
enfoque del manejo forestal basado en el ecosistema y en la elaboración
de un amplio conjunto de C+I para reflejar ese principio. Los países
miembros también se han beneficiado por el hecho de trabajar juntos
y compartir experiencias, mientras que la aplicación de un conjunto
común de C+I ayudará a proporcionar un formato común
que todos puedan usar para informar acerca de los progresos de cada país,
mejorar la calidad de los datos que se ponen a disposición de los responsables
de la adopción de decisiones y del público en general, y brindar
una mejor información para el debate de la política forestal
y la formulación de políticas a nivel nacional e internacional.
En particular, Australia y China realizaron dos talleres con el objeto de
acelerar el avance de la implementación.
En las reuniones periódicas
del Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal, diversos científicos,
administradores forestales y autoridades encargadas de la formulación
de políticas de cada país tienen ocasión de encontrarse
y conversar acerca de los progresos realizados y examinar problemas y oportunidades.
Asimismo, el Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal ha establecido un Comité
Asesor Técnico (CAT), que ha examinado todos los indicadores y producido
un informe en el cual se trata cada uno de ellos, se definen términos
fundamentales y se sugieren métodos para su medición. Todos
los países se han beneficiado de las deliberaciones del CAT.
El Proceso de Montreal ofrece
a los países miembros la oportunidad de mantener un contacto constante
con otras iniciativas y grupos internacionales relacionados con la definición
e implementación de C+I, incluyendo el Proceso Paneuropeo, el Proceso
Centroamericano, el Proceso del Cercano Oriente, el Proceso amazónico
de Tarapoto y el Proceso de la Zona Seca de África. Esos contactos
brindan la oportunidad de fortalecer la cooperación técnica
y realizar un fecundo intercambio de ideas entre los diversos procesos que
se ocupan de C+I. A través del Proceso de Montreal, se mantiene contacto
con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO), el Centro para la Investigación Forestal
Internacional (CIFOR), la Organización Internacional de las Maderas
Tropicales (OIMT) y la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación
Forestal (IUFRO). El contacto se mantiene gracias a la participación
de los países miembros en reuniones de los otros grupos y la asistencia
de representantes de éstos en reuniones del Grupo de Trabajo del Proceso
de Montreal. Por último, algunos representantes de los países
miembros han visitado la Oficina de Enlace de Ottawa, lo que les ha permitido
adquirir un mejor conocimiento del Proceso.
Actualmente, la implementación
de los C+I del Proceso de Montreal es una prioridad para los países
miembros. Un seguimiento permanente suministrará la información
necesaria para evaluar tendencias en las condiciones forestales a nivel nacional
y para tomar las decisiones de política que se requieran para hacer
avanzar a los países hacia el manejo sostenible de sus bosques. Los
C+I del Proceso de Montreal tienen el potencial de ser una innovación
de primera línea en el manejo forestal.
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ANEXO A
CRITERIOS E INDICADORES DEL PROCESO DE
MONTREAL
PARA LA CONSERVACIÓN Y EL MANEJO SUSTENTABLE DE LOS
BOSQUES TEMPLADOS Y BOREALES
Criterio 1: Conservación de
la diversidad biológica
La diversidad biológica
incluye los elementos de la diversidad de ecosistemas, la diversidad interespecífica
y la diversidad genética intraespecífica.
Indicadores
1.1 Diversidad de ecosistemas
- 1.1.a Superficie
por tipo forestal en relación con la superficie total de bosques
- 1.1.b Superficie
por tipo forestal y por clase de edad o etapa de sucesión
- 1.1.c Superficie
por tipo forestal en las categorías de áreas protegidas definidas
por IUCN u otros sistemas de clasificación
- 1.1.d Superficie
por tipo forestal en áreas protegidas, de acuerdo a las clases de
edad o etapas de sucesión
- 1.1.e Fragmentación
de los tipos forestales
1.2 Diversidad de especies
- 1.2.a Número
de especies dependientes del bosque
- 1.2.b Estado de conservación
(amenazada, rara, vulnerable, en peligro o extinta) de especies dependientes
del bosque, en riesgo de no mantener poblaciones reproductivamente viables,
de acuerdo a lo determinado por la legislación o la evaluación
científica
1.3 Diversidad genética
- 1.3.a Número
de especies dependientes del bosque que ocupan una pequeña parte
de su rango de distribución original
- 1.3.b Niveles de
población de especies representativas de diversos hábitats,
medidos periódica y sistemáticamente a través de su
rango de distribución
Criterio 2: Mantenimiento de la
capacidad productiva de los ecosistemas forestales
Indicadores
- 2.a Superficie de
terrenos forestales y superficie neta de terrenos forestales disponibles
para la producción de madera
- 2.b Volumen total
de especies de árboles comerciales y no comerciales en terrenos forestales
disponibles para la producción de madera
- 2.c Superficie y
volumen de plantaciones de especies nativas y exóticas
- 2.d Extracción
anual de productos madereros en comparación al volumen determinado
como sustentable
- 2.e Extracción
annual de productos forestales no madereros (por ejemplo, animales pelíferos,
frutos, hongos, caza), en comparación con el nivel determinado como
sustentable
Criterio 3: Mantenimiento de la
sanidad y vitalidad de los ecosistemas forestales
Indicadores
- 3.a Superficie y
porcentaje de bosques afectados por procesos o agentes más allá
del rango de variación histórica, por ejemplo por insectos,
enfermedades, competencia de especies exóticas, incendios, tormentas,
despeje de tierras, inundación permanente, salinización y
animales domésticos
- 3.b Superficie y
porcentaje de terrenos forestales sujetos a niveles de contaminantes específicos
del aire (por ejemplo sulfatos, nitratos, ozono) o radiación ultravioleta
B que puedan causar impactos negativos en el ecosistema forestal
- 3.c Superficie y
porcentaje de terrenos forestales con componentes biológicos menoscabados,
lo que indica cambios en procesos ecológicos fundamentales (por ejemplo,
reciclaje de los nutrientes del suelo, dispersión de semillas, polinización)
y/o en la continuidad de procesos ecológicos (medición periódica
y sistemática de especies funcionalmente importantes tales como hongos,
epífitas de árboles, nemátodos, coleópteros,
avispas, etc.)
Criterio 4: Conservación y mantenimiento
de los recursos de suelo y agua
Este criterio incluye la conservación
de los recursos de suelo y agua y las funciones de protección y producción
de los bosques.
Indicadores
- 4.a Superficie y
porcentaje de terrenos forestales con erosión significativa del suelo
- 4.b Superficie y
porcentaje de terrenos forestales manejados principalmente para cumplir
funciones de protección. Por ejemplo, cuencas, protección
contra inundaciones, protección contra avalanchas, zonas ribereñas
- 4.c Porcentaje de
kilómetros de cursos de agua en cuencas forestadas en las cuales
el caudal y la periodicidad del flujo se ha desviado significativamente
del rango histórico de variación
- 4.d Superficie y
porcentaje de terrenos forestales con disminución significativa de
la materia orgánica del suelo y/o cambios en otras propiedades químicas
del suelo
- 4.e Superficie y
porcentaje de terrenos forestales con una compactación o cambio significativo
de las propiedades físicas del suelo a causa de actividades humanas
- 4.f Porcentaje de
cuerpos o cursos de agua en áreas forestales (kilómetros de
ríos, hectáreas de lagos) con una variación significativa
de su diversidad biológica respecto del rango histórico de
variabilidad
- 4.g Porcentaje de
masas o cursos de agua en áreas forestales (kilómetros de
ríos, hectáreas de lagos) con una variación significativa
respecto del rango histórico de variabilidad del pH, oxígeno
disuelto, contenido de sales (conductividad eléctrica), sedimentación
o cambio de temperatura
- 4.h Superficie y
porcentaje de terrenos forestales que están experimentado una acumulación
de sustancias tóxicas persistentes
Criterio 5: Mantenimiento de la
contribución de los bosques al ciclo global del carbono
Indicadores
- 5.a Biomasa total
de los ecosistemas forestales y acumulación de carbono, si es pertinente,
por tipo forestal, clase de edad y etapa de sucesión
- 5.b Contribución
de los ecosistemas forestales al balance global total de carbono, incluyendo
absorción y emisión de carbono (biomasa en pie, desechos forestales,
turba y carbono en el suelo)
- 5.c Contribución
de los productos forestales al balance global de carbono
Criterio 6: Mantenimiento y mejoramiento
de los múltiples beneficios socioeconómicos de largo plazo para
cubrir las necesidades de las sociedades
Indicadores
6.1 Producción
y consumo
- 6.1.a Valor y volumen
de la producción de madera y productos de madera, incluyendo el valor
agregado a través del procesamiento secundario
- 6.1.b Valor y cantidad
de producción de productos forestales no madereros
- 6.1.c Abastecimiento
y consumo de madera y productos de la madera, incluyendo consumo por habitante
- 6.1.d Valor de la
producción de productos de madera y no madereros como porcentaje
del Producto Nacional Bruto
- 6.1.e Grado de reciclaje
de productos forestales
- 6.1.f Abastecimiento
y consumo/uso de productos no madereros
6.2 Recreación
y turismo
- 6.2.a Superficie
y porcentaje de terrenos forestales manejados para recreación general
y turismo, en relación con la superficie total de terrenos forestales
- 6.2.b Número
y tipo de instalaciones disponibles para recreación general y turismo,
en relación con la población y superficie de bosques
- 6.2.c Número
de visitantes-día atribuidos a la recreación y turismo, en
relación con la po
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