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OFICINA DE ENLACE DEL
PROCESO DE MONTREAL
SERVICIO FORESTAL CANADIENSE
OTTAWA, CANADÁ
Abril de 1999
Catálogo
canadiense de datos de publicación
Grupo
de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación
y el Manejo Sustentable de los Bosques Templados y Boreales
El Proceso
de Montreal - Progreso e Innovación en la Implementación
de Criterios e Indicadores para la Conservación
y el Manejo Sustentable de los Bosques Templados Y Boreales
Se puede
conseguir esta publicación en inglés :
Montréal Process Year 2000 Progress Report -
Progress and Innovation in Implementing Criteria and
Indicators for the Conservation and Sustainable Management
of Temperate and Boreal Forests
y francés
:
Le processus de Montréal Rapport de l'an 2000
- Progrès et innovations dans la mise en ouvre
des critères et des indicateurs pour la conservation
et l'aménagement durable des forêts tempérées
et des forêts boréales
En el
encabezamiento del título: El Proceso de Montreal
ISBN : 0-662-28795-9
No de catálogo : FO42-238/2-1997Sp
1. Conservación
de bosques - Congresos.
2. Manejo de bosques - Congresos.
3. Ecología de Taiga - Congresos.
4. Silvicultura sustentable - Congresos.
I. Servicio Forestal Canadiense.
II. Título.
III. El proceso de Montreal.
SD411.W67
2000 333.75'6
Proceso
de Montreal: Oficina de enlace
8th Floor, 580 Booth Street
Ottawa, ON
K1A 0E4
Tel: 1-613-947-9061
Fax: 1-613-947-9038
Versíon
PDF (1.45 mb pdf)

íNDICE
INTRODUCCIÓN
ANTECEDENTES
VIÑETA
SOBRE ARGENTINA
VIÑETA SOBRE AUSTRALIA
VIÑETA SOBRE CANADÁ
VIÑETA SOBRE CHILE
VIÑETA SOBRE CHINA
VIÑETA SOBRE COREA
VIÑETA SOBRE ESTADOS UNIDOS
VIÑETA SOBRE JAPÓN
VIÑETA SOBRE MÉXICO
VIÑETA SOBRE NUEVA ZELANDA
VIÑETA SOBRE RUSIA
VIÑETA SOBRE URUGUAY
DISCUSIÓN
ANEXO
A
Criterios e indicadores del Proceso de Montreal para
la conservación
y el manejo sustentable de los bosques templados y boreales
| Arriba
|

INTRODUCCIÓN
El
presente Informe del Año 2000 sobre el Proceso
de Montreal ha sido preparado para presentar en la
Octava Sesión de la Comisión de las
Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, que
tendrá lugar en abril de 2000 en Nueva York,
EE.UU., y en el XXI Congreso Mundial de la Unión
Internacional de Organizaciones de Investigación
Forestal (IUFRO), que se realizará en agosto
de 2000 en Kuala Lumpur, Malasia.
El
informe, que contiene aportes individuales de diversos
países, destaca los logros obtenidos en la
implementación de los criterios e indicadores
del Proceso de Montreal, incluyendo la creación
de capacidad, la recopilación de datos, el
manejo forestal, la elaboración de políticas
institucionales y normativas y la cooperación
técnica. Los países han preparado "viñetas"
que describen experiencias y ofrecen ejemplos de adelantos
e innovación en la implementación de
criterios e indicadores, así como de iniciativas
normativas conexas destinadas a promover el manejo
forestal sostenible (MFS).
Tras
un breve capítulo introductorio, se ofrece
una reseña histórica del Proceso de
Montreal, seguida de la presentación de viñetas
sobre los países participantes. Se examinan
luego las ventajas y los valores agregados que se
obtienen al trabajar en el marco de este Proceso y
se concluye con un enunciado sobre las futuras acciones
que emprenderá el Grupo de Trabajo del Proceso
de Montreal. Se adjunta al informe una lista de los
criterios e indicadores del Proceso de Montreal (Anexo
A).
| índice
| Arriba |

ANTECEDENTES
En
1993, Canadá convocó un Seminario Internacional
de Expertos sobre el Desarrollo Sustentable de los
Bosques Templados y Boreales. Dicha reunión
se realizó en Montreal con el auspicio de la
Conferencia sobre la Seguridad y Cooperación
en Europa (CSCE), hoy la Organización para
la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).
Se centró específicamente en criterios
e indicadores y proporcionó una base conceptual
para la labor regional e internacional subsiguiente.
La
reunión de Montreal representó una respuesta
a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), celebrada en Río
de Janeiro en junio de 1992. La Conferencia había
atraído la atención del mundo sobre
la importancia del manejo forestal sostenible (MFS)
como componente clave del desarrollo sostenible, definido
como el que satisface las necesidades del presente
sin comprometer la posibilidad de las generaciones
futuras de satisfacer sus propias necesidades.
Después
del seminario de la CSCE, la Conferencia ministerial
sobre la protección de los bosques en Europa
decidió trabajar como región en el marco
de una iniciativa existente. Canadá tomó
entonces la delantera, poniendo en marcha una iniciativa
de países no europeos poseedores de bosques
templados y boreales, con el objetivo de elaborar
criterios e indicadores nacionales aceptados de común
acuerdo a nivel internacional para el manejo sostenible
de los bosques y fomentar su implementación.
En 1994, se formó en Ginebra el Grupo de Trabajo
sobre Criterios e Indicadores para la Conservación
y el Manejo Sustentable de los Bosques, que actualmente
se conoce como el Proceso de Montreal.
En
dicho Grupo de Trabajo participan doce países
- Argentina, Australia, Canadá, Chile, China,
la República de Corea, Estados Unidos, la Federación
Rusa, Japón, México, Nueva Zelanda y
Uruguay. En conjunto, dichos países poseen
alrededor del 90% de los bosques templados y boreales
del mundo, que representan un 60% de la totalidad
de los bosques. Asimismo, representan 45% del comercio
mundial de madera y productos madereros y albergan
el 35% de la población mundial.
Entre
junio de 1994 y febrero de 1995, los países
del Proceso de Montreal se reunieron cinco veces para
proseguir la elaboración de un amplio conjunto
de C +criterios e indicadores. En la Sexta Reunión,
celebrada en Santiago de Chile en febrero de 1995,
los 10 primeros países participantes aprobaron
un enunciado de compromiso político que se
conoce como la Declaración de Santiago, así
como un conjunto integral de criterios e indicadores
para uso de las autoridades encargadas de formular
políticas, profesionales y el público
en general (véase el Anexo A). Posteriormente,
Argentina y Uruguay suscribieron la declaración
y se hicieron miembros del Proceso de Montreal. Desde
el inicio del Proceso, la Oficina de Enlace ha tenido
su sede en el Servicio Forestal Canadiense. Establecida
en Ottawa, dicha Oficina brinda una variedad de servicios,
incluyendo la preparación y distribución
de documentación, la coordinación del
proceso y diversas funciones como centro de intercambio
de información.
En
los últimos cinco años, el Proceso de
Montreal ha publicado un número de publicaciones.
El primer informe, emitido en mayo de 1996 con el
título Status of Data and Ability to Report
on the Montréal Process Criteria and Indicators
[Estado actual de los datos y capacidad para informar
sobre los criterios e indicadores del Proceso de Montreal],
resumía las respuestas dadas a un cuestionario
diseñado para evaluar la disponibilidad de
datos e determinar la capacidad de los países
para publicar resultados sobre los criterios e indicadores.
Posteriormente, en febrero de 1997, se dio a conocer
un informe sobre el progreso alcanzado en la implementación
del Proceso. Contenía breves reseñas
("viñetas") de 10 de los países,
con información sobre sus experiencias particulares,
la gran variación que existe entre ellos y
los problemas o desafíos especiales que enfrenta
cada uno.
En
agosto de 1997 se dio a conocer el Primer informe
de aproximación del Proceso de Montreal, en
el que se examina la historia del Proceso y sus criterios
e indicadores y se resumen sus actividades recientes,
incluyendo el comienzo de su implementación.
El Comité Asesor Técnico (CAT) brindó
asesoramiento para la preparación del informe,
que contenía principalmente las respuestas
dadas por los países miembros a una convocatoria
a la presentación de información actualizada
sobre el estado de la recopilación de datos
y asuntos clave relacionados con la implementación
del Proceso. La encuesta mostró una tasa de
respuesta del 87% para todos los indicadores, y reveló
que se estaban recopilando datos sobre el 68% de ellos
y dando detalles específicos sobre el 39%.
Sin embargo, puso de manifiesto lagunas en la capacidad
de rendir informe sobre el 50% de los indicadores.
Esas respuestas de los países son fundamentales
para la realización de futuros informes ya
que proporcionan información de referencia
y señalan las lagunas existentes en los datos
nacionales disponibles para cada indicador.
El
Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal está
examinando actualmente un informe técnico preparado
por el CAT. Dicho documento presenta una breve explicación
o fundamentación de cada indicador, formula
definiciones de términos clave y sugiere métodos
de medición. Éstos se basan en técnicas
útiles y económicas, aunque no sean
necesariamente las más nuevas. Se incluyen
técnicas posibles para todos los indicadores,
aun cuando los métodos de medición puedan
ser difíciles de poner en práctica en
su totalidad a corto plazo.
Criterios
e indicadores
Los
criterios e indicadores son instrumentos que se usan
para caracterizar el estado de los bosques de un país
y suministrar información acerca de los cambios
que ocurren en las tierras forestales y en su uso.
Dicha información es fundamental para la formulación
de políticas destinadas a promover el manejo
forestal sostenible (MS) y se puede utilizar para
evaluar tendencias en el plano nacional. La información
sobre las tendencias es un elemento esencial para
medir los avances que se van realizando hacia la meta
del MFS.
La
comparación de informes nacionales periódicos
sobre diversos indicadores ayudará al público
y a los encargados de la adopción de decisiones
a determinar el estado actual y las tendencias de
la mayoría de los aspectos relativos a los
bosques. Con el tiempo, servirán para documentar
los cambios y resultados que produzca el manejo forestal.
Específicamente,
los siete criterios identificados en el Proceso de
Montreal son los componentes esenciales del manejo
sostenible de los bosques. Comprenden funciones y
atributos fundamentales (biodiversidad, productividad,
salud de los bosques, secuestro de carbono y protección
del suelo y el agua), beneficios socioeconómicos
(madera, actividades recreativas y valores culturales),
y las leyes y reglamentos que constituyen la estructura
normativa en materia forestal. Los criterios e indicadores
proporcionan un marco para responder a la pregunta
fundamental: ¿Qué es lo importante de
los bosques? Los indicadores del Proceso de Montreal
ofrecen modos de evaluar o describir un criterio.
Muchos indicadores son cuantitativos; otros son cualitativos
o descriptivos. Todos los indicadores proporcionan
información acerca de las condiciones actuales
de los bosques y de su uso y, a lo largo del tiempo,
mostrarán la dirección que tome la evolución
de esas variables. Se admite asimismo que, si bien
muchos de los indicadores se pueden medir con facilidad,
otros requerirán el acopio de datos nuevos
y suplementarios, el establecimiento de un nuevo programa
de muestreo sistemático o incluso la realización
de investigación básica.
En
conjunto, los siete criterios y 67 indicadores del
Proceso de Montreal representan un enfoque del MFS
basado en el ecosistema y reflejan la necesidad de
servir a las comunidades humanas. Los criterios e
indicadores no son estáticos; se irán
revisando y perfeccionando continuamente para tomar
en cuenta nuevas investigaciones, avances de la tecnología,
aumentos en la capacidad de medición de indicadores
y mejoras en el conocimiento de lo que constituye
indicadores apropiados para efectuar evaluaciones.
| índice
| Arriba |

VIÑETA
SOBRE ARGENTINA
Criterio
1: Conservación de la diversidad biológica
En
noviembre de 1997 se comenzó a levantar un
inventario importante de plantaciones forestales,
el cual se terminará en mayo de 2000. Se ha
elaborado información parcial sobre mapas provinciales
de una escala de 1:100 000, con la distribución
y extensión de las especies forestales, así
como el volumen total de madera y la edad por especie.
La tabla 1 presenta las superficies totales de bosques
por provincia y, la figura 1, un mapa de las provincias.
Asimismo,
se ha elaborado un sistema de información geográfica,
basado en los indicadores señalados en el párrafo
anterior y en la interpretación de imágenes
de satélite. El inventario lo está levantando
el Proyecto de Desarrollo Forestal bajo la dirección
de la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentación (BIRF).
Figura
1. Provincias de Argentina
 |
| Tabla
1. Bosques plantados por provincia |
| Provincias |
Superficie
de bosques plantados (ha)
|
|
Buenos
Aires
|
144
537
|
|
Catamarca
|
15
|
|
Córdoba
|
41
470
|
|
Corrientes
|
187
967
|
|
Chaco
|
1
620
|
|
Chubut
|
5
063
|
|
Entre
Ríos
|
86
962
|
|
Formosa
|
389
|
|
Jujuy
|
18
986
|
|
La
Pampa
|
2
701
|
|
La
Rioja
|
|
|
Mendoza
|
14
500
|
|
Misiones
|
197
000
|
|
Neuquén
|
41
094
|
|
Río
Negro
|
20
712
|
|
Salta
|
3
479
|
|
San
Juan
|
4
524
|
|
San
Luis
|
483
|
|
Santa
Cruz
|
2
139
|
|
Santa
Fe
|
30
414
|
|
Santiago
del Estero
|
3
833
|
|
Tierra
del Fuego
|
0
|
|
Tucumán
|
4
999
|
|
Total
|
812
887
|
|
Tabla
2. Bosques nativos por región
|
Regiones
naturales
(boscosas)
|
Superficie
de bosques naturales (ha)
|
Porcentaje
|
|
Parque
chaqueño
|
25
750 000
|
68,9
|
|
Selva
tucumano-boliviana
|
2
490 000
|
6,7
|
|
Selva
misionera
|
2
060 000
|
5,5
|
|
Bosques
subantárticos
|
1
970 000
|
5,3
|
|
Monte
occidental
|
1
880 000
|
5,0
|
|
Bosque
pampeano
|
1
790 000
|
4,8
|
|
Parque
mesopotámico
|
1
440 000
|
3,8
|
|
Total
|
37
380 000
|
100
|
La
Secretaría de Medio Ambiente está preparando
el inventario de bosques nativos.
Los
bosques de Argentina, que en 1970 ocupaban un total
de 60 300 000 hectáreas y ahora totalizan 37
380 000 hectáreas, se han clasificados en siete
categorías: selva misionera, selva tucumano-boliviana,
parque chaqueño, parque mesopotámico,
bosque pampeano, monte occidental y bosques subantárticos.
La tabla 2 presenta una lista de las superficies de
los bosques de cada región. Las regiones aparecen
en el mapa de la figura 2.
En
Argentina existen muchas categorías de zonas
protegidas. Las más grandes son las áreas
de conservación del medio ambiente natural,
que cubren 13 695 183 hectáreas. Asimismo,
se han establecido 224 áreas de reserva a fin
de proteger paisajes y otros usos de la tierra en
virtud de las leyes provinciales y nacionales sobre
parques naturales.
A fin
de conservar ecosistemas naturales, se han designado
reservas de bosques nacionales en 34 sitios, que ocupan
2 590 301 hectáreas.
Criterio
2: Mantenimiento de la capacidad productiva de los ecosistemas
forestales
El
mayor progreso se ha hecho en las plantaciones. En
1992, las plantaciones forestales totalizaban 20 000
hectáreas por año; en la actualidad,
alcanzan un total de 120 000 hectáreas por
año. La política forestal ha puesto
el acento en la ampliación de los bosques comerciales,
a fin de disminuir el deterioro de la biomasa forestal
nativa. Se estima que en los próximos 10 años
las tierras forestales comerciales ocuparán
alrededor de 2 000 000 hectáreas.
Figura
2. Las regiones naturales de Argentina

Criterio
3: Mantenimiento de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas
forestales
El
Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria,
que participa en el Programa de Sanidad Silvo-agrícola,
está realizando investigaciones sobre la avispa
barrenadora de los pinos (Sirex noctilio).
Al mismo tiempo, el programa ha suscrito un acuerdo
interinstitucional con el Consejo de Productores del
Delta del Paraná.
Además,
en noviembre de 1991 se creó un Grupo de trabajo
permanente sobre sanidad silvoagrícola bajo
el Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (COSAVE),
establecido por Argentina, Brasil, Chile, Uruguay
y Paraguay. Los objetivos prioritarios de este Grupo
son analizar asuntos relativos a la sanidad forestal
de la zona, coordinar acciones e intercambiar experiencias
en el marco del asesoramiento del comité directivo.
Criterio
4: Conservación y mantenimiento de los recursos
de suelo y agua
La
Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentación, a través del Proyecto
de Desarrollo Forestal (SAGPyA/BIRF), finalizó
un estudio sobre la desertificación en Patagonia.
Una de sus conclusiones fue la importancia de la forestación
en la lucha contra la erosión. El estudio fue
realizado por DHV Consultants BV (Holanda) - SCC Swedforest
International AB (Suecia), con expertos del Instituto
Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)
y la Facultad de Agronomía de la Universidad
de Buenos Aires.
Criterio
5: Mantenimiento de la contribución de los bosques
al ciclo global del carbono
Se
estima que los bosques nativos de la Argentina, que
ocupan una superficie de unas 37 000 000 hectáreas
y tienen una tasa de crecimiento anual de 3 metros
cúbicos por hectárea, aumentan en volumen
a razón de 105 000 000 metros cúbicos
por año. Del mismo modo, las plantaciones forestales,
que cubren 1 000 000 hectáreas y tienen una
tasa media de crecimiento anual de 15 metros cúbicos
por hectárea, están aumentado en volumen
a razón de 15 000 000 metros cúbicos
por año. En consecuencia, con la aplicación
de prácticas silviculturales Argentina tiene
capacidad para realizar la absorción del carbono
(tablas 3 y 4).
Tabla
3. Carbono secuestrado por plantaciones forestales (por
hectárea)
|
Especies
|
Tasa
anual de crecimiento comercial
(m³/ha)
|
Ajuste
por concepto de raíces y ramas
|
Acumulación
de carbono
(t /m³)
|
Carbono
total
(t/ha)
|
|
Araucaria
|
18
|
1,4
|
0,26
|
6,6
|
|
P.
elliotii
|
25
|
1,4
|
0,26
|
9,1
|
|
P.
taeda
|
28
|
1,4
|
0,26
|
10,2
|
|
P.
caribaea
|
33
|
1,4
|
0,26
|
12,0
|
|
Eucalyptus
|
35
|
1,4
|
0,6
|
12,7
|
|
Populus
|
35-40
|
1,4
|
0,26
|
12,7
|
Tabla
4. Carbono neto en los bosques al final de la primera
rotación
|
Uso
anterior
|
Carbono
liberado en la conversión (t)
(2)
|
Carbono
capturado en el bosque (t/año)
(3)
|
Carbono
neto/ha de nueva plantación
(3)-(2)=(4)
|
|
Máx.
|
Mín.
|
Máx.
|
Mín.
|
|
Cultivos
agrícolas
|
0
|
12,7
|
6,6
|
381
|
198
|
|
Pastizales
|
0
|
12,7
|
6,6
|
381
|
198
|
|
Tierras
agrícolas abandonadas, con regeneración
|
50
|
12,7
|
6,6
|
331
|
148
|
|
Humedales
del delta (9 años)
|
0
|
12,7
|
6,6
|
114
|
59
|
Criterio
6: Mantenimiento y mejoramiento de los múltiples
beneficios socioeconómicos de largo plazo para
cubrir las necesidades de las sociedades
La
Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentación del Ministerio de Economía,
Obras y Servicios Públicos es el organismo
encargado de la ejecución del Proyecto de Desarrollo
Forestal.
Entre
los principales beneficios previstos por el proyecto,
cabe señalar los siguientes:
- Un marco más
eficiente de políticas y reglamentacíon
para desarrollar el potencial ecológico de
sitios muy adecuados para la silvicultura, aunque
poco rentables para otras actividades
- Énfasis directo
en una mayor productividad
- Priorización
de los esfuerzos para las regiones que presenten
ventajas económicas y ecológicas
- Mejoramiento de
la calidad de la madera que se explota y diversificación
de las alternativas de procesamiento
- Recuperación
de zonas frágiles o deterioradas, contribuyendo
así a reducir la presión en los bosques
naturales
- Fortalecimiento
de la investigación periférica y los
servicios de extensión e información
- Mayor participación
del sector privado en la producción y en
los servicios
- Creación
e implementación de opciones para mejorar
los ingresos familiares de pequeños productores
- Mayor capacidad
forestal técnica y administrativa en el sector
público
- Capacitación
de personal técnico y gerencial en áreas
públicas y privadas
Criterio
7: Marco legal, institucional y económico para
la conservación y el manejo sustentable de bosques
El
marco normativo se compone básicamente de la
legislación que figura en la tabla 5:
Tabla
5. Marco legal de la conservación y el manejo
sostenible de los bosques
|
Sector
|
Ley
de conservación
|
|
Áreas
protegidas
|
Ley
22351 y Decreto Reglamentario 637
|
|
Áreas
protegidas
|
Decreto
1979/78
|
|
Flora
|
Ley
13273
|
|
Flora
|
Ley
23973
|
|
Fauna
|
Ley
22421/81 y Decreto Reglamentario 691/81
|
|
Suelo
|
Ley
22428 y Decreto 681/81
|
|
Agua
|
Ley
2797/91
|
|
Agua
|
Ley
20481 y Decreto 1886/83
|
|
Agua
|
Ley
23615
|
|
Agua
|
Decreto
2125/78
|
|
Agua
|
Decreto
776/92
|
|
Aire
|
Ley
20282
|
|
Aire
|
Ley
24040
|
|
Plaguicidas
y fertilizantes
|
Leyes
3489, 18073, 18796, 18323, 20026, 20316, 20418,
20466 y 22289
|
Además,
Argentina es parte de varias convenciones internacionales
sobre conservación y protección de recursos
naturales (tabla 6).
Tabla
6. Participación en convenciones internacionales
|
Tema
|
Acuerdo
|
Año
de Ratificación
|
|
Biodiversidad
|
Protección
de la flora y fauna
|
1946
|
|
Biodiversidad
|
Ramsar
|
1971
|
|
Biodiversidad
|
CITES
|
1973.
Ley 22344/ 80
|
|
Biodiversidad
|
Conservación
de especies migratorias (Bonn)
|
1979.
Ley 23818
|
|
Biodiversidad
|
Diversidad
Biológica (Río de Janeiro)
|
1992
|
|
Aire
|
Protección
de la capa de ozono (Viena)
|
1985
Ley 23724
|
|
Aire
|
Protocolo
de Montreal
|
1987
|
|
Aire
|
C.
marco sobre el cambio climático
|
1994
|
|
Sanidad
vegetal
|
----------------------------
|
Diversos
|
En
el marco legislativo y de políticas sobre los
bosques, se han tomado en cuenta los siguientes objetivos
en la Ley de Inversiones para Bosques Cultivados (Nº
25.080/99) y el Decreto Nº 133/99:
- Protección
de bosques naturales, prohibiendo su uso excepto
cuando se hayan aprobado planes de ordenación
destinados a promover su manejo activo
- Ampliación
de la base forestal por medio de plantaciones de
bosques, utilizando especies apropiadas en suelos
con productividad agrícola media a baja,
con un plan de manejo sostenible aprobado
| índice
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VIÑETA
SOBRE AUSTRALIA
Resumen
El
presente informe pone de relieve las novedades ocurridas
a partir de 1997, año en que se produjo el
Primer Informe de Aproximación de Australia.
En 1998, ese país finalizó el documento
"A framework of regional (sub-national) level
criteria and indicators of sustainable forest management
in Australia" [Marco de criterios e indicadores
regionales (subnacionales) para el manejo sustentable
de los bosques de Australia] al cabo de un proceso
consultivo de dos años desarrollado entre organismos
gubernamentales del Commonwealth (federales), estatales
y territoriales e interesados directos. El marco fue
aprobado por los Ministros de Silvicultura y Medio
Ambiente federales, estatales y territoriales y dado
a conocer públicamente en agosto de 1998. Se
basa en en los criterios e indicadores nacionales
del Proceso de Montreal aceptados internacionalmente.
Ofrece un método coordinado para vigilar tendencias
en las condiciones de los bosques y en la sostenibilidad
de las prácticas de manejo forestal de Australia
a nivel subnacional, que permitirá reunir datos
para usar a nivel nacional. Se ha acordado un enfoque
gradual para la implementación de los indicadores,
que los Estados y Territorios podrán aplicar
con flexibilidad.
En
apoyo de esa tarea, Australia está emprendiendo
un número de proyectos de investigación
y desarrollo destinados a producir indicadores sensibles,
prácticos y económicos. Como se señala
en el Primer Informe de Aproximación, el país
enfrenta varios desafíos importantes, incluyendo
la recopilación de datos de bosques no comerciales
que ocupan tierras públicas y de la gran mayoría
de los bosques administrados por particulares. Se
trata de un asunto de envergadura, ya que el 90% de
los 157 millones de hectáreas de terrenos forestales
de Australia se encuentran bajo esos sistemas de tenencia.
Desarrollo
de un marco de criterios e indicadores para usar a nivel
subnacional
En
julio de 1996, el Consejo Ministerial sobre Silvicultura,
Pesca y Acuacultura [Ministerial Council on Forestry,
Fisheries and Aquaculture; MCFFA] de Australia solicitó
que se elaborara un marco de criterios e indicadores
de nivel regional. A esos efectos, el Comité
permanente de silvicultura de dicho Consejo y el Comité
permanente de conservación de los Consejos
de Medio Ambiente y Conservación de Australia
y Nueva Zelanda acordaron establecer el Grupo de implementación
del Proceso de Montreal (GIM) para Australia, un órgano
de competencia estatal y federal, con objeto de elaborar
el marco de criterios e indicadores regionales. Las
actividades de este Grupo han comprendido reuniones
de interesados, talleres de expertos, seminarios y
un período de recepción de comentarios
del público. Interesados directos y expertos
aportaron ideas sobre la capacidad de los indicadores
para captar atributos fundamentales del manejo forestal
sostenible (MFS) a escala regional (subnacional) en
las condiciones de Australia. Asimismo, se ofreció
asesoramiento sobre necesidades en materia de investigación.
El
proceso del GIM confirmó que los siete criterios
del Proceso de Montreal tienen pertinencia para todos
los sistemas de tenencia de la tierra y todos los
tipos de bosques de Australia. Sin embargo, de conformidad
con el Enunciado de la política forestal de
Australia, la aplicación e importancia de los
criterios y sus respectivos indicadores varía
según las formas de tenencia y los grandes
tipos de bosques.
De
los 67 indicadores nacionales del Proceso de Montreal,
30 se aceptaron como indicadores de nivel regional
y 10 se clasificaron como no pertinentes para dicho
nivel. Veinticinco indicadores de nivel nacional se
formularon de otra manera a fin de reflejar problemas
regionales con mayor exactitud y dos indicadores se
amalgamaron con indicadores conexos. Se elaboraron
12 indicadores nuevos y/o provisorios para usar a
nivel regional. En resumen, el marco regional también
cuenta con 67 indicadores.
La
opinión general en Australia es que, en este
momento, no es posible, práctico ni económico
implementar y vigilar completamente todos los indicadores
del marco. Por lo tanto, se han determinado en éste
tres subconjuntos de indicadores:
- Categoría
A: indicadores que se pueden medir inmediatamente
en la mayoría de los bosques
- Categoría
B: indicadores que requieren una mayor elaboración
de los métodos o el acceso a los recursos
antes de que se puedan implementar
- Categoría
C: indicadores que requieren un grado importante
de investigación y desarrollo a fin de elaborar
una implementación práctica, idónea
y económica (ver la Tabla 7).
Tabla
7. Implementación gradual de indicadores
|
Categoría
A - La mayoría se puede implementar de
inmediato
|
Categoría
B - Requieren cierta elaboración
|
Categoría
C - Requieren I+D a largo plazo
|
|
1.1.a
Superficie por tipo forestal y régimen
de tenencia. (Modificado para incluir 1.1.c)
1.1.b Superficie del tipo forestal por
distribución de etapas de crecimiento
y por régimen de tenencia. (Modificado
para incluir 1.1.d)
1.2.a Lista de especies habitantes de
los bosques.
1.2.b Estado de conservación (amenazada,
rara, vulnerable, en peligro o extinta) de especies
habitantes de los bosques, en riesgo de no mantener
poblaciones reproductivamente viables, de acuerdo
a lo determinado por la legislación o
la evaluación científica.
2.1.a Superficie de terrenos forestales
y superficie neta de terrenos forestales disponibles
para la producción de madera.
2.1.d Extracción anual de productos
madereros en comparación al volumen determinado
como sustentable.
2.1.f Superficie y porcentaje de plantaciones
que alcanzan un volumen relativo eficaz un año
después de plantarlas.
2.1.g Superficie y porcentaje del área
explotada de bosque nativo eficazmente regenerado.
3.1.a Superficie y porcentaje de bosques
afectados por procesos o agentes que puedan
producir cambios en la sanidad y vitalidad del
ecosistema. (Provisoriamente en forma narrativa)
4.1.a (Provisorio) Superficie y porcentaje
de terrenos forestales evaluados sistemáticamente
para detectar riesgos de erosión del
suelo y para los cuales se implementan medidas
científicas y adaptadas a cada sitio,
destinadas a proteger los valores del suelo
y el agua.
6.2.c Número de visitas por año.
6.5.a Empleo directo e indirecto en el
sector forestal y empleo en el sector forestal
como porcentaje del empleo total. (Directo)
7.1 (En forma narrativa) Grado
en el cual el marco legal (leyes, reglamentos,
instrucciones) apoya la conservación
y el manejo sustentable de los bosques.
7.2 (En forma narrativa) Grado
en el cual el marco institucional apoya la conservación
y el manejo sustentable de los bosques.
7.4 (En forma narrativa) Capacidad
para medir y evaluar en forma periódica
y sistemática los cambios en la conservación
y el manejo sustentable de los bosques.
7.5 (En forma narrativa) Capacidad
para llevar a cabo y aplicar la investigación
destinada a mejorar el manejo forestal y la
generación de bienes y servicios forestales.
|
1.1.e
Fragmentación de los tipos forestales.
5.1.a Biomasa total de los ecosistemas
forestales y acumulación de carbono;
si es pertinente, por tipo forestal, clase de
edad y etapa de sucesión.
6.1.a Valor y volumen de la producción
de madera y productos de la madera, incluyendo
el valor agregado a través del procesamiento
secundario.
6.3.a Valor de las inversiones, incluyendo
inversión en bosques en crecimiento,
sanidad y manejo de bosques, bosques plantados,
procesamiento de madera, recreación y
turismo.
6.4.a(i) (Áreas prioritarias)
Superficie y porcentaje de terrenos forestales
en sistemas de tenencia, regímenes de
manejo y zonificación definidos, manejados
formalmente de modo de proteger los valores
espirituales, religiosos, sociales y culturales
de los pueblos indígenas, incluyendo
la apreciación no consuntiva del país.
6.4.a(ii) Proporción de lugares
de valor cultural no indígena en bosques
manejados formalmente con objeto de proteger
dichos valores.
6.5.a Empleo directo e indirecto en el
sector forestal y empleo en el sector forestal
como porcentaje del empleo total. (Indirecto)
6.6.a Grado en el cual el marco de manejo
mantiene y refuerza los valores indígenas,
incluyendo el uso en virtud del título
indígena, habitual y tradicional por
parte de pueblos indígenas, y para la
participación de dichos pueblos en el
manejo de los bosques.
|
1.2.c
Niveles de población de especies representativas
de diversos hábitats, medidos periódica
y sistemáticamente a través de
su rango de distribución.
1.3.a Cantidad de variación genética
en el seno de poblaciones de especies representativas
habitantes de los bosques y entre esas poblaciones.
3.1.a Superficie y porcentaje de bosques
afectados por procesos o agentes que puedan
producir cambios en la sanidad y vitalidad del
ecosistema.
3.1.c Superficie y porcentaje de terrenos
forestales con componentes biológicos,
físicos y químicos deteriorados
o mejorados, indicativos de cambios en procesos
ecológicos fundamentales.
4.1.c Porcentaje de kilómetros
de cursos de agua en cuencas forestadas, en
los cuales el caudal y la periodicidad del flujo
se ha desviado significativamente del rango
histórico de variación.
4.1.d Superficie y porcentaje de terrenos
forestales con disminución significativa
de la materia orgánica del suelo y/o
cambios en otras propiedades químicas
del suelo.
4.1.d ( Provisorio) Cantidad total de
carbono orgánico en el piso del bosque
(componentes < 25 mm de diámetro),
contenida en la capa superficial de suelo de
30 cm de espesor.
4.1.e Superficie y porcentaje de terrenos
forestales con una compactación o cambio
significativo de las propiedades físicas
del suelo a causa de actividades humanas.
4.1.f Porcentaje de cuerpos o cursos
de agua en áreas forestales (kilómetros
de ríos, hectáreas de lagos) con
una variación significativa de su diversidad
biológica respecto del rango histórico
de variabilidad.
6.1.b Valor y cantidad de producción
de productos forestales no madereros.
6.2.b Número, gama y tipo de actividades
de recreación y turismo disponibles en
una región determinada.
6.5.c(i) Viabilidad y adaptabilidad a
condiciones económicas y sociales cambiantes,
de las comunidades dependientes de los bosques
6.5.c(ii) Viabilidad y adaptabilidad
de comunidades indígenas dependientes
de los bosques.
|
|
Total:
12 indicadores y 4 subcriterios
|
Total:
8 indicadores
|
Total:
13 indicadores
|
Se
está financiando la labor de investigación
y desarrollo de esos indicadores. Cuando finalice,
se revisarán los indicadores con el objeto
de establecer la factibilidad de su inclusión
en la Categoría A. Las tres categorías
cubren los siete criterios del Proceso de Montreal
y ofrecen una estrategia para su implementación
gradual.
La
implementación regional o la investigación
y desarrollo de los veinte indicadores restantes no
se consideran de gran prioridad a corto o mediano
plazo. Sin embargo, pueden ser importantes en determinadas
regiones y podrían adoptarse si fuera necesario.
Si bien Australia está comprometida a vigilar
los criterios e indicadores de marco regional y publicar
los resultados, no está prevista la implementación
uniforme de indicadores en todo el país. Asimismo,
cabe señalar que el marco no es jurídicamente
vinculante, como tampoco lo es tener un documento
de cumplimiento o un manual operativo.
La
capacidad de los organismos, la industria, los propietarios
de bosques y silvicultores, y la comunidad en general
para contribuir a las funciones de vigilancia es variable.
Relaciones
con otras actividades nacionales e internacionales
Existen
relaciones importantes entre la implementación
del marco y el trabajo que se está realizando
en otras iniciativas fundamentales, incluyendo el
proceso de Acuerdos Forestales Regionales de Australia,
el Inventario Forestal Nacional, la presentación
de informes sobre el Estado de los Bosques y el Estado
del Medio Ambiente, actividades relativas al efecto
de invernadero y la presentación de informes
a nivel internacional. El marco no sólo proporciona
un enfoque común de la vigilancia, con el objetivo
específico de mejorar gradualmente el manejo
forestal en todos los regímenes de tenencia
de la tierra, sino que intenta evitar duplicaciones
en la recogida de datos relacionados con los bosques.
Permitirá reunir datos de nivel regional, estatal
y nacional en una forma transparente y creíble,
tanto en las regiones regidas por Acuerdos Forestales
Regionales (AFR) como en las que no lo están.
Acuerdos
Forestales Regionales
Un
elemento clave del enfoque adoptado en el Enunciado
de la política forestal nacional de Australia
implica la concertación de AFR entre el gobierno
del Commonwealth y los gobiernos de los estados, que
se están elaborando tras la realización
de estudios exhaustivos de los valores forestales
y consultas con interesados directos. Los acuerdos
tendrán el objeto de conservar la vasta gama
de valores ambientales y patrimoniales que los bosques
pueden brindar a las generaciones actuales y futuras,
asegurando que el sistema de reservas de conservación
de bosques sea completo, adecuado y representantivo,
por medio del manejo complementario de bosques situados
fuera de las reservas. Asimismo, los acuerdos proporcionarán
un acceso seguro a los recursos madereros, lo cual
permitirá el desarrollo continuo de industrias
ecológicamente sostenibles y competitivas en
el plano internacional. Los Acuerdos Forestales Regionales
cubren más de 25 millones de hectáreas
(aproximadamente 16% de los terrenos forestales).
Todos los firmados hasta la fecha hacen referencia
a la identificación de indicadores de sostenibilidad
basados en el marco regional. Se han logrado progresos
considerables en Nueva Gales del Sur y Tasmania en
la identificación de indicadores para la vigilancia.
Si bien se ha realizado una evaluación preliminar
de recursos en los bosques nativos privados de la
mayoría de las áreas cubiertas por dichos
acuerdos, solamente Tasmania ha incluido tanto los
bosques públicos como los privados en su análisis
final de recursos.
Inventario
Forestal Nacional
En
1988, los gobiernos del Commonwealth y de los estados
y territorios establecieron el Inventario Forestal
Nacional (IFN) para coordinar la recogida y utilización
de información sobre los bosques a nivel nacional.
Diversos Consejos Ministeriales han encomendado al
IFN la producción de informes quinquenales
sobre el Estado de los Bosques, basados en el marco
regional.
Presentación
de informes sobre el Estado de los Bosques y del Medio
Ambiente
Dichos
Consejos Ministeriales han decidido asimismo que la
preparación de informes nacionales sobre el
Estado de los Bosques debe ser acorde con todos los
otros requisitos nacionales e internacionales en materia
de presentación de informes, lo que significa
que los informes sobre el Estado del Medio Ambiente
y sobre el Proceso de Montreal deberán basarse
en datos recabados para el marco regional.
Efecto
de invernadero
Como
parte de la Estrategia nacional sobre el efecto de
invernadero, se están realizando diversas actividades
que contribuirán a mejorar los conocimientos
acerca de la contribución de los bosques a
los flujos y sumideros del carbono. En 1999, se estableció
un Centro de investigación cooperativa sobre
la contabilidad de gases de invernadero, que realizará
estudios destinados a lograr una mayor certidumbre
en la medición y predicciones de masas y flujos
de carbono de la vegetación australiana, tanto
a escala de proyecto como del continente. La información
que se recoja estará directamente relacionada
con el Criterio 5 del marco regional. En la Australian
Greenhouse Office [Oficina australiana sobre el efecto
de invernadero] se está elaborando un sistema
nacional de contabilidad del carbono que ofrece un
marco integral para informar acerca del almacenamiento
y emisiones de dióxido de carbono y otros gases
de invernadero del paisaje australiano. Esas dos iniciativas
servirán de base para los informes sobre el
Criterio 5 que preparen organismos estatales y nacionales.
Certificación
y etiquetado
Australia
reconoce que los criterios e indicadores del Proceso
de Montreal no tienen relación directa con
la certificación y el etiquetado. Los planes
de certificación y etiquetado se podrían
basar en la información que ofrece esa evaluación
del MFS y los métodos que emplea (incluyendo
criterios e indicadores pertinentes). Los ministros
de Silvicultura de los gobiernos del Commonwealth,
estados y territorios están elaborando una
norma australiana de silvicultura destinada a servir
de base para la certificación voluntaria. Dicha
norma se elaborará a través de un proceso
que solicita activamente las opiniones de una amplia
gama de interesados directos y las estudia con transparencia.
Tal enfoque intentaría combinar elementos de
desempeño medioambiental que toman en cuenta
criterios del Proceso de Montreal y elementos de sistemas
sacados de ISO 14001. Asimismo, Australia procurará
colaborar con miembros del Proceso de Montreal y otros
países interesados a efectos de explorar un
enfoque cooperativo internacional de la certificación
y del etiquetado.
Presentación
de informes a nivel internacional
Como
se mencionó anteriormente, los datos recogidos
para el marco regional se usarán en la preparación
de informes internacionales para el Proceso de Montreal.
Los criterios son equivalentes y los indicadores son
en gran parte los mismos. Australia ha contribuido
al Programa de Evaluación de los Recursos Forestales
del Mundo para el año 2000 respondiendo a la
solicitud de información de 1998-99, así
como participando en la elaboración de un mapa
mundial de zonas ecológicas.
Cooperación
internacional
Australia
ha estado participando activamente en la cooperación
internacional sobre criterios e indicadores. Australia
y China han organizado conjuntamente dos talleres.
El primero se realizó en Fuzhou, China, en
diciembre de 1997, y en él se investigaron
indicadores de nivel nacional para China. El segundo
tuvo lugar en Melbourne luego de la conferencia de
la Unión Nacional de Organizaciones de Investigación
Forestal (IUFRO) en agosto de 1998, y tuvo el objeto
de acelerar el progreso en la implementación
de criterios e indicadores por medio de la creación
de capacidad y el fortalecimiento de la confianza.
Aspectos
más destacados de la labor que se realiza a nivel
estatal y territorial
En
Nueva Gales del Sur, el Servicio Forestal estatal
comenzó la implementación de criterios
e indicadores de la sostenibilidad en 1997, antes
de la finalización del marco regional. Los
17 indicadores iniciales seleccionados por dicho Servicio
tras extensas consultas concuerdan con los criterios
del Proceso de Montreal y se rindió cuenta
de ellos en el primer informe sobre valores ambientales
y sociales de 1997-98. A partir de 1999, los indicadores
de la categoría A se integran al proceso de
vigilancia de la sostenibilidad de los bosques estatales.
Se están llevando a cabo conversaciones con
otros organismos con el objeto de coordinar la implementación
de criterios e indicadores en bosques que se encuentran
bajo otros regímenes de tenencia.
En
Victoria, los AFR especifican que se establecerá
un conjunto de indicadores de la sostenibilidad a
fin de vigilar cambios en los bosques, en concordancia
con los criterios e indicadores del Proceso de Montreal.
Se han reconfigurado programas de investigación
y desarrollo con objeto de responder a la necesidad
de realizar mediciones periódicas y sistemáticas
tomando en cuenta dichos indicadores. Con respecto
a los bosques nativos, Victoria ha identificado un
número de indicadores del Proceso de Montreal
que considera pertinentes, para los cuales se puede
suministrar información tanto de inmediato
como tras una mayor investigación y desarrollo.
El sector de los bosques privados de Victoria está
evaluando opciones de implementación.
Queensland
prevé utilizar indicadores en su proceso de
AFR. El Departamento de Recursos Naturales ha emprendido
una labor consíderable en la elaboración
de esos indicadores y está elaborando una estrategia
de implementación para indicadores de la categoría
A. Se están haciendo progresos en una estrategia
de vigilancia de tres niveles, que involucra sitios
de referencia a largo plazo, parcelas permanentes
y parcelas temporarias. Queensland ha comenzado nuevos
proyectos de investigación y vigilancia de
indicadores de las categorías B y C y está
desarrollando otros en mayor profundidad. Está
considerando ampliar las parcelas de vigilancia forestal
para incluir regiones exteriores a la zona de AFR,
así como bosques de propiedad privada y sistemas
de reservas.
Australia
Occidental se concentrará en indicadores de
la categoría A. Se dispone de datos limitados
sobre terrenos forestales no manejados por el Departamento
de Conservación y Ordenamiento de Tierras,
esto es, terrenos conferidos a otros organismos gubernamentales
o gobiernos locales o propiedad de ellos, así
como terrenos privados y arrendados. El punto de mira
inicial será el área de AFR. La labor
futura tratará probablemente el tema de las
zonas templadas y tropicales, para lo cual será
necesario establecer relaciones de colaboración
con otros organismos y organizaciones.
Tasmania
presenta la característica singular de encontrarse
bajo un AFR que abarca todo el estado. Junto con interesados
directos y el Commonwealth proyecta identificar un
conjunto de indicadores que se utilizarán para
vigilar la aplicación del Acuerdo para diciembre
de 1999.
En
los estados y territorios donde no se conciertan AFR,
la atención que se presta a la implementación
de indicadores es variable. El organismo encargado
del manejo forestal de Australia del Sur, ForestrySA,
administra plantaciones forestales de proporciones
considerables con sólo un área de uso
múltiple del bosque relativamente pequeña.
El estado ha reconocido la importancia de impulsar
la implementación de indicadores para todo
el sector forestal de Australia del Sur.
Es
interesante señalar que han sido los organismos
de producción forestal los que han encabezado
la implementación. Es necesario continuar los
esfuerzos para asegurar que todos los organismos de
manejo forestal participen en el proceso y que se
elaboren mecanismos innovadores para atraer a la industria,
los propietarios y plantadores de bosques privados,
miembros del mundo académico, instituciones
de investigación y la comunidad.
Es
esencial fortalecer los relaciones entre dichas actividades
y evitar las duplicaciones.
Investigación
y desarrollo
Como
se señaló anteriormente, se están
realizado investigaciones sobre la elaboración
e implementación de indicadores prácticos
y económicos del MFS que ayuden a poner en
ejecución el marco de indicadores regionales.
La Forest and Wood Products Research and Development
Corporation maneja los fondos del Ministerio de Agricultura,
Pesca y Silvicultura de Australia (AFFA por su sigla
en inglés). La Tabla 8 contiene algunos detalles
de los proyectos.
Las
tablas 9 a 13 contienen datos básicos sobre
algunos indicadores de la categoría A.
Tabla
8. Proyectos de investigación y desarrollo de
indicadores de la sostenibilidad de los bosques
|
Título
del proyecto (indicador conexo)
|
Situación
actual y persona de contacto
|
|
Empleo
directo e indirecto en el sector forestal y
empleo en el sector forestal como porcentaje
del empleo total (6.5a).
|
Concluido
-El informe final, incluyendo las recomendaciones,
estará disponible para mediados de 1999.
Contacto: John Dargavel, Australian National
University
Tel.: 61(0)2 6249 2118 Fax: 61 (0) 2 6249 0312
|
|
Información
basada en datos del suelo para desarrollar la
silvicultura de plantaciones sostenibles en
Australia (4.1d, 4.1e)
|
Ampliación
de un proyecto en marcha en el que se investigan
indicadores de la sostenibilidad de plantaciones;
no comenzará hasta octubre de 1999.
Contacto: Russell Haines, Queensland Forest
Research Institute
Tel.: 61 (0) 7 3896 9703 Fax: 61 (0) 7 3896
9848
|
|
Evaluación
de indicadores edáficos de la sostenibilidad
en bosques mediterráneos de Australia
(4.1d, 4.1e) .
|
En
marcha.
Contacto: John McGrath, Western Australia Conservation
and Land Management
Phone: 61 (0) 8 9334 0303 Fax: 61 (0) 8 9334
0326
|
|
Evaluación
de la materia orgánica del suelo como
indicador significativo de importantes propiedades
y procesos edáficos en ecosistemas de
bosques nativos (4.1d, 4.1e).
|
En
marcha. Muestras de suelo recogidas en sitios
de prueba, para análisis de laboratorio
Contacto: Jurgen Bauhus, Australian National
University
Tel.: 61 (0) 2 6249 2748 Fax: 61 (0) 2 6249
0746
|
|
Procedimientos
para la medición de cambios en las propiedades
físicas del suelo tras la tala de bosque
húmedo de E. obliqua y el
efecto subsiguiente en la productividad del
sitio (4.1e).
|
En
marcha.
Contacto: Bill Neilsen, Forestry Tasmania
Tel.: 61 (0) 3 6233 8225 Fax: 61 (0) 3 6233
8292
|
|
Efecto
de la explotación forestal en las propiedades
físicas del suelo: la elaboración
y evaluación de indicadores significativos
del MFS en el sudeste de Australia (4.1d).
|
En
marcha.
Contacto: Stephen Lacey, State Forests Service
New South Wales
Tel.: 61 (0) 2 9872 0111 Fax: 61 (0) 2 9871
6941
|
|
Desarrollo
e implementación de métrica del
paisaje para rendir informe sobre la fragmentación
de bosques a nivel de terreno y de paisaje (1.1e).
|
En
marcha.
Contacto: Phil Norman, Queensland Department
of Natural Resources
Tel. 61 (0) 7 3896 9830 Fax: 61 (0) 7 3896 9858
|
|
Identificación
de especies y grupos funcionales de alerta temprana
en caso de un cambio medioambiental importante
(1.2c).
|
En
marcha.
Contact: Rod Kavanagh, State Forests Service
of New South Wales
Phone: 61 (0) 2 9872 0160 Fax: 61 (0) 2 9871
6941
|
|
Elaboración
de indicadores de diversidad genética
en bosques nativos manejados (1.3a, 3.1c, 1.1e,
1.2c).
|
Concluido
el establecimiento del alcance del estudio;
está en consideración el trabajo
de seguimiento.
Contacto: Gavin Moran, CSIRO Forestry and Forest
Products
Tel.: 61 (0) 2 6281 8211 Fax: 61 (0) 2 6281
8312
|
|
Medidas
del éxito de la regeneración y
métodos de vigilancia para el MFS de
bosques nativos (2.1g).
|
En
marcha.
Contacto: John Kellas, Centre for Forest Tree
Technology - Victoria
Tel.: 61 (0) 3 9450 8666 Fax: 61 (0) 3 9450
8644
|
|
Prueba
y perfeccionamiento de AUSRIVAS para la detección,
evaluación e interpretación de
cambios en la diversidad de los cursos de agua,
relacionados con operaciones de silvicultura
(4.1f).
|
En
marcha.
Contacto: Bill Neilsen, Forestry Tasmania
Tel.: 61 (0) 3 6233 8225 Fax: 61 (0) 3 6233
8292
|
|
Elaboración
de un marco concertado para consultas y aporte
de conocimientos indígenas que tengan
pertinencia para los indicadores del Proceso
de Montreal en el manejo ecológicamente
sostenible de los bosques a nivel regional (6.6a).
|
En
marcha.
Contacto: Alan Black, Edith Cowan University
- Australia Occidental
Tel.: 61 (0) 8 9400 5844 Fax: 61 (0) 8 9400
5866
|
|
Indicadores
de cambios en procesos ecológicos fundamentales
de los bosques, basados en condiciones de la
copa, análisis de funciones del paisaje
e indicadores bióticos (3.1c).
|
Presentado
el informe sobre el estudio de establecimiento
del alcance; está en consideración
nueva propuesta.
Contacto: Ken Old, CSIRO Forestry and Forest
Products
Tel.: 61 (0) 2 6281 8211 Fax: 61 (0) 2 6281
8312
|
Tabla
9 Sistema de tenencia de los principales tipos de bosque
nativo
[Indicador 1.1.a - Superficie por tipo forestal y sistema
de tenencia (incluye el indicador 1.1.c)]
|
Tipo
forestal
|
Superficie
por sistema de tenencia (en miles de hectáreas)
|
|
Privado
|
Arrendado
|
Conservado
|
Otro
|
Uso
múltiple
|
Sin
datos
|
Australia
(en miles de ha)
|
|
Eucalipto
|
33
178
|
50
681
|
14
961
|
13
940
|
10
728
|
974
|
124
463
|
|
Alto
|
1
372
|
583
|
1
469
|
110
|
3
006
|
4
|
6
543
|
|
Mediano
|
28
640
|
35
121
|
9
232
|
10
178
|
7
391
|
888
|
91
450
|
|
Bajo
|
988
|
12
056
|
658
|
787
|
139
|
72
|
14
700
|
|
Mallee
|
2
174
|
2
920
|
3
602
|
2
864
|
193
|
11
|
11
764
|
|
Desconocido
|
5
|
(1)
|
0
|
(1)
|
(1)
|
0
|
6
|
|
Acacia
|
2
784
|
8
525
|
276
|
608
|
99
|
7
|
12
298
|
|
Melaleuca
|
949
|
2
560
|
424
|
86
|
45
|
29
|
4
093
|
|
Pluviselva
|
1
017
|
414
|
812
|
220
|
1
093
|
26
|
3
583
|
|
Casuarina
|
81
|
919
|
39
|
6
|
6
|
(1)
|
1
052
|
|
Manglar
|
422
|
118
|
231
|
146
|
1
|
126
|
1
045
|
|
Callitris
|
197
|
300
|
69
|
8
|
292
|
(1)
|
867
|
|
Otro
|
3
390
|
2
586
|
770
|
582
|
1
086
|
22
|
8
435
|
|
Total
bosque nativo
|
42
018
|
66
103
|
17
580
|
15
597
|
13
351
|
1
186
|
155
835
|
|
Plantación
de coníferas
|
931
|
|
Plantación
de latifoliadas
|
291
|
|
Total
plantaciones
|
1
222
|
|
Total
bosques
|
157
057
|
|
Superficie
menor que mil hectáreas
Nota: El total puede no cuadrar con la suma
de cada columna o fila debido al redondeo.
Fuentes: National Forest Inventory 1998 y National
Plantation Inventory 1999
|
Table
10 Australia - Reservas de conservación de la
naturaleza, superficie por tipo forestal y edad
[Indicador 1.1.b - Superficie por tipo forestal
de acuerdo a la etapa de crecimiento y sistema de tenencia
(incluye el indicador 1.1.d)]
| |
Por
clase etaria (en miles de hectáreas)
|
|
Tipo forestal
|
Sup. forestal
total
|
Superficie
total
con clases etarias conocidas
|
Estableci-
miento
1-10 años
|
Juveni-
les
11-30 años
|
Inmadu-
ros
31-100 años
|
Madu-
ros
100-200 años
|
Senescen-
tes
> 200 años
|
Dos
clases etarias
(mixto)
|
Tres
o más clases etarias
|
|
Pluviselvas
|
812
|
177
|
|
|
|
177
|
|
|
|
|
Eucalipto,
alto, abierto
|
1
435
|
184.9
|
.1
|
5.2
|
19.4
|
95
|
|
19
|
46.2
|
|
Eucalipto,
mediano, abierto
|
3
388
|
756.3
|
.1
|
.5
|
41
|
203
|
|
49
|
462.7
|
|
Eucalipto,
bajo, abierto
|
17
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Eucalipto,
alto
|
34
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Eucalipto,
mediano
|
5
844
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Eucalipto,
bajo
|
641
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Eucalipto,
mallee
|
3
602
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Callitris
|
69
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Acacia
|
276
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Otro
|
1
463
|
31
|
|
|
|
|
|
|
31
|
|
Total
|
17
580
|
1
149.2
|
.2
|
5.7
|
60.4
|
475
|
0
|
68
|
539.9
|
Notas:
- Para las
reservas de conservación de la naturaleza,
Nueva Gales del Sur no proporcionó
información sobre la clase etaria por
tipo forestal, de modo que los datos de dicho
estado no se incluyen en esta suma nacional.
- Nueva Gales
del Sur informa sobre los 6 tipos forestales
de eucalipto combinados, que totalizan una
superficie de 655 017 ha, incluyendo las tres
clases etarias (75 980 ha de juveniles, 475
095 ha de senescentes y 103 942 ha de una
combinación de maduros e inmaduros).
- Tasmania
junta los datos de todas las clases etarias
para árboles maduros y senescentes
y los reúne en el informe bajo el rubro
"maduros".
Fuente: National
Forest Inventory 1998 |
Table
11 Australia - Bosques de uso múltiple por tipo
forestal y clase etaria
[Indicador 1.1.b - Superficie por tipo forestal de acuerdo
a la etapa de crecimiento y sistema de tenencia (incluye
el indicador 1.1.d)]
| |
Por
clase etaria (en miles de hectáreas)
|
|
Tipo forestal
|
Sup.
total con clases etarias conocidas
|
Establecimiento
1-10 años
|
Juveniles
11-30 años
|
Inmaduros
31-100 años
|
Maduros
100-200 años
|
Senescentes
> 200 años
|
Dos
clases etarias (mixto)
|
Tres
o más clases etarias
|
|
Pluviselvas
|
341
|
|
|
|
195
|
80
|
|
66
|
|
Eucalipto,
alto, abierto
|
1
984
|
73
|
150
|
273
|
378
|
364
|
133
|
614
|
|
Eucalipto,
mediano, abierto
|
2
971
|
22
|
150
|
147
|
647
|
266
|
171
|
1
568
|
|
Eucalipto,
bajo, abierto
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Eucalipto,
alto
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Eucalipto,
mediano
|
1
360
|
|
|
|
|
546
|
|
814
|
|
Eucalipto,
bajo
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Eucalipto,
mallee
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Callitris
|
225
|
|
|
|
|
|
|
225
|
|
Acacia
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Otro
|
74
|
|
|
|
|
|
|
74
|
|
Total
|
6
955
|
95
|
300
|
420
|
1
219
|
1
256
|
304
|
3
361
|
Nota:
Las definiciones de tipos forestales pueden variar
según los estados y diferir de las definiciones
nacionales, lo cual puede resultar en categorizaciones
diferentes.
Fuente: National Forest Inventory 1998 |
Tabla
12 Número de especies que se conocen de los bosques
australianos
[Indicador 1.2.a - Lista de especies habitantes de los
bosques]
|
Grupos
|
Número
de especies
|
|
Mamíferos
|
317
|
|
Aves
|
561
|
|
Reptiles
|
219
|
|
Anfibios
|
126
|
|
Peces
|
16
|
|
Plantas
superiores
|
13
622
|
|
Vertebrados
raros o amenazados
|
81
|
| Fuente:
National Forest Inventory 1998 |
Tabla
13 Superficie de bosques nativos en régimen de
tenencia de uso múltiple disponibles para la
explotación forestal, por estado y territorio.
[Indicador 2.1.a - Superficie de terrenos forestales
y superficie neta de terrenos forestales disponibles
para la producción de madera](1)
| |
Total
forestado de
uso múltiple
(miles de hectáreas) (2)
|
%
forestado del total de bosques de uso múltiple(3)
|
Superficie
total de
de uso múltiple
(miles de hectáreas) (4)
|
|
Territorio
de la Capital Australiana
|
5
|
20.2
|
23
|
|
Nueva
Gales del Sur
|
3
095
|
81.1
|
3
814
|
|
Territorio
del Norte
|
-
|
-
|
-
|
|
Queensland
|
3
983
|
91.7
|
4
346
|
|
Australia
del Sur (3)
|
27
|
21.0
|
126
|
|
Tasmania
|
1
285
|
79.0
|
1
627
|
|
Victoria
|
3
346
|
90.2
|
3
710
|
|
Australia
Occidental
|
1
612
|
82.1
|
1
962
|
|
Australia
|
13
351
|
85.5
|
15
608
|
|
Notas:
- No incluye
datos sobre la producción de madera
procedentes de propiedades privadas y otros
regímenes de tenencia
- Porción
forestada de bosques de uso múltiple.
Los porcentajes se basan en números
exactos, no en las cifras redondeadas que
figuran en esta tabla.
- Incluye áreas
no forestadas.
- En Australia
Del Sur no se explotan los bosques nativos
de propiedad pública.
El total de cada columna o fila puede no cuadrar
con la suma debido al redondeo.
Fuente: National Forest Inventory 1998.
|
Actividades
futuras
Australia
reconoce que la implementación de los criterios
e indicadores exigirá considerables esfuerzos
en el futuro. El desafío fundamental que enfrenta
es encarar un número de impedimentos importantes,
entre ellos los siguientes:
- Falta de uniformidad
en los métodos de recogida de datos y de
formato según los Estados
- Carencia o insuficiencia
de datos sobre bosques no comerciales de terrenos
públicos y sobre prácticamente todos
los bosques de terrenos administrados por particulares
- Falta de conocimientos
y de adhesión a criterios e indicadores por
parte de plantadores forestales privados y arrendatarios
- Falta de integración
de los datos de AFR al formato de los indicadores
- Cantidad de investigación
y desarrollo requerida para implementar algunos
de los indicadores
- Escasez de recursos
para eliminar esos impedimentos y llevar adelante
la implementación
Sin
embargo, incluso con esos impedimentos, Australia
considera que se han realizado progresos considerables
desde 1997. En particular, la coordinación
entre las actividades a nivel estatal, territorial
y nacional es mejor y se reconoce que se deben eliminar
duplicaciones.
El
marco regional de Australia se considera y se seguirá
considerando un documento dinámico que puede
reflejar variables tales como cambios en las expectativas
de las comunidades y mejoras en los conocimientos.
En la implementación de indicadores a nivel
regional, una de las tareas clave en el futuro será
responder a la necesidad de elaborar objetivos y normas
de acuerdo con requerimientos y objetivos de manejo
que puedan servir para medir tendencias en los indicadores.
En
cuanto a la presentación de informes, se utilizarán
datos recogidos del marco regional de indicadores
en cumplimiento de los siguientes compromisos:
- Indicadores de la
categoría A (informes regionales corrientes,
el primero programado para el año 2000)
- Informe Nacional
sobre el Estado del Medio Ambiente (2001), apoyado
por los informes de nivel estatal y territorial
- Informe sobre el
Estado de los Bosques (2003)
- Informe del Proceso
de Montreal (2003)
En
el plano internacional, Australia sigue siendo un
participante activo del Grupo de Trabajo del Proceso
de Montreal y su Comité asesor técnico.
Creemos que existen oportunidades para compartir experiencias
con otros países en el seno del Proceso de
Montreal y en un ámbito más amplio,
y continuará promoviendo esa cooperación.
Se
encontrará más información sobre
las actividades de investigación y desarrollo
en los siguientes sitios web:
http://www.affa.gov.au/ffid/sir/criteria/
http://www.fwprdc.org.au
Referencias
- Australian Bureau
of Statistics 1995, Australia Year Book, AGPS,
Canberra
- Commonwealth of Australia
1997, Australia's First Approximation Report to
the Montreal Process - June 1997, Montreal Process
Implementation Group, Australia
- National Forest Inventory
1998, Australia's State of the Forests Report 1998,
Bureau of Rural Sciences, Canberra
- National Plantation
Inventory 1999, National Plantation Inventory 1999
- The Tabular Report, Bureau of Rural Sciences,
Canberra
(disponible únicamente en este sitio web: www.brs.gov.au/nfi/activities/npi/interim.html)
| índice
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VIÑETA
SOBRE CANADÁ
Los
bosques de Canadá
Canadá
se caracteriza por la abundancia de sus recursos naturales
y, en particular, la inmensidad de sus bosques, que
cubren casi la mitad de su territorio. Nuestros bosques
son parte de nuestro patrimonio y nuestra identidad
nacional, y los vemos como un legado que debemos conservar
y transmitir a las generaciones futuras. Esos ecosistemas
vivos y sustentadores de la vida ofrecen a los canadienses
una amplia variedad de servicios ecológicos
y ambientales, así como un número de
beneficios económicos y sociales que abarcan
tanto aspectos materiales como espirituales.
Canadá
se distingue de los demás países que
poseen bosques por la característica singular
de que la mayoría de los suyos son propiedad
del estado y están supervisados por gobiernos.
Setenta y uno por ciento de los bosques se encuentran
bajo jurisdicción provincial, 23% bajo jurisdicción
federal (algunos manejados por gobiernos territoriales
o en cooperación con ellos) y el restante 6%
se estima que está en manos de unos 425 000
terratenientes particulares.
En
virtud de la Constitución canadiense, las provincias
conservan la responsabilidad por el manejo de los
bosques y cada provincia tiene su propia legislación,
reglamentos, normas y programas, a través de
los cuales asigna derechos de explotación de
bosques públicos y atribuye responsabilidades
por su manejo. En los Territorios del Noroeste, la
responsabilidad por el manejo forestal ha sido transferida
del gobierno federal al territorial y se está
negociando una transferencia similar con el Territorio
del Yukón. En reconocimiento de la gran variedad
de usuarios forestales, los organismos gubernamentales
solicitan la opinión del público y trabajan
en estrecha colaboración con las industrias
forestales, grupos indígenas y organizaciones
medioambientales a fin de integrar valores recreativos,
sociales, económicos y relativos a la vida
silvestre en la planificación y adopción
de decisiones en materia de manejo forestal.
Desde
el punto de vista ecológico, Canadá
se divide en ocho regiones forestales, que incluyen
desde los imponentes bosques húmedos del litoral
de la Colombia Británica hasta los bosques
poco densos de crecimiento lento que ocupan la zona
límite de la vegetación arbórea
en el Ártico. Cada región contiene una
distribución particular de especies de la flora
y la fauna, como lo demuestran las aproximadamente
180 especies de árboles que se encuentran a
través del país. Además, cabe
señalar que Canadá tiene 15 ecozonas
terrestres, 194 ecoregiones y más de 1 000
ecodistritos.
En
otras épocas de la historia del país,
los bosques se consideraban principalmente fuentes
de madera y la silvicultura se basaba en la economía
de la tala. Hoy día, el manejo forestal abarca
muchas otras consideraciones: económicas, ambientales,
sociales y culturales. Para encontrar modos flexibles
y equilibrados de integrar esos factores - todo un
desafío, dada la complejidad e inmensidad del
recurso, y la diversidad de intereses de la comunidad
forestal - Canadá reexamina y ajusta continuamente
sus políticas y aplica su ingenio colectivo
para manejar sus bosques en forma sostenible. Las
iniciativas sobre criterios e indicadores (C + I),
tanto a nivel nacional como internacional, son componentes
clave de los esfuerzos que hace Canadá para
realizar las mediciones y los informes sobre el manejo
forestal sostenible (MFS).
Medir
el manejo forestal sostenible a nivel nacional
Con
el cambio mundial en el enfoque sobre los bosques,
que pasó del rendimiento sostenido al manejo
sostenible, Canadá se ha visto enfrentado a
una variedad de nuevas demandas:
- La necesidad de
ampliar las políticas y prácticas
forestales tradicionales para integrar una variedad
de valores tanto madereros como no madereros
- La necesidad de
comprender mejor el funcionamiento de los ecosistemas
forestales desde la perspectiva ecológica,
social y económica
- La necesidad de
fomentar la cooperación y el establecimiento
de relaciones de colaboración entre una gran
variedad de usuarios de los bosques
- La necesidad de
definir un conjunto de valores forestales para que
la nación los adopte, sostenga y fomente
Además
de participar en el Proceso de Montreal, Canadá
ha tomado un número de medidas en el ámbito
nacional destinadas a promover el MFS. A comienzos
de 1992 - unos pocos meses antes de la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el
Desarrollo y tras dos años de consultas de
nivel nacional - la comunidad forestal y el público
canadienses estuvieron de acuerdo en que los C + I
de base científica eran un importante instrumento
para lograr el MFS. Ese acuerdo se tradujo posteriormente
en el Plan nacional de ordenación nacional,
titulado Sustainable Forests: A Canadian Commitment
(1992-1998) [Bosques sostenibles: un compromiso
canadiense (1992-1998)], que contenía 96 medidas
para guiar el manejo forestal.
En
1993, el Consejo Canadiense de Ministros de Bosques
(CCMB) emprendió una iniciativa nacional con
el objeto de medir y rendir informe sobre los valores
forestales que los canadienses consideran importantes.
En 1995, tras un largo proceso de consulta de un año
de duración, adoptó un marco para C
+ I del MFS en Canadá. El marco nacional refleja
un enfoque del manejo forestal que reconoce que los
bosques constituyen ecosistemas que brindan una gran
variedad de beneficios ambientales, económicos
y sociales a los canadienses.
El marco
de criterios e indicadores del CCMB
- Criterio 1 : Conservación
de la diversidad biológica (8 indicadores*)
- Criterio 2 : Mantenimiento
y mejoramiento de las condiciones y productividad
de los ecosistemas forestales (12 indicadores)
- Criterio 3 : Conservación
de los recursos edáficos e hídricos
(8 indicadores)
- Criterio 4 : Contribuciones
del ecosistema forestal a los ciclos ecológicos
globales (20 indicadores)
- Criterio 5 : Los
múltiples beneficios que los bosques brindan
a la sociedad (16 indicadores)
- Criterio 6 : Aceptar
la responsabilidad de la sociedad por el desarrollo
sustentable (19 indicadores)
* El
marco se divide en 22 elementos, de los cuales se
han establecido 83 indicadores para medir el progreso
del país hacia el logro del manejo forestal
sostenible.
El
propósito del CCMB al elaborar el marco de
C + I era:
- Aclarar el significado
del MFS y proporcionar un marco para describirlo
y evaluarlo a nivel nacional
- Ofrecer un punto
de referencia para la elaboración de políticas
sobre la conservación, manejo y desarrollo
sostenible de los bosques
- Contribuir a una
base científica y normativa que sirva para
la clarificación de asuntos relacionados
con el medio ambiente y el comercio, incluyendo
la certificación de productos
- Proporcionar conceptos
y términos que faciliten la realización
de un diálogo significativo sobre el MFS
a nivel nacional e internacional
- Mejorar la información
a disposición del público y las autoridades
encargadas de la adopción de decisiones
Según
un análisis del marco de criterios e indicadores
del CCMB y del marco del Proceso de Montreal, los
dos sistemas son compatibles, con aproximadamente
un 80% de similitud. Si bien los indicadores del CCMB
reflejan las características particulares de
los bosques canadienses, los criterios de dicho Consejo
están en consonancia con los seis primeros
criterios del Proceso de Montreal. Algunos de los
indicadores correspondientes a los criterios 5 y 6
del marco del CCMB son similares a los que se encuentran
en el criterio 7 del Proceso de Montreal (Marco jurídico,
institucional y económico para la conservación
y el manejo sustentable de bosques).
En
1997, en nombre del CCMB, una red de expertos forestales
de las provincias y territorios, entidades del sector
industrial, organizaciones no gubernamentales, instituciones
académicas y asociaciones profesionales de
silvicultura prepararon una descripción detallada
de la capacidad de Canadá para rendir informe
sobre cada uno de los 83 indicadores. El documento
se tituló Criteria and Indicators of Sustainable
Forest Management in Canada, Technical Report [Criterios
e indicadores del MFS en Canadá. Informe técnico].
Para dar a conocer las constataciones de la red a
un público amplio, se publicó una versión
más concisa y menos técnica, titulada
Criteria and Indicators of Sustainable Forest Management
in Canada, Progress to Date [Criterios e indicadores
del MFS en Canadá. Progresos realizados hasta
la fecha]. La preparación de ambos informes
permitió adquirir un mejor conocimiento de
los puntos fuertes y las flaquezas de nuestra capacidad
en materia de medición de la sostenibilidad
de los bosques.
En
1998, Canadá renovó su compromiso en
favor de la sostenibilidad de los bosques en la National
Forest Strategy (1998-2003) [Plan nacional de
ordenación forestal, 1998-2003]. En particular,
la nueva estrategia atiende a la necesidad de elaborar
medidas objetivas para la realización de pruebas
y demostraciones de la sostenibilidad en el marco
nacional de criterios e indicadores, y suscribe la
elaboración de planes de acción para
la rendición periódica de informes sobre
los avances que Canadá realice en el logro
del MFS. (En abril de 2000, Canadá informará
acerca de los progresos realizados a la Comisión
de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible
en Nueva York.)
La
implementación de criterios e indicadores a nivel
subnacional
En
el marco del Plan nacional de ordenación forestal,
varias provincias han adoptado conjuntos de C + I
provinciales y muchas se están preparando para
incorporarlos en la planificación de su manejo
forestal. Además, algunas provincias han tomado
medidas para integrar C + I en su legislación
forestal, mientras que otras están estudiando
la posibilidad de hacerlo. Quebec, por ejemplo, modificó
su Ley forestal para incluir los 6 criterios del marco
de C + I del CCMB, elaboró un marco de 60 indicadores
(muchos de los cuales son similares a los del marco
del CCMB) y espera implementarlo en el curso de tres
años. Asimismo, Ontario ha preparado un amplio
conjunto de indicadores para usar a nivel provincial
en la evaluación y la preparación de
informes sobre sostenibilidad forestal. En ambas provincias,
los C + I se han integrado en la legislación
y políticas forestales.
En
Terranova y Labrador, el gobierno está preparando
un plan de desarrollo forestal de 20 años,
que contendrá referencias específicas
al conjunto provincial de C + I y está considerando
integrar los indicadores en la legislación.
Por
su parte, Saskatchewan está elaborando indicadores
de la salud del ecosistema forestal procedentes principalmente
del Proceso de Montreal. Nuevo Brunswick ha adoptado
un enfoque ligeramente diferente, elaborando un documento
sobre una visión de sus bosques que ofrece
un marco para el manejo forestal y establece metas
de política, así como normas y objetivos
explícitos para usar en el desarrollo de planes
de manejo forestal sobre permisos de explotación
maderera emitidos por la Corona.
Elaborar
y ensayar criterios e indicadores a nivel local
El
Programa de Bosques Modelo de Canadá fue establecido
en 1992 por el Servicio Forestal Canadiense del Ministerio
federal de Recursos Naturales, con el objeto de elaborar
y demostrar métodos innovadores de MFS. La
base de todo bosque modelo es una relación
de colaboración entre personas que trabajan
en pos del objetivo común de lograr el MFS
en las condiciones sociales, económicas y ecológicas
particulares de cada zona forestal. (En su conjunto,
la red de 11 bosques modelo representa la diversidad
y complejidad de las principales regiones forestales
de Canadá).
Una
prioridad importante para cada bosque modelo de la
Fase II del Programa (1997-2002) fue el establecimiento
de procesos para el desarrollo, prueba, aplicación
y seguimiento de indicadores de MFS de nivel local,
basados en el marco de C + I del CCMB. Las directrices
para el desarrollo de indicadores exigían que
se basaran en atributos científicos apropiados,
pudieran medirse fácil y rápidamente;
representaran las mejores prácticas disponibles;
fueran adaptables y pudieran ser duplicadas por otros;
tuvieran pertinencia en el tiempo (reflejando las
relaciones entre los cambios en las circunstancias
económicas, sociales y ambientales) y fueran
capaces de mostrar tendencias en comportamientos y
actitudes.
Los
conjuntos de indicadores de nivel local se pueden
usar en cada uno de los bosques modelo para describir
su avance hacia el MFS. Además, una iniciativa
que abarca toda la red permite que las personas que
trabajan en los bosques modelo compartan sus experiencias
y conocimientos especializados, intercambien información
y se ayuden mutuamente para producir sus propias series
de indicadores de nivel local. Al 31 de marzo de 1999,
cada bosque modelo había elaborado un conjunto
de indicadores. Aunque algunos sitios están
perfeccionando su conjunto inicial de indicadores
de nivel local, varios están empezando a elaborar
protocolos sobre el seguimiento y la preparación
de informes de estos indicadores.
Diversas
industrias y gobiernos provinciales han adoptado ese
método de elaborar conjuntos de indicadores
de nivel local. Actualmente, Terranova, Manitoba y
Alberta están apoyando el proceso de los bosques
modelo y utilizándolo para elaborar indicadores
regionales y provinciales. Asimismo, diversas industrias
relacionadas con los Bosques Modelo de Manitoba, Fundy
y Foothills están adoptando esos enfoques en
su planificación del manejo forestal y vinculando
esos indicadores con sus requisitos en materia de
certificación.
Nuevos
reglamentos
A través
del país, las nuevas leyes forestales basadas
en los principios de sostenibilidad y una aplicación
más estricta de las políticas y directrices
ponen de manifiesto que un número cada vez
mayor de provincias y territorios están tomando
medidas para responder a las demandas del MFS. Por
ejemplo, en los últimos años, muchas
provincias han promulgado legislación o presentado
reglamentos que rigen operaciones forestales en tierras
de la Corona.
La
Colombia Británica, por ejemplo, ha optado
por atender a todos los aspectos cubiertos por los
C + I por medio de legislación, administración
e investigación. Alberta ha elaborado un marco
que refleja el deseo del público de mantener
su acceso a una amplia gama de beneficios proporcionados
por ecosistemas forestales sostenibles. Además,
varias provincias han anunciado la creación
de incentivos destinados a fomentar la sostenibilidad
de arboledas privadas mediante devoluciones de impuestos,
financiación para actividades silviculturales
y educación.
Los
organismos gubernamentales de todo el país
han adoptado sin excepción un enfoque consultivo
de la elaboración de políticas forestales
y periódicamente buscan la opinión del
público y trabajan en relación estrecha
con industrias y grupos indígenas y ambientales
con el objeto de integrar valores recreativos, sociales,
económicos y relativos a la vida silvestre
en la planificación del manejo forestal y la
adopción de decisiones.
Nuevos
sistemas de recogida de datos
Al
establecer el marco de C + I del CCMB y preparar los
informes correspondientes, Canadá ha hecho
frente a diversos desafíos en la elaboración
de nuevos métodos para la recogida y manejo
de datos (en particular sobre los valores no madereros),
la creación de instrumentos para medir valores
sociales y la ampliación de sus conocimientos
en materia de ecosistemas forestales. Con respecto
a los nuevos métodos de recogida y manejo de
datos, varias iniciativas han surgido en respuesta
a las demandas de C + I.
Se
propone un nuevo Inventario Forestal Nacional que
es coherente a nivel nacional, describe todas las
clases de tenencia, proporciona estimaciones de cambios
y tendencias, es compatible con la clasificación
ecológica y permite la preparación de
informes sobre datos espaciales y temporales relativos
a una multiplicidad de atributos de los recursos.
Durante pasado decenio, se ha preparado un inventario
forestal de Canadá acumulando datos de inventarios
provinciales, basados en definiciones que no siempre
eran compatibles. Dicho inventario tomará en
cuenta aproximadamente 30% de los indicadores del
marco del CCMB. Además, incluirá algunos
valores no madereros, como ser el número de
especies dependientes de los bosques.
Para
complementar el nuevo inventario, se propone asimismo
establecer un Sistema Nacional de Información
Forestal para integrar y relacionar la información
sobre los bosques del país. Además,
el Servicio Forestal Canadiense está trabajando
con la Agencia Espacial Canadiense en un proyecto
conjunto denominado Earth Observation for Sustainable
Development (EOSD) [Observación de la Tierra
para un Desarrollo Sostenible].
EOSD:
El proyecto está diseñado para vigilar
el desarrollo sostenible de los bosques de Canadá
y satisfacer requisitos básicos en materia
de información. Se estima que este proyecto
de teledetección podría suministrar
datos para la producción de informes sobre
25 de los 83 indicadores.
La
preparación de informes en el futuro
El
logro del MFS es un proceso dinámico y en evolución.
Los C + I se basan en la mejor información
disponible y, por ende, están sujetos a continua
revisión y perfeccionamiento. Por ejemplo,
han pasado varios años desde que se elaboró
el marco de C + I del CCMB y, durante ese período,
han aumentado las capacidades de los sistemas de información,
han cambiado los métodos de los inventarios
forestales y ha aumentado la disponibilidad de datos
para algunos indicadores. Asimismo, los avances de
la ciencia nos han permitido comprender mejor los
sistemas y han influido en nuestro concepto de "manejo
forestal sostenible" y en nuestra capacidad para
medir los progresos que realizamos en pos de ese objetivo.
A la
luz de lo antedicho, el CCMB ha aprobado un examen
de los 83 indicadores incluidos actualmente en el
marco de C + I. Además, el Consejo ha aprovechado
la experiencia y los conocimientos adquiridos en la
preparación del primer informe de Canadá
para elaborar y aprobar un plan de implementación
de la presentación de informes en 2000.
El
grupo de estudio encargado de preparar el plan de
implementación ha identificado un conjunto
básico de 49 indicadores que obtuvo del conjunto
original de 83 indicadores, conservando aquellos que
estaban en consonancia con los encontrados en otros
procesos de C + I, combinando indicadores similares
y concentrándose en indicadores aplicables
a nivel nacional. (De hecho, en 2000 se rendirá
informe sobre casi 70 indicadores del marco original).
Para
poner en práctica el plan de implementación
y facilitar la producción del informe del año
2000, el grupo de estudio estableció sitios
operacionales de Internet y FTP. Al proporcionar modelos
para la presentación y compilación de
datos, esos sitios han servido para estandarizar la
presentación de datos e información.
Por otra parte, al establecer un vínculo entre
los 75 contactos técnicos de todo el país
que suministran información para el informe
junto con los 22 redactores que compilan las perspectivas
nacionales para los indicadores, los sitios han estimulado
debates sobre definiciones y estrategias para la presentación
de los informes y han fomentado el intercambio de
información e ideas. El sitio operacional en
Internet también se utilizará para detectar
fuentes de información y archivar información
para futuros informes.
Referencias
- Buchanan, K., and
M. McKennirey. 1996. Criteria and Indicators for
Sustainable Forest Management, Comparison of Montréal
Process and CCFM Frameworks. Can. For. Ser., Informe
no publicado 11 p.
- Goodenough, D. G.,
A. S. Bhogal, R., R. Fournier, R. J. Hall, J. Iisaka,
D. Leckie, J. E. Luther, S. Magnussen, O. Niemann,
and W. M. Strome. 1998. Earth Observation for Sustainable
Development of Forests (EOSD), Proc. 20th Canadian
Symposium on Remote Sensing, Calgary, Alberta. p.
57-60.
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VIÑETA
SOBRE CHILE
Introducción
Chile
está situado en el extremo suroeste de América
del Sur, extendiéndose en dirección
sur hasta el continente antártico y en dirección
oeste hasta la Isla de Pascua. En el continente suramericano,
se extiende desde el paralelo 17º 30´ de latitud sur
hasta las Islas de Diego Ramírez a 56º 30´
de latitud sur. El país cuenta con una superficie
continental de 75,4 millones de hectáreas,
de los cuales 15,6 están clasificados como
bosques (20,8%) según los datos del Catastro
Nacional de la Vegetación Nativa de 1998.
Como
resultado de su extensión geográfica,
en Chile existe una amplia variedad de tipos climáticos,
predominando los siguientes: desértico, estepario,
mediterráneo, cálido, templado lluvioso,
marítimo lluvioso, estepario frío, tundra
y polar. Asimismo, la extensión geográfica
del país y su variedad de latitud y altitud
dan lugar a una diversidad de formaciones vegetales.
Los estudios realizados, entre los cuales de cuenta
el de Gajardo en 1994, han concluido que existen ocho
regiones y 21 subregiones de vegetación.
Chile
está dividido en 13 regiones político-administrativas,
nueve de las cuales contienen plantaciones de árboles
y recursos forestales templados. Las cuatro regiones
situadas más al norte son extremadamente áridas
y apenas tienen terrenos forestales que no contienen
bosques templados.
El
Ministerio de Agricultura es responsable de elaborar
políticas para promover los recursos agrícolas,
ganaderos y forestales del país. El Ministerio
desempeña sus funciones de conservación
y manejo de los bosques de conformidad con su autoridad
jurídica y con una serie de disposiciones que
le permiten actuar a través de servicios u
organismos. Éstos dependen del gobierno nacional
pero están descentralizados tanto administrativa
como geográficamente. A este respecto, la Corporación
Forestal Nacional (CONAF), organismo perteneciente
al Ministerio de Agricultura, tiene por misión
institucional "garantizar a la sociedad el uso
sostenible de los ecosistemas forestales y la administración
eficiente del Sistema Nacional de Áreas Silvestres
Protegidas del Estado, a objeto de contribuir al mejoramiento
de la calidad de vida de las actuales y futuras generaciones".
Los
recursos forestales existentes en Chile consisten
en bosques nativos, plantaciones forestales y bosques
mixtos, que ocupan una superficie total de 15 647
894 hectáreas (Catastro Nacional de la Vegetación
Nativa, CONAF-CONAMA, 1998) (Figura 3).
Figura
3. Superficie forestal de Chile

Iniciativas
nacionales que promueven el Proceso de Montreal
Catastro
y evaluación de los recursos vegetacionales nativos
Desde
1997, Chile posee un catastro de sus recursos vegetacionales
nativos y un sistema de información sobre el
uso del suelo. Estas herramientas facilitarán
el monitores de los cambios en la superficie forestal
y la elaboración de indicadores relativos a
áreas, que están presentes en el Proceso
de Montreal.
Este
instrumento permite:
- Localizar, medir
y en cierta medida, caracterizar los bosques y las
diferentes formaciones vegetales nativas que existen
en el país
- Establecer una base
de datos digitales para procesar y actualizar con
rapidez la información relativa a las diferentes
formaciones vegetales nativas y plantaciones forestales
existentes en el país
- Monitorear los
cambios en el uso de la tierra y actualizar la información
correspondiente
Dado
que el objetivo del Catastro es realizar una evaluación
con fines tanto ambientales como económicos,
las definiciones utilizadas corresponden a conceptos
ecosistémicos o basados en comunidades y no
a conceptos de uso. Esto supone un alto grado de compatibilidad
con el Proceso de Montreal, cuya Introducción
establece, en el punto 1.3, que "El enfoque
de manejo forestal reflejado en los criterios e indicadores
es el manejo de los bosques como ecosistemas".
Este enfoque conceptual de ambos instrumentos permite
implementar los indicadores del Proceso de Montreal
con un alto grado de correlación.
Se
calcula que 28 del total de los 67 indicadores del
Proceso de Montreal pueden aplicarse basándose
en el catastro. Sin embargo, y al igual que en el
proyecto de diseño de un sistema para el seguimiento
y vigilancia del estado de conservación de
las formaciones nativas, se dará prioridad
a la formulación de los indicadores que figuran
en el Criterio 1 (Tabla 14).
Tabla
14. Relación del Criterio 1 de Montreal son el
Catastro de Chile
|
Criterios
e indicadores de Montreal
|
Grado
en que el Catastro y sus actualizaciones contri-buyen
al objetivo
|
|
Criterio
N° 1 Conservación de la diversidad biológica
|
Parcialmente
|
|
Diversidad
de ecosistemas
- Superficie
por tipo forestal en relación a la
superficie total de bosques
- Superficie
por tipo forestal y por clase de edad o etapa
de sucesión
- Superficie
por tipo forestal en áreas protegidas
- Superficie
por tipo forestal en áreas protegidas,
de acuerdo a las clases de edad o etapas de
sucesión
- Fragmentación
de los tipos forestales
|
Parcialmente
Plenamente
Parcialmente
Plenamente
Parcialmente
Parcialmente
|
|
Diversidad
de especies
- Número
de especies dependientes del bosque
- Estado de
conservación de especies dependientes
del bosque
|
Parcialmente
Plenamente
|
|
Diversidad
genética
- Número
de especies dependientes del bosque que ocupan
una pequeña parte de su rango de distribución
original
- Niveles de
población de especies representativas
de diversos hábitats, medidos periódica
y sistemáticamente a través
de su rango de distribución
|
Parcialmente
Parcialmente
|
Los
indicadores que pueden ser medidos o calculados totalmente
basándose en la información contenida
en el Catastro y Evaluación de los Recursos
Vegetacionales Nativos de Chile estará disponible
en el Sistema de Consulta de CONAF, a través
de un subsistema. Así, por ejemplo, será
posible consultar el indicador (a) del Criterio 1:
"Conservación de la diversidad biológica",
en otras palabras, superficie por tipo forestal en
relación a la superficie total de bosques a
nivel de área protegida, comunal, provincial,
regional o nacional.
Además,
será posible medir los indicadores que figuran
bajo el Criterio 2 una vez se haya desarrollado el
Sistema de Información Forestal, el cual integrará
información del Catastro Nacional de la Vegetación
Nativa de Chile de CONAF de un Catastro Nacional de
Plantaciones Forestales preparado por el Instituto
Forestal (INFOR) (Tabla 15).
Tabla
15. Relación del Criterio 2 de Montreal con el
Catastro de Chile
|
Criterios
e indicadores de Montreal
|
Grado
en que el Catastro y sus actualizaciones contri-buyen
al objetivo
|
|
Criterio
N° 2 Mantenimiento de la capacidad productiva
de los ecosistemas forestales
- Superficie
de terrenos forestales y superficie neta de
terrenos forestales disponibles para la producción
de madera
- Superficie
y volumen de plantaciones de especies nativas
y exóticas
|
Parcialmente
Plenamente
Plenamente
|
En
la actualidad se vigilan los cambios en el uso del
suelo y se actualiza la información, lo que
permitirá contar con una base con la que empezar
a elaborar los indicadores propuestos.
Grupo
de trabajo permanente para el manejo sustentable de
los bosques en Chile
En
1996 se estableció el Grupo de trabajo permanente
para el manejo sustentable de los bosques en Chile
(GMS) para colaborar en un proyecto preparado por
el Instituto Forestal. Además del INFOR, participaban
como miembros fundadores del GMS: la Corporación
Nacional Forestal (CONAF); la Corporación de
la Madera (CORMA), organización integrada por
las principales compañías forestales
del país; la Comisión Nacional del Medio
Ambiente (CONAMA) y el Ministerio de Relaciones Exteriores.
En la actualidad, el grupo incluye también
a representantes universitarios, organizaciones medioambientales,
el colegio de ingenieros forestales y la asociación
de pequeños agricultores. Una de las líneas
de acción específicamente definidas
es la búsqueda de un consenso sobre el manejo
forestal sostenible (MFS).
Con
el objetivo de alcanzar ese consenso se diseñó
un instrumento que consiste en un conjunto de afirmaciones
que reflejan, en mayor o menor grado, los puntos de
vista de las distintas partes intervinientes respecto
al MFS.
Para
preparar ese cuestionario se utilizaron conceptos
expresados en varias iniciativas nacionales e internacionales,
tanto públicas como privadas. El Proceso de
Montreal fue una de las bases utilizadas para la elaboración
de ese instrumento.
La
labor de este grupo aún no ha concluido y,
sin embargo, los progresos realizados ya han permitido
alcanzar un cierto nivel de consenso entre las partes.
Aplicación
de los criterios e indicadores a nivel local
La
Unidad de Estudios Ambientales de CONAF está
elaborando un método propuesto para ponerse
de acuerdo en cuanto a la forma de entender y evaluar
el MFS, con el respaldo del marco de los criterios
e indicadores del Proceso de Montreal.
La
idea es que, partiendo de un criterio, se pueda llegar
a un objetivo o meta de rendimiento que, de conformidad
con la norma, pueda ser incorporado en el plan de
manejo forestal para la evaluación en el terreno.
Por sí solos, los criterios e indicadores constituyen
un elemento clave del ciclo de mejora continua del
MFS, dado que pueden transformarse en objetivos y
medios prácticos para evaluar el rendimiento
a fin de incorporarlos en la planificación,
las decisiones operativas y los sistemas de vigilancia
forestales.
El
método está concebido para facilitar
la aplicación operativa de los conceptos del
MFS y con ello también el diseño, manejo
y evaluación de la sostenibilidad de los planes,
programas y proyectos a nivel nacional y subnacional
(regional, provincial, comunal o unidad de manejo
forestal).
En
la actualidad existen dos proyectos dirigidos por
organismos gubernamentales con el respaldo de organizaciones
internacionales de cooperación, cuyos planes
de seguimiento y vigilancia incluyen el empleo de
algunos indicadores derivados del Proceso para la
evaluación del MFS a nivel local. La realización
de estos proyectos persigue fines de demostración,
son los siguientes:
- Conservación
de los bosques nativos templados de Chile, Criterios
ambientales para la gestión sostenible, Aplicación
al área piloto: Reserva Forestal de Malleco,
Parque Nacional de Tolhuaca y su área periférica
(acuerdo entre CONAF y la Oficina Nacional Forestal
de Francia). Este proyecto abarca una superficie
aproximada de 30 000 hectáreas.
- Plan de gestión
para la Reserva Nacional de Valdivia. Forma parte
de un proyecto sobre la gestión sostenible
de los bosques nativos (acuerdo entre CONAF y la
Sociedad Alemana de Cooperación Técnica,
GTZ). El proyecto abarca una superficie de aproximadamente
16 000 hectáreas.
Manejo
de las reservas forestales nacionales
Se
están introduciendo innovaciones en el manejo
y explotación en las Reservas Nacionales. Estas
innovaciones siguen la línea de los principios
que orientarán el desarrollo de los bosques
en el siglo XXI y se basan en los criterios del Proceso
de Montreal. Su objetivo es ofrecer a las generaciones
presentes y futuras un patrimonio forestal que sea
estable desde el punto de vista biológico y
ecológico, altamente productivo y capaz de
adaptarse fácilmente a los cambios que se produzcan
en el medio ambiente y en las demandas sociales. Se
promueve el uso sostenible de los recursos naturales,
combinando la producción de bienes y servicios
con las necesidades de las comunidades rurales e indígenas
vecinas, así como las demandas de la población
urbana en constante crecimiento del país.
Los
objetivos principales del nuevo modelo de manejo forestal
serán los siguientes:
- Producción
sostenible, garantizando la existencia permanente
de bosques bien manejados y adaptados al terreno
- Protección
o recuperación de la diversidad biológica
- Desarrollo social
basado en un proceso participativo que incluya a
las comunidades vinculadas con el bosque o las actividades
forestales
- Valoración
de los bosques naturales por parte de la comunidad
nacional
Bosque
Modelo Chiloé
Chile,
con su "Bosque Modelo Chiloé", forma
parte de la Red Internacional de Bosques Modelo desde
1998. La visión estratégica de la propuesta
del Bosque Modelo de Chiloé es intensificar
la utilización de los recursos naturales asociados
con los ecosistemas forestales y conservar las características
y procesos ecológicos de esos sistemas. Algunos
de los componentes claves son la búsqueda,
formulación e implementación de enfoques,
prácticas y tecnologías nuevas e innovadoras
basadas en la generación de conocimientos básicos
y bien fundamentados sobre la dinámica de los
ecosistemas afectados y sus características,
funciones e interrelaciones, así como sobre
la participación y el reconocimiento de los
intereses y puntos de vista de todos los grupos sociales
interesados en los bosques o dependientes de ellos.
De esta manera, combinando los conocimientos científicos,
un enfoque ecológico y un enfoque social, es
posible elaborar y aplicar un sistema de manejo integrado
de los recursos naturales que sea aceptable para todas
las partes interesadas.
Uno
de los objetivos del Bosque Modelo Chiloé es
prestar apoyo a la elaboración y aplicación
de criterios e indicadores. Para ello, ha incorporado
en su proceso de negociación e implementación
del MFS los conceptos formulados por el Proceso de
Montreal.
Se
realizará una primera evaluación para
determinar en qué medida se han alcanzado los
objetivos y se utilizarán las conclusiones
para mejorar el proyecto.
Contribución
de los bosques al ciclo global del carbono
Chile
es uno de los países signatarios del Convenio
Marco sobre el Cambio Climático (CMCC). El
CMCC y los criterios e indicadores del Proceso de
Montreal comparten muchos de sus compromisos.
Con
relación al Criterio 5, cabe mencionar que
existe un importante proyecto de investigación
financiado por el gobierno cuyo objetivo es desarrollar
metodologías para determinar la situación
del carbono en las plantaciones forestales y los bosques
nativos, estudiando diferentes especies y tipos forestales.
Los resultados de este proyecto permitirán
a Chile informar sobre este criterio para el año
2002-03.
Marco
legal, institucional y económico
El
Parlamento está estudiando en la actualidad
dos iniciativas jurídicas. La primera de ellas
propone un nuevo marco institucional a fin de aumentar
la capacidad de los organismos gubernamentales para
abordar el desarrollo del sector forestal y sobre
todo para promover el manejo sostenible de los bosques
nativos y las plantaciones forestales. Con este nuevo
marco institucional, el sector forestal se propone
ocupar una posición de mayor relevancia dentro
de la estructura gubernamental; el proyecto de ley
propone la creación de una subsecretaría
de desarrollo forestal y una corporación forestal
con nuevos mandatos.
El
objetivo de la segunda iniciativa jurídica
que se está estudiando es promover la recuperación
y manejo de los bosques nativos chilenos. Esta ley
será el mecanismo principal para promover el
MFS.
Conclusiones
La
aplicación de los conceptos del Proceso de
Montreal en Chile no ha sido fácil y sin embargo
se han realizado importantes progresos desde la adopción
de la "Declaración de Santiago".
Tras su divulgación y debate en el seno de
la Corporación Forestal Nacional y otras partes
intevinientes del sector forestal de Chile, este proceso
ha servido de marco conceptual para formular iniciativas
con el objetivo de mejorar el manejo sostenible de
los bosques templados en Chile.
La
experiencia obtenida con estas y otras iniciativas
compatibles con el Proceso de Montreal servirá
para consolidar un desarrollo armonioso que contribuirá
a la sostenibilidad del país.
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VIÑETA
SOBRE CHINA
Resumen
Se
ha examinado el statu quo actual relativo a
la elaboración de criterios e indicadores (C
+ I) del manejo forestal sostenible (MFS) en China.
Ese país es uno de los 12 países miembros
del Proceso de Montreal y ha estado participando en
otras iniciativas internacionales. El gobierno chino
ha tomado una serie de medidas importantes para promover
el MFS. Se ha elaborado el Plan de acción
de silvicultura para el Programa 21 de China,
el Esbozo del programa de desarrollo ecológico
de China y el Plan de acción sobre la
protección de la biodiversidad en China, y
se han llevado a cabo importantes investigaciones,
creación de capacidad y actividades de extensión.
A fin
de implementar con eficacia el MFS en China, se ha
establecido un grupo de investigación encargado
de elaborar criterios e indicadores sobre el MFS en
ese país. Se han iniciado investigaciones en
regiones de experimentación y demostración
a fin de ensayar y perfeccionar los criterios e indicadores
del MFS y, se formularán versiones finales
de los criterios e indicadores que sean operativos
y respondan a las necesidades existentes en los diversos
niveles.
La
elaboración de criterios e indicadores sobre
el MFS es un paso importante en la implementación
del Plan de acción de silvicultura para
el Programa 21 de China. Dichos criterios e indicadores
se formularán según las condiciones
específicas del país y componentes totalmente
normalizadas extraídos de los criterios e indicadores
pertinentes, diseñados para siguir la línea
de los criterios e indicadores adoptados a nivel internacional,
especialmente en el Proceso de Montreal. La formulación
de criterios e indicadores sobre el MFS presenta numerosas
limitaciones y su implementación en China constituirá
una ardua tarea.
Los
bosques de China
Los
bosques más grandes del país se encuentran
en las provincias del noreste y centro de Mongolia,
las diez provincias meridionales y las provincias
de Sichuan y Yunnan. El gobierno chino da mucha importancia
al desarrollo de la silvicultura. Las tierras dedicadas
a las plantaciones forestales son las más extensas
del mundo, sobrepasando los 20 millones de hectáreas.
La
diversidad de las especies que se encuentran en China
es una de las más grandes del mundo. Existen
unas 32 800 especies de fanerógamas, de las
cuales 9 410 son leñosas, o sea 40% del total
que existe en el mundo. Los bosques y otros tipos
de vegetación albergan unas 499 especies de
mamíferos, 1 244 especies de aves, 391 especies
de reptiles, 280 especies de anfibios y millones de
invertebrados. Además, China es uno de los
tres principales centros de origen de plantas cultivadas
del mundo, con un número de especies silvestres
emparentadas. China tiene unas 870 reservas naturales,
que cubren más del 6% del territorio del país.
En
China, unos 58,2 millones de hectáreas, o sea
el 45,3% de la cubierta total de bosques del país,
son de propiedad estatal y su gestión está
a cargo de la Administración de Silvicultura
del Estado; 70,3 millones de hectáreas, o sea
el 54,7%, son de propiedad colectiva, si bien se manejan
en virtud de leyes forestales y bajo la vigilancia
de la Administración Estatal de Silvicultura.
Sin embargo, las existencias en formación de
los recursos forestales de propiedad colectiva representan
solamente 32,2 millones de metros cúbicos,
o sea 30% de las existencias en formación totales
del país, en comparación con el 70%
de las de tierras forestales estatales. Las actividades
silviculturales son laboriosas y el sector emplea
a más de 2,5 millones de hombres y mujeres.
China
es un país en vías de desarrollo con
una población de más de 1 260 millones
de personas, que representan alrededor del 20% de
la población mundial. Sus recursos forestales
son insuficientes, con una cubierta forestal de solamente
13,92% y el 3-4% de la superficie forestal del mundo.
Los bosques de China apenas pueden satisfacer las
necesidades vitales básicas de su población
y los requerimientos de conservación y mejoramiento
del medio ambiente. La presión se hará
cada vez más intensa y las posturas cada vez
más pronunciadas, en razón del enorme
número de habitantes y el creciente aumento
del consumo per cápita.
Los
criterios e indicadores del manejo forestal sostenible
a nivel nacional
Desde
la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) que tuvo lugar en
1992, el MFS se ha vuelto un importante tema de preocupación
nacional. Como una medida ulterior a la CNUMAD, el
gobierno chino preparó El Programa 21 de
China - Libro blanco sobre la población, el
medio ambiente y el desarrollo de China en el siglo
XXI, que es uno de los documentos fundamentales
destinados a orientar el plan de desarrollo social
y económico del país a largo plazo.
El MFS atrae mucho la atención en lo que tiene
que ver con la realización del desarrollo sostenible.
Siguiendo el principio del desarrollo sostenible,
se elaboró el Plan de acción de silvicultura
para el Programa 21 de China y el ex Ministerio
de Silvicultura formuló los Puntos de proyecto
prioritarios del plan de acción de silvicultura
para el Programa 21 de China, que se han destacado
como los principales documentos que presentan los
componentes y objetivos del Noveno Plan Quinquenal
y el Plan para los años venideros hasta 2010.
En 1999, el gobierno chino elaboró el Programa
nacional de China para el mejoramiento ecológico
del medio a efectos de proporcionar una orientación
a largo plazo, siguiendo la línea del plan
nacional de desarrollo económico y social.
Un
importante aspecto de la implementación del
MFS de China es el mejoramiento de los productos y
servicios ambientales de los ecosistemas forestales,
lo cual se está realizando por medio del establecimiento
de plantaciones de alto rendimiento, un sistema de
protección ecológica de los bosques
y la restauración de los ecosistemas forestales
degradados. Ello requerirá un aumento en los
recursos forestales y una reducción del consumo
de los bosques naturales. Desde 1978, se han implementado
programas de protección forestal a gran escala,
incluyendo el Sistema de cinturones de protección
Tres-Norte (es decir, noroeste, centro norte y noreste),
los bosques de conservación de suelos y agua
a lo largo de las tramos superior y medio del río
Yangtze, el sistema litoral de cinturones de protección,
la forestación del monte Taihang, la red de
cinturones de protección de tierras agrícolas
en áreas llanas y el programa nacional de lucha
contra la desertificación. Hasta ahora se han
establecido aproximadamente 21,86 millones de hectáreas
de bosques de protección. Esos programas han
alcanzado éxitos notables, pero todavía
falta mucho para terminar y para alcanzar el pleno
funcionamiento del sistema forestal de protección
ecológica y la realización del MFS en
todo el país. Por lo tanto, a pesar de ejecutar
sin interrupciones el programa permanente de silvicultura
mencionado, se dio inicio a comienzos de 1998 al Programa
de conservación de suelos y agua a lo largo
del tramo superior del río Yangtze, el Programa
de conservación de suelos y agua a lo largo
de los tramos superior y medio del río Amarillo
y el Programa de conservación de bosques naturales
en áreas forestales naturales de importancia
fundamental. Se espera mejorar el medio ambiente de
esas regiones desde el punto de vista ecológico,
distribuir mejor el sistema de programas de silvicultura
ecológica y fortalecer la capacidad para implementar
el MFS.
La
elaboración de criterios e indicadores para
el MFS es un paso importante en la implementación
del Principio de los bosques de la CNUMAD, el Programa
21 y el Plan de acción de silvicultura para
el Programa 21 de China, que tienen interés
para la protección de la diversidad biológica,
el cambio climático y la prevención
de la desertificación. Los criterios e indicadores
para el manejo sostenible en China son la base para
elaborar el sistema de evaluación del desarrollo
sostenible de la silvicultura, norma y base para evaluar
y juzgar las actividades económicas forestales
en el ámbito del desarrollo de la silvicultura.
La formulación de criterios e indicadores normalizados
y operativos para el MFS es esencial a fin de mejorar
el desarrollo sostenible de la silvicultura en China.
Bajo
la dirección unificada de la Administración
Estatal de Silvicultura, el Centro de Investigación
en Silvicultura Sostenible de la Academia de Silvicultura
de China realizó la formulación de criterios
e indicadores. Con la participación de expertos
de diversos campos, se elaboró un Marco
de criterios e indicadores para el manejo sostenible
en China en forma provisional (consúltese
la tabla 16), que actualmente se encuentra en ensayo
y mayor desarrollo. China cuenta con un conjunto de
8 criterios y 80 indicadores de nivel nacional, de
los cuales 11 ya están listos para implementarse;
55 requieren cierto grado de I+D; 9 requieren I+D
a largo plazo, y 5 están en situación
incierta.
Tabla
16. Marco de criterios e indicadores de nivel nacional
para el manejo sostenible en China
|
Marco
de China
|
Proceso
de Montreal
|
|
Ref.
|
Criterios
e indicadores
|
Tipos
|
Ref.
|
|
1
|
Conservación
de la diversidad biológica
|
|
1
|
|
1.1
|
Diversidad
de ecosistemas
|
|
1.1
|
|
1.1.1
|
Superficie
por tipo forestal en relación con la superficie
total de bosques |
A
|
1.1.a
|
|
1.1.2
|
Superficie
por tipo forestal y por clase de edad o etapa
de sucesión |
B
|
1.1.b
|
|
1.1.3
|
Superficie
y porcentaje de plantación por especie
de latifoliada y por especie de conífera |
B
|
ND
|
|
1.1.4
|
Superficie
por tipo forestal en las categorías de
áreas protegidas definidas por UICN u otros
sistemas de clasificación |
B
|
1.1.c
|
|
1.1.5
|
Superficie
por tipo forestal en categorías de áreas
protegidas y por clase de edad o etapa de sucesión |
D
|
ND
|
|
1.1.6
|
Fragmentación
de tipos forestales |
C
|
1.1.d
|
|
1.2
|
Diversidad
de especies |
|
|
|
1.2.1
|
Número
de especies dependientes del bosque |
B
|
1.2.a
|
|
1.2.2
|
Estado
de conservación (amenazada, rara, vulnerable,
en peligro o extinta) de especies dependientes
del bosque, en riesgo de no mantener poblaciones
reproductivamente viables, de acuerdo a lo determinado
por la legislación o la evaluación
científica |
A
|
1.2.b
|
|
1.3
|
Diversidad
genética |
|
1.3
|
|
1.3.1
|
Número
de especies dependientes del bosque que ocupan
una pequeña parte de su rango de distribución
original |
B
|
1.3.a
|
|
1.3.2
|
Niveles
de población de especies representativas
de diversos hábitat, medidos periódica
y sistemáticamente a través de su
rango de distribución |
C
|
1.3.b
|
|
2
|
Mantenimiento
de la capacidad productiva de los ecosistemas
forestales
|
|
2
|
|
2.1
|
Superficie
de terrenos forestales y superficie neta de terrenos
forestales disponibles para la producción
de madera |
A
|
2.a
|
|
2.2
|
Superficie
y volumen total de los diferentes tipos de bosque |
B
|
ND
|
|
2.3
|
Proporción
de los diferentes tipos de tierras forestales
con respecto a la totalidad de tierras forestales |
A
|
ND
|
|
2.4
|
Volumen
total de bosques para la producción de
madera |
B
|
2.b
|
|
2.5
|
Superficie
y volumen de plantaciones |
B
|
2.c
|
|
2.6
|
Distribución
de la superficie y volumen de bosques para la
producción de madera, por clase de edad |
B
|
ND
|
|
2.7
|
La
tala anual de bosques para la producción
de madera no debería exceder el crecimiento
anual de los bosques |
A
|
cf.
2.d
|
|
NA
|
Extracción
anual de productos madereros en comparación
al volumen determinado como sustentable |
/
|
2.d
|
|
2.8
|
Extracción
anual de productos forestales no madereros (por
ejemplo animales pelíferos, frutos, hongos,
caza) en comparación con el nivel determinado
como sustentable |
B
|
2.e
|
|
3
|
Mantenimiento
de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas
forestales
|
|
3
|
|
3.1
|
Superficie
y porcentaje de bosques afectados por procesos
o agentes más allá del rango de
variación histórica |
B
|
3.a
|
|
3.2
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales afectados
por contaminantes del aire |
A
|
cf.
3.b
|
|
NA
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales sujetos a
niveles de contaminantes específicos del
aire o radiación ultravioleta que puedan
causar impactos negativos en el ecosistema forestal |
/
|
3.b
|
|
3.3
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales con componentes
biológicos deteriorados, lo que indica
cambios en procesos ecológicos fundamentales
y/o en la continuidad de procesos ecológicos |
B
|
3.c
|
|
4
|
Conservación
y mantenimiento de los recursos de suelo y agua
|
|
4
|
|
4.1
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales con erosión
significativa del suelo |
B
|
4.a
|
|
4.2
|
Superficie
y porcentaje de terrenos cultivados en pendientes
de más de 25 grados, que han sido reconvertidos
en terrenos forestales |
B
|
ND
|
|
4.3
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales manejados
para la conservación de suelo y agua en
esas importantes regiones |
B
|
cf.
4.b
|
|
NA
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales manejados
principalmente para cumplir funciones de protección |
/
|
4.b
|
|
4.4
|
Porcentaje
de kilómetros de cursos de aguas en cuencas
forestadas, en los cuales el caudal y la periodicidad
del flujo se ha desviado significativamente del
rango histórico de variación |
C
|
4.c
|
|
4.5
|
Rango
de variación de las propiedades físicas
y químicas de los cursos de agua en cuencas
forestadas |
C
|
cf.
4.f
&
4.g
|
|
NA
|
Porcentaje
de cuerpos o cursos de agua en áreas forestales
(kilómetros de ríos, hectáreas
de lagos) con una variación significativa
de su diversidad biológica respecto del
rango histórico de variabilidad |
/
|
4.f
|
|
NA
|
Porcentaje
de masas o cursos de agua en áreas forestales
con una variación significativa respecto
del rango histórico de variabilidad del
pH, oxígeno disuelto, niveles de sedimentación
de químicos o cambio de temperatura |
/
|
4.g
|
|
4.6
|
Superficie
controlada y porcentaje de superficies controladas
que presentan pérdidas de suelo y agua
de intensidad media o alta |
B
|
ND
|
|
4.7
|
Superficie
controlada y porcentaje de superficies controladas
que presentan pérdidas de suelo y agua
de poca intensidad |
B
|
ND
|
|
4.8
|
Superficie
y porcentaje de tierras cultivadas en pendientes,
en las cuales se ha tomado en cuenta el mantenimiento
y conservación de los recursos edáficos
e hídricos de acuerdo a los reglamentos
del gobierno |
B
|
ND
|
|
4.9
|
Superficie
y porcentaje de bosques artificiales que tienen
un índice elevado de degradación
del sitio |
C
|
cf.
4.d
&
4.e
|
|
ND
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales con disminución
significativa de la materia orgánica del
suelo y/o cambios en otras propiedades químicas
del suelo |
/
|
4.d
|
|
NA
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales con una compactación
o cambio significativo de las propiedades físicas
del suelo a causa de actividades humanas |
/
|
4.e
|
|
4.10
|
Superficie
y porcentaje de bosques latifoliados en bosques
artificiales |
A
|
ND
|
|
4.11
|
Superficie
y porcentaje de diferentes especies de árboles |
A
|
ND
|
|
4.12
|
Superficie
y porcentaje de bosques artificiales replantados |
D
|
ND
|
|
4.13
|
Superficie
y porcentaje de terrenos en pendiente en los cuales
se ha tomado en cuenta el mantenimiento y conservación
de los recursos edáficos e hídricos
en la silvicultura de acuerdo a los reglamentos
del gobierno |
B
|
ND
|
|
4.14
|
Intensidad,
superficie y porcentaje de protección del
sotobosque |
B
|
ND
|
|
NA
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales que están
experimentando una acumulación de sustancias
tóxicas persistentes |
/
|
4.h
|
|
5
|
Mantenimiento
de la contribución de los bosques al
ciclo global del carbono
|
|
5
|
|
5.1
|
Superficie
de los bosques |
A
|
ND
|
|
5.2
|
Biomasa
total de los ecosistemas forestales y acumulación
de carbono, si es pertinente, por tipo forestal,
clase de edad y etapa de sucesión |
B
|
5.a
|
|
5.3
|
Superficie
y consumo de bosques para recursos energéticos
y su contribución |
C
|
ND
|
|
5.4
|
Producción
y consumo de productos forestales y su contribución |
C
|
5.c
|
|
5.5
|
Superficie
de tala y su contribución |
B
|
ND
|
|
5.6
|
Absorción
de carbono por el bosque |
D
|
cf.
5.b
|
|
5.7
|
Emisión
de carbono por el suelo |
D
|
cf.
5.b
|
|
NA
|
Contribución
de los ecosistemas forestales al balance global
total del carbono, incluyendo absorción
y emisión de carbono |
/
|
5.b
|
|
5.8
|
Emisión
de CO2 y CH4 por la turba |
D
|
ND
|
|
6
|
Mantenimiento
y consolidación de los múltiples
beneficios socioeconómicos de largo plazo
de los bosques
|
|
6
|
|
6.1
|
Crecimiento
y consumo, incluyendo empleo
|
|
6.1+6.5
|
|
6.1.1
|
Tasa
de crecimiento de la población y tasa de
crecimiento económico |
A
|
ND
|
|
6.1.2
|
Abastecimiento
y consumo de madera y productos de la madera,
incluyendo consumo por habitante |
B
|
6.1.c
|
|
6.1.3
|
Límite
superior de la extracción anual de madera,
y superficie y ubicación de bosques disponibles
para la producción de madera y sus cambios
por año |
B
|
ND
|
|
6.1.4
|
Oferta
y demanda de madera y productos no madereros,
incluyendo su exportación e importación |
C
|
ND
|
|
NA
|
Abastecimiento
y consumo/uso de productos no madereros |
/
|
6.1.f
|
|
6.1.5
|
Valor
y volumen de la producción de madera y
productos de la madera y no madereros, incluyendo
el valor agregado a través del procesamiento
secundario y valor de la producción de
productos de madera y no madereros como porcentaje
del Producto Nacional Bruto |
B
|
6.1.a+
6.1.b+
6.1.d
|
|
NA
|
Grado
de reciclaje de productos forestales |
/
|
6.1.e
|
|
6.1.6
|
Empleo
directo e indirecto en el sector forestal y empleo
en el sector forestal como porcentaje del empleo
total |
B
|
6.5.a
|
|
6.1.7
|
índice
de eficiencia de la producción, salarios
promedio y tasas de accidentes en las principales
categorías de empleo dentro del sector
forestal |
B
|
cf.6.5.b
|
|
NA
|
Salarios
promedio y tasas de accidentes en las principales
categorías de empleo dentro del sector
forestal |
/
|
6.5.b
|
|
NA
|
Viabilidad
y adaptabilidad a condiciones económicas
cambiantes, de las comunidades dependientes de
los bosques, incluyendo comunidades indígenas |
/
|
6.5.c
|
|
NA
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales usados con
propósitos de subsistencia |
/
|
6.5.d
|
|
6.2
|
Inversión
en el sector forestal |
|
6.3
|
|
6.2.1
|
Valor
de las inversiones, incluyendo inversión
en bosques en crecimiento, sanidad y manejo de
bosques, bosques plantados, procesamiento de madera,
recreación y turismo |
B
|
6.3.a
|
|
6.2.2
|
Nivel
de gasto en investigación y desarrollo
y en educación, y extensión y uso
de tecnologías nuevas y mejoradas |
B
|
6.3.b+
6.3.c
|
|
6.2.3
|
Tasa
de retorno de las inversiones |
B
|
6.3.d
|
|
6.3
|
Recreación
y turismo en los bosques; demandas y evaluación
de valores culturales, sociales y espirituales
|
|
6.2+
6.4
|
|
6.3.1
|
Valor,
superficie y porcentaje de terrenos forestales
manejados para recreación general y turismo,
en relación con la superficie total de
terrenos forestales. Número y tipo de instalaciones
disponibles para recreación general y turismo,
y número de visitantes-día atribuidos
a la recreación y turismo, en relación
con la población y superficie de bosques |
B
|
6.2.a+
6.2.b+
6.2.c
|
|
6.3.2
|
Superficie
y porcentaje de terrenos forestales manejados
para proteger todo el rango de necesidades y valores
culturales, sociales y espirituales |
B
|
6.4.a
|
|
NA
|
Valores
del uso forestal no consuntivo |
/
|
6.4.b
|
|
7
|
Sistemas
de protección jurídicos y de políticas
|
|
7.1-7.3
|
|
7.1
|
Legislación
|
|
7.1
|
|
7.1.1
|
Propiedad
de los recursos forestales |
B
|
7.1.a
|
|
7.1.2
|
Institución
para el manejo de recursos forestales |
B
|
7.1.b+
7.1.e.
7.2.b
|
|
NA
|
Manejo
de bosques para conservar valores especiales de
carácter ambiental, cultural, social y/o
científico |
/
|
7.1.e
|
|
7.1.3
|
Impulsar
la aplicación de recomendaciones sobre
las mejores prácticas para el manejo forestal |
B
|
7.1.d
|
|
7.1.4
|
Adoptar
institución de gestión de documentos
en el manejo de los recursos forestales |
B
|
ND
|
|
7.1.5
|
Reforzar
los reglamentos administrativos en materia de
manejo forestal |
B
|
cf.
7.1.b
|
|
NA
|
Proveer
oportunidades para la participación del
público en la toma de decisiones públicas
y en la generación de políticas
relativas a los bosques, así como el libre
acceso del público a la información |
/
|
7.1.c
|
|
7.2
|
Políticas |
|
7.2
|
|
7.2.1
|
Para
la participación pública en lo relativo
a la silvicultura |
B
|
7.2.a+
7.1.c
|
|
NA
|
Emprender
y poner en práctica revisiones periódicas
de la planificación, evaluaciones y políticas
relativas a los bosques, incluyendo la planificación
y la coordinación intersectorial |
/
|
7.2.b
|
|
7.2.2
|
Desarrollar
y mantener la capacitación de los recursos
humanos |
B
|
7.2.c
|
|
7.2.3
|
Ajustar
la estructura de la industria forestal |
B
|
ND
|
|
7.2.4
|
Desarrollar
y mantener una infraestructura física eficiente |
B
|
7.2.d
|
|
NA
|
Aplicar
las leyes, reglamentos e instrucciones |
/
|
7.2.e
|
|
7.3
|
Marco
económico
|
|
7.3
|
|
NA
|
Políticas
de inversión e impuestos y un ambiente
de regulación con el fin de satisfacer
demandas de largo plazo por productos y servicios
forestales |
/
|
7.3.a
|
|
7.3.1
|
Políticas
favorables de inversión e impuestos en
materia forestal |
B
|
cf.
7.3.a
|
|
7.3.2
|
Adoptar
política sobre el cobro de gastos de silvicultura |
B
|
cf.
7.3.a
|
|
7.3.3
|
Establecer
sistema de compensación ecológica
relativa a los bosques |
C
|
cf.
7.3.a
|
|
7.3.4
|
Fortalecer
institución de fondos forestales |
B
|
cf.
7.3.a
|
|
7.3.5
|
Ampliar
canales de financiación para el desarrollo
de la silvicultura |
B
|
cf.
7.3.a
|
|
7.3.6
|
Absorber
y explotar fondos de ultramar para iniciar importantes
proyectos de desarrollo de la silvicultura |
B
|
cf.
7.3.a
|
|
7.3.7
|
Acelerar
creación de instituto para empresa moderna
de silvicultura |
B
|
cf.
7.3.a
|
|
7.3.8
|
Establecer
gradualmente el comercio equitativo de productos
forestales |
B
|
7.3.b
|
|
8
|
Sistemas
de apoyo tecnológicos y de información
|
|
7.4-7.5
|
|
8.1
|
Medición
y evaluación periódica y sistemática
|
|
7.4
|
|
8.1.1
|
Disponibilidad
y cantidad de datos actualizados, estadísticas
y otra información importante para medir
o describir los indicadores asociados con los
criterios 1 al 7 |
A
|
7.4.a
|
|
8.1.2
|
Amplitud,
frecuencia y confiabilidad estadística
de los inventarios forestales, mediciones y evaluaciones
periódicas y sistemáticas y otra
información relevante |
B
|
7.4.b
|
|
8.1.3
|
Compatibilidad
con otros países en la medición,
en la evaluación periódica y sistemática
y en la publicación de resultados sobre
los indicadores |
B
|
7.4.c
|
|
8.2
|
Investigación
y desarrollo
|
|
7.5
|
|
8.2.1
|
Desarrollo
de una comprensión científica de
las características y funciones de los
ecosistemas forestales |
B
|
7.5.a
|
|
8.2.2
|
Desarrollo
de métodos para medir e integrar los costos
y beneficios ambientales y sociales en las políticas
públicas y los mercados, así como
para reflejar la disminución o incremento
de las existencias de recursos forestales en los
sistemas de cuentas nacionales |
B
|
7.5.b
|
|
8.2.3
|
Evaluación
de la contribución de la ciencia y la tecnología |
B
|
cf.7.5.c
|
|
8.2.4
|
Mejoramiento
de la habilidad para predecir los impactos de
las intervenciones humanas sobre los bosques |
B
|
7.5.d
|
|
8.2.5
|
Capacidad
para predecir el impacto de posibles cambios climáticos
sobre los bosques |
B
|
7.5.e
|
| *Tipo
de indicador: A-para implementar de inmediato;
B-requiere cierto grado de I+D; C-requiere I+D
a largo plazo; D-incierto |
Criterios
e indicadores del manejo forestal sostenible de nivel
subnacional en China
China
ha elaborado sus criterios e indicadores a dos niveles
subnacionales, a saber, a nivel regional y a nivel
de unidad de manejo forestal (UMF). Como China es
un país con un vasto territorio y una rica
diversidad de tipos forestales, los criterios e indicadores
de nivel subnacional deberían ser meflejar
más específicamente las condiciones
locales, eliminando o agregando indicadores del marco
nacional, según corresponda. Los indicadores
que no sean medibles a niveles subnacionales no deberían
considerarse, aunque sean importantes a nivel nacional.
Además, para hacer una evaluación eficaz
por medio de los criterios e indicadores de nivel
nacional, es necesario ponderar cada indicador a nivel
subnacional de acuerdo con los objetivos locales de
manejo forestal.
Desde
1997, se ha realizado la identificación y ensayo
de criterios e indicadores a nivel regional en tres
zonas forestales representativas. Yichun, en la provincia
de Heilongjiang; Fenyi, en la provincia de Jiangxi,
y Zhangye, en la provincia de Gansu, son representativas
de la Zona forestal del Noreste, de propiedad estatal;
la Zona forestal del Sur, de propiedad colectiva,
y Zona forestal de tierras secas del Noroeste, respectivamente.
La elaboración y el ensayo de criterios e indicadores
en esos tres sitios fueron financiados por el Proyecto
CPR/96/109 del PNUD denominado "Creación
de capacidad, investigación y extensión
para el manejo forestal sostenible". Ha participado
en este proyecto un número de expertos nacionales
e internacionales.
Se
han elaborado conjuntos preliminares de criterios
e indicadores de nivel regional, cada uno con 8 criterios
similares a los del nivel nacional, para las tres
zonas forestales representativas (tabla 17). Fenyi,
en el sudeste de China, tiene un total de 60 indicadores,
que se refieren principalmente a la propiedad de la
tierra, bosques plantados y plantaciones arbóreas
comerciales. Zhangye, en el noreste del país,
tiene un total de 68 indicadores relativos sobre todo
a asuntos ambientales y sociales (bosques para la
conservación de recursos hídricos, cinturones
de protección y plantaciones arbóreas
comerciales). Los 77 indicadores definidos en total
para Yichun, en el noreste de China, se centran sobre
todo en el mantenimiento de la productividad de los
bosques.
Tabla
17. Indicadores de nivel regional (subnacional) en tres
típicas zonas forestales de China
|
Criterios
|
Nivel
nacional
|
Nivel
subnacional
|
|
Fenyi,
Jiangxi
|
Zhangye,
Gansu
|
Yichun,
Heilogjiang
|
|
C1,
Biodiversidad
|
10
|
11
|
13
|
9
|
|
C2,
Productividad
|
8
|
9
|
8
|
12
|
|
C3,
Sanidad y vitalidad
|
3
|
3
|
8
|
3
|
|
C4,
Suelo y agua
|
14
|
11
|
8
|
8
|
|
C5,
Ciclo del carbono
|
8
|
3
|
4
|
5
|
|
C6,
Beneficios múltiples
|
12
|
9
|
10
|
14
|
|
C7,
Marco legal y políticas
|
17
|
10
|
10
|
18
|
|
C8,
Informacióny tecnología
|
8
|
4
|
7
|
8
|
|
TOTALES
|
80
|
60
|
68
|
77
|
Asimismo
se han elaborado y ensayado criterios e indicadores
a nivel de UMF en los tres sitios representativos,
incluyendo la selección de indicadores, el
estudio de factibilidad para la recogida de datos
y el proceso de preparación de informes sobre
los criterios e indicadores. La mayoría de
los indicadores de nivel de UMF se elaboran a partir
de los criterios 1-4 (tabla 18).
Tabla
18. Criterios y número de posibles indicadores
a nivel de la unidad de manejo forestal en tres zonas
forestales representantivas de China
| Criterios
|
C1 |
C2 |
C3 |
C4 |
C5 |
C6 |
C7 |
C8 |
TOTAL |
| Dagangshan,
Fenyi, Jiangxi |
10
|
5
|
4
|
8
|
3
|
8
|
9
|
0
|
47
|
| Xishui,
Zhangye, Gansu |
8
|
3
|
2
|
5
|
3
|
4
|
3
|
0
|
28
|
| Fenlin,
Yichun, Heilongjiang |
8
|
10
|
1
|
4
|
1
|
7
|
7
|
0
|
38
|
Red
de experimentación y demostración para
el desarrollo sostenible de la silvicultura en China
Zonas
de experimentación y demostración
A fin
de poner a prueba el enfoque del desarrollo sostenible
de la silvicultura e implementar un plan basado en
el Plan de acción de silvicultura para el
Programa 21 de China, el gobierno chino dio comienzo
al establecimiento de zonas de experimentación
y demostración sobre el desarrollo de una silvicultura
sostenible. Uno de los principales objetivos era apoyar
las prácticas de China y el debate internacional
sobre el MFS. Desde 1997, se han seleccionado ocho
zonas de experimentación y demostración
del desarrollo sostenible de la silvicultura, a través
de la ecozonas de China (tabla 19).
Tabla
19. Red de demostración para el desarrollo sostenible
de la silvicultura en China
|
Zona
forestal
|
Lugar
|
Años
|
Campos
de actividad principales
|
|
Zona
forestal del Noreste, de propiedad estatal
|
Yichun,
Heilongjiang
|
1997-
|
- Protección
del bosque natural
- Desarrollo
de grandes organismos forestales estatales
|
|
Muling,
Heilongjiang
|
1997-
|
|
|
Zona
forestal de tierras secas "Tres-Norte"
|
Zhangye,
Gansu
|
1997-
|
- Manejo
de bosques de conservación de agua
- Desarrollo
sostenible de áreas montañosas
|
|
Pingshan,
Hebei
|
1997-
|
|
|
Zona
forestal de propiedad colectiva
|
Fenyi,
Jiangxi
|
1997-
|
- Manejo
de bosques de propiedad colectiva
- Manejo
de plantaciones
- Desarrollo
sostenible de áreas montañosas
- Silvicultura
e industria forestal
|
|
Tonggu,
Jiangxi
|
1997-
|
|
|
Lin'an,
Zhejiang
|
1998-
|
|
|
Zhanjiang,
Guangdong
|
1997-
|
|
Participación
en las actividades de la Red Internacional de Bosques
Modelo
En
1996, el Ministerio de Silvicultura de China aceptó
participar en las actividades de la Red Internacional
de Bosques Modelo respondiendo a una invitación
del Ministerio de Recursos Naturales de Canadá.
La creación de una Red de bosques modelo en
China dio lugar a la redacción de un memorándum
en el marco de la cooperación entre China y
Canadá en materia forestal.
La
Red de bosques modelo de China que se está
estableciendo se basa en el área nacional de
experimentación y demostración del desarrollo
forestal sostenible. El primer bosque modelo del país
se ha seleccionado en el condado de Linan, provincia
de Zhejiang. Del 29 de marzo al 2 de abril de 1999,
se realizó en Linan un taller internacional
sobre el bosque modelo de China, auspiciado conjuntamente
por la Red Internacional de Bosques Modelo, el Servicio
Forestal Canadiense y la Academia de Silvicultura
de China. En dicho taller, se examinaron modos de
implementar la red de bosques modelo de China, especialmente
para el bosque modelo de Linan. Se realizaron algunas
actividades innovadoras, tales como la determinación
del potencial para el establecimiento de relaciones
de colaboración, capacitación de agricultores,
y planificación e implementación de
ecoturismo.
La
Red de bosques modelo de China participa activamente
en una serie de cuatro talleres regionales, que se
realizan en Tokio, la Prefectura de Mie y la Prefectura
de Gunma, sobre los bosques modelo para la aplicación
del MFS a nivel de terreno, con el apoyo de Japón.
En los talleres, se presentaron las experiencias de
China en materia de MFS a nivel operativo y de creación
de bosques modelo.
China
es uno de los países miembros del "Proyecto
regional sobre asistencia para la implementación
del enfoque de bosque modelo en el manejo sostenible
de los bosques de la región de Asia-Pacífico"
que, con fondos fiduciarios de Japón/FAO, se
está realizado desde enero de 2000. China y
otros tres países (Tailandia, Myanmar y Filipinas)
son los países miembros que promoverán
el modelo y el establecimiento del bosques en la región
de Asia-Pacífico.
Principales
limitaciones para la implementación del manejo
forestal sostenible en China
China
ha tenido que hacer frente a numerosos factores limitativos
en la implementación de criterios e indicadores.
En general, las principales limitaciones son la falta
de recursos forestales, serios deterioros ecológicos
y ambientales, intensa presión debida al crecimiento
demográfico, social y económico. En
China, las zonas montañosas tienen muy poca
capacidad de desarrollo económico, lo cual
se traduce en un círculo vicioso de pobreza,
deterioro de los recursos y mayor pobreza. Ese ciclo
constituye el principal factor limitativo del desarrollo
económico y social del país. Además
de las condiciones relativas a los recursos naturales
y las capacidades particulares de la economía,
la ciencia y la tecnología, la implementación
del MFS requiere asimismo una mayor conciencia ambiental
y una mejor comprensión por parte del público.
La insuficiencia de la conciencia y de los conocimientos
acerca del MFS que tiene el público constituyen
una gran limitación. Por lo tanto, para promover
el MFS es muy importante reforzar la publicidad, la
educación y la capacitación, así
como mejorar la conciencia que tienen del MFS las
diversas clases sociales, incluyendo los silvicultores.
Entretanto, la implementación de criterios
e indicadores para el MFS requiere políticas
y reglamentos pertinentes como garantía esencial.
Es
muy difícil elaborar criterios e indicadores
nacionales y unificados sobre el MFS en un corto período
de tiempo. China podría compartir con la sociedad
internacional sus experiencias fructíferas
en la elaboración e implementación de
criterios e indicadores. El fortalecimiento de la
cooperación internacional podría promover
la implementación de criterios e indicadores
para el MFS en China y otros países.
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VIÑETA
SOBRE COREA
Introducción
Corea
es un país montañoso, en gran parte
cubierto de bosques, que representan el 65% de la
superficie total de 9,9 millones de hectáreas
de tierras. Por lo tanto, el bosque ha tenido una
profunda influencia en el pueblo coreano, en sus actitudes
hacia el medio natural y en su vida cotidiana. Las
montañas, con sus densos bosques y su variada
flora y fauna, han sido una piedra angular del profundo
respeto de ese pueblo por la naturaleza.
A través
de la larga historia de Corea, el manejo prudente
de bosques y cursos de agua ha constituido una de
las más importantes prioridades del gobierno.
Sin embargo, a principios de los 1900, tuvo lugar
una grave deforestación provocada por turbulencias
sociales. En los últimos decenios, gracias
a sus planes forestales a largo plazo, Corea ha logrado
reverdecer el país. El cuarto Plan Forestal
Nacional, que comenzó en 1998, incluyó
los fundamentos del manejo forestal sostenible (MFS)
y estableció objetivos, estrategias e importantes
programas.
Cada
vez son mayores las presiones que ejercen en las tierras
forestales otros usos, como el urbano, residencial
y recreativo. En los últimos tiempos han aumentado
las demandas de la sociedad para recibir beneficios
ambientales de los bosques, y se requieren técnicas
de MFS sistemáticas e intensivas, incluyendo
plantaciones, prácticas silviculturales y estructuras
de manejo eficientes para satisfacerlas, mantener
la salud ecológica de los recursos forestales
y mejorar la productividad de los bosques.
Por
otro lado, la crisis económica de Corea, que
comenzó en 1997, brindó al sector forestal
oportunidades inesperadas, ya que los desempleados
se volvieron más dispuestos a aceptar las difíciles
tareas forestales. En 1998 se lanzó el Proyecto
"Bosques para la vida" (en coreano, "Soop
Kakoogi"), que continuará hasta 2002,
con el objeto de contratar a desempleados para realizar
tareas de silvicultura, incluyendo el desmalezado,
poda, aclareo y corta de plantas del sotobosque. Como
resultado de ello, ha mejorado considerablemente la
percepción y la conciencia que el gran público
tiene acerca de la importancia del MFS. Además,
la preocupación de todo el país por
la metodología de la silvicultura tuvo efectos
secundarios positivos en el mejoramiento de las tecnologías
relacionadas con los bosques.
Conservación
de la diversidad biológica
Los
tipos forestales de Corea, que cubren 6 441 304 hectáreas,
han sido clasificados en cinco categorías -
bosques de coníferas, latifoliadas, mixtos,
rodales de bambúes y terrenos forestales desnudos.
El bosque de coníferas ocupa alrededor del
43% de las tierras forestales; los bosques de latifoliadas
y mixtos representan alrededor del 26%. Todavía
hay terrenos forestales desnudos debido a sus características
topográficas. El volumen medio de existencias
en formación por hectárea y por tipo
de bosque no varía mucho y alcanza un promedio
de unos 55 m³/ha.
En
Corea, existen muchas categorías de áreas
protegidas. La mayor incluye las Zonas de Conservación
del Medio Ambiente Natural, que abarcan unas 870 000
hectáreas designadas en virtud de la Ley sobre
el control del uso de las tierras nacionales. Se han
establecido 20 parques nacionales, 20 provinciales
y 26 de condado para proteger paisajes y otros usos
de la tierra en virtud de la Ley sobre parques naturales
de 1980. De conformidad con la Ley forestal, se han
designado reservas forestales nacionales en 133 sitios,
que cubren 11 100 hectáreas, con el objeto
de conservar ecosistemas naturales.
A pesar
de que la mayor parte de los bosques de Corea se encuentran
en la zona templada, se sabe que el número
total de especies dependientes del bosque, tanto de
la flora como de la fauna, alcanza 5 075. Entre las
1 049 especies de plantas leñosas, hay 51 especies
de coníferas y 998 de latifoliadas. Se encuentran
unas 3 545 especies herbáceas, de las cuales
271 son anuales y 3 274 perennes.
Las
especies dependientes de los bosques que se ha determinado
que están en riesgo se clasifican en cuatro
categorías: en peligro, vulnerables, endémicas
y raras. Unas 180 especies se consideran en riesgo
de no poder sostenerse a largo plazo. Se ha determinado
que 126 especies vegetales están en riesgo,
de las cuales 16 están en peligro, 20 son vulnerables,
41 endémicas y 49 raras.
El
proyecto de cuidado de los bosques ("Soop Kakoogi"),
que implica la contratación de personas desempleadas,
se puso en marcha con el propósito principal
de producir madera. Sin embargo, un número
de organizaciones medioambientales y líderes
de la opinión pública protestaron ante
ese propósito inicial y propusieron que se
tomaran en cuenta en el proyecto la conservación
de la biodiversidad y la multiplicidad de finalidades
de los bosques por medio de la protección de
las plantas del sotobosque. En consecuencia, la productividad
de los ecosistemas forestales y la diversidad biológica
aumentaron considerablemente y mejoró en gran
medida la percepción y conciencia del gran
público acerca de la importancia del MFS.
Mantenimiento
de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales
Hasta
hace poco, los bosques de Corea se clasificaban en
dos categorías, bosques de reservas y bosques
no reservados, que ocupaban respectivamente el 75%
y el 25% de la totalidad de las tierras forestales.
Con la modificación de la Ley forestal en 1994,
las tierras forestales se clasifican en tres categorías:
de producción, de servicio público y
de semi-conservación, a fin de reflejar las
cambiantes condiciones socioeconómicas y satisfacer
con mayor eficiencia las diversas demandas del gran
público por productos y servicios forestales.
En
1995, la Administración de Silvicultura modificó
el sistema de clasificación de tierras forestales
revisando la legislación, que estaba centrada
en los usos de los bosques. Actualmente, los bosques
de producción representan 3,6 millones de hectáreas,
es decir alrededor del 57% de la totalidad de tierras
forestales.
En
las políticas y planificación forestales
se ha dado gran importancia a la ampliación
de los bosques comerciales y, por lo tanto, se ha
tratado de elevar el coeficiente de autosuficiencia
de los productos forestales. Según estimaciones
a largo plazo, para 2007 las tierras forestales comerciales
ocuparán alrededor del 44% de todas las tierras
forestales, alcanzando un total de 2,9 millones de
hectáreas y, para 2050, hasta el 55% de todos
los bosques, totalizando 3,5 millones de hectáreas.
A pesar
de que se ha logrado reforestar con éxito,
los recursos forestales explotables son sumamente
limitados porque alrededor del 84% de los bosques
tienen menos de 30 años y poco valor económico.
En los últimos años, la demanda de madera
ha aumentado pronunciadamente debido al desarrollo
económico del país y alrededor del 90%
de la demanda de madera se satisface recurriendo a
fuentes extranjeras. Para aumentar la productividad,
es necesario desarrollar una variedad de equipos mecánicos
adaptables a los bosques de montaña.
Para
manejar los bosques en forma sostenible, debe ampliarse
la red de caminos forestales de los 2,1 metros por
hectárea que había en 1998 hasta alcanzar
10 metros por hectárea para fines de 2010.
Dicha ampliación facilitará el acceso
de los equipos mecánicos y reducirá
los costos generales del manejo forestal. Los caminos
forestales se concentrarán en los bosques de
producción para la realización de trabajos
silviculturales mecanizados y estarán sujetos
a técnicas de construcción avanzadas
y ecológicamente racionales que reducirán
al mínimo los daños al medio forestal.
Se establecerán centros regionales de equipos
mecánicos para suministrar unidades de alquiler
para propietarios de bosques y productores forestales.
Mantenimiento
de la sanidad y vitalidad del ecosistema forestal
La
salud y vitalidad del ecosistema forestal han sido
una de las prioridades del manejo forestal. Gracias
al éxito de la reforestación, la mayoría
de los bosques son jóvenes y se han aplicado
medidas de protección estrictas en todo el
país. Muchas dependencias administrativas han
participado en la protección de los bosques,
en particular la protección contra incendios.
La
superficie de bosques afectados por procesos y agentes
más allá del rango de variación
histórica se puede evaluar solamente en lo
relativo a insectos, enfermedades e incendios. Es
difícil recabar información sobre la
superficie de bosques afectados por la contaminación
atmosférica y con componentes biológicos
deteriorados. Sólo últimamente se han
designado parcelas de estudio a través del
país para recoger periódicamente datos
sobre el nivel de diversos contaminantes del aire
en bosques. En particular, los datos sobre la radiación
ultravioleta y componentes biológicos indicativos
de una continuidad ecológica tienen un valor
dudoso para el acopio de datos a nivel nacional.
Los
incendios forestales causan el daño más
serio a los recursos y ecosistemas de los bosques
en primavera y otoño. En Corea, alrededor del
84% de los bosques tienen menos de 30 años
y, a medida de que los árboles envejecen, la
hojarasca y los residuos leñosos se acumulan
en el piso. Los bosques corren un gran riesgo de incendio
por negligencia, debido al aumento del número
de personas que los visitan para realizar actividades
recreativas. En el caso de los incendios forestales,
la Administración Nacional de Silvicultura
y los gobiernos locales, incluyendo ciudades y provincias,
han establecido y mantienen cuadrillas de bomberos
terrestres y aerotransportadas y equipos de apoyo.
Esas unidades, fundadas tras un análisis de
los incendios que estallaron en bosques de la zona
de Kosung en abril de 1996, despachan de inmediato
efectivos a las zonas siniestradas en helicópteros
y vehículos terrestres para suprimir eficazmente
los incendios. En 1998, estallaron 265 incendios forestales,
casi la mitad de ellos por descuido, que destruyeron
más de 1 014 hectáreas en todo el país.
Conservación
y mantenimiento de recursos edáficos e hídricos
Como
Corea posee extensas zonas montañosas y las
precipitaciones se concentran generalmente en la estación
veraniega, los deslizamientos de tierra y la erosión
del suelo han sido fenómenos corrientes en
todo el país. En los últimos decenios,
las perturbaciones políticas y sociales resultaron
en serios problemas de deforestación y degradación
de los recursos forestales en todo el país.
La política forestal se ha centrado en la prevención
de la erosión del suelo y la restauración
y reforestación de zonas vulnerables. Gracias
al éxito de la reforestación y a los
proyectos activos de control de la erosión
emprendidos por el gobierno y el público, los
deslizamientos de tierra y la erosión han disminuido
considerablemente desde el decenio de 1980.
Este
criterio incluye asimismo diversos aspectos de las
propiedades del suelo y del agua relacionados con
las funciones de protección que desempeñan
los bosques. Desde el decenio de 1950, se han recogido
datos sobre la erosión del suelo relativamente
precisos, porque los grandes proyectos de control
de la erosión exigen exactitud en los datos
y análisis. Desde 1961, se han designado diversos
bosques protectores, que siguen creciendo en extensión
como respuesta a las exigencias medioambientales cada
vez más grandes de la sociedad. Es muy difícil
obtener datos sobre los otros indicadores de este
criterio. Esos indicadores se relacionan principalmente
con diversas propiedades químicas y físicas
que exigirían el acopio y análisis de
datos conexos a nivel nacional con requerimientos
sustanciales de investigación y tecnología
científica.
Mantenimiento
de la contribución de los bosques al ciclo global
del carbono
El
volumen total de las existencias en formación
de Corea es de unos 340 millones de m³ y la tasa de
crecimiento anual desde 1990 se estima en unos 2 m³/ha.
La cantidad de carbono almacenado en los bosques se
puede estimar mediante los resultados de los estudios
sobre el volumen explotado de las existencias en formación,
que se pueden obtener fácilmente en el anuario
estadístico de la Administración de
Silvicultura. El Grupo intergubernamental de expertos
sobre cambios climáticos (IPCC por su sigla
en inglés) identificó cuatro factores
principales que inciden en la absorción y emisión
del dióxido de carbono, a saber, la conversión
de los bosques, la conversión de las praderas,
la regeneración de los bosques y las prácticas
silviculturales. En Corea es ilegal quemar residuos
de troncos y de otros materiales que resultan de la
conversión de bosques a otros usos de la tierra.
Cuando tiene lugar la conversión, generalmente
es imposible evitar la emisión de carbono,
pero no se han realizado estudios de gran amplitud
o profundidad sobre el almacenamiento de carbono en
suelos forestales.
En
muchas comunidades rurales ha aumentado la superficie
de las tierras agrícolas no cultivadas debido
a la escasez de mano de obra. La regeneración
de bosques en dichas tierras ha tenido un efecto positivo
en la absorción y almacenamiento del carbono.
En el futuro, esas tierras sin cultivar podrían
rehabilitarse para bosques. Además, las prácticas
de silvicultura normales inciden en la magnitud de
la absorción y emisión de carbono por
medio del aumento en las existencias en formación
y la explotación de madera.
Mantenimiento
y mejoramiento de los múltiples beneficios socioeconómicos
de largo plazo para cubrir las necesidades de las sociedades
En
la categoría de la producción y el consumo,
los datos correspondientes a casi todos los indicadores
se encuentran fácilmente en el anuario estadístico
de los bosques. Sin embargo, los datos sobre el valor
agregado a los productos forestales en el procesamiento
secundario no se consiguen con facilidad y sería
necesario efectuar algunas investigaciones para mejorar
su fiabilidad y ampliar el alcance a fin de incluir
productos forestales no madereros, incluyendo plantas
comestibles y medicinales que se recogen en los bosques.
La
tecnología para el mejoramiento de la calidad
de la madera, incluyendo técnicas de tratamiento
antiséptico, se mejorará para obtener
productos forestales de alta calidad. Se reforzarán
proyectos de investigación y desarrollo en
el campo de la utilización de productos forestales
y se harán nuevas inversiones para desarrollar
nuevos materiales, ampliar el alcance de la utilización,
incluyendo madera de aclareo de pequeño tamaño,
e identificar productos forestales de mucho valor
agregado. Se ha establecido en Yoju un centro integrado
de distribución de productos forestales y se
instalarán otros en diversos sitios para realizar
la recogida, almacenamiento, procesamiento y venta
de productos forestales con mayor eficacia.
Se
dispone de datos sobre actividades recreativas y turismo
porque hay ciertos tipos de bosques que han sido destinados
principalmente a esos usos. Entre ellos se incluyen
los parques naturales y los bosques recreativos. Otras
áreas se usan para campamentos de jóvenes
y educación ambiental y se encuentran bajo
el control de diversas autoridades; requieren la realización
de estudios más detenidos. Sólo se puede
estimar una parte de los datos sobre los visitantes
de los parques, y sólo en algunos estudios
de casos.
Marco
legal, institucional y económico para la conservación
y el manejo sustentable de bosques
De
acuerdo a la Ley forestal promulgada en 1961 y modificada
en 1964 para reflejar los desafíos y oportunidades
que surgieron recientemente en el manejo de los recursos
forestales, en 1998 se inició el Cuarto Plan
Decenal de Desarrollo Forestal. Proporcionará
el marco básico de políticas y objetivos
sobre los bosques y ofrecerá instrucciones
generales de manejo para la conservación y
el desarrollo sostenible de recursos forestales. En
Corea, el plan de manejo forestal moderno surgió
con la formulación de la Ley forestal fundamental
y la Ley de control de la erosión en 1962.
Se dio comienzo a proyectos intensivos de restauración
y plantación de bosques en todo el país
basados en el Primer Plan Decenal de Desarrollo Forestal
iniciado en 1973. Gracias al éxito de la implementación
del Segundo y del Tercer Plan Decenal de Desarrollo
Forestal, se ha logrado hacer la reforestación
a través del país. El Cuarto Plan Decenal
pondrá el acento en el establecimiento del
marco para un MFS intensivo a fin de mantener la salud
y vitalidad de los ecosistemas forestales y obtener
productos forestales en forma sostenible. El fin último
es proporcionar las bases del MFS mediante la ejecución
de importantes programas basados en estrategias de
envergadura. Para alcanzar las metas de las políticas,
se establecerán recursos forestales más
valiosos, se fomentará el desarrollo de industrias
forestales competitivas y se mantendrá un medio
forestal sano y placentero.
Para
asegurar recursos económicos y ambientales
más valiosos, se introducirán y adaptarán
diversos métodos de plantación. Se ampliarán
las plantaciones de especies madereras, se cultivarán
árboles grandes en bosques de valor ambiental
en torno a asentamientos humanos y se plantarán
árboles frutales con el fin de obtener ingresos.
Se aplicarán prácticas de silvicultura
en forma intensiva a fin de producir madera de gran
calidad mediante el aclareo de bosques de coníferas,
trabajos silviculturales en bosques de latifoliados
y la prestación de cuidados oportunos, incluyendo
la eliminación del sotobosque y la poda.
La
política forestal pondrá el acento en
la ampliación de las unidades de bosques nacionales
ya que, en la actualidad, sus dimensiones reducidas
y los regímenes de tenencia mixtos plantean
una gran dificultad en la aplicación de prácticas
de silvicultura intensivas y eficientes.
A fin
de llevar adelante el MFS, se han establecido 762
áreas de proyecto que ocupan a trabajadores
desempleados en operaciones de silvicultura. En 1998,
participó un total de 2,8 millones de personas.
En 1999, habrá 864 áreas y 4,8 millones
de participantes. Los proyectos consisten principalmente
en cuidados silviculturales y MFS y abarcarán
70 000 hectáreas de bosque. Se recogerán
unos 50 000 m³ de ramas y restos para producir aserrín,
que se usará para un tipo de forraje. Los proyectos
capacitarán hasta 1 454 técnicos forestales
en cuidados silviculturales. Tendrán un efecto
importante en la reducción del desempleo y
contribuirán a una mejor toma de conciencia,
comprensión y participación del público
gracias a la cooperación con organizaciones
de movimientos sociales.
Para
apoyar el programa de cuidados silviculturales con
una mayor eficiencia y ampliar los proyectos, se reorganizaron
temporariamente las dependencias locales de la Administración
Nacional de Silvicultura. Se establecieron equipos
especiales (equipos "Soop Kakoogi") de cuidados
silviculturales y MFS. Por cada unidad de manejo forestal
se preparó y examinó el informe de un
estudio preliminar. Los informes enunciaban el propósito
de las prácticas silviculturales, los conocimientos
relativos a los trabajos y los efectos previstos.
En zonas urbanas se preparó un manual específico
de silvicultura, en el que se tomaban en cuenta aspectos
estéticos y ecológicos.
Conclusión
El
objetivo principal del MFS es armonizar la conservación
de beneficios medioambientales y la utilización
de los recursos forestales. La utilización
del bosque con fines económicos se ha basado
tradicionalmente en la explotación de la madera
y otros recursos forestales, en su mayor parte dependientes
de especies comerciales. Los bosques plantados se
manejarán de forma sostenible para incrementar
los valores económicos y ambientales.
El
proyecto de cuidados silviculturales que implica la
contratación de personas desempleadas será
el segundo que se ponga en marcha y se realizará
tras el fructífero proyecto de plantación,
con el fin de intensificar el interés del público
y aumentar la productividad de los ecosistemas forestales.
Ese proyecto, que armoniza la conservación
y el desarrollo de los ecosistemas forestales, contribuirá
en última instancia al MFS y ya ha mejorado
la percepción y toma de conciencia que tiene
el público acerca de la importancia del MFS.
Además, el proyecto ha tenido efectos secundarios
positivos en el mejoramiento de tecnologías
forestales conexas.
La
aplicación e implementación del MFS
debe apoyarse en la investigación en ecosistemas
forestales y tecnologías conexas. La investigación
se concentrará en mejorar la productividad
de los bosques y en tecnologías prácticas
aplicables sobre el terreno. Se han realizado investigaciones
para identificar nuevas fuentes de ingresos y solucionar
problemas técnicos en comunidades rurales.
Los resultados y experiencias se han dado a conocer
como servicios de extensión. En particular,
la investigación en biotecnología se
ha centrado en el desarrollo de nuevos materiales
para usos medicinales y de otros tipos. En ese contexto,
se elaborarán sistemas en materia de incentivos
y propiedad intelectual. Además, se fomentará
el intercambio de información y experiencia
con otros institutos y organizaciones del sector forestal.
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VIÑETA
SOBRE ESTADOS UNIDOS
Antecedentes
En
Estados Unidos, la combinación del sistema
de tenencia de tierras forestales y el sistema de
gobierno federal descentralizado representa un desafío
particular para la implementación de los criterios
e indicadores (C + I) del Proceso de Montreal. Aproximadamente
el 60% de los bosques de ese país (180 000
000 hectáreas) son de propiedad privada. Los
propietarios particulares no están obligados
a proveer información sobre sus tierras o a
permitir el acceso a terceras partes a sus propiedades
con el fin de recolectar datos. Además, cada
uno de los 50 estados es responsable de proporcionar
asesoramiento para el manejo de tierras tanto estatales
(5% de los bosques, o sea 15 000 000 hectáreas)
como privadas. Existen más de 10 000 000 propietarios
particulares de bosques cuyas tierras se encuentran
bajo la jurisdicción del estado. El manejo
del 35% de los bosques del sector público restantes
(105 000 000 hectáreas) compete a varios organismos
del gobierno federal, entre las cuales se incluye
el Servicio Forestal, la Oficina de Ordenación
de Tierras, el Servicio de Parques, el Servicio de
Pesca y Flora y Fauna Silvestre, y el Departamento
de Defensa. Cada estado, organismo o propietario puede
recolectar datos diferentes (y de hecho lo hace),
utilizando sistemas distintos, lo cual crea problemas
de comparabilidad. Por lo tanto, para que la implementación
de los C + I del Proceso de Montreal tenga éxito
en Estados Unidos, es necesario que los interesados
del sector público y privado unan sus esfuerzos
para colaborar con este fin.
Implementación
en el ámbito nacional
Con
este panorama, en julio de 1998, el director del Servicio
Forestal de Estados Unidos dio inicio a una Mesa Redonda
sobre el Desarrollo Sustentable de los Bosques, que
reunió a más de 50 representantes de
organismos gubernamentales locales, estatales y federales,
organizaciones medioambientales no gubernamentales,
terratenientes particulares, y miembros de la industria
y del cuerpo académico, con el fin de debatir
sobre la manera más efectiva de lograr el manejo
sostenible de los bosques del país, tanto públicos
como privados. En la Mesa Redonda se acordó
que los C + I del Proceso de Montreal podrían
brindar un marco para la realización de evaluaciones
de sostenibilidad a escala nacional y subnacional.
La Mesa Redonda se ha reunido regularmente desde julio
de 1998 y ha concebido una carta de constitución
y un plan de acción para llevar adelante el
programa previsto, que incluye la creación
de dos grupos de trabajo en comunicaciones y servicios
de extensión, y en asuntos técnicos.
El Grupo de Trabajo de Comunicaciones ha creado un
sitio web de la Mesa Redonda que pronto estará
a disposición del público, y ha transmitido
su mensaje en reuniones de silvicultura y sostenibilidad
realizadas a nivel nacional. El Grupo de Trabajo Técnico
está organizando talleres para principios del
año 2000, que tratarán cada uno de los
criterios y sus indicadores; de esta manera, se identificarán
los conjuntos de datos nacionales de que se dispone
para los indicadores, y se evaluará lo que
aún queda por lograr. Los resultados de dichos
talleres serán presentados en la próxima
reunión de la Mesa Redonda. Representantes
de los diversos grupos de interés de la Mesa
Redonda también participaron en el panel sobre
la implementación de los C + I del Proceso
de Montreal en Estados Unidos, que se llevó
a cabo durante la XIª Reunión del Grupo de
Trabajo del Proceso de Montreal.
Evaluación
y vigilancia en el ámbito nacional
En
junio de 1998, Estados Unidos se comprometió
a preparar una evaluación nacional completa
sobre el estado y las tendencias del manejo y las
condiciones de los bosques del país, basada
en los C + I del Proceso de Montreal. El informe será
publicado en 2003 como parte de la evaluación
nacional quinquenal que se realiza sobre los terrenos
forestales y las tendencias del sector forestal en
cumplimiento de lo dispuesto en la Ley sobre la Planificación
de los Recursos promulgada en 1974. Ese informe presidencial
que se presenta periódicamente ante el Congreso
se organizará de acuerdo a los criterios del
Proceso de Montreal. Estados Unidos ha combinado y
ampliado sus dos sistemas de vigilancia forestal:
el Programa de vigilancia del estado fitosanitario
de los bosques (Forest Health Monitoring Program;
FHM), que incluye una evaluación sistemática
de numerosos indicadores de la protección ambiental,
y el Programa de inventario y análisis de los
bosques (Forest Inventory and Analysis Program; FIA)
que proporciona datos sobre la extensión, tipo
y crecimiento de los bosques y otros valores madereros
de importancia. La integración y ampliación
de esos sistemas mejorará la recolección
de datos sobre los C + I del Proceso de Montreal.
Igualmente, el Servicio Forestal de Estados Unidos
está dotando de personal al Instituto Nacional
de Vigilancia e Inventario, constituido en 1996 con
el objeto de coordinar la aplicación nacional
y subnacional de los sistemas de inventarios, incluyendo
los C + I del Proceso de Montreal.
En
julio de 1998, el Servicio Forestal de Estados Unidos
institucionalizó oficialmente los C + I del
Proceso de Montreal como marco para todos los futuros
inventarios forestales, evaluaciones, programas de
vigilancia y control de rendimiento, desde el nivel
de terreno hasta el ámbito nacional, para aplicar
a los bosques nacionales de propiedad pública
manejados por el Servicio Forestal. Varios de los
50 estados están tomando medidas similares
en los terrenos forestales estatales y privados; cabe
señalar, por ejemplo, las iniciativas de los
20 estados del noreste y sureste del país destinadas
a evaluar el manejo forestal sostenible (MFS) en esas
regiones. Asimismo, el Servicio Forestal está
llevando a cabo una prueba piloto de C + I subnacionales
y sus relaciones con C + I nacionales en cinco bosques
del país. La Asociación Nacional de
Silvicultores Estatales (National Association of State
Foresters), que representa organismos de silvicultura
de nivel estatal pertenecientes a los 50 estados y
a los territorios de Estados Unidos, está reevaluando
los datos recabados por cada organismo estatal o territorial
para determinar la manera en que dicha información
se puede incrementar y organizar mejor a fin de que
los estados puedan contribuir con mayor eficacia a
las evaluaciones nacionales sobre las condiciones
de los bosques y la situación del manejo forestal.
La experiencia adquirida a través de estas
evaluaciones subnacionales será de gran utilidad
para los trabajos de aplicación nacional de
los C + I.
La
American Forest and Paper Association (AF&PA),
un grupo comercial que representa compañías
nacionales y multinacionales de la industria forestal
y papelera (por ejemplo, International Paper, Weyerhaeuser,
Georgia-Pacific, Boise Cascade), y el Forest Stewardship
Council participan activamente en la Mesa Redonda
sobre bosques sostenibles. La AF&PA ha creado
un programa llamado Iniciativa de los Bosques Sostenibles
(Sustainable Forest Iniciative; SFI) que consiste
en un proceso voluntario de verificación que
requiere que las empresas reforesten de inmediato
los terrenos explotados, tomen en cuenta los hábitats
de la flora y fauna silvestre, mejoren la calidad
del agua y la diversidad de los ecosistemas, y protejan
los terrenos forestales de importancia ecológica
especial. Algunos de los datos del programa del SFI,
recopilados a través de los mecanismos de preparación
de informes de la AF&PA, se pueden utilizar para
la recolección de datos de C + I. Asimismo,
el Forest Stewardship Council está creando
un proceso voluntario de certificación que
puede representar una valiosa fuente de información.
Procesos
nacionales paralelos
En
Estados Unidos, el manejo de bosques, pastizales,
minerales y energía está interrelacionado.
En algunos casos, es difícil examinar las condiciones
de los bosques sin tomar en cuenta el estado de los
pastizales circundantes (pasturas y zonas arbustivas)
y la extracción de minerales. Los terrenos
forestales y los pastizales adyacentes están
siempre interrelacionados.
En
ese país, muchos terrenos forestales se encuentran
ubicados sobre depósitos subterráneos
ricos en minerales y fuentes de energía. En
el caso de los bosques nacionales de propiedad pública,
el Servicio Forestal u otros organismos encargados
de la ordenación de tierras suelen ser los
responsables tanto del manejo de los bosques como
de los recursos del subsuelo. Teniendo presente esa
responsabilidad y el mandato que le ha dado el Congreso
de presentar informes periódicos acerca de
las condiciones de los bosques y praderas del país,
el Servicio Forestal ha asumido la responsabilidad
de preparar también informes nacionales sobre
minerales y energía. Asimismo, se reconoce
que las políticas en materia de energía
y minerales inciden en la sustentabilidad de los bosques.
Esta apreciación, al igual que el uso por parte
del Servicio Forestal de C + I en bosques y pastizales,
ha generado interés por desarrollar una capacidad
de evaluación para el sector de la energía
y los minerales, que a su vez, se podría utilizar
para evaluar la función que desempeña
dicho sector en el desarrollo sostenible.
Tanto
el sector de los pastizales como el de minerales y
energía están poniendo en práctica
las lecciones aprendidas del Proceso de Montreal.
El sector de ordenación de pastizales encuentra
que muchos de los C + I tienen aplicación directa
en su trabajo. Los datos generados por esos tres sectores
se incluirán en los informes nacionales sobre
el medio ambiente que se compilan en la Casa Blanca.
Participación
internacional
Estados
Unidos fue sede de la XIª Reunión del Grupo
de Trabajo del Proceso de Montreal, celebrada del
29 de noviembre al 3 de diciembre de 1999 en Charleston,
Carolina del Sur. Entre los puntos de mayor importancia
del orden del día se incluyó la aplicabilidad
de los C + I nacionales a nivel subnacional, así
como el contexto internacional de varias iniciativas
de C + I de todo el mundo. Estados Unidos es también
responsable de las convocatorias del Comité
Asesor Técnico del Proceso de Montreal, el
cual se creó para asesorar al Grupo de Trabajo
en materia de asuntos técnicos y científicos
que surjan en relación con la implementación
de los C + I del Proceso de Montreal.
En
julio de 1998, Estados Unidos terminó su presentación
para el Programa de Evaluación de los Recursos
de los Bosques Templados y Boreales 2000 (TBFRA) de
la ONU-ECE/FAO. Proporcionó datos sobre los
recursos forestales en general, diversidad biológica,
situación con respecto a las medidas de protección,
existencias de carbono y madera, condiciones forestales
y la función socioeconómica de los bosques.
El Servicio Forestal de Estados Unidos ha comenzado
a examinar el desarrollo de estrategias destinadas
a aumentar la comparabilidad de los C + I indicadores
de los Procesos de Montreal, Paneuropeo, y TBFRA.
Estados Unidos, Canadá y México han
mantenido conversaciones preliminares sobre la creación
de una base de datos resumida sobre América
del Norte para establecer enlaces entre las diferentes
fuentes de información sobre los recursos.
En
el último decenio, las instituciones de manejo
forestal de Estados Unidos han integrado cada vez
más un componente internacional en sus funciones.
Bajo la dirección del Departamento de Estado,
la participación de la comunidad forestal en
numerosos foros ha sido extensa y sustantiva. En esta
participación se incluyen comunidades forestales
estatales, representantes de los propietarios de tierras
forestales no industriales, grupos ambientales y la
industria. El resultado se ha traducido en un amplio
apoyo institucional para explorar la aplicación
del concepto de sostenibilidad de los bosques. El
apoyo al Proceso de Montreal forma parte de este crecimiento.
Mirar
hacia el futuro
A través
de la Mesa Redonda sobre los Bosques Sostenibles,
Estados Unidos ha hecho participar a las partes interesadas
nacionales en la implementación de los C +
I del Proceso de Montreal. El motivo de este trabajo
en colaboración es crear la capacidad institucional
necesaria para preparar informes de nivel nacional
sobre los C + I, lo cual constituye una tarea monumental.
Los talleres técnicos de la Mesa Redonda que
se realizarán en invierno de 2000 deberían
generar información sobre datos faltantes y
problemas de evaluación relativos a los C +
I del Proceso de Montreal.
Los
datos de nivel estatal son fundamentales para realizar
este empeño. La contribución más
valiosa que los organismos forestales de nivel estatal
pueden brindar al proceso de C + I es suministrar
parte de los datos de las evaluaciones. Una vez finalizado
el proyecto de reevaluación de las fuentes
de datos estatales mencionado anteriormente, los estados
deberán participar en discusiones detalladas
sobre la uniformación e incremento de las actividades
de recolección de datos. A través de
ese proceso, se podrá recopilar más
información a nivel nacional para utilizar
en las evaluaciones de los C + I.
Asimismo,
se espera que las diversas iniciativas de C + I que
se están llevando a cabo en el mundo trabajen
juntas en el tema de los términos y definiciones
fundamentales, así como en otras áreas
relativas a la comparabilidad destinadas a la evaluación
de los bosques del mundo.
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VIÑETA
SOBRE JAPÓN
Antecedentes
Durante
el trabajo preparatorio para el Primer Informe de
Aproximación del Proceso de Montreal de 1997
se identificó que, de los 47 indicadores de
los Criterios 1 a 6, se disponía de datos completos
para 13, datos parciales para 16 y no había
datos para los 18 indicadores restantes. Este informe
llevó a la Agencia Forestal y a otros organismos
pertinentes a reconocer la importancia de aplicar/implementar
y formular con más detalle criterios e indicadores
(C + I) tanto a nivel nacional como subnacional.
En
seguimiento del informe de 1997 y a fin de avanzar
en la aplicación, elaboración e implementación
de C + I en Japón, se ha llevado a cabo un
total de nueve iniciativas desde 1997. Las tres primeras
se proponen medir directamente algunos C + I mientras
que las otras seis tienen que ver con la elaboración
de C + I. A continuación se resumen todas estas
iniciativas relacionadas con los C + I, explicándose
en último lugar con mayor detenimiento las
tres iniciativas para medir los C + I.
Iniciativas
relacionadas con criterios e indicadores
El
objetivo de las tres iniciativas siguientes es medir
algunos de los C + I del Proceso de Montreal.
Proyecto
de Inventario Forestal Continuo
El
Proyecto de Inventario Forestal Continuo, un nuevo
estudio nacional para evaluar los recursos forestales
comenzó en 1999. Este estudio utiliza una metodología
de inventario de muestreo estadístico en aproximadamente
15 700 parcelas de estudio permanentes. A diferencia
de los estudios convencionales existentes que se utilizan
principalmente para preparar planes de manejo forestal,
el objetivo de este Proyecto es vigilar y evaluar
los recursos forestales y su dinámica y tendencias
identificables, centrándose en la clasificación
de tipos forestales, el volumen y el inventario de
biomasa, e incorporando un enfoque de ecosistema.
Puesta
a prueba de criterios e indicadores en el área
de estudio de Kasama
El
Instituto de Silvicultura e Investigación de
Productos Forestales (ISIPF) de la Agencia Forestal
inició un proyecto de investigación
de cinco años en 1996 en el Centro de Tecnología
Forestal de Kasama que abarca 134 000 hectáreas
de 15 municipios. Este proyecto se propone elaborar
metodologías adecuadas de recopilación
de datos para algunos de los indicadores del Proceso
de Montreal, especialmente los indicadores relacionados
con la diversidad biológica, la capacidad productiva,
la sanidad del ecosistema forestal, la conservación
del suelo y el agua, la contribución de los
bosques al ciclo global del carbono y los beneficios
socioeconómicos múltiples.
Investigación
sobre diseño de infraestructuras forestales para
el enfoque de ecosistemas forestales
En
1996 la Agencia Forestal inició un proyecto
de estudio de diez años para introducir obras
de infraestructura concebidas teniendo en cuenta los
ecosistemas forestales, como por ejemplo caminos forestales
y muros de retención, junto con la elaboración
y aplicación de C + I a nivel local. El estudio
comprende dos áreas: Ishikari-Sorachi (806
000 hectáreas) en Hokkaido y Shimantogawa (297
000 hectáreas) en Kochi, que están tomadas
de 158 unidades de planificación de manejo
forestal designadas por la Ley Forestal.
Las
seis iniciativas siguientes están relacionadas
con la aplicación de C + I.
Enmienda
de la Ley Forestal y otras leyes relacionadas con la
silvicultura
En
1998 las leyes relacionadas con la silvicultura, incluida
la Ley Forestal, fueron enmendadas para contribuir
al fomento del manejo forestal sostenible (MFS) por
toda la nación. Como consecuencia, Japón
introdujo un sistema que permite a todas las partes
afectadas expresar sus puntos de vista sobre los planes
provisionales de manejo forestal a nivel del gobierno
local. Además, gracias a esta enmienda, los
municipios están autorizados a elaborar y poner
en práctica planes de manejo forestal excepto
para los bosques nacionales que se encuentren bajo
su jurisdicción.
Taller
internacional sobre bosques modelos
En
1996 la Agencia Forestal se comprometió a organizar
una serie de talleres sobre bosques modelos para promover
el MFS a escala mundial. Así, desde 1998, en
colaboración técnica con la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
y la Secretaría de la Red Internacional de
Bosques Modelos, la Agencia Forestal ha organizado
una serie de talleres internacionales para promover
los bosques modelos como una aplicación del
MFS en el terreno, concentrándose especialmente
en la región asiática.
Vigilancia
de la deposición ácida
La
Agencia del Medio Ambiente realiza desde 1983 un estudio
sobre la deposición ácida cuya Fase
IV empezó en 1998. Para la deposición
húmeda el estudio vigila: 1) la deposición
ácida para observar la concentración
y el flujo de sustancias ácidas depositadas
en los suelos, y 2) los suelos, la vegetación
y el medio acuático interior con objeto de
evaluar los efectos negativos en los ecosistemas terrestre
y acuático. En cuanto a la deposición
seca se ha vigilado la concentración de contaminantes
atmosféricos como SOx, NOx,
y O3 cada hora en los observatorios generales
de contaminación atmosférica y los observatorios
de deposición ácida.
Vigilancia
de la sanidad forestal (vigilancia de la degradación
forestal provocada por la lluvia ácida y la contaminación
atmosférica)
Desde
1990 la Agencia Forestal ha puesto en marcha también
un estudio de vigilancia para la detección
precoz de la degradación forestal provocada
por la lluvia ácida y la contaminación
atmosférica. Este estudio vigila las condiciones
de los suelos y la vegetación, la calidad de
la lluvia y el alcance de la degradación forestal
en unas 1 200 parcelas de observación establecidas.
Una quinta parte de las parcelas son controladas cada
año de forma que todas las parcelas de observación
son examinadas cada cinco años.
Curso
de formación para estudios prácticos de
casos sobre el manejo forestal sostenible
La
Agencia Japonesa de Cooperación Internacional
iniciará en 2000 un nuevo curso de formación
de 40 días de duración en Japón.
Del 2000 al 2009 se formará a trece personas
por año. Este curso está dirigido a
administradores y profesionales de programas forestales
nacionales de los países en desarrollo, incluidos
los países miembros del Proceso de Montreal.
Contiene una amplia gama de programas e iniciativas
para la implementación práctica del
MFS, como por ejemplo la elaboración y aplicación
de C + I y bosques modelos como demostraciones del
MFS en el terreno.
Centro
de Diversidad Biológica de Japón
La
Agencia del Medio Ambiente estableció el Centro
de Diversidad Biológica de Japón (BiodiC-J)
en abril de 1998. El BiodiC-J planifica y realiza
estudios básicos (tales como el Catastro Nacional
del Entorno Natural (Censo Verde)) de la fauna, flora,
etc., para analizar la situación actual y los
cambios identificables a largo plazo del entorno natural
en Japón. Basándose en las conclusiones
del Censo Verde y otros datos, el BiodiC-J ofrece
una base de datos sobre el entorno natural y la diversidad
biológica cuya información se distribuirá
ampliamente a través de Internet.
Iniciativas
de medición de criterios e indicadores
Proyecto
de Inventario Forestal Continuo
Este
nuevo estudio se inició en 1999 a fin de incorporar
una metodología de muestreo estadístico
basada en C + I en una evaluación nacional
de los recursos forestales. El estudio actual convencional
ha sido utilizado principalmente para elaborar los
planes de manejo forestal y su precisión estadística
no puede verificarse. Además, los datos relacionados
con la diversidad biológica que analiza este
estudio convencional son insuficientes. Sin embargo,
el método de lotes modelos ha proporcionado
tablas de previsión de rendimiento para los
enclaves y especies comerciales.
Por
consiguiente, en el Proyecto de Inventario Forestal
Continuo, se introduce la siguiente metodología
de muestreo estadístico. Trazando cuadrículas
de 4 km x 4 km en todo el territorio de Japón,
establecimos unas 15 700 parcelas permanentes, al
cortarse las líneas perpendicularmente, cubriendo
toda la superficie forestal (25 150 000 hectáreas
en total). Una parcela de estudio permanente es un
círculo con un radio de aproximadamente 18
metros o un área de 0,1 hectárea, situando
el punto de intersección como el centro de
la parcela. Cada año se analizará una
quinta parte del total, esto es, unas tres mil parcelas.
Al final, todas las parcelas serán estudiadas
en un período de cinco años, es decir,
cada parcela de estudio será examinada una
vez cada cinco años.
El
objetivo principal del estudio es vigilar y evaluar
la dinámica y las tendencias a largo plazo
identificables respecto a la situación de los
bosques en Japón, utilizando una metodología
unificada a nivel nacional. Al mismo tiempo, está
concebido de tal forma que sea compatible con algunos
de los C + I del Proceso de Montreal. Los indicadores
analizados en este estudio son los siguientes:
Criterio
1: Conservación de la diversidad biológica
- 1.1
Diversidad de ecosistemas
- 1.1.a
Superficie por tipo forestal en relación
a la superficie total de bosques
- 1.1.b
Superficie por tipo forestal y por clase de edad
o etapa de sucesión
- 1.1.c
Superficie por tipo forestal en las categorías
de áreas protegidas definidas por UICN u
otros sistemas de clasificación
- 1.1.d
Superficie por tipo forestal en áreas protegidas,
de acuerdo a las clases de edad o etapas de sucesión
Criterio
2: Mantenimiento de la capacidad productiva de los
ecosistemas forestales
- 2.a
Superficie de terrenos forestales y superficie neta
de terrenos forestales disponibles para la producción
de madera
- 2.b
Volumen total de especies de árboles comerciales
y no comerciales en terrenos forestales disponibles
para la producción de madera
- 2.c
Superficie y volumen de plantaciones de especies
nativas y exóticas
- 2.d
Extracción anual de productos madereros en
comparación al volumen determinado como sustentable
Criterio
3: Mantenimiento de la sanidad y vitalidad de los
ecosistemas forestales
- 3.a
Superficie y porcentaje de bosques afectados por
procesos o agentes más allá del rango
de variación histórica: por ejemplo,
los insectos, enfermedades, competencia de especies
exóticas, incendios, tormentas, despeje de
tierras, inundación permanente, salinización
y animales domésticos
Criterio
4: Conservación y mantenimiento de los recursos
suelo y agua
- 4.a
Superficie y porcentaje de terrenos forestales con
erosión significativa del suelo
Criterio
5: Mantenimiento de la contribución de los
bosques al ciclo global del carbono
- 5.a
Biomasa total de los ecosistemas forestales y acumulación
de carbono, si es pertinente, por tipo forestal,
clase de edad y etapa de sucesión
- 5.b
Contribución de los ecosistemas forestales
al balance global total de carbono, incluyendo absorción
y emisión de carbono (biomasa en pie, desechos
forestales, turba y carbono en el suelo)
Puesta
a prueba de criterios e indicadores en el área
de estudio de Kasama
Este
proyecto de puesta a prueba se inició en 1996
en el área de estudio de Kasama situada en
la región este central de Japón. La
superficie total del área de estudio de Kasama
es de 134 000 hectáreas e incluye 15 municipios
locales y 53 000 hectáreas de bosques. El objetivo
del proyecto es establecer una metodología
prototipo para la aplicación de C + I tanto
a nivel nacional como local. A nivel nacional, el
proyecto estudia la posibilidad y responsabilidad
de utilizar los datos estadísticos existentes
como fuentes para algunos indicadores y propone al
mismo tiempo metodologías viables desde el
punto de vista técnico y económico para
otros indicadores para los que se carece de datos
estadísticos. A nivel local, si bien el proyecto
utiliza los datos estadísticos existentes,
compara y analiza las tendencias cronológicas
de algunos indicadores entre municipios y unidades
de planificación de manejo forestal con objeto
de evaluar la dinámica y tendencias a lago
plazo relativamente identificables en cuanto a la
situación de los bosques.
Además,
es importante elaborar este estudio de parcelas permanentes
para comprender otros indicadores y al mismo tiempo
desarrollar metodologías adicionales con las
que medir indicadores, que de otra manera no sería
posible y/o cuya medición resultaría
difícil.
El
análisis de este proyecto contempla los siguientes
indicadores:
Criterio
1: Conservación de la diversidad biológica
- Diversidad de ecosistemas
y su fragmentación de los mapas de vegetación
- Número de
especies de hongos de pudrición de la madera
encontradas en cada tipo forestal
- Edad de la masa
de las plantaciones de cipreses Hinoki (Chamaecyparis
obtusa) y riqueza de las especies de la vegetación
del suelo forestal
- Número de
aves y mariposas amenazadas que dependen del bosque
- Diversidad genética
de las hayas (Fagus crenata) basándose
en marcadores de repetición de secuencia
simple (SSR)
Criterio
2: Mantenimiento de la capacidad productiva de los
ecosistemas forestales
- Volumen en cada
prefectura
Criterio
3: Mantenimiento de la sanidad y vitalidad de los
ecosistemas forestales
- Marchitez del pino
provocada por Bursaphelenchus xylophilus
- Vigilancia de la
sanidad forestal (vigilancia de la degradación
forestal provocada por la lluvia ácida y
la contaminación atmosférica)
Criterio
4: Conservación y mantenimiento de los los
recursos de suelo y agua
- Superficie de terrenos
forestales manejados principalmente para cumplir
funciones de protección
- Diferencia de calidad
del agua entre cuencas
Criterio
5: Mantenimiento de la contribución de los
bosques al ciclo global del carbono
- Relación
entre la biomasa en pie y la biomasa total
- Absorción
anual de dióxido de carbono de los bosques
japoneses
- Relación
entre la profundidad del suelo y la acumulación
de carbono en cada tipo de suelo
Criterio
6: Mantenimiento y mejoramiento de los múltiples
beneficios socioeconómicos de largo plazo para
cubrir las necesidades de las sociedades
- Porcentaje de productos
forestales brutos del Producto Nacional Bruto
- Recursos e instalaciones
disponibles potencialmente para recreación
forestal y turismo en el área de estudio
de Kasama
Criterio
7: Marco legal, institucional y económico para
la conservación y el manejo sustentable de
bosques
- Elaborar un diagrama
que ilustre la relación entre el sistema
de planificación forestal y los indicadores
del Criterio 7
Investigación
sobre diseño de infraestructuras forestales para
ecosistemas forestales sostenibles
La
Agencia Forestal reconoce la necesidad de introducir
obras de infraestructura concebidas teniendo en cuenta
los ecosistemas forestales, como por ejemplo caminos
forestales y muros de retención, junto con
la elaboración y aplicación de C + I
a nivel local para lograr el MFS. Desde este punto
de vista, dos gobiernos locales, las prefecturas de
Hokkaido y Kochi, realizan desde 1996 un proyecto
de estudio de diez años en cooperación
con el Instituto de Silvicultura e Investigación
de Productos Forestales, los Institutos de Investigación
de Silvicultura de las Prefecturas y las Oficinas
Forestales Regionales.
En
dos áreas de estudio, esto es, la unidad de
planificación de manejo forestal de Ishikari-Sorachi
en la prefectura de Hokkaido y la unidad de planificación
de manejo forestal de la prefectura de Kochi, las
actividades principales se concentran en la elaboración
y aplicación de indicadores a nivel local para
vigilar las tendencias de las funciones que facilitarán
los bosques. A través de este estudio se espera
poder identificar un grupo o grupos de indicadores
que representen tendencias identificables de funciones
específicas que se vean afectadas por cualquier
obra de infraestructura en los bosques.
Basándose
en los resultados de este estudio se formularán
algunas orientaciones de carácter general para
el diseño de las obras de infraestructura en
los bosques que tengan en cuenta el enfoque de los
ecosistemas forestales en las diferentes unidades
de planificación de manejo forestal.
Además,
este proyecto será clasificado como iniciativa
nacional de "bosque modelo".
Proyecto
Ishikari-Sorachi
La
prefectura de Hokkaido ha puesto en marcha el Proyecto
Ishikari-Sorachi en cooperación con el Instituto
de Investigación de Silvicultura de la Prefectura
de Hokkaido, el Centro de Investigación de
Hokkaido del ISIPF y la Oficina Forestal Regional
de Hokkaido. Este área abarca 30 municipios
con una extensión de 508 000 hectáreas
de bosques en una superficie total de 806 000 hectáreas.
La mayoría de los bosques son naturales y propiedad
del gobierno nacional o local. Los indicadores medidos
en este área de estudio son los siguientes:
Criterio
1: Conservación de la diversidad biológica
- Inventarios de peces,
ratones de campo y aves dependientes del bosque
Criterio
2: Mantenimiento de la capacidad productiva de los
ecosistemas forestales
- Formulación
de sistemas de manejo forestal con un sistema de
información geográfica (SIG)
- Vigilancia del crecimiento
de los bosques naturales
Criterio
3: Mantenimiento de la sanidad y vitalidad de los
ecosistemas forestales
- Vigilancia de la
situación de la lluvia ácida
Criterio
4: Conservación y mantenimiento de los recursos
de suelo y agua
- Investigación
para evaluar los efectos de la explotación
forestal en la calidad del agua
Criterio
5: Mantenimiento de la contribución de los
bosques al ciclo global del carbono
- Evaluación
del flujo de carbono en cursos de agua de montaña
Criterio
6: Mantenimiento y mejoramiento de los múltiples
beneficios socioeconómicos de largo plazo para
cubrir las necesidades de la sociedad
- Vigilancia del uso
recreativo de los bosques
Proyecto
Shimantogawa
La
prefectura de Kochi ha puesto en marcha el Proyecto
de Bosque Modelo Shimantogawa en cooperación
con el Instituto de Investigación de Silvicultura
de la Prefectura de Kochi, el Centro de Investigación
de Shikoku del ISIPF y la Oficina Forestal Regional
de Shikoku. Este área comprende 17 municipios
con una extensión de bosques de 254 000 hectáreas
en una superficie total de 297 000 hectáreas.
En este área de estudio se han medido los siguientes
indicadores:
Criterio
1: Conservación de la diversidad biológica
- Superficie por tipo
forestal y por clase de edad
- Cambios en la superficie
de bosques en cada municipio
- Inventarios de especies
dependientes del bosque (insectos, plantas, etc.)
Criterio
2: Mantenimiento de la capacidad productiva de los
ecosistemas forestales
- Superficie de terrenos
forestales por bosque de producción
- Vigilancia del crecimiento
del volumen de bosques
Criterio
3: Mantenimiento de la sanidad y vitalidad de los
ecosistemas forestales
- Vigilancia de los
contaminantes atmosféricos durante períodos
de lluvia
- Investigación
sobre dispersión de semillas
- Evaluación
del criterio 3 utilizando datos estratificados de
SIG
Criterio
4: Conservación y mantenimiento de los recursos
de suelo y agua
- Vigilancia del flujo
y de la calidad de los cursos de agua de montaña
- Investigación
de las propiedades físicas y químicas
del suelo
- Evaluación
del criterio 4 utilizando datos estratificados de
SIG
Criterio
5: Mantenimiento de la contribución de los
bosques al ciclo global del carbono
- Evaluación
del criterio 5 utilizando datos estratificados de
SIG
Estadísticas
Las
tablas 20-24 presentan datos básicos sobre
los recursos forestales de Japón, clases de
edad, especies plantadas, producción maderera
y trabajadones forestales.
Tablo
20 Recursos forestales en Japón en 1995
(Superficie:1 000 ha,Volumen:10 000 m3)
|
Clasificación
de la propiedad
|
Total
|
Terrenos forestales
|
Otro
|
|
Plantaciones
forestales
|
Bosques
naturales
|
|
Superficie
|
Volumen
|
Superficie
|
Volumen
|
Superficie
|
Volumen
|
Superf
|
Volumen
|
|
Gran
total
|
25
146
|
348
323
|
10
398
|
189
199
|
13
382
|
159
002
|
1
366
|
123
|
| |
|
Bosque
nacional
|
Total
|
7
844
|
91
207
|
2
446
|
29
223
|
4
738
|
61
871
|
660
|
112
|
|
Agencia
Forestal
|
7
647
|
89
246
|
2
417
|
28
925
|
4
608
|
60
208
|
622
|
112
|
|
Otro
|
197
|
1
961
|
29
|
298
|
130
|
1
663
|
38
|
0
|
|
Bosque
privado y público
|
Total
|
17
302
|
257
117
|
7
952
|
159
976
|
8
644
|
97
131
|
706
|
10
|
|
Público
|
2
730
|
35
906
|
1
209
|
19
859
|
1
433
|
16
042
|
88
|
6
|
|
Privado
|
14
572
|
221
210
|
6
743
|
140
117
|
7
211
|
81
089
|
618
|
4
|
|
Fuente:
Documento de trabajo de la Agencia Forestal
Nota
- Bosques tal
como se definen en la Ley Forestal, artículo
2, apartado 1.
- Comprende
los bosques no cubiertos por los Planes Forestales
Regionales.
- Los terrenos
no forestales son terrenos desmontados recientemente
o terrenos forestales no cultivados.
- Los bosques
naturales incluyen terrenos en los que la
regeneración es extremadamente difícil.
- Al redondear
las cifras, es posible que los totales no
coincidan.
|
Tablo
21. Superficie de plantaciones forestales por
clase de edad en 1995
|
Clase
de edad
|
1-5
|
6-10
|
11-15
|
16-20
|
21-25
|
26-30
|
31-35
|
36-40
|
41-45
|
|
Superficie
(1 000 ha)
|
278
|
421
|
699
|
937
|
1
336
|
1
686
|
1
719
|
1
388
|
735
|
|
Clase
de edad
|
46-50
|
51-55
|
56-60
|
61-65
|
66-70
|
71-75
|
76-80
|
81-
|
Total
|
|
Superficie
(1 000 ha)
|
262
|
213
|
172
|
139
|
112
|
86
|
67
|
105
|
10
355
|
|
Fuente:
Documento de trabajo interno de la Agencia Forestal
Nota: Superficie cubierta por los Planes Forestales
Regionales
|
Tablo
22. Principales especies plantadas en plantaciones
forestales en 1995
|
Especie
|
Coníferas
|
Latifoliadas
|
Gran
total
|
|
Cedro
japonés
(Cryptomeria japonica)
|
Ciprés
japonés
(Chamaecyparis obtusa)
|
Pino
(Pinus spp.)
|
Alerce
(Larix kaempferi)
|
Otra
|
Total
|
|
Superficie
(1 000 ha)
|
4
536
|
2
529
|
981
|
1
071
|
1
008
|
10
125
|
230
|
10
355
|
Fuente
: Documento de trabajo interno de la Agencia Forestal
Nota: Superficie cubierta por los Planes Forestales
Regionales |
Tablo
23 Tendencias recientes en producción maderera
(1 000 m³)
|
Gran
total
|
Año |
| 1992 |
1993
|
1994
|
1995
|
1996
|
|
27 114
|
25 570
|
24 456
|
22 897
|
22
469 |
|
Propiedad
Bosques
privados
Bosques públicos
Bosques nacionales
|
18 507
(68)
1 324
(5)
7 283
(27)
|
17 759
(69)
1 511
(6)
6 300
(25)
|
17 484
(71)
1 420
(6)
5 552
(23)
|
16 542
(72)
1 235
(5)
5 120
(22)
|
16 600
(74)
1 256
(6)
4 613
(21)
|
|
Especie
Coníferas
Cedro japonés (Cryptomeria japonica)
Ciprés
japonés (Chamaecyparis obtusa)
Pino
rojo/negro japonés (Pinus densiflora/
Pinus thunbergii)
Alerce
japonés, abeto de las islas Sakhalin,
abeto de Hondo (Larix kaempferi/ Abies
sachalinensis/ Picea jezoensis)
Abeto
japonés, tsuga de Siebold (Abies firma/Tsuga
sieboldii)
Otra
|
18 900
(70)
8 819
3 074
2 446
3 820
182
559
|
18 770
(73)
8 995
3 051
2
255
3 737
168
566
|
19 090
(78)
9 451
3 125
2 119
3 707
146
542
|
18 067
(79)
8 948
2 924
2 036
3
575
141
443
|
17 993
(80)
9 078
2 907
1 918
3 546
126
418
|
|
Frondosas
Roble (Quercus serrata, etc.)
Haya
(Fagus crenata, etc.)
Otras
|
8 214
(30)
496
433
7 285
|
6 798
(27)
423
390
5 985
|
5 366
(22)
338
326
4 702
|
4 830
(21)
292
281
4 257
|
4 476
(20)
285
249
3 942
|
|
Uso
Madera
en rollo para serrar
Pasta
Contrachapado
Astillas
Otro
|
17240(64)
1 240 (5)
277 (1)
7 810 (29)
547 (2)
|
17293(68)
1 130 (4)
274 (1)
6 367 (25)
506 (2)
|
17440(71)
1 188 (5)
253 (1)
5 094 (21)
481 (2)
|
16252(71)
1 209 (5)
228 (1)
4 762 (21)
446 (2)
|
16154(72)
1 100 (5)
228 (1)
4 558 (20)
429
(2)
|
|
Fuente
: Ministerio de Agricultura, Silvicultura y
Pesca, "Informe sobre la oferta y la demanda
de madera"
Nota:
- Las cifras
entre paréntesis son porcentajes respecto
al total
- Los bosques
nacionales comprenden los bosques administrados
por la Corporación de Desarrollo Forestal
y los bosques gubernamentales administrados
por organismos diferentes a la Agencia Forestal.
- En otros
usos de la madera se incluyen postes de electricidad,
estacas, andamiajes, etc.
- El volumen
de producción no incluye los residuos
de madera.
|
Tablo
24. Número de trabajadores forestales por
grupo de edad (100 personas)
|
Grupo
de edad
|
Año
|
| |
1985
|
1990
|
1995
|
|
15-24
25-29
30-39
40-49
50-59
60-
Total
|
38
40
146
343
586
246
1 400
|
21
33
93
198
468
262
1 100
|
25
24
75
141
283
309
900
|
| Fuente:
Agencia de Administración General ,"Censo
nacional" |
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VIÑETA
SOBRE MÉXICO
En
estos momentos, México está emprendiendo
varias acciones destinadas a implementar el Proceso
de Montreal, entre ellas las siguientes:
- Establecer un Comité
Asesor Técnico (CAT) para adaptar los criterios
e indicadores (C + I) del Proceso de Montreal a
condiciones nacionales y examinar los conjuntos
de datos disponibles para mejorar los informes sobre
C + I.
- Incluir información
relativa al Proceso de Montreal en la página
de Internet del SEMARNAP:
http://www.semarnap.gob.mx
- Informar a los 32
subdelegados de Recursos Naturales (uno por cada
entidad federativa) acerca del Proceso de Montreal
y las responsabilidades del país como miembro
de dicho Proceso.
- Incluir la recogida
del mayor número posible de datos relacionados
con el Proceso de Montreal en la planificación
del Inventario Nacional Forestal del Año
2000.
México
está tomando un número de medidas para
promover el manejo forestal sostenible (MFS), que
incluyen las siguientes:
- Modificar la Ley
Forestal para mejorar la reglamentación relativa
a planes de manejo, principios de sostenibilidad,
transporte de productos forestales y regionalización
de prestadores de servicios de asesoramiento técnico.
- Crear dos programas
nacionales para proporcionar subsidios directos
destinados a promover el manejo sostenible de bosques
nativos y la plantación de bosques comerciales.
- Modificar el Programa
Nacional de Reforestación (PRONARE) para
incluir la protección de las plantas de vivero
de especies nativas luego de su plantación
y restaurar áreas dañadas por incendios.
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VIÑETA
SOBRE NUEVA ZELANDA
Introducción
En
Nueva Zelanda (NZ), las actividades del manejo forestal
sostenible (MFS) se relacionan estrechamente con las
características particulares del sector forestal,
que le evitan algunos de los problemas que otros países
deben encarar en la elaboración de prácticas
de MFS. En particular, existe una clara distinción
entre terrenos forestales plantados y naturales y
entre la tenencia estatal y la privada. Las evaluaciones
del progreso y la innovación deben tener en
cuenta esa distinción.
La
composición de los terrenos forestales de Nueva
Zelanda
Los
bosques cubren 30% del territorio de NZ. El bosque
natural (6 200 000 ha) ocupa el 24% de la superficie
total del territorio (figura 4); el resto está
constituido por bosques plantados. Alrededor del 80%
del bosque natural se encuentra en las tierras del
país destinadas a la conservación, en
las cuales no se explota la madera. El 20% restante
es propiedad privada, de la cual la mitad se encuentra
en tierras tribales maoríes.
La
expansión del bosque se realiza casi exclusivamente
en tierras de pastoreo. En los últimos treinta
años se ha triplicado la superficie de las
plantaciones de producción, pero éstas
todavía ocupan sólo el 6% (1 700 000
hectáreas) de la superficie total del territorio
(figura 4). Sin embargo, esa superficie produce el
99% de los rollizos para extracción (figura
5), lo que ha contribuido a eliminar la presión
en los bosques naturales.
Figura
4. Uso de la tierra en Nueva Zelanda

Figura
5. Estimación de las extracciones de rollizos
de los bosques de Nueva Zelanda

Para
NZ es muy importante asegurar la sostenibilidad a
largo plazo de esos ecosistemas forestales. Por ejemplo,
para 2010 el gobierno tiene la meta claramente definida
de mantener o aumentar la superficie neta de los terrenos
forestales naturales.
Sin
embargo, su capacidad para alcanzar esa meta depende
del importante aumento del volumen de madera procedente
de bosques de producción plantados que ha reemplazado
la madera de bosques naturales para satisfacer la
demanda de los mercados internos y de exportación.
Controles
del manejo forestal
La
mayor parte de los bosques plantados y de propiedad
estatal se vendieron en el decenio 1987-97. Actualmente,
los bosques plantados son casi totalmente de propiedad
privada. El manejo de los bosques plantados está
sujeto a una variedad de controles del uso de la tierra,
incluyendo la Ley de manejo de los recursos, que permite
que los propietarios tomen las decisiones comerciales
que consideren convenientes siempre que no produzcan
efectos sociales o ecológicos indebidos.
Desde
1993, toda la extracción de madera de bosques
que crecen en forma natural en tierras privadas se
rige por las disposiciones de la Ley forestal relativas
al manejo sostenible, que administra el Ministerio
de Agricultura y Silvicultura, salvo dos excepciones,
a saber, los bosques que han sido transferidos a poblaciones
indígenas en reconocimiento de sus reivindicaciones
territoriales históricas y algunos bosques
manejados en virtud de arreglos transitorios, antes
de que se les apliquen las disposiciones sobre el
manejo sostenible a fines de 2000. En el caso de las
tierras con asentamientos indígenas, últimamente
el gobierno ha introducido legislación con
el objeto de aplicarles los criterios de sostenibilidad
de la Ley forestal a través de un proceso de
acuerdo negociado.
El
manejo forestal se define en la Ley como el "manejo
de un área de terreno forestal indígena
de un modo que permita mantener la capacidad del bosque
que allí crece de proporcionar a perpetuidad
una gama completa de productos y atractivos, conservando
al mismo tiempo sus valores naturales".
Tendencias
resultantes en los terrenos forestales de NZ
Mantenimiento
de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales
En
los últimos 50 años ha disminuido el
volumen de la explotación de bosques naturales,
pasando de una proporción de casi 100% de la
explotación forestal total del país
a constituir actualmente menos del 1%. En el mismo
período ha disminuido la extracción
en volumen absoluto, pasando de alrededor de 1,5 millones
de m³ por año a unos 125 000 m³ por año.
Esas cifras se pueden comparar con el volumen de la
explotación total de todos los bosques de NZ
(naturales y plantados) que supera los 16 000 000
m³ por año, de los cuales 99% procede de bosques
plantados (figura 5).
El
nivel de producción de madera de bosques naturales
ha ido disminuyendo constantemente a lo largo del
tiempo, mientras que la superficie de tierras cubiertas
por permisos y planes de MFS aprobados por el gobierno
no ha cesado de aumentar cada año desde las
modificaciones introducidas a la Ley Forestal en 1993
(figura 6). Se prevé que en el futuro el volumen
de la explotación de madera indígena
aumentará ligeramente a medida de que más
terrenos forestales privados se manejen según
planes o permisos aprobados y que el valor cada vez
más elevado de la madera indígena permita
hacer una extracción limitada a un costo mayor
y con menor impacto.
Figura
6: Superficie cubierta por planes y permisos de MFS
aprobados

Información
relativa a criterios e indicadores (C + I)
Estadísticas
de silvicultura
El
Ministerio de Agricultura y Silvicultura está
capturando actualmente una amplia gama de datos estadísticos
sobre terrenos forestales plantados a través
de una variedad de programas, incluyendo el banco
de datos de la Descripción Nacional de Silvicultura
Exótica (NFED, por su sigla en inglés)
y la recopilación de información procedente
de encuestas sobre precios de madera por tronco, plantas
de vivero, importaciones y exportaciones y producción
de madera.
Programa
Nacional de indicadores ambientales
El
Ministerio de Medio Ambiente está preparando
un programa nacional de indicadores ambientales con
objeto de suministrar métodos y protocolos
normalizados para la recogida de datos medioambientales.
Esta actividad es el principal mecanismo que tiene
NZ para elaborar indicadores ambientales de desempeño
(IAD).
Los
objetivos del gobierno para el programa de IAD son
los siguientes:
- Medir sistemáticamente
los resultados de sus políticas y legislación
ambientales.
- Priorizar mejor
las políticas y mejorar la adopción
de decisiones.
- Rendir sistemáticamente
informe sobre el estado del patrimonio ambiental
de NZ
Para
la elaboración de indicadores, se ha usado
como marco un modelo modificado de reacción
al estado de presión (Pressure-State-Response;
PSR). Se ha aplicado en muchos otros países
y su utilidad se reconoce a nivel internacional. Ese
enfoque difiere algo de los C + I del Proceso de Montreal
en el sentido de que va más allá que
éstos para realizar una evaluación más
amplia e integrada de la sostenibilidad ambiental
a nivel nacional. Se ha aplicado un enfoque gradual
del desarrollo de indicadores, dando prioridad inicial
a los correspondientes a los siguientes "componentes":
- Tierras (incluyendo
bosques)
- Aire
- Agua dulce
- Ozono
- Cambio climático
En
el futuro se elaborarán indicadores para los
siguientes temas o componentes:
- Medio marino
- Biodiversidad en
los medios terrestre y dulceacuícola
- Transporte
- Energía
- Contaminantes tóxicos
- Plagas, malezas
y enfermedades
- Atractivos urbanos
y valores del paisaje
- Desechos (incluyendo
sustancias peligrosas y sitios contaminados)
Los
indicadores se irán poniendo gradualmente en
uso mediante la introducción por etapas de
los temas y sus indicadores específicos.
La
pertinencia del programa de IAD en la preparación
de informes para el Proceso de Montreal queda demostrada
con el conjunto de indicadores que se están
elaborando para el componente Tierras (tabla 25).
Tabla
25. Indicadores de tierras confirmados
|
Etapa
1 - Listos para implementar
|
Etapa
2 - Requieren una mayor elaboración
|
- Cambios en
áreas onduladas vulnerables a la erosión
- % de cambio
en zonas de deslizamiento en una selección
de sitios
|
- Cambios en
áreas vulnerables a la degradación
de las tierras altas
- Acidez o alcalinidad
del suelo
- Materia orgánica
- Cambio en
área de potencial agrícola
- Cambio en
área susceptible a una reducción
de la salud del suelo
- Densidad aparente
del suelo
- Análisis
del pH del suelo
- Carbono orgánico
|
La
capacidad de NZ de preparar informes sobre la erosión
de terrenos ondulados con ecosistemas forestales mejorará
considerablemente una vez que se hayan elaborado los
indicadores de la etapa 1. Cuando se implementen los
indicadores de la etapa 2, NZ estará en condiciones
de rendir informe sobre muchos de los indicadores
correspondientes al criterio 4 del Proceso de Montreal
con mayor eficacia.
Si
bien muchos de los indicadores propuestos no están
precisamente alineados a los C+I del Proceso de Montreal,
el importante aumento en la disponibilidad de los
datos hará más eficaces la implementación
y rendición de informes sobre el MFS a nivel
internacional.
Diversidad
biológica
Es
posible que la medición de la biodiversidad
en los terrenos forestales en los que se han plantado
deliberadamente rodales en tierras de pastoreo no
produzca muchos datos útiles.
El
Departamento de Conservación atiende alrededor
de un tercio de las tierras que están protegidas
en NZ por razones escénicas, científicas,
recreativas, históricas o culturales. Entre
ellas se encuentran parques nacionales, parques forestales,
reservas y márgenes de ríos. Se hace
investigación en la lucha contra plagas, malezas
y depredadores, la restauración de los ecosistemas
y el manejo de la masa territorial de la isla. El
Departamento trabaja asimismo en colaboración
con asociados y comunidades para la conservación
de tierras de propiedad privada.
En
enero de 1999, se lanzó una Estrategia preliminar
sobre la biodiversidad de NZ, en la cual se establece
la visión, metas y acciones destinadas a conservar
y aprovechar de manera sostenible la biodiversidad
del país.
Su
finalidad es la siguiente:
- Aumentar los conocimientos
sobre la biodiversidad de especies indígenas
y los principales peligros que la amenazan. Llenar
vacíos de información de importancia
crítica por medio de una estrategia nacional
y coordinada de investigación sobre la biodiversidad.
- Mejorar el accesibilidad
y disponibilidad de la información sobre
la biodiversidad de las especies indígenas
para permitir que las personas y comunidades puedan
tomar decisiones y emprender acciones destinadas
a conservar y manejar en forma sostenible la biodiversidad.
- Elaborar normas
de desempeño y códigos de práctica
para ayudar a los productores primarios y empresas
a sostener la biodiversidad.
Diversidad
del ecosistema y elaboración de una base de datos
sobre la cubierta de las tierras
El
Ministerio de Agricultura y Silvicultura está
finalizando actualmente la cartografía de la
ocupación del suelo de NZ por medio del análisis
de imágenes de satélite y verificación
sobre el terreno (figura 7). Esa base de datos permitirá
la identificación de 14 clases diferentes de
ocupación del suelo a nivel de hectárea.
Se prevé que esos datos serán fundamentales
para determinar la fragmentación del hábitat
y cuantificar las áreas de vegetación
forestal remanente por tipo forestal, de conformidad
con el criterio 1 de Montreal. Está previsto
terminar la cartografía de todo el país
antes del año 2000.
Mantenimiento
de la contribución de los bosques al ciclo global
del carbono
El
criterio 5 del Proceso de Montreal coincide con las
responsabilidades de los signatarios de la Convención
Marco sobre el Cambio Climático, entre los
que se cuenta NZ. Según una evaluación
realizada sobre la capacidad de NZ para rendir informe
a dicha Convención, se dispone de información
razonablemente exacta sobre la situación del
carbono en nuestras emisiones y sobre los bosques
plantados. Sin embargo, había un grado considerable
de incertidumbre sobre la situación del carbono
en nuestros bosques naturales, zonas arbustivas y
suelos.
Como
señalado anteriormente, NZ en estos momentos
está finalizando la cartografía de la
totalidad de su superficie forestal. La finalidad
principal de esa tarea es medir los movimientos que
tengan lugar en la masa total de carbono a lo largo
del tiempo.
Además,
en 1996 se inició un programa trienal financiado
por el gobierno con el objetivo de elaborar un marco
que permita que NZ rinda informes a intervalos de
aproximadamente 5 años, con una precisión
conocida, sobre el estado del carbono de los bosques
naturales, zonas arbustivas y suelos. Esa labor implica
la elaboración de metodologías para
estimar el carbono de bosques nativos. Actualmente
se están ensayando a lo largo de una transección
en la Isla del Sur de Nueva Zelanda. El programa se
encuentra en el tercer año de desarrollo y
la implementación inicial está prevista
para 2000.
Figura
7. Cobertura de la base de datos sobre la cubierta de
la tierra en Nueva Zelanda

| Cartografia
de la cubierta vegetal |
|
|
Cuatro clases forestales
(bosque plantado, bosque nativo, zona arbustiva
y principales cinturones de protección) |
|
|
Base de datos completa
sobre la ocupación del suelo |
| |
Área no
cubierta todavía |
Marco
jurídico, institucional y económico para
la conservación de los bosques y el manejo forestal
sostenible
Para
respaldar el MFS, es fundamental contar con un marco
jurídico e institucional de apoyo y una igualmente
importante voluntad política de hacerlo cumplir.
Entre las últimas novedades de la legislación
de NZ y en los acuerdos conexos del país y
la industria, que sirven como indicadores del desarrollo
del MFS y del compromiso de cumplirlo en concordancia
con el criterio 7 del Proceso de Montreal, se encuentran
las siguientes:
- La ley de manejo
de los recursos de 1991
- Modificaciones relativas
al MFS introducidas en la Ley forestal - 1993
- Aprobación
por parte de Nueva Zelanda del Código de
Práctica para la explotación forestal
en el área de Asia y del Pacífico
- Ley sobre la higiene
y seguridad en el trabajo, 1992
- Ley sobre las sustancias
peligrosas y los organismos nuevos
- Ley sobre la bioseguridad
Además
de las medidas implementadas por el gobierno, la industria
forestal de NZ ha iniciado un número de enfoques
innovadores destinados a promover el MFS, entre ellos
los siguientes:
- El Acuerdo forestal
de Nueva Zelanda, 1991
- (Acuerdo entre la
industria forestal y organizaciones ambientales
y recreativas, que establece definiciones concertadas
sobre las áreas en que conviene establecer
plantaciones silviculturales y reconoce que se deben
mantener y mejorar las áreas existentes de
bosques nativos naturales de NZ)
- Principios para
el manejo de plantaciones comerciales de bosques
en Nueva Zelanda, 1996
- (Otro acuerdo entre
la industria forestal y grupos en pro de la conservación,
que amplía los principios ecológicos,
sociales y económicos del manejo de bosques
plantados en reconocimiento de la creación
del proceso intergubernamental sobre el MFS)
- Código de
Prácticas Forestal de Nueva Zelanda - apoyado
y promovido por la Asociación de Propietarios
de Bosques de Nueva Zelanda. Revisado en 1993
- (Esta combinación
de legislación y códigos y acuerdos
voluntarios brinda un nivel global de protección
ambiental y manejo sostenible e implica un alto
grado de participación comunitaria).
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VIÑETA
SOBRE RUSIA
Desde
la décima reunión del Proceso de Montreal
celebrada en Moscú en octubre de 1998, el Servicio
Forestal Federal de Rusia ha continuado las actividades
emprendidas con anterioridad en el marco del Proceso
de Montreal.
El
Centro de Investigación e Información
sobre Recursos Forestales de la Federación
Rusa ha preparado un documento provisional (Directiva
para implementar los criterios e indicadores para
el manejo forestal sostenible en la Federación
Rusa), destinado a servir de anexo a la Directiva
para la evaluación estatal del Fondo Forestal
de Rusia. Uno de los objetivos de estos documentos
es crear posibilidades para llevar a cabo la transición
al desarrollo sostenible en las prácticas de
manejo forestal de la Federación Rusa.
Dicho
Centro ha elaborado asimismo Criterios e indicadores
para el manejo forestal sostenible en la Federación
Rusa. El documento fue aprobado por la orden del
Servicio Forestal Federal de Rusia del 5 de febrero
de 1998. La lista de Rusia incluye seis criterios
con sus respectivos conjuntos de indicadores. Tienen
en cuenta listas internacionales apropiadas de criterios
e indicadores y su adecuación a la situación
en Rusia. En su elaboración fue necesario tener
en cuenta no sólo las peculiaridades naturales
y socioeconómicas de Rusia, sino también
las peculiaridades de la administración de
los bosques. A medida que se va acumulando información
sobre la implementación de políticas
forestales, los criterios e indicadores podrán
hacerse más correctos y precisos.
La
gestión forestal en Rusia es responsabilidad
del sistema estatal (nacional) que se ha constituido
con el paso de los siglos y que ha sido capaz de preservar
la riqueza forestal del país. El Servicio Forestal
Federal presenta una estructura ramificada para controlar
la situación de los bosques bajo su jurisdicción
por todo el país. El sistema actual de contabilidad,
control y previsión de tendencias en los recursos
forestales y el manejo forestal está sometido
a un proceso continuo de mejora. La implementación
de los criterios e indicadores para el manejo sostenible
está respaldada por este sistema y reforzada
por estadísticas regionales y nacionales sobre
cuestiones sociales y económicas de manejo
forestal. Permiten la detección de tendencias
a fin de rectificar la estrategia y, en consecuencia,
constituyen importantes puntos de referencia política.
A pesar
de las dificultades económicas, la investigación
científica continúa, orientándose
en gran medida al mantenimiento y conservación
de la capacidad productiva de los bosques. Los estudios
analizan los problemas generales que afectan tanto
a la productividad forestal por todo el país
como a la productividad en distintas regiones.
Los
incendios forestales son el factor más importante
que mina el potencial de los recursos forestales en
Rusia. Aproximadamente dos tercios de la superficie
del Fondo Forestal están clasificados como
bosques de peligrosidad media, alta o extremadamente
alta con respecto al riesgo de incendio. Los tipos
de incendio más comunes son los rastreros y
de superficie, responsables del 90% de la superficie
quemada.
La
superficie total de bosques quemada cada año
es de aproximadamente un millón de hectáreas.
Dependiendo de las condiciones climáticas del
año, la superficie quemada varía considerablemente,
tanto en el conjunto nacional como en regiones determinadas.
A pesar de la investigación que se realiza
activamente sobre la elaboración y aplicación
de medidas de lucha contra incendios, la ejecución
de dichas medidas y la disponibilidad de servicios
especializados contra el fuego, los resultados son
insignificantes debido a la falta de medios para poner
en práctica medidas preventivas, protección
y una lucha adecuada contra los incendios.
El
factor de la radiación en los bosques rusos
tiene efectos sociales y ecológicos evidentes,
aunque la superficie contaminada no excede el 0,5%
de los terrenos forestales con existencias en formación.
Con una nueva política forestal, los investigadores
y el público en general han podido tener acceso
a los datos sobre la contaminación radioactiva
de los bosques y, desde 1995, la información
disponible es más precisa. Tras el accidente
de la Central Nuclear de Chernóbil, resultaron
contaminadas 958 700 hectáreas de la superficie
del Fondo Forestal. En la actualidad, el Servicio
Forestal de Rusia realiza una investigación
especial sobre el manejo de los bosques contaminados
por radionúclidos. Se ha elaborado y aprobado
una serie de documentos normativos con objeto de reducir
el riesgo de exposición de seres humanos a
la radiación durante su permanencia en bosques
contaminados y de implementar medidas especiales durante
la realización de operaciones de silvicultura
o tala.
Rusia
está creando una red para vigilar la contaminación
ambiental. En el marco del Sistema Estatal Unificado
de Vigilancia, se realiza el seguimiento permanente
y regular de la contaminación y la salud de
los bosques situados en las cercanías de grandes
empresas industriales. Asimismo se llevan a cabo investigaciones
y actividades prácticas a fin de evaluar y
pronosticar la salud de los bosques contaminados por
las emisiones industriales.
Más
del 20% del total de los terrenos del Fondo Forestal
de Rusia son bosques del primer grupo cuyo objetivo
principal es desempeñar funciones de protección
ambiental. La superficie de estos bosques aumenta
a un ritmo constante, incluyendo bosques antierosivos
en terrenos con una topografía accidentada,
relieve montañoso y laderas con barrancas,
cinturones de protección, cinturones de pinares,
bosques en arenas de deflación, rodales de
protección y regulación de aguas, bosques
que protegen márgenes de ríos, lagos
y otros cuerpos de agua contra la erosión y
destrucción, y cinturones de bosques a lo largo
de ríos que tienen lugares de desove.
En
Rusia se estudia desde hace tiempo la diversidad biológica
de los bosques a todos los niveles (ecosistema, especies
y genética). Los documentos sobre inventarios
y planificación forestal y sobre evaluación
forestal incluyen material fiable y abundante que
describe la diversidad biológica. La diversidad
de los bosques y de los paisajes forestales se describe
de acuerdo con los tipos forestales, tipos de hábitat,
especies de árboles, salud de los rodales,
clases (grupos) de diámetro, edad y sitio forestal.
Se
ha recopilado una gran cantidad de material sobre
la diversidad de especies de fitocenosis forestales,
si bien falta por crear un sistema uniforme de recopilación,
procesamiento y análisis de información.
Las especies de plantas raras o en vías de
desaparición se están estudiando en
detalle y se están tomando medidas para protegerlas
en su entorno natural. Se han publicado libros de
datos rojos para los siguientes miembros de la Federación
Rusa: Territorio de Altai (1994), Región de
Arkhangelsk (1995), República de Bashkortostán
(1984, 1987), Región de Vladimir (1992), Región
Autónoma Judía (1997), República
de Karachayevo-Cherkessia (1988), República
de Karelia (1985, 1995), Territorios de Krasnodar
(1994) y Krasnoyarsk (1995), Región de Moscú
(1998), República de Mariy-El (1997), Región
de Orenburg (1998), Región de Saratov (1996),
Región de Smolensk (1994), Ural Medio (1996),
República de Tatarstán (1995), República
de Sakha (Yakutia) (1987) y Distrito Autónomo
Yamalo-Nenetz (1997). Se está preparando una
nueva edición del Libro de datos rojo de la
Federación Rusa (publicado por primera vez
en 1988).
La
biodiversidad a todos los niveles se estudia y mantiene
en los 99 Zapovedniks estatales (reservas naturales
protegidas que cuentan con una dotación permanente
de personal de investigación científica),
con una superficie total de más de 33 000 000
hectáreas, así como en 34 parques nacionales,
con una superficie total de más de 6 800 000
hectáreas. De esos parques nacionales, 33 son
administrados por el Servicio Forestal Federal. Después
de 1993 se establecieron 21 Zapovedniks, con superficies
individuales entre 5 918 y 4 169 222 hectáreas
y un total de 10 600 000 hectáreas. Los Zapovedniks
constituyen alrededor del 2% del territorio de la
Federación Rusa y los parques nacionales, casi
el 0,4%.
Cabe
señalar que el Comité Estatal de la
Federación Rusa para la Protección del
Medio Ambiente publicó en 1997 el Primer
informe nacional de la Federación Rusa: la
conservación de la diversidad biológica
en Rusia. El documento describe las medidas tomadas
por diferentes ministerios y organismos gubernamentales
(incluyendo el Servicio Forestal Federal) para cumplir
obligaciones nacionales en virtud del Convenio sobre
la Diversidad Biológica.
Se
está realizando desde hace tiempo un inventario
de la flora y fauna silvestre que, en algunos casos,
está casi concluido. Existen numerosas guías
y descripciones de la flora y la fauna que permiten
identificar especies animales y vegetales con exactitud
y que contienen, según el caso, descripciones
de nuevas especies y su clasificación.
Los
ecosistemas forestales carecen de tales guías
generales. Existe un gran número de ecosistemas;
su delimitación con frecuencia es vaga y su
estabilidad, dinámica. Es necesario crear registros
oficiales de formaciones bióticas y de regiones
de biogeocenosis forestales. Ése es un aspecto
particularmente pertinente ya que la biodiversidad
de los ecosistemas forestales es uno de los principales
criterios del manejo forestal sostenible (MFS).
El
sistema de contabilidad de la diversidad genética
y la selección potencial de especies (mejoramiento
genético) prácticamente no ha avanzado.
Sin embargo, en los últimos años se
han realizado estudios intensivos sobre los efectos
secundarios genéticos de la actividad económica
en los ecosistemas forestales y la elaboración
de métodos genéticos y reproductivos
para aumentar la diversidad genética en plantas
de antiguo linaje. La conservación de la diversidad
biológica del Fondo Forestal Ruso está
vinculada con la transición gradual a un manejo
orientado hacia el ecosistema y la elaboración
de requisitos jurídicos apropiados que deben
cumplirse en las prácticas forestales y el
uso del bosque.
En
los últimos años, varios investigadores
han evaluado la acumulación y aumento de la
biomasa forestal como base para calcular el balance
del carbono. Sin embargo, debido a la falta de un
enfoque metodológico uniforme, las estimaciones
son muy variables. Científicos del Centro de
Investigación e Información sobre los
Recursos Forestales de la Federación Rusa han
analizado los métodos e intentado determinar
las causas de las incertidumbres y errores en los
cálculos. El trabajo se hizo con el propósito
de elaborar una metodología uniforme para calcular
el balance del carbono en diferentes regiones del
país, lo cual es necesario para adoptar una
estrategia de MFS y preservar la diversidad biológica
en vista del probable cambio climático.
La
participación de grupos de ciudadanos en el
procedimiento de toma de decisiones en silvicultura
y su cooperación activa se ha vuelto un problema
para el organismo de la Federación Rusa encargado
del manejo forestal.
Es
necesario promover el desarrollo de programas de manejo
forestal a nivel de política estatal, incluyendo
el apoyo financiero, y emprenderlos de una manera
intersectorial y coordinada.
A fin
de hacer cumplir las cláusulas básicas
del Código Forestal, el Servicio Forestal Federal
ha preparado un número de instrumentos jurídicos
destinados a organizar el manejo forestal, el uso,
control y protección de los bosques, la reproducción
de los bosques, el uso del Fondo Forestal especialmente
en áreas protegidas, y la reglamentación
económica del manejo forestal, según
se enumera a continuación:
- Reglas para la implementación
del control estatal de las condiciones, uso y protección
del Fondo Forestal y la reproducción de los
bosques por parte del Servicio Forestal Federal
de Rusia y sus órganos territoriales. Aprobadas
por la ordenanza del Gobierno de la Federación
Rusa (Nº 544, 1º de junio de 1998).
- Directrices para
las actividades de los miembros del órgano
de manejo forestal de la Federación Rusa.
Aprobado por orden del Servicio Forestal Federal
de Rusia (Nº 58, 15 de abril de 1998).
- Procedimiento para
clasificar los grupos forestales y categorías
de protección de los bosques del primer grupo.
Aprobado por ordenanza del gobierno de la Federación
Rusa (Nº 1169. 15 de septiembre de 1997).
- Reglas para conceder
parcelas del Fondo Forestal en arrendamiento. Aprobadas
por ordenanza del gobierno de la Federación
Rusa (Nº 345, 24 de marzo de 1998).
- Reglas sobre la
madera de fuste de bosques de la Federación
Rusa. Aprobadas por ordenanza de la Federación
Rusa (Nº 551, 1º de junio de 1998).
- Estatutos de los
Guardabosques Estatales de la Federación
Rusa. Aprobados por ordenanza del gobierno de la
Federación Rusa (Nº 850, 27 de julio).
- Reglas sanitarias
para los bosques de la Federación Rusa. Emitidas
por orden del Servicio Forestal Federal (Nº 10,
1º de enero de 1998).
Está
terminada la redacción de las Reglas para la
certificación obligatoria de madera de fuste
y recursos de bosques secundarios.
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VIÑETA
SOBRE URUGUAY
Introducción
En
1995, Uruguay se unió al Proceso de Montreal
y suscribió la Declaración de Santiago,
adoptando así el uso de criterios e indicadores
(C + I) que se habían aprobado como marco para
evaluar el uso sostenible de recursos forestales a
nivel nacional.
La
Dirección Forestal de la Dirección General
de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de
Ganadería, Agricultura y Pesca es la institución
interlocutora en el Proceso de Montreal, responsable
de orientar, promover y coordinar el sistema para
implementar los criterios e indicadores a nivel nacional.
En
el presente informe, se describen las medidas que
se han tomado para implementar los criterios e indicadores
y otras acciones destinadas a la conservación
y el manejo sostenible de los recursos forestales.
Las acciones se agruparán según los
criterios definidos en el Proceso de Montreal.
Con
respecto a la situación de los datos y a las
posibilidades de rendir informe acerca de los indicadores
definidos en el Proceso de Montreal, tras el informe
producido en 1996 por la Dirección Forestal,
se realizó en 1998 un taller con participantes
de la institución principal integrante del
sistema para la implementación de los criterios
e indicadores. Asistieron a la reunión representantes
de organismos públicos, institutos de investigación,
asociaciones de productores y ONG medioambientales.
Se dispone de datos actualizados al respecto. Los
proyectos efectuados por instituciones de investigación
se están evaluando este año.
Las
Figuras 8 a 12 ofrecen información básica
acerca del uso de la tierra, superficie de bosques
y cambios, y explotación maderera.
Criterio
1 : Conservación de la diversidad biológica
La
primera etapa consiste en la elaboración de
un sistema de información geográfica.
Actualmente se basa en diferentes indicadores de plantaciones
forestales (1995-1998). En 1999 se le incorporará
información procedente del mapa forestal, basado
en la interpretación de imágenes de
satélite de 1998-1999. Se prepararán
manuales detallando los procedimientos necesarios
para levantar el inventario forestal, los cuales incluirán
variables del estrato arbóreo e indicadores
relacionados con las variables ambientales (1999).
Además, se diseñará un sistema
para vigilar variables ecológicas vinculadas
con la biodiversidad relacionada con los bosques.
Ese proyecto será realizado por la Facultad
de Agronomía (1999-2000).
Figura
8. Uso de la tierra en Uruguay

Figura
9. Superficie de bosques en Uruguay

Fuentes:
- Bosques naturales
- mapa forestal
- Bosques artificiales
para fines industriales y plan de manejo - registro
forestal
- Bosques artificiales
de protección, de servicio y otros - mapa
forestal y registro forestal
Figura
10. Cambios en la superficie forestada (1975-1998)

Fuentes:
Las
cifras de las zonas forestadas incluyen la superficie
usada para plantaciones propiamente dichas y la ocupada
por cortafuegos, caminos de acceso y zonas tampón.
Las plantaciones se hicieron según un plan
de forestación y manejo aprobado por la Dirección
Forestal.
Figura
11. Cambios en las superficies orestadas (ha) por especies

Criterio
2 : Mantenimiento de la capacidad productiva de los
ecosistemas forestales
El
mayor progreso se ha realizado en plantaciones, gracias
al sistema de información introducido y datos
de mejor calidad. Con respecto al bosque natural,
se ha preparado un perfil de proyecto a fin de mejorar
la composición y dinámica de la información,
lo cual contribuirá a lograr el manejo sostenible.
Figura
12. Extracción anual de madera (porcentajes)

Criterio
3 : Mantenimiento de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas
forestales
Acciones
en marcha:
- Vigilancia de los
bosques mediante estudios de sanidad vegetal para
determinar los niveles de plagas y enfermedades,
dando particular importancia a su relación
con el manejo forestal
- Investigaciones
en biología y control integrado de plagas
que afectan bosques de eucaliptos y pinos
- Inventario de especies
vegetales exóticas que compiten con bosques
naturales
- Inventario de comunidades
de hongos que parasitan eucaliptos
Actividades
a corto plazo:
- Evaluación
de sistemas de producción de agrosilvicultura
en relación con la prevalencia de hongos
tóxicos
- Evaluación
del comportamiento de bosques plantados en diferentes
sitios
Desde
1995 se han inspeccionado más de 5 000 hectáreas
de plantaciones forestales tras quejas planteadas
por productores por el estado fitosanitario de éstas.
Criterio
4 : Conservación y mantenimiento de los recursos
de suelo y agua
- Establecimiento
de dos cuencas piloto para evaluar el impacto de
actividades forestales en los recursos edáficos
e hídricos.
- Introducción
de un sistema para vigilar las propiedades químicas
y físicas de la tierra bajo diferentes tipos
de cubierta forestal (1999-2000).
- Coordinación
con la Dirección de Suelos para la supervisión
del uso y manejo de tierras aptas para la forestación
en virtud de la Ley de conservación de suelos
y agua (actividad permanente).
- Capacitación
en el extranjero de técnicos expertos en
la restauración del equilibrio hídrico,
control de erosión, lucha contra la deforestación
y manejo de cuencas (1986, 1991, 1997, 1999).
Criterio
5 : Mantenimiento de la contribución de los bosques
al ciclo global del carbono
Uno
de los resultados del taller sobre criterios e indicadores
fue la identificación de las mejores instituciones
para realizar los estudios pertinentes. En el curso
de 1999 se evaluarán proyectos y actividades.
Criterio
6 : Mantenimiento y mejoramiento de los múltiples
beneficios socioeconómicos de largo plazo para
cubrir las necesidades de las sociedades
En
1994 y 1995 se realizaron los siguientes estudios:
- Estudio sobre las
repercusiones fiscales de la promoción de
los bosques.
- Estudio sobre el
impacto social y económico del Plan Forestal
(I).
- Estudio sobre el
impacto social y económico del Plan Nacional
de Forestación (II).
Dichos
estudios se llevaron a cabo como parte de las actividades
de vigilancia del Plan Nacional de Forestación.
Produjeron resultados sumamente positivos en comparación
con actividades de producción emprendidas anteriormente
en tierras donde se está fomentando la forestación,
y que prácticamente estaban dedicadas en su
totalidad a la producción ganadera.
En
el estudio sobre las repercusiones fiscales de la
forestación se examinó la cuestión
de saber si el desarrollo forestal en Uruguay es una
actividad rentable para el gobierno en lo que se refiere
a ingresos fiscales, considerando también los
diferentes incentivos establecidos para los productores
en la Ley Forestal. Se procuró determinar si
los resultados fiscales netos de esa actividad son
superiores a los de la actividad principal reemplazada
por la forestación, es decir, la ganadería.
Los ingresos globales que recibe el gobierno por concepto
de forestación son mucho mayores que por ganadería.
Los ingresos fiscales para el gobierno son del orden
del 30% por año, expresados en dólares
estadounidenses.
Desde
el punto de vista socioeconómico, los estudios
llegaron a las siguientes conclusiones:
- En silvicultura,
el coeficiente empleo/hectárea es de 0,02;
en ganadería, 0.004. En otras palabras, la
silvicultura emplea cinco veces más mano
de obra por hectárea que la ganadería.
- Los sueldos en silvicultura
son 25% más altos que en ganadería.
- La forestación
ha permitido que la mujer ingrese al mercado de
trabajo en zonas rurales.
- Los ingresos y salarios
son más altos en la forestación que
en la ganadería y la generación de
un valor de producción bruto más alto
por hectárea tiene un impacto mayor en la
economía nacional.
La
Dirección Forestal integra el sistema nacional
de estadística coordinado por el Instituto
de Estadística. Se están tomando medidas
en esa esfera para mejorar la calidad de los datos
del sector forestal.
- Plan básico
de desarrollo de la industra forestal (1999-Ministerio
de Industria y energía (MIE)).
- Preparación
a cargo de la Dirección Forestal de un plan
quinquenal de desarrollo para el período
2000-2004. Pone el acento en muchos de los indicadores
del criterio 6.
Criterio
7 : Marco legal, institucional y económico para
la conservación y el manejo sustentable de bosques
El
marco jurídico se compone básicamente
de lo siguiente:
- Ley de conservación
de suelos y aguas (Ley 15239 y Decreto 284/90)
- Ley Forestal (Ley
15939 del 28 de diciembre de 1987) y sus reglamentos.
- Reglas para la protección
de la fauna y la flora silvestres nativas
- La Ley de protección
del medio ambiente (Ley 16466) y Decreto 435/994
del 21 de diciembre de 1994, artículo 2 (26)
En
1968, se declararon de interés nacional la
protección, el mejoramiento, la creación
y la ampliación de recursos forestales, el
desarrollo de industrias forestales y la economía
forestal en general. La política forestal nacional
la formula e implementa el Ministerio de Ganadería,
Agricultura y Pesca. La Dirección General de
Recursos Renovables, por intermedio de la Dirección
Forestal, es el organismo ejecutor de la política
forestal.
La
política y el marco legislativo sobre los bosques
tienen los siguientes objetivos:
- Protección
de bosques naturales, prohibiendo su uso, excepto
en los casos en que la Dirección Forestal
haya aprobado planes de gestión, para promover
un manejo activo.
- Ampliación
de la base forestal por medio de la plantación
de bosques de especies apropiadas en tierras de
productividad agrícola media a baja, con
un plan de manejo aprobado por la Dirección
Forestal.
- Ampliación
de plantaciones cuyo objetivo principal es la protección
de otros recursos naturales renovables, en particular
tierras y aguas, con un plan de manejo aprobado
por la Dirección Forestal.
Se
están tomando las siguientes medidas con objeto
de mejorar el marco para el desarrollo del sector:
- Preparación
de un nuevo instrumento para el diseño e
implementación de proyectos forestales a
nivel de establecimiento agrícola, que van
desde un plan administrativo hasta un plan para
el manejo y desarrollo forestal (1999).
- Preparación
de un código de prácticas forestales
en cooperación con todas las partes intervinientes
del sector forestal (compilación de antecedentes
y preparación del documento básico,
1999).
Desde
el punto de vista institucional, se han coordinado
acciones a nivel de la reglamentación. Bajo
los auspicios de la IUCN, el Servicio Forestal de
Estados Unidos y el Servicio Forestal Canadiense,
los países sudamericanos que eran miembros
del Proceso de Montreal (Argentina, Chile y Uruguay)
se encontraron en Bariloche, Argentina, en abril de
1997, para estudiar el modo de fortalecer la participación
sudamericana en el proceso.
También
a nivel regional, se ha preparado un perfil de proyecto
para la conservación y manejo de bosques nativos
en los países del Cono Sur (Argentina, Brasil,
Chile y Uruguay).
Actualmente
se está negociando con la Unión Europea
la obtención de fondos para el proyecto.
A nivel
nacional, se está ejecutando el componente
forestal del Proyecto BIRF UR-3697, incluyendo actividades
de capacitación, asistencia técnica
e investigación aplicada, todas ellas orientadas
hacia el manejo forestal sostenible (MFS). La mayoría
de las acciones descritas bajo cada uno de los criterios
se han realizado o se realizarán en el marco
de este proyecto.
Difusión
y extensión
Desde
que Uruguay aprobó la Declaración de
Santiago, la Dirección Forestal se ha ocupado
de hacer públicas las medidas tomadas en virtud
del marco.
A esos
efectos, se ha realizado una serie de actividades
que se pueden resumir como sigue:
- Charlas y conferencias
ofrecidas por la División Forestal de la
Dirección General de Recursos Naturales,
la Asociación de Ingenieros Agrónomos
de Uruguay, y reuniones con la Asociación
de Productores Forestales
- Preparación
de artículos para publicaciones especializadas
- Organización
de un taller sobre la situación de los datos
y posibilidades para la publicación de resultados
de los indicadores definidos en el Proceso de Montreal
a fin de seguir el alcance del proceso.
Se
ha incluido el tema de los criterios e indicadores
de MFS del Proceso de Montreal en las actividades
de las universidades públicas y privadas.
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DISCUSIÓN
Las
viñetas que se han preparado demuestran que
los países del Proceso de Montreal están
comprometidos a implementar los criterios e indicadores
de dicho Proceso. En efecto, varios informes proporcionan
información sobre cada uno de los criterios.
Sin embargo, como se ha notado en informes anteriores,
cada país tiene caracteres particulares en
lo que respecta a sus bosques y régimen de
tenencia. Además, los valores relativos sociales
y económicos de los bosques varían radicalmente
según los países. En consecuencia, y
como se señaló en las viñetas,
la implementación variará en función
de cada país. Mientras que algunos países
están usando los criterios e indicadores identificados
específicamente en el Proceso de Montreal,
Rusia ha indicado que su lista de C+I también
toma en consideración otras listas internacionales
apropiadas, así como su adecuación a
las condiciones de ese país. China ha determinado
ocho criterios y 80 indicadores, formulados según
las condiciones específicas de ese país,
pero se prevé que sigan la línea de
los C+I del Proceso de Montreal. México ha
indicado que está estableciendo un Comité
Asesor Técnico para adaptar los C+I del Proceso
de Montreal a sus consideraciones nacionales. Nueva
Zelanda ha informado que se está elaborando
un programa de indicadores ambientales, pero señala
que los criterios e indicadores del Proceso de Montreal
se integrarán en el programa general. Australia,
Canadá, China y Estados Unidos han discutido
la necesidad de aplicar indicadores subnacionales
a nivel de estado, provincia y territorio. Dichos
indicadores subnacionales tienen tendencia a basarse
en los indicadores nacionales y, en general, la información
se podrá acumular hasta el nivel nacional.
Además de elaborar criterios e indicadores
para unidades geográficas y políticas
importantes, China y Chile también están
explorando su uso en unidades de manejo forestal.
Mientras que Argentina, Corea y Uruguay han basado
sus informes en los siete criterios del Proceso de
Montreal, otros países han preparado informes
más generales. Todos los países han
examinado iniciativas en marcha relacionadas con el
tema y han informado acerca de la necesidad de intensificar
la recopilación de datos y la publicación
de resultados. Varios países, entre ellos Australia,
China, Japón, Corea y Rusia, han señalado
la necesidad de efectuar investigaciones sobre la
elaboración y uso de indicadores. Estados Unidos
hizo notar la estrecha relación que existe
entre los C+I del Proceso de Montreal y los de otras
iniciativas internacionales, incluyendo el Proceso
Paneuropeo, mientras que Chile, Corea, Nueva Zelanda
y Estados Unidos señalaron las relaciones entre
los C+I del Proceso de Montreal y la Convención
Marco sobre el Cambio Climático. Uruguay hizo
notar las ventajas que tienen los vínculos
regionales entre ese país, Argentina y Chile.
No
hay duda de que los países participantes en
el Proceso de Montreal se han beneficiado de trabajar
juntos en la elaboración e implementación
de C+I para bosques templados y boreales. La ventaja
inicial fue identificar los siete criterios y 67 indicadores,
lo cual supuso la convocatoria de cinco reuniones
en que los diez países fundadores, cada uno
con sus características particulares y diferentes,
lograron ponerse de acuerdo conceptualmente en la
aplicación de un enfoque del manejo forestal
basado en el ecosistema y en la elaboración
de un amplio conjunto de C+I para reflejar ese principio.
Los países miembros también se han beneficiado
por el hecho de trabajar juntos y compartir experiencias,
mientras que la aplicación de un conjunto común
de C+I ayudará a proporcionar un formato común
que todos puedan usar para informar acerca de los
progresos de cada país, mejorar la calidad
de los datos que se ponen a disposición de
los responsables de la adopción de decisiones
y del público en general, y brindar una mejor
información para el debate de la política
forestal y la formulación de políticas
a nivel nacional e internacional. En particular, Australia
y China realizaron dos talleres con el objeto de acelerar
el avance de la implementación.
En
las reuniones periódicas del Grupo de Trabajo
del Proceso de Montreal, diversos científicos,
administradores forestales y autoridades encargadas
de la formulación de políticas de cada
país tienen ocasión de encontrarse y
conversar acerca de los progresos realizados y examinar
problemas y oportunidades. Asimismo, el Grupo de Trabajo
del Proceso de Montreal ha establecido un Comité
Asesor Técnico (CAT), que ha examinado todos
los indicadores y producido un informe en el cual
se trata cada uno de ellos, se definen términos
fundamentales y se sugieren métodos para su
medición. Todos los países se han beneficiado
de las deliberaciones del CAT.
El
Proceso de Montreal ofrece a los países miembros
la oportunidad de mantener un contacto constante con
otras iniciativas y grupos internacionales relacionados
con la definición e implementación de
C+I, incluyendo el Proceso Paneuropeo, el Proceso
Centroamericano, el Proceso del Cercano Oriente, el
Proceso amazónico de Tarapoto y el Proceso
de la Zona Seca de África. Esos contactos brindan
la oportunidad de fortalecer la cooperación
técnica y realizar un fecundo intercambio de
ideas entre los diversos procesos que se ocupan de
C+I. A través del Proceso de Montreal, se mantiene
contacto con la Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO), el Centro para la Investigación Forestal
Internacional (CIFOR), la Organización Internacional
de las Maderas Tropicales (OIMT) y la Unión
Internacional de Organizaciones de Investigación
Forestal (IUFRO). El contacto se mantiene gracias
a la participación de los países miembros
en reuniones de los otros grupos y la asistencia de
representantes de éstos en reuniones del Grupo
de Trabajo del Proceso de Montreal. Por último,
algunos representantes de los países miembros
han visitado la Oficina de Enlace de Ottawa, lo que
les ha permitido adquirir un mejor conocimiento del
Proceso.
Actualmente,
la implementación de los C+I del Proceso de
Montreal es una prioridad para los países miembros.
Un seguimiento permanente suministrará la información
necesaria para evaluar tendencias en las condiciones
forestales a nivel nacional y para tomar las decisiones
de política que se requieran para hacer avanzar
a los países hacia el manejo sostenible de
sus bosques. Los C+I del Proceso de Montreal tienen
el potencial de ser una innovación de primera
línea en el manejo forestal.
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ANEXO
A
CRITERIOS E INDICADORES
DEL PROCESO DE MONTREAL
PARA LA CONSERVACIÓN Y EL MANEJO SUSTENTABLE
DE LOS
BOSQUES TEMPLADOS Y BOREALES
Criterio
1: Conservación de la diversidad biológica
La
diversidad biológica incluye los elementos
de la diversidad de ecosistemas, la diversidad interespecífica
y la diversidad genética intraespecífica.
Indicadores
1.1
Diversidad de ecosistemas
- 1.1.a
Superficie por tipo forestal en relación
con la superficie total de bosques
- 1.1.b
Superficie por tipo forestal y por clase de edad
o etapa de sucesión
- 1.1.c
Superficie por tipo forestal en las categorías
de áreas protegidas definidas por IUCN u
otros sistemas de clasificación
- 1.1.d
Superficie por tipo forestal en áreas protegidas,
de acuerdo a las clases de edad o etapas de sucesión
- 1.1.e
Fragmentación de los tipos forestales
1.2
Diversidad de especies
- 1.2.a
Número de especies dependientes del bosque
- 1.2.b
Estado de conservación (amenazada, rara,
vulnerable, en peligro o extinta) de especies dependientes
del bosque, en riesgo de no mantener poblaciones
reproductivamente viables, de acuerdo a lo determinado
por la legislación o la evaluación
científica
1.3
Diversidad genética
- 1.3.a
Número de especies dependientes del bosque
que ocupan una pequeña parte de su rango
de distribución original
- 1.3.b
Niveles de población de especies representativas
de diversos hábitats, medidos periódica
y sistemáticamente a través de su
rango de distribución
Criterio
2: Mantenimiento de la capacidad productiva de los ecosistemas
forestales
Indicadores
- 2.a
Superficie de terrenos forestales y superficie neta
de terrenos forestales disponibles para la producción
de madera
- 2.b
Volumen total de especies de árboles comerciales
y no comerciales en terrenos forestales disponibles
para la producción de madera
- 2.c
Superficie y volumen de plantaciones de especies
nativas y exóticas
- 2.d
Extracción anual de productos madereros en
comparación al volumen determinado como sustentable
- 2.e
Extracción annual de productos forestales
no madereros (por ejemplo, animales pelíferos,
frutos, hongos, caza), en comparación con
el nivel determinado como sustentable
Criterio
3: Mantenimiento de la sanidad y vitalidad de los ecosistemas
forestales
Indicadores
- 3.a
Superficie y porcentaje de bosques afectados por
procesos o agentes más allá del rango
de variación histórica, por ejemplo
por insectos, enfermedades, competencia de especies
exóticas, incendios, tormentas, despeje de
tierras, inundación permanente, salinización
y animales domésticos
- 3.b
Superficie y porcentaje de terrenos forestales sujetos
a niveles de contaminantes específicos del
aire (por ejemplo sulfatos, nitratos, ozono) o radiación
ultravioleta B que puedan causar impactos negativos
en el ecosistema forestal
- 3.c
Superficie y porcentaje de terrenos forestales con
componentes biológicos menoscabados, lo que
indica cambios en procesos ecológicos fundamentales
(por ejemplo, reciclaje de los nutrientes del suelo,
dispersión de semillas, polinización)
y/o en la continuidad de procesos ecológicos
(medición periódica y sistemática
de especies funcionalmente importantes tales como
hongos, epífitas de árboles, nemátodos,
coleópteros, avispas, etc.)
Criterio
4: Conservación y mantenimiento de los recursos
de suelo y agua
Este
criterio incluye la conservación de los recursos
de suelo y agua y las funciones de protección
y producción de los bosques.
Indicadores
- 4.a
Superficie y porcentaje de terrenos forestales con
erosión significativa del suelo
- 4.b
Superficie y porcentaje de terrenos forestales manejados
principalmente para cumplir funciones de protección.
Por ejemplo, cuencas, protección contra inundaciones,
protección contra avalanchas, zonas ribereñas
- 4.c
Porcentaje de kilómetros de cursos de agua
en cuencas forestadas en las cuales el caudal y
la periodicidad del flujo se ha desviado significativamente
del rango histórico de variación
- 4.d
Superficie y porcentaje de terrenos forestales con
disminución significativa de la materia orgánica
del suelo y/o cambios en otras propiedades químicas
del suelo
- 4.e
Superficie y porcentaje de terrenos forestales con
una compactación o cambio significativo de
las propiedades físicas del suelo a causa
de actividades humanas
- 4.f
Porcentaje de cuerpos o cursos de agua en áreas
forestales (kilómetros de ríos, hectáreas
de lagos) con una variación significativa
de su diversidad biológica respecto del rango
histórico de variabilidad
- 4.g
Porcentaje de masas o cursos de agua en áreas
forestales (kilómetros de ríos, hectáreas
de lagos) con una variación significativa
respecto del rango histórico de variabilidad
del pH, oxígeno disuelto, contenido de sales
(conductividad eléctrica), sedimentación
o cambio de temperatura
- 4.h
Superficie y porcentaje de terrenos forestales que
están experimentado una acumulación
de sustancias tóxicas persistentes
Criterio
5: Mantenimiento de la contribución de los bosques
al ciclo global del carbono
Indicadores
- 5.a
Biomasa total de los ecosistemas forestales y acumulación
de carbono, si es pertinente, por tipo forestal,
clase de edad y etapa de sucesión
- 5.b
Contribución de los ecosistemas forestales
al balance global total de carbono, incluyendo absorción
y emisión de carbono (biomasa en pie, desechos
forestales, turba y carbono en el suelo)
- 5.c
Contribución de los productos forestales
al balance global de carbono
Criterio
6: Mantenimiento y mejoramiento de los múltiples
beneficios socioeconómicos de largo plazo para
cubrir las necesidades de las sociedades
Indicadores
6.1
Producción y consumo
- 6.1.a
Valor y volumen de la producción de madera
y productos de madera, incluyendo el valor agregado
a través del procesamiento secundario
- 6.1.b
Valor y cantidad de producción de productos
forestales no madereros
- 6.1.c
Abastecimiento y consumo de madera y productos de
la madera, incluyendo consumo por habitante
- 6.1.d
Valor de la producción de productos de madera
y no madereros como porcentaje del Producto Nacional
Bruto
- 6.1.e
Grado de reciclaje de productos forestales
- 6.1.f
Abastecimiento y consumo/uso de productos no madereros
6.2
Recreación y turismo
- 6.2.a
Superficie y porcentaje de terrenos forestales manejados
para recreación general y turismo, en relación
con la superficie total de terrenos forestales
- 6.2.b
Número y tipo de instalaciones disponibles
para recreación general y turismo, en relación
con la población y superficie de bosques
- 6.2.c
Número de visitantes-día atribuidos
a la recreación y turismo, en relación
con la población y superficie de bosques
6.3
Inversión en el sector forestal
- 6.3.a
Valor de las inversiones, incluyendo inversión
en bosques en crecimiento, sanidad y manejo de bosques,
bosques plantados, procesamiento de madera, recreación
y turismo
- 6.3.b
Nivel de gasto en investigación y desarrollo
y en educación
- 6.3.c
Extensión y uso de tecnologías nuevas
o mejoradas
- 6.3.d
Tasa de retorno de las inversiones
6.4
Necesidades y valores culturales, sociales y espirituales
- 6.4.a
Superficie y porcentaje de terrenos forestales manejados
para proteger todo el rango de necesidades y valores
culturales, sociales y espirituales, en relación
con la superficie total de terrenos forestales
- 6.4.b
Valores de uso forestal no consuntivo
6.5
Empleo y necesidades de la comunidad
- 6.5.a
Empleo directo e indirecto en el sector forestal
y empleo en el sector forestal como porcentaje del
empleo total
- 6.5.b
Salarios promedio y tasas de accidentes en las principales
categorías de empleo dentro del sector forestal
- 6.5.c
Viabilidad y adaptabilidad a condiciones económicas
cambiantes, de las comunidades dependientes de los
bosques, incluyendo comunidades indígenas
- 6.5.d
Superficie y porcentaje de terrenos forestales usados
con propósitos de subsistencia
Criterio
7: Marco legal, institucional y económico para
la conservación y el manejo sustentable de bosques
Indicadores
7.1
Grado en el cual el marco legal (leyes, reglamentos,
instrucciones) apoya la conservación y el manejo
sustentable de los bosques, incluyendo la forma en
que se:
- 7.1.a
Clarifican los derechos de propiedad, proporcionan
arreglos apropiados de tenencia de la tierra, reconocen
los derechos tradicionales y consuetudinarios de
los pueblos indígenas y se proveen medios
para resolver disputas de propiedad mediante un
debido proceso
- 7.1.b
Proveen revisiones periódicas de la planificación,
evaluación y políticas relativas a
los bosques, que tomen en consideración todo
el rango de valores provenientes de éstos,
incluyendo la coordinación con otros sectores
relevantes
- 7.1.c
Proveen oportunidades para la participación
del público en la toma de decisiones públicas
y en la generación de políticas relativas
a los bosques, así como para el libre acceso
del público a la información
- 7.1.d
Impulsa la aplicación de recomendaciones
sobre las mejores prácticas para el manejo
forestal
- 7.1.e
Hace posible el manejo de bosques para conservar
valores especiales de carácter ambiental,
cultural, social y/o científico
7.2
Grado en el cual el marco institucional apoya
la conservación y el manejo sustentable de
los bosques, incluyendo la capacidad para:
- 7.2.a
Proveer actividades de participación pública,
programas de educación, creación de
conciencia y extensión, así como la
publicación de información relativa
a los bosques
- 7.2.b
Emprender y poner en práctica revisiones
periódicas de la planificación, evaluaciones
y políticas relativas a los bosques, incluyendo
la planificación y la coordinación
intersectorial
- 7.2.c
Desarrollar y mantener la capacitación de
los recursos humanos en las disciplinas que sean
relevantes
- 7.2.d
Desarrollar y mantener una infraestructura física
eficiente para facilitar el abastecimiento de productos
y servicios forestales y para apoyar el manejo forestal
- 7.2.e
Aplicar las leyes, reglamentos e instrucciones
7.3
Grado en el cual el marco económico
(medidas y políticas económicas) apoya
la conservación y el manejo sustentable de
los bosques a través de:
- 7.3.a
Políticas de inversión e impuestos
y un ambiente de regulación que reconozca
la naturaleza de largo plazo de las inversiones
y que permita el flujo de capital hacia y desde
el sector forestal en respuesta a señales
de mercado, evaluaciones económicas en ausencia
de precios de mercado y decisiones de política
pública adoptadas con el fin de satisfacer
demandas de largo plazo por productos y servicios
forestales
- 7.3.b
Políticas de comercio no discriminatorias
para los productos forestales
7.4
Capacidad para medir y evaluar en forma periódica
y sistemática los cambios en la conservación
y el manejo sustentable de los bosques, incluyendo:
- 7.4.a
Disponibilidad y cantidad de datos actualizados,
estadísticas y otra información importante
para medir o describir los indicadores asociados
con los criterios 1 al 7
- 7.4.b
Amplitud, frecuencia y confiabilidad estadística
de los inventarios forestales, mediciones y evaluaciones
periódicas y sistemáticas y otra información
relevante
- 7.4.c
Compatibilidad con otros países en la medición,
en la evaluación periódica y sistemática
y en la publicación de resultados sobre los
indicadores
7.5
Capacidad para llevar a cabo y aplicar la investigación
y el desarrollo destinados a mejorar el manejo
forestal y la generación de bienes y servicios
forestales, incluyendo:
- 7.5.a
Desarrollo de una comprensión científica
de las características y funciones de los
ecosistemas forestales
- 7.5.b
Desarrollo de métodos para medir e integrar
los costos y beneficios ambientales y sociales en
las políticas públicas y los mercados,
así como para reflejar la disminución
o incremento de las existencias de recursos forestales
en los sistemas de cuentas nacionales
- 7.5.c
Nuevas tecnologías y la capacidad para evaluar
las consecuencias socioeconómicas asociadas
con la introducción de tales tecnologías
- 7.5.d
Mejoramiento de la habilidad para predecir los impactos
de las intervenciones humanas sobre los bosques
- 7.5.e
La capacidad para predecir el impacto de posibles
cambios climáticos sobre los bosques
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