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Decimocuarta
Reunión del Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para
la Conservación y el Manejo Sustentable de los Bosques Templados
y Boreales
Montevideo,
Uruguay MEMORÁNDUM 1. El Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación y el Manejo Sustentable de los Bosques Templados y Boreales (Proceso de Montreal) celebró su decimocuarta reunión en Montevideo, Uruguay, del 7 al 10 de abril de 2003. El Proceso de Montreal incluye a Argentina, Australia, Canadá, China, Japón, República de Corea, México, Nueva Zelanda, la Federación de Rusia, los Estados Unidos de América y Uruguay, países que en conjunto poseen el 60% de los bosques del mundo. 2. Participación. La reunión contó con 50 participantes, entre ellos representantes de 11 países miembros del Proceso de Montreal, y también participantes de Costa Rica, Guatemala, Honduras, Paraguay, Perú, Sudáfrica, y Trinidad y Tobago. El anexo A contiene una lista de los participantes. 3. Apertura de la reunión. La reunión fue abierta por el Ing. Dr. Gonzalo González, Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay (MGAP), quien dio la bienvenido a los participantes a Montevideo que provenían de diversas partes del mundo, e hizo una breve reseña de los acontecimientos internacionales relacionados con los bosques que han sucedido en las últimas décadas. Subrayó la importancia de los bosques como fuente de bienes y servicios en Uruguay y señaló que dicho país ha hecho importantes progresos en el manejo de sus bosques, aunque todavía quedan desafíos que enfrentar. 4. La reunión fue presidida por el Ing. Atilio Ligrone, Director General Forestal del MGAP, quien dio la bienvenida a los participantes de la Decimocuarta reunión del Grupo de Trabajo y reviso a las principales temas de la agenda, que se incluye en el anexo B. 5. Puesta al día de lo acontecido desde la decimotercera reunión del Grupo de Trabajo. Kathryn Buchanan, de la Oficina de Enlace, entrego la siguiente información de las actividades realizadas por dicha Oficina desde la decimotercera reunión del Grupo de Trabajo, celebrada en San Carlos de Bariloche, en Noviembre de 2001:
6. Informe forestal general de 2003. Los participantes de la reunión acogieron con beneplácito el informe de Rob Hendricks, Presidente del CAT, sobre la versión preliminar del 17 de marzo del Primer informe forestal general del Proceso de Montreal (2003) elaborado por el CAT sobre la base de su sexta reunión, que tuvo lugar en Oaxaca, México, en agosto de 2002. Tras minucioso examen del documento preliminar, el Grupo de Trabajo aceptó el texto que figura en el anexo C, así como el formato y las revisiones gráficas mencionadas en el anexo D. El Grupo de Trabajo solicitó a la Oficina de Enlace que publicara el informe final en inglés, español y francés para distribuir ejemplares en el XII Congreso Forestal Mundial. Se sugirió que los países tradujeran el Informe general en sus respectivos idiomas a fin de facilitar su uso en el ámbito nacional. El Grupo de Trabajo expresó su reconocimiento a México por haber sido el anfitrión de la reunión CAT 6. 7. Noticias internacionales. Los participantes escucharon con agrado una presentación de Stephanie Caswell (USA) sobre los últimos eventos internacionales relativos a los bosques y los criterios e indicadores (véase la lista del anexo E), entre ellos los siguientes:
8. Eventos del Proceso de Montreal en el XII Congreso Forestal Mundial (CFM). Los participantes de la reunión acogieron con agrado las presentaciones de Jacques Carette (Canadá) sobre el estado de los preparativos para el CFM que se realizará en la Ciudad de Quebec en septiembre de 2003; Kathryn Buchanan sobre los preparativos para la sesión de alto nivel del Proceso de Montreal y el evento paralelo en que se presentarán los informes forestales nacionales y el Informe general de 2003, y John Talbot y Ross Penny (Australia) sobre los planes preliminares para el espacio de exposición del Proceso de Montreal. El Grupo de Montreal se puso de acuerdo en tomar las siguientes disposiciones y dar los próximos pasos en las actividades relacionadas con el CFM:
9. Presupuesto. Los participantes de la reunión acogieron favorablemente una presentación de la Oficina de Enlace sobre la estimación anual de los gastos incurridos por el Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal y las contribuciones que le fueron aportadas des de 1997 hasta 2001. El Grupo de Trabajo pidió a la Oficina de Enlace que llevara un registro anual de los costos relacionados con las actividades del Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal (reuniones del Grupo de Trabajo, reuniones del CAT, Oficina de Enlace, etc.) y las contribuciones de los miembros en apoyo de esas actividades, y que pusiera esa información a disposición de los miembros que la solicitaran. 10. Plan de Comunicación y Extensión. Los participantes de la reunión examinaron el Plan Provisorio de Comunicación y Extensión. El Grupo de Trabajo acordó las siguientes acciones prioritarias a corto plazo: (1) revisar el sitio web según se indica en el anexo H y (2) preparar un folleto para distribuir en el Congreso Forestal Mundial, que ponga de relieve cuatro o cinco mensajes clave. El Grupo de Trabajo aceptó también examinar el Plan Provisorio de Comunicación y Extensión en su decimosexta reunión. 11. Diálogo abierto. Tomando en cuenta las recomendaciones de la CICI 2003 y COFO 16, el Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal tuvo el placer de celebrar una sesión especial de un día dedicada al intercambio de información y experiencias entre los países participantes en los tres procesos de criterios e indicadores en marcha en el hemisferio occidental, a saber: el Proceso de Lepaterique (América Central), el Proceso de Tarapoto (cuenca amazónica) y el Proceso de Montreal, que incluye seis países del hemisferio occidental (Argentina, Canadá, Chile, Estados Unidos, México y Uruguay). Participaron también otros países de la región. Los participantes de la reunión acogieron con agrado las siguientes presentaciones:
12. Posibilidades de colaboración. Teniendo en cuenta las presentaciones mencionadas, los participantes de la reunión reconocieron los progresos que los países latinoamericanos han logrado en pro del manejo forestal sustentable y en la implementación de criterios e indicadores, así como los muchos desafíos que deben enfrentar. A fin de promover esos avances, los participantes de la reunión identificaron las siguientes oportunidades para mejorar la colaboración y cooperación entre los países:
13. Aspectos de procedimiento. A efectos de mejorar la eficiencia y la eficacia de las reuniones del Proceso de Montreal, el Grupo de Trabajo reafirmó que en el futuro toda documentación que vaya a examinar y tratar en su seno se deberá remitir a los miembros por lo menos 20 días hábiles antes de la reunión. Esa medida comprende los documentos preparados por el CAT, la Oficina de Enlace, el gobierno anfitrión y cada uno de los países miembros. 14. Presidente del CAT. El Grupo de Trabajo expresó al Sr. Robert Hendricks un profundo reconocimiento por su excelente dirección y la dedicación con que cumplió una vasta labor en calidad de Presidente del CAT desde 1999, en particular en la elaboración del Informe general de 2003. En vista de que el Sr. Hendricks dejará el cargo de Presidente del TAC, el Grupo de Trabajo acogió favorablemente el ofrecimiento de Nueva Zelanda de estudiar la posibilidad de asumir esa responsabilidad. Nueva Zelanda quedó en informar a la Oficina de Enlace acerca de esta posibilidad en las próximas semanas. 15. Decimosexta Reunión del Grupo de Trabajo. El Grupo de Trabajo acogió favorablemente el ofrecimiento de Canadá de ser sede de la decimosexta reunión del Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal en 2004 (fecha y lugar por determinar). El Grupo de Trabajo agradeció el apoyo continuo que Canadá brinda al Proceso de Montreal como sede de la Oficina de Enlace. El Grupo de Trabajo decidió que la decimosexta reunión, que será la primera reunión regular que se realice después de la publicación de los informes forestales nacionales y el Informe general de 2003, se centrará en los siguientes asuntos:
El Grupo de Trabajo reconoció la necesidad de realizar una reunión del CAT antes de su decimosexta reunión a fin de elaborar un proyecto de propuesta sobre el punto (a) mencionado más arriba para que el Grupo lo estudie, y pidió a Robert Hendricks que coordinara con el nuevo Presidente del CAT la fecha, el lugar, y el apoyo logístico de dicha reunión. El Grupo de Trabajo acogió favorablemente el ofrecimiento de Argentina de estudiar la factibilidad de ser sede de esa reunión del CAT. 16. Adhesión al Proceso de Montreal. Los países del Proceso de Montreal reafirmaron que el procedimiento de adhesión de los países al Proceso de Montreal es diplomático. El país interesado debe informar al Gobierno de Chile por vía diplomática de que su Gobierno apoya la Declaración de Santiago. Chile informará a la Oficina de Enlace, que a su vez informará a los otros países del Proceso de Montreal. El Grupo de Trabajo instó a los países interesados a dar esos pasos lo antes posible. En ese contexto, el Grupo de Trabajo invitó a Paraguay y a Sudáfrica a unirse al Proceso de Montreal. 17. Los participantes de la reunión expresaron su profundo reconocimiento al pueblo y al Gobierno de Uruguay, representado especialmente por la Dirección General Forestal, por su hospitalidad al acoger la decimocuarta reunión del Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal. Agradecieron asimismo a Estados Unidos y Canadá por sus contribuciones voluntarias en apoyo de esta reunión.
Decimocuarta Reunión del Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación y el Manejo Sustentable de los
Bosques Templados y Boreales Montevideo,
Uruguay Lista de participantes: Ver por favor Participantes : Contactos del Proceso de Montreal
Decimocuarta Reunión del Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación y el Manejo Sustentable de los
Bosques Templados y Boreales Programa Montevideo,
Uruguay
Decimocuarta Reunión del Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación y el Manejo Sustentable de los
Bosques Templados y Boreales Primer informe forestal general del Proceso de Montreal (2003) Texto
definitivo - 8 de mayo de 2003
RESUMEN I. INTRODUCCIÓN II. CONTEXTO III. EL PROCESO DE MONTREAL
IV. ASPECTOS IMPORTANTES DE LAS TENDENCIAS
V. CONCLUSIONES, OBSERVACIONES Y PRÓXIMAS ETAPAS
ANEXO 1: Enlaces web a informes forestales nacionales de 2003 ANEXO 2: Criterios e indicadores del Proceso de Montreal ANEXO 3: Publicaciones del Proceso de Montreal
Proceso de Montreal Primer informe forestal general (2003) http://www.mpci.org/rep-pub/2003/overview_s.html RESUMEN Originado en 1994, el Proceso de Montreal es uno de los nueve procesos regionales e internacionales cuyos países miembros buscan implementar criterios e indicadores para el manejo sustentable de los bosques, que sirvan para guiar el monitoreo, evaluación y preparación de informes sobre sus bosques, como también para mejorar las políticas y prácticas forestales. Los 12 países del Proceso de Montreal se encuentran en seis continentes. En conjunto, poseen 90% de los bosques templados y boreales y el 60% de todos los bosques, y representan el 45% del comercio mundial en productos forestales. En 2003, los 12 países del Proceso de Montreal prepararon los primeros informes forestales nacionales sobre el manejo sustentable de sus bosques, utilizando los 7 criterios y 67 indicadores adoptados en 1995. Concebidos para uso de los responsables de la formulación de políticas, los informes forestales nacionales presentan el estado y las tendencias de los bosques a nivel nacional basándose en conocimientos científicos actuales de los ecosistemas forestales y los valores que la sociedad da a los bosques. La finalidad de este Primer informe forestal general del Proceso de Montreal (2003) es señalar a la atención de los encargados de la formulación de políticas, otros interesados y la comunidad internacional el progreso realizado en el uso de criterios e indicadores que reflejan los informes forestales nacionales. A esos efectos, el Informe general presenta los datos disponibles de los 12 países para un indicador de cada uno de los siete criterios del Proceso de Montreal, a saber: (1) la diversidad biológica, (2) la capacidad productiva de los ecosistemas forestales, (3) la sanidad y vitalidad de los ecosistemas forestales, (4) los recursos suelo y agua, (5) la contribución de los bosques al ciclo global del carbono, (6) los beneficios socioeconómicos y (7) el marco legal, institucional y económico. El Informe general presenta como ilustración los datos publicados en los informes nacionales para muchos otros indicadores. No representa una evaluación de la sustentabilidad del manejo forestal en los países del Proceso de Montreal. Los informes forestales nacionales muestran que todos los países hicieron progresos en la comunicación de información sobre los bosques desde 1997, en que prepararon sus primeros informes de aproximación. A pesar de las diferencias, todos los países presentan algunas tendencias similares, tales como una disminución de la conversión de los busques a la agricultura o la urbanización, un aumento de la reglamentación destinada a proteger el suelo y el agua, y pequeñas reducciones en los empleos forestales en relación con los empleos en general. Aunque la capacidad para recoger datos e informar sobre indicadores varía mucho según los países, ningún país está hoy día en condiciones de informar sobre la totalidad de los 67 indicadores, debido a una o más de las siguientes razones: (1) Los datos no se han recogido en el pasado (por ejemplo, datos sobre productos forestales no madereros), (2) no hay consenso científico sobre el método de recolección de datos que se debería emplear, lo cual crea lagunas en los datos de nivel subnacional (por ejemplo, datos sobre recursos hídricos y edáficos), y (3) los conocimientos científicos sobre el modo de medir un indicador (por ejemplo, la fragmentación de los bosques) son escasos o nulos. Sin embargo, se prevé que la capacidad de los países de informar sobre los bosques utilizando los criterios e indicadores del Proceso de Montreal mejorará considerablemente en los próximos cinco años. Se anticipa también que los criterios e indicadores se usarán cada vez más como marco para planificar estrategias, ampliar inventarios forestales, dar participación a partes interesadas y comunicar progresos realizados a los encargados de la formulación de políticas a nivel nacional y subnacional. Asimismo, pueden ser útiles como modelo para la vigilancia, evaluación y comunicación de las condiciones de otros recursos naturales, como pastizales, minería y agua dulce. Los países miembros concuerdan en que el Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal ha sido muy beneficioso como foro internacional de colaboración, entre otras cosas, catalizando los esfuerzos de los países y promoviendo una visión común de lo que constituye el manejo sustentable de los bosques y el modo de medirlo. El intercambio de información y experiencia ha permitido a los países determinar metas comunes para la acción, consolidar conocimientos técnicos relacionados con la medición de indicadores y la reunión de datos, fomentar la cooperación bilateral y regional entre los miembros, y reforzar las capacidades de cada país para informar sobre el manejo sustentable de los bosques. Para seguir aumentando la capacidad de los países de preparar informes utilizando criterios e indicadores, e informar a los encargados de la formulación de políticas, en los próximos cinco años el Grupo de Trabajo y sus miembros se centrarán en las siguientes acciones:
Los países del Proceso de Montreal son Argentina, Australia, Canadá, Chile, China, Japón, Corea, México, Nueva Zelanda, la Federación de Rusia, los Estados Unidos de América y Uruguay.
Proceso de Montreal Primer informe forestal general (2003) http://www.mpci.org/rep-pub/2003/overview_s.html I. INTRODUCCIÓN En 2003, los 12 países del Proceso de Montreal prepararon sus primeros informes forestales nacionales utilizando los 7 criterios y 67 indicadores para el manejo sustentable de los bosques que adoptaron en 1995 con el objeto de evaluar el estado y las tendencias de sus bosques a nivel nacional. La finalidad de este Primer informe forestal general del Proceso de Montreal (2003) es destacar el progreso realizado en el uso de criterios e indicadores que reflejan los informes forestales nacionales a los encargados de la formulación de políticas y administradores de bosques, otros interesados y la comunidad internacional. El Informe general ilustra dicho progreso presentando en la sección IV los datos que ofrecen los 12 países para un indicador de cada uno de los siete criterios del Proceso de Montreal. Es un ejemplo del tipo de información que el lector encontrará en los informes forestales nacionales sobre varios de los 67 indicadores. Se invita al lector a examinar los informes forestales nacionales para poner en contexto la información que figura en el presente Informe general (encontrará los enlaces web en el anexo 1). La sección II ofrece información general sobre bosques y criterios e indicadores. La sección III informa sucintamente sobre el Proceso de Montreal. La sección V presenta las conclusiones generales y observaciones sobre el Proceso de Montreal formuladas por los países miembros y determina las próximas etapas del Proceso de Montreal. El Proceso de Montreal posee una característica única cual es reunir a diversos países del mundo entero que comparten el objetivo del manejo sustentable de los bosques. La preparación de los informes forestales nacionales de 2003 ha exigido el esfuerzo y la dedicación de todos los países del Proceso de Montreal y refleja el compromiso de cada uno de ellos de implementar criterios e indicadores para informar del progreso que logren en el manejo sustentable de los bosques y facilitar la adopción de decisiones fundamentadas tanto en el sector público como en el privado. II. CONTEXTO Los bosques contribuyen a la calidad de la vida humana y del medio ambiente. Ofrecen alimento, combustible, abrigo, agua limpia, medicinas y empleo a poblaciones de todo el mundo. Albergan el 70% de las plantas y los animales terrestres del planeta. Purifican el aire que respiramos, disminuyen las concentraciones de gases de efecto invernadero de la atmósfera, reducen los sedimentos que llegan a los ríos y lagos, y protegen contra inundaciones, aludes de lodo y erosión. Los bosques son ecosistemas con capacidad intrínseca de recuperación y constituyen un recurso renovable. Si son manejados en forma sustentable, pueden seguir ofreciendo a las generaciones actuales y futuras una gran variedad de bienes y servicios ecológicos, sociales y económicos esenciales. La Cumbre de la Tierra celebrada en Rio de Janeiro en 1992 popularizó el concepto de manejo o gestión sustentable de los bosques como la contribución del sector forestal al desarrollo sostenible y reconoció la función de los criterios e indicadores en la promoción de la meta del manejo sustentable. En respuesta, 12 países, que poseen el 90% de los bosques templados y boreales del mundo, reconocieron la ventaja mutua de trabajar juntos con el objeto de elaborar "criterios e indicadores para el manejo sustentable de los bosques" a fin de proporcionar un marco común para describir, medir y evaluar el progreso que se realice en la consecución de esa meta a nivel nacional. Esta iniciativa se conoce ahora como el "Proceso de Montreal". Hoy día, unos 150 países participan en nueve procesos regionales e internacionales con el objeto de elaborar, implementar y utilizar criterios e indicadores como herramientas para caracterizar el manejo sustentable de los bosques, coordinar la reunión, almacenamiento y difusión de datos, vigilar y evaluar el estado y las tendencias de las condiciones de los bosques y fundamentar la toma de decisiones. Un número de organizaciones internacionales apoyan esos esfuerzos, entre ellas la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT), el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO). La contribución de criterios e indicadores al manejo sustentable de los bosques ha sido reconocida por la comunidad internacional a través del Grupo Intergubernamental sobre los Bosques de la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (GIB, 1995-1997) y su sucesor, el Foro Intergubernamental sobre los Bosques (FIB, 1997-2000), así como el foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB) establecido en 2000. La Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (CMDS), celebrada en Sudáfrica en septiembre de 2002, reafirmó el compromiso mundial con el manejo sustentable de los bosques a través del Plan de Johannesburgo de aplicación de las decisiones de la Cumbre. Además, la Conferencia Internacional sobre la Contribución de los Criterios e Indicadores para la Ordenación Sostenible de los Bosques: El camino a seguir, realizada en Guatemala en febrero de 2003, formuló una serie de recomendaciones sobre acciones nacionales e internacionales destinadas a fortalecer más aún la elaboración, aplicación de criterios e indicadores. III. EL PROCESO DE MONTREAL
El Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal sobre Criterios e Indicadores para la Conservación y el Manejo Sustentable de los Bosques Templados y Boreales (conocido como el Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal) fue formado en 1994 y actualmente cuenta con 12 países miembros: Argentina, Australia, Canadá, Chile, China, Japón, Corea, México, Nueva Zelanda, la Federación de Rusia, los Estados Unidos de América y Uruguay. Son países de todos los continentes que, en su conjunto, poseen el 90% de los bosques templados y boreales del mundo y el 60% de todos los bosques, albergan el 35% de la población mundial y representan el 45% del comercio mundial de productos forestales. El Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal se reúne periódica y rotativamente en los países miembros. En general, esas reuniones incluyen representantes de otros procesos de criterios e indicadores, organizaciones internacionales tales como la FAO y la OIMT, grupos ambientales y el sector privado. Muchos países miembros consultan a partes interesadas del ámbito nacional, que pueden participar en las reuniones del Grupo de Trabajo como integrantes de la delegación de su país. El Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal tiene al apoyo de una Oficina de Enlace, situada en Ottawa, Canadá, y un Comité Asesor Técnico (CAT) establecido en 1996, formado por expertos técnicos de países del Proceso de Montreal. El CAT brinda asesoramiento técnico y científico a los miembros sobre la implementación de los criterios e indicadores del Proceso de Montreal. Hasta la fecha, el CAT ha asesorado en cuestiones relativas a la reunión, almacenamiento y difusión de datos, medición de indicadores y preparación de informes.
Los países miembros del Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal concertaron, en la Declaración de Santiago de 1995, un conjunto integral de 7 criterios y 67 indicadores para evaluar el estado y las tendencias de sus bosques a nivel nacional. Los siete criterios caracterizan los componentes esenciales del manejo sustentable de los bosques; los indicadores ofrecen un modo de medirlos. Los criterios del Proceso de Montreal son los siguientes:
Juntos, esos siete criterios representan un enfoque holístico del manejo de los bosques, que tiene en cuenta una gama completa de valores forestales. Los 67 indicadores relacionados con esos criterios se enumeran en el anexo 2. Aunque algunos de esos indicadores son de índole cuantitativa (por ejemplo, el porcentaje de la cubierta forestal de un país), otros son cualitativos o descriptivos (por ejemplo, los indicadores relativos a la planificación forestal, la participación del público y las políticas de inversión o impuestos). La medición de indicadores y la comunicación de datos proporcionan información sobre los bosques y, con el tiempo, permiten realizar progresos en el manejo sustentable de los bosques. En conjunto, los criterios e indicadores del Proceso de Montreal forman un marco para contestar una pregunta fundamental: "¿Qué es lo que importa de los bosques de un país?" Los criterios e indicadores caracterizan los bosques como ecosistemas, que suministran un conjunto variado, complejo y dinámico de beneficios y servicios ambientales, sociales y económicos. Los países miembros utilizan cada vez más los criterios e indicadores como marco para seguir de cerca, evaluar y comunicar los progresos que realizan. Varios países también consideran que los criterios e indicadores son útiles como marco para elaborar políticas subnacionales, planes de gestión, inventarios y criterios e indicadores para promover el manejo sustentable de los bosques. Los criterios e indicadores del Proceso de Montreal son una base para informar sobre todos los bosques de un país, entre ellos bosques públicos y privados, bosques tropicales y plantaciones forestales. Han sido concebidos de modo de poder adaptar su aplicación a cada país. En algunos casos, los países han adaptado los criterios e indicadores a fin de poder reflejar las circunstancias nacionales, que varían considerablemente en la amplia gama de países que participan en el Proceso de Montreal. Caja: Trabajar juntos A medida que aumentan las demandas en los bosques del mundo, cada vez es más evidente que los países se deben unir para buscar soluciones a los problemas que tienen en común. El Proceso de Montreal es un ejemplo de ese tipo de colaboración, que ha beneficiado a los 12 países miembros. Ha promovido metas comunes, mejorado la capacidad de los países para informar sobre sus bosques, ayudado a fijar prioridades nacionales y aprovechar recursos, y puesto en claro las expectativas mundiales sobre el manejo sustentable de los bosques. Asimismo, ha fortalecido la confianza entre países que tienen ecosistemas forestales, estructuras de propiedad y condiciones económicas diferentes.
Tres realizaciones importantes del Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal sirvieron de componentes básicos de los informes forestales nacionales de 2003 y el presente Primer informe forestal nacional del Proceso de Montreal (2003). En 1997, el Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal preparó e hizo público un Primer informe de aproximación del Proceso de Montreal sobre la capacidad institucional de los países miembros para reunir datos e informar sobre criterios e indicadores. Se trataba de un informe conjunto basado en informes nacionales preparados por países miembros sobre la disponibilidad de datos relativos a los 67 indicadores. Esos primeros informes forestales nacionales suministraron información de base y pusieron de manifiesto lagunas que existían en los datos disponibles sobre cada indicador y en la capacidad de los países para informar sobre los indicadores. En diciembre de 1999, el Proceso de Montreal publicó Bosques para el futuro, un folleto concebido con la finalidad de sensibilizar al público y fomentar la toma de conciencia política sobre la contribución potencial de los criterios e indicadores a la promoción de la conservación y el manejo sustentable de los bosques. En abril de 2000, hizo público El Proceso de Montreal: progreso e innovación en la implementación de criterios e indicadores para la conservación y el manejo sustentable de bosques templados y boreales, documento que presentó en el octavo período de sesiones de la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible. En él se destacaban los logros de países miembros en la implementación de criterios e indicadores, entre ellos el fortalecimiento de capacidades, la reunión de datos, el manejo de los bosques, la elaboración de políticas, reglamentación y cooperación técnica. IV. ASPECTOS IMPORTANTES DE LAS TENDENCIAS Esta sección presenta ejemplos de datos sobre los bosques que ofrece cada uno de los países del Proceso de Montreal en su informe forestal nacional de 2003. Para cada uno de los siete criterios, empezando por el criterio 1 (Conservación de la diversidad biológica), se sintetizan los datos disponibles de los 12 países sobre un único indicador. En cada caso, se describe brevemente el procedimiento empleado para elaborar datos comparables y se formulan observaciones sobre los resultados, basadas en la experiencia de los países miembros. Cabe señalar que se trata de una reseña de aspectos importantes y no de una evaluación de la sustentabilidad del manejo de los bosques en los países del Proceso de Montreal.
La conservación de la diversidad biológica es un elemento esencial del manejo sustentable de los bosques porque los procesos ecológicos y la viabilidad de las poblaciones de especies características de los ecosistemas forestales dependen de que haya continuidad en los ecosistemas o que éstos tengan un cierto tamaño mínimo. Se considera que cada tipo forestal representa un ecosistema distinto, formado por una variedad de componentes. Aunque las poblaciones de especies fluctúan a lo largo del tiempo en respuesta al envejecimiento del bosque y a perturbaciones tales como incendios, a largo plazo muestran tendencias que reflejan el tamaño o las condiciones del hábitat. Si se mantiene una superficie suficiente de cada tipo forestal, esos ecosistemas pueden soportar mejor las pérdidas causadas por incendios, huracanes o tifones, enfermedades, insectos y otras plagas, y otros catástrofes. La figura 1 muestra la superficie forestal de cada país a lo largo del tiempo. La figura 2 muestra el porcentaje de cubierta forestal de cada país por tipo de bosque (coníferas o frondosas). Figura 1 - Superficie forestal a lo largo del tiempo, por país. Figura 2 - Porcentaje de cubierta forestal en cada país, por tipo forestal y por país. 1. Comentarios sobre los datos y el método de reunión de datos Aunque se consideren exactos, los datos basados en documentos anteriores y estimaciones modelo tienen una precisión limitada. Además, los avances en las metodologías de evaluación y la adopción de definiciones ecológicas de los bosques en los últimos años han resultado, en algunos casos, en el reconocimiento de superficies forestales más grandes. Por ejemplo, Australia muestra un aumento en la superficie de los bosques debido a los avances logrados en el análisis de la cartografía de teledetección y a cambios en los datos. Por lo tanto, la prudencia es de rigor a la hora de interpretar pequeños porcentajes de variación que se hayan registrado en la superficie de los bosques en los últimos 20 años. Algunos países del Proceso de Montreal poseen bosques tropicales, cuya superficie se incluye en estos datos. 2. Observaciones La cubierta forestal total de los países del Proceso de Montreal es de 875,37 millones de hectáreas (ha). El porcentaje de cubierta forestal varía ampliamente según los países, debido a que un número de ellos, entre otros Argentina, Australia, Chile y China, tienen extensiones considerables de desiertos y otros ecotipos no forestales. Diversos registros históricos y datos obtenidos por modelación muestran que, en los últimos siglos, la superficie de los bosques ha disminuido considerablemente en muchos países. Las rápidas diminuciones a menudo se pueden relacionar con movimientos migratorios humanos; por ejemplo, con la primera inmigración europea de importancia en Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos, o los períodos de colonización regional interna en Argentina, Chile y México. El ritmo de disminución de los bosques decreció a fines del siglo XX. De los 12 países del Proceso de Montreal, tres experimentan actualmente una disminución en la superficie de bosque nativo: Australia, Corea y México. Este cambio se debe a diversos factores, entre ellos la continua presión que se ejerce para convertir las tierras forestales en tierras para la producción agropecuaria. En el caso de México, aunque el bosque natural está disminuyendo, la cubierta forestal general ha aumentado debido a la inversión en plantaciones forestales. En algunos países, se usan cada vez más las plantaciones forestales. En algunos países, se usan cada vez más las plantaciones forestales para satisfacer la demanda nacional de madera. En Nueva Zelanda, el 99,5% de la madera producida tanto para consumo interno como para exportación proviene de plantaciones. En otros países, la superficie de los bosques ha aumentado por una variedad de razones ambientales, sociales y económicas. En Estados Unidos, el aumento en la eficiencia de la agricultura registrado a partir del decenio de 1920 ha resultado en la reforestación de tierras agrícolas marginales.
Muchas poblaciones humanas dependen directa o indirectamente de los bosques para obtener una gran variedad de bienes y servicios extractivos y no extractivos. Para que los bosques sigan funcionando, es necesario mantener su presencia misma y comprender los niveles de bienes y servicios que suministran en este momento y que es probable que se sostengan. Los cambios en la capacidad productiva de los ecosistemas forestales podrían ser signo de dificultades económicas o mala gestión, u obra de agentes imprevistos como la lluvia ácida. Este indicador (la superficie de terrenos forestales y su disponibilidad para la producción de madera) suministra información fundamental para calcular la capacidad de producción de madera de los bosques existentes. Muestra cuánta superficie de terrenos forestales está disponible para la producción de madera en comparación con la superficie total de los bosques del país. La diferencia entre la superficie total y la superficie neta demuestra que algunos bosques no serán explotados por diversas razones. La figura 3 muestra el porcentaje de tierras forestales disponibles para la producción de madera por país, excluyendo los terrenos forestales no disponibles para la producción de madera por ley o reglamento, o debido a políticas en la materia. Figura 3. Porcentaje de tierras forestales disponibles para la producción de madera (se excluyen las tierras forestales no disponibles por ley o reglamento, o en razón de políticas en la materia) 1. Comentarios sobre los datos y el método de reunión de datos En este indicador, se entiende por terrenos "disponibles" los terrenos forestales en que no se restringe la extracción de productos; por ejemplo, tierras que no forman parte de parques o ni de zonas retiradas de la explotación con fines de protección, tales como cuencas hidrográficas municipales, ni de zonas que se utilizan solamente para la producción de bienes no madereros, tales como la caza o el aprovechamiento de materiales vegetales decorativos. Se consideran también disponibles aquellas tierras públicas o privadas que se pueden explotar pero cuyos propietarios por el momento no tienen intención de hacerlo. Los datos sobre este indicador se refieren también a tierras que actualmente se consideran indisponibles debido a condiciones económicas o tecnológicas que afectan su comerciabilidad. 2. Observaciones En la mayoría de los países, la mayor parte de los terrenos forestales está disponible para la gestión de la madera. El porcentaje de superficie forestal que no está disponible para la producción de madera corresponde en gran parte a tierras que han sido asignadas por ley o reglamento, o por la aplicación de políticas en la materia, a usos no madereros, tales como la conservación de la diversidad biológica o la recreación (Nueva Zelanda y Canadá).
Para que el manejo de los bosques sea sustentable, es esencial que los ecosistemas estén en buena salud. La vitalidad de un ecosistema se define por su capacidad de autoperpetuación. La pueden reducir factores crónicos tales como la contaminación, desequilibrios en la nutrición, pastoreo excesivo o una disminución de las poblaciones de abejas u otros agentes polinizadores. Este indicador describe la superficie y el porcentaje de los bosques afectados por esos procesos. Ha sido concebido de modo de representar los efectos de una variedad de procesos y agentes, tanto naturales como antropógenos, en los procesos ecológicos básicos de los bosques, entre ellos la conversión de tierras forestales, la explotación insostenible, cambios en los ciclos naturales de incendios e inundaciones, y la introducción de especies exóticas, especialmente agentes patógenos y especies invasoras. Cuando los procesos ecológicos se alteran por encima de un umbral crítico, pueden producir importantes cambios permanentes en las condiciones del bosque. Examinando periódicamente determinados indicadores, se pueden detectar cambios deletéreos con suficiente anticipación para modificar estrategias de gestión y revertirlos. La figura 4 muestra la superficie afectada por incendios forestales a lo largo del tiempo, según el país. Figura 4. Superficie afectada por incendios forestales a lo largo de tiempo, por país 1. Comentarios sobre los datos y el método de reunión de datos Do los muchos aspectos de la salud de los bosques sobre los que se podría informar, el presente documento sólo ofrece datos sobre perturbaciones causadas por incendios, a título de ilustración. La mayoría de los países no cuentan con datos suficientes para sólo se presentan datos de los últimos 15 años. Se refieren a incendios naturales y antropógenos planificados y no planificados. 2. Observaciones Los países no tienen datos sobre bosques afectados por incendios descontrolados, que sirvan para mostrar variaciones históricas. La mayoría de los países tienen datos a partir de 1995; algunos los han recogido durante un período más largo. Los datos de los últimos 15 años sobre las tendencias de los incendios revelan que las zonas afectadas por el fuego han permanecido relativamente constantes, aunque presentan grandes variaciones anuales dentro de un mismo país. Según datos históricos registrados en Estados Unidos, la aplicación de programas drásticos de lucha contra incendios ha resultado en una disminución espectacular de la superficie quemada en ese país desde principios del siglo XX, pero esos mismos programas han contribuido a los problemas ecológicos y de incendios que ocurren actualmente en la parte occidental del país.
Los recursos hídricos y edáficos, y las funciones conexas de protección y regulación que ejercen los bosques en las cuencas hidrográficas son elementos esenciales del manejo forestal sustentable. Las características químicas, físicas y biológicas de los sistemas acuáticos son excelentes indicadores de las condiciones de los bosques que los rodean. La conservación del suelo y el agua también es fundamental para el sostenimiento de la capacidad productiva de los ecosistemas forestales y la protección de la vida y la propiedad. Este indicador sirve para medir la superficie y proporción de tierras forestales cuyo manejo cumple principalmente funciones protectoras. El manejo de los bosques debería incluir prácticas que permitan reducir la erosión del suelo y garantizar que el bosque siga cumpliendo, sin desmedro, la función de protección de la calidad del agua. Para tener una indicación del grado en que la calidad del suelo y del agua se tiene en cuenta en el manejo forestal, se calcula la superficie de las tierras específicamente dedicadas a su protección. La figura 5 muestra las tendencias generales que presentan los terrenos forestales manejados para cumplir principalmente funciones de protección en los últimos 20 años. Figura 5. Tendencias en el porcentaje de terrenos forestales manejados principalmente para cumplir funciones de protección 1. Comentarios sobre los datos y el método de reunión de datos En la actualidad, la mayoría de los países no tienen datos cuantitativos sobre la superficie de los terrenos forestales manejados principalmente para proteger las funciones y servicios que cumplen el suelo, el agua y las riberas. Sin embargo, muchos países tienen información cualitativa que revela tendencias generales relativas al porcentaje de los terrenos forestales manejados principalmente para cumplir funciones de protección (por ejemplo, nuevas áreas protegidas, nueva legislación). 2. Observaciones La protección del agua y el suelo es un factor que se debe tomar cada vez mas en consideración de políticas forestales y en las prácticas de gestión forestal. Los países tienen leyes, políticas y diversos procesos o mecanismos voluntarios, tales como prácticas recomendables de manejo, concebidos para proteger cuencas hidrográficas, litorales y aguas que se utilizan simultáneamente para diversas actividades. Reconociendo la importancia de los recursos hídricos y edáficos, la mayoría de los países están aumentando el porcentaje de tierras forestales manejadas para cumplir funciones de protección de dichos recursos. Por ejemplo, el aumento de la superficie de terrenos forestales en China en parte se refleja en los resultados de los programas de estabilización de suelos de ese país.
Los bosques cumplen una importante función como fuente de carbono y como medio para absorber carbono de la atmósfera de la Tierra. Esta doble función es importante porque la concentración del carbono atmosférico es un determinante fundamental de la velocidad con que puede cambiar el clima de la Tierra. Los bosques absorben carbono de la atmósfera en el proceso de fotosíntesis y devuelven carbono en la respiración de las plantas, la descomposición de madera y hojas, incendios y deforestación. El manejo de los bosques y la utilización de productos forestales afecta el modo en que los bosques secuestran carbono o lo liberan a la atmósfera. Además, la biomasa forestal, un compuesto reciclable de carbono, puede utilizarse en lugar de combustibles fósiles. En algunos países, los cambios climáticos mundiales podrían producir una disminución de la superficie de las tierras forestales y/o reducir su productividad. En otros países, pueden causar un aumento de la superficie de los bosques y de su productividad. En ambos casos, habrá que preocuparse se los cambios que puedan ocurrir en la biodiversidad de los bosques de la Tierra. Este indicador (la biomasa total de los ecosistemas forestales y la acumulación de carbono) representa el carbono total contenido en los ecosistemas forestales de un país. Los informes sobre las tendencias en el carbono total de los bosques son importantes a la hora de elaborar estrategias nacionales que contribuyan a estabilizar el cambio climático mundial. A su vez, el clima mundial es importante para las estrategias nacionales relativas al manejo sustentable de los bosques, porque puede perturbar considerablemente los equilibrios ecológicos que han producido los actuales tipos forestales y la distribución de los bosques. La figura 6 representa el carbono almacenado en la biomasa aérea y subterránea de los bosques, por país. Figura 6. Reserva total de carbono de la biomasa aérea y subterránea de los ecosistemas forestales, por país 1. Comentarios sobre los datos y el método de reunión de datos El método utilizado para calcular el carbono y preparar los informes correspondientes guarda conformidad con la metodología empleada por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). En algunos tipos forestales boreales, la cantidad de carbono subterráneo puede ser mucho mayor que la del carbono que se encuentra encima del nivel del suelo. Para poder comparar mejor los datos de los países, el carbono forestal se presenta como carbono de la biomasa aérea y carbono de la biomasa subterránea. 2. Observaciones El carbono terrestre global presente en la vegetación se define como la materia orgánica, viva o muerta, que se encuentra tanto encima como debajo del nivel del suelo. El carbono del suelo puede representar una parte importante del carbono de los bosques. Países con bosques boreales, como Rusia y Canadá, tienen cantidades proporcionalmente mayores de carbono en el suelo que países poseedores de bosques predominantemente templados, debido a la acumulación de materia orgánica en forma de turba. En la actualidad existen pocos datos disponibles sobre las tendencias del carbono, pero diversos estudios de modelación hacen pensar que la deforestación, la forestación, la reforestación, el crecimiento acumulado y, posiblemente, el calentamiento de los suelos en latitudes más frías tengan un efecto significativo en el carbono total de los bosques.
Los ecosistemas forestales son renovables y se pueden mantener a perpetuidad. Los sistemas de gestión adecuados permiten a los bosques retener su integridad ecológica, sus componentes biológicos y la capacidad de responder a condiciones cambiantes. Históricamente, la sociedad se ha centrado en el manejo de las tierras forestales para maximizar la producción de madera. Sin embargo, en los últimos decenios los bosques se han venido manejando teniendo en cuenta una variedad de usos cada vez mayor. Los valores económicos y sociales de los bosques inciden en el deseo de la sociedad de proteger, conservar y manejar los bosques en forma sustentable. Este indicador (el empleo directo e indirecto en el sector forestal como porcentaje del empleo total del país) refleja los beneficios socioeconómicos que proporcionan los bosques. El empleo directo comprende el trabajo efectuado en el bosque o próximo a él; por ejemplo, en la tala, aserraderos o actividades recreativas. El empleo indirecto corresponde al trabajo realizado fuera del bosque, como ser la fabricación de muebles o la venta de fertilizantes o equipos de recreo. Este indicador es una medida del tamaño y la salud económica del sector de productos forestales. La figura 7 muestra el porcentaje del empleo total de un país que corresponde a la industria de productos forestales. Por insuficiencia de datos, la figura presenta solamente tendencias en el empleo del sector de la madera y los productos madereros. No obstante, los datos son útiles para comparar las tendencias del empleo en dicha industria con las tendencias del empleo total del país. Figura 7. Empleo directo en el sector de los productos madereros como porcentaje del empleo total. 1. Comentarios sobre los datos y el método de reunión de datos Los datos reflejados en la figura 7 representan el empleo en la producción forestal y el procesado primario, que es sólo una parte del empleo directo del sector forestal. En la actualidad, la mayoría de los países no disponen de datos sobre otros tipos de empleo basado en los bosques, tales como servicios de protección, trabajos de investigación, formación académica y gestión. Instituciones y organismos no pertenecientes al sector forestal recogen algunos de esos datos, a los cuales aún no se ha accedido. 2. Observaciones Los datos de la mayoría de los países muestran que el porcentaje de personas empleadas en la industria de productos madereros es pequeño y que ese porcentaje ha sufrido una ligera disminución. La excepción es Nueva Zelanda, cuyo empleo en el sector forestal es cada vez mayor debido a un aumento en la explotación de sus plantaciones maduras. Sin embargo, en las economías en crecimiento los porcentajes estables de empleo en el sector forestal representan un aumento general en el número absoluto de personas empleadas en la producción forestal y las industrias de procesado. La importancia relativa del sector forestal en el abastecimiento de materiales de construcción y fibras para satisfacer la demanda de la sociedad no se puede apreciar plenamente si sólo se tienen en cuenta esos porcentajes. En general, el empleo indirecto en el sector forestal es mucho más grande que el empleo directo; por ejemplo, Australia estima que su empleo indirecto es de tres a cinco veces mayor que su empleo directo. Los datos de la figura 7 se basan en estadísticas comunicadas en forma tradicional. Los porcentajes serían mayores si esas estadísticas incluyeran empleos forestales indirectos, tales como empleos en fábricas de muebles, y otros empleos directos basados en los bosques, tales como las actividades recreativas. Además, los datos no reflejan estadísticas de empleos basados en los bosques que actualmente se capturan en informes de otros sectores, tales como el turismo y las industrias terciarias. En el futuro, los países procurarán incluir datos de una variedad de empleos directos e indirectos relacionados con los bosques.
Sin un sólido marco normativo, la conservación y el manejo sustentable de los bosques no pueden hacerse realidad. Por otra parte, un marco normativo sólido puede facilitar el manejo sustentable. En él se incluyen los procesos y las condiciones sociales más generales a menudo exteriores al bosque mismo, pero que pueden respaldar los esfuerzos que se hagan para conservar, mantener o potenciar las funciones fundamentales de los bosques que se mencionan en los criterios 1 a 6. Un aspecto clave del marco marco normativo es la capacidad del país para medir y vigilar sistemáticamente - de manera continua, fiable y concertada - las condiciones biológicas, sociales y económicas relacionadas con los bosques. Esas condiciones se pueden luego comunicar a los administradores y demás interesados. Un sistema abierto y transparente de medición y vigilancia debería apoyar la elaboración de políticas y el fomento de inversiones que promuevan la sustentabilidad. Las decisiones en materia de política pública deberían basarse en datos integrales, actualizados y bien fundados. La figura 8 muestra el porcentaje de indicadores del Proceso de Montreal sobre los cuales cada país puede informar en este momento y el porcentaje de indicadores sobre los que proyecta informar en cinco años. Esos porcentajes se muestran porque la amplitud, frecuencia o confiabilidad estadística de los inventarios forestales nacionales de muchos países es difícil de presentar de manera simple. La información de la figura 8 permite ver con facilidad la capacidad de cada país de utilizar los datos de inventario disponibles para informar acerca del progreso realizado en pro del manejo sustentable de sus bosques. Figura 8. Porcentaje de indicadores del Proceso de Montreal sobre los que se puede informar en este momento y porcentaje de indicadores sobre los que se proyecta informar en cinco años, por país 1. Comentarios sobre los datos y el método de reunión de datos En la actualidad, la información sobre la mayoría de los indicadores incluidos en los informes se basa en datos de inventarios forestales. Los datos son recabados y analizados por una o varias instituciones responsables de la preparación de informes sobre las estadísticas forestales del país. Hay dos tipos de inventarios: (1) los que se basan en parcelas permanentes, y (2) los que se basan en datos espaciales. Por vigilancia sistemática se entiende la medición repetida o lo largo del tiempo. Por evaluación se entiende la compilación, análisis y publicación de todos los datos disponibles de una variedad de fuentes diferentes de datos con el fin de ayudar a la toma decisiones. Tradicionalmente, los inventarios forestales han reunido datos sobre la superficie, el crecimiento y las condiciones de los bosques. 2. Observaciones Los 12 países han inventariado sus bosques por lo menos una vez, basándose en datos espaciales o en parcelas, y todas las áreas forestales de cada uno de ellos están comprendidas de alguna manera en esos inventarios. Todos los países tienen inventarios espaciales, que utilizan en la vigilancia sistemática de los bosques. Japón, Corea y Estados Unidos utilizan inventarios basados en parcelas. Otros países están preparando parcelas muestrales permanentes para sus inventarios. Los sistemas de inventario basados en parcelas son comunes en Europa y se consideran potencialmente más adaptables que los sistemas basados en muestras para recoger un especto más amplio de datos. La frecuencia y envergadura de los inventarios puede variar en función de las características de los bosques y las necesidades de cada país. La mayoría de los inventarios se realizan cada 5 a 10 años. Sin embargo, en el caso de los bosques que cambian con rapidez, como los muy explotados o los afectados por cambios acelerados en el uso de las tierras, posiblemente sea necesario hacer inventarios más frecuentes a nivel subnacional. En los bosques cuyo ritmo de cambio es mínimo (como los del norte de Canadá), los inventarios son menos frecuentes. Aunque la capacidad actual para informar sobre indicadores varía según los países, todos los miembros del Proceso de Montreal proyectan aumentarla en un plazo de cinco años. V. CONCLUSIONES, OBSERVACIONES Y PRÓXIMAS ETAPAS
Los resultados de los informes forestales nacionales de 2003 revelan que:
Los países del Proceso de Montreal informan que el proceso de preparar los informes forestales nacionales de 2003 los ha motivado para hacer considerables avances en varias áreas relacionadas con la implementación de los criterios e indicadores del Proceso de Montreal, entre ellas las siguientes:
Los países miembros concuerdan en que el Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal ha sido muy útil como foro internacional de colaboración entre los miembros, catalizando los esfuerzos de los países y promoviendo una visión común de lo que constituye el manejo sustentable de los bosques y el modo de medirlo. El intercambio de información, experiencias y conocimientos técnicos en el Grupo de Trabajo ha servido para:
Basándose en los puntos A al D descritos anteriormente y en la experiencia adquirida al preparar los informes forestales nacionales de 2003, el Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal y sus miembros se centrarán en los próximos cinco años las siguientes acciones:
ANEXO 1: Proceso de Montreal Primer informe forestal general 2003 http://www.mpci.org/rep-pub/2003/overview_s.html Enlaces web a informes forestales nacionales de 2003
ANEXO 2: Proceso de Montreal Primer informe forestal general 2003 http://www.mpci.org/rep-pub/2003/overview_s.html Criterios e indicadores del Proceso de Montreal
ANEXO 3: Proceso de Montreal Primer informe forestal general 2003 http://www.mpci.org/rep-pub/2003/overview_s.html Publicaciones del Proceso de Montreal
Decimocuarta Reunión del Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación y el Manejo Sustentable de los Bosques
Templados y Boreales Primer informe forestal general del Proceso de Montreal (2003) Revisiones de gráficos y formato Comentarios del Grupo de Trabajo sobre el borrador del Informe general - 7 de abril de 2003
Decimocuarta Reunión del Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación y el Manejo Sustentable de los Bosques
Templados y Boreales Eventos internacionales relacionados con los bosques, y los criterios e indicadores del manejo sustentable de los bosques 2002-2003
Decimocuarta Reunión del Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación y el Manejo Sustentable de los Bosques
Templados y Boreales Agenda de trabajo Decimoquinta Reunión del Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal - Sesión Especial de Alto Nivel en el Congreso Forestal Mundial 2003
Decimocuarta Reunión del Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación y el Manejo Sustentable de los Bosques
Templados y Boreales Agenda de trabajo Grupo de Trabajo del Proceso de Montreal - Informes nacionales sobre el manejo sustentable de los bosques Congreso Forestal Mundial 2003
Decimocuarta Reunión del Grupo de Trabajo sobre Criterios e Indicadores para la Conservación y el Manejo Sustentable de los Bosques
Templados y Boreales PLAN PROVISORIO DE COMUNICACIÓN Y EXTENSIÓN 28
de noviembre de 2001 1. PROPÓSITO
2. OBJETIVOS
3. MENSAJES CLAVE DEL GTPM
4. Mensajes conexos de los países
5. OTRAS CONSIDERACIONES (SEGÚN CORRESPONDA)
6. PÚBLICO OBJETIVO DEL SITIO WEB Y LAS PUBLICACIONES
7. INSTRUMENTOS FUNDAMENTALES
8. PRESUPUESTO
9. REVISIÓN Y EVALUACIÓN
ANEXO A - Publicaciones y otros materiales informativos disponibles
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